¿Dónde están los padres? – @albarealkiddys

Y sí, esta vez nos referimos a los padres, no a los padres y a las madres… (¿ves cómo de importante es el lenguaje?)

Hoy quiero contarte la visibildad que como madre, maestra y emprendedora en Realkiddys (empresa relacionada con el mundo de la educación y la infancia) siento y vivo acerca de la paternidad.

Afortunadamente, tengo que resaltar que si en la época de mi padre, la mayor parte de los papás estaban en todas partes menos con su familia, hoy las cosas han mejorado bastante (lo cual no quiere negar que todavía nos queda muchísimo camino por recorrer.)

Si nos centramos en la época de la guardería y los primeros años, los padres están ahí casi siempre. Van a las citas del pediatra con su bebé (esté o no la madre), los llevan al parque, les dan la merienda, les cambian el pañal, los recogen del cole, juegan bastante con sus bebés, se levantan por la noche para calmarlos… Mucho han mejorado los papás!!!

Es increíble como cuando nace un bebé la vida suele dar ese vuelco tan grande en madres y padres. Y los papás también quieren ser protagonistas en la vida de sus criaturas, no quieren perderse lo que se perdieron sus padres (varones) con ellos. Encuentran tiempo de donde sea.

Me consta que si hace falta incluso piden un día en el trabajo para ir a la cita con la pediatra, o hablar con el maestro de la guardería.

Pero los bebés pasan a educación infantil y luego a primaria… Es decir, crecen…

Y lamentablemente con este crecimiento los padres comienzan a tener menos presencia.

Si en el primer año de educación infantil suelen acudir ambos progenitores, según las criaturas van creciendo la implicación de los padres va decayendo también.

En la salida del cole hay padres y abuelos, sí. Pero un 75% son madres, tías, abuelas. En las citas con docentes casi siempre son ellas las que asisten. En las reuniones de inicio de curso, en las idas y venidas a las extraescolares, en las escuelas de familias. En todo esto, la mayoría siguen siendo las madres.

¿Dónde están los padres?

Probablemente en el mismo lugar que estaban cuando sus peques eran bebés, trabajando en el mismo sitio y con las mismas condiciones. Pero al mismo tiempo que los peques van creciendo ellos van también delegando un 90% del rol de la paternidad a la madre.

No es que no quieran a sus hijos, ¡qué va!, ¡si los adoran!, pero inconscientemente hay algo que ya no les lleva a ir a recoger a la niña a judo, al niño a natación o a ir a hablar con la profe en la sesión de tutoría.

Antes no se perdían jamás “el momento del baño”, de hecho, lo disfrutaban, lo vivían con gran intensidad, sentían que les conectaba con su bebé. Sin embargo, en algún momento dejaron de aparecer en “el momento del cuento”. Porque eso parecía que ya no iba con ellos… Leer, acostarlos, darles la cena… dejan de tener el mismo sentido que al principio…

Por eso, papás, quiero contaros algo…

Quiero deciros desde aquí que sois geniales, fantásticos, increíbles. Que comenzasteis este viaje de la paternidad rompiendo moldes, haciendo lo que no habían hecho vuestros padres con vosotros, estando cuando teníais que estar. Sois unos padres maravillosos y sabéis hacerlo muy pero que muy bien…

Pero este viaje de la educación no acaba cuando se van los pañales y el chupete. Es un viaje muuuuucho más largo. A veces es duro y cansino sí, no os lo voy a negar, pero os aseguro que siempre, siempre, compensa.

Sed un poco egoístas… Os estáis perdiendo un camino tan maravilloso… Años que nunca vuelven, de eso os pueden hablar los abuelos que no estuvieron ahí y ahora cuidan de sus nietas con locura.

Pero vosotros, papás, aún estáis a tiempo de daros cuenta. Aún estáis a tiempo de demostrar a las futuras generaciones que esto de tener hijos también va con vosotros, que lo sabéis hacer igual de bien que ellas y que aunque parir pueda crear un vínculo muy especial al principio, educar y estar presente cada día crea una unión mucho más grande que cualquier parto.

No quiero juzgar, reñir ni culpar a nadie. Esa no es en absoluto mi intención. Solo quiero avisaros para que no os levantéis un día y veáis que aquellas criaturas son ya adolescentes que no quieren pasar tiempo con sus padres y os llevéis las manos a la cabeza pensando en todo lo que no habéis vivido.

Así que, levántate ahora mismo y corre a darle un abrazo a ese peque. A él le sentará de maravilla, pero te aseguro que a ti mucho mejor.

No seas actor secundario en la película de tu peque, sé un protagonista más.

Te lo mereces. Es tu regalo por ser papá, aprovéchalo.


Alba Feijoo se describe:

Alba Feijoo

Dra. Universidad de Vigo, filóloga, maestra, apasionada por la #infancia #igualdad #educación #diversidad contra #estereotiposdegénero http://realkiddys.com

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