¿Dónde están los padres? – @papipoppins

Cartelería del dondeestánlospadres

Aquel otoño de 2016, cuando exploré en Twitter cuentas de crianza, veía una actividad frenética y fantásticas de Mamás blogueras con mil temas de los que hablaban. Y es como este video, que ilustra la entrada, que llegas a un sitio y lo flipas (el punky) y me dije: “Anda, pero si hay más padres como yo que están implicados en la crianza y corresponsabilidad, y encima narran sus experiencias y comparten conocimiento!, me gusta esta música, quiero hacerla también mía”.

Y así que me hice la cuenta, y empezó @papipoppins. Manu ya tenía un año por aquel entonces, pero todo lo vivido hasta ese momento era increíble. Pude implicarme al 100% en la crianza desde su nacimiento, trabajando en equipo con mi mujer en las tareas del hogar, en el día a día de las rutinas; el estar en paro me permitió vivirlo, y también contarlo [es importante que los permisos sean largos, precisamente para que los Padres podamos crear esos vínculos]

Y esa aventura del descubrimiento, de ver crecer a un niño, también implica muchos temores, dudas, frustraciones, sentirte muchas veces impotente ante cosas que no puedes hacer nada, miedos porque te ahogas en el espacio tiempo. No todo es tan bonito y cuqui.

Pero por suerte, al ver a esos otros padres, leer sus historias, hablar con ellos, compartir esos miedos, hace que te insufles de un valor vinculado al amor de tu peque y lo afrontes, junto con tu pareja, de manera que lo afrontes como la aventura que es. Aprendizaje constante en un trabajo de equipo de tres almas.

Y así, poco a poco y de manera inconsciente, todo coge ritmo, vives, disfrutas, te agobias, ries, lloras, pero siempre con otros espiritu. Y la música vuelve a sonar. Y es en ese momento, cuando de algún modo, te acuerdas de tu Madre y que crió ella sola a 3 hijos, porque mi padre estaba trabajando todo el día fuera de casa, cuando cuando culturalmente y socialmente el cuidado y quehaceres de la vivienda recaía todo en ellas. Y ves como hay una generación de padres que lo que estamos haciendo es cambiar el rumbo para que eso sea responsabilidad de todos, compartir esa labor incesante, que a golpe de tuit y con nuestros blogs íbamos contando.

Y pasó un año, dos, tres… entre buscando cambiadores para ese cambio de pañal, y lanzar una campaña a nivel nacional, sus primeros pasos, esas anécdotas frikis, hablar de lo humano y divino, o de esos momentos íntimos. Y de repente, crece. No ves razón extra para compartir.

Hace más de 2 años que no he publicado nada, tengo un borrador en el blog de un viaje que hicimos a Italia, y que probablemente saque de nuevo del cajón y lo comparta. Ni un tuit, nada. Encima vino una pandemia mundial, poca estabilidad laboral, nuevos estudios en marcha, algunos proyectos personales, remar siempre hacia delante.

Las mismas dudas, miedos, temores y agobios vuelven, no eres un superpapá: eres vulnerable y ellos, nuestros hijos, lo ven. La música dejó de sonar.

Las prioridades han cambiado, pero un eje no: la familia. Y ser parte de ella, de manera activa compaginando todo lo demás, es un circo de tres pistas. Además siempre con cosas nuevas que nos ocurren en el horizonte, que nos plantean retos, preguntas y saber si podrás con ello, te quemas, intentas que no influya en el resto. “Pero la vida”, como decía el
gran Andrés Montes, “puede ser maravillosa”. Y puede ser maravillosa porque esa comunidad de padres comprometidos, con las que hablas a diario y compartes muchas cosas, son una de las claves para seguir buscando ese cambio en la crianza, pero la gran llave maestra son ellos, nuestros hijos.

Porque con un simple dibujo, la música vuelve a sonar, ahí estarás siempre como Padre.


Federico Barrera (aka @papipoppins) se describe como:

fede barrera @papippppins

{De vuelta} Padre cuarentón sencillamente Imperfecto. En #equipo con #MamáEnajenada y #Bichillo (1262 AUC) / #YoTambiénCambioPañales

http://bit.ly/3187VAQ

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