Del #PapaNoTeEscondas a hoy – @paualmuni

Hace 6 años, cuando no tenia ni un blog, en una conversación durante un encuentro de papás recientes, el amigo Como Vader y yo empezamos a hablar de lo poco presentes que estaban los padres en la crianza desde nuestra humilde y corta experiencia. Yo había sido de los pocos padres en asistir a todas las clases de preparación al parto, y él era de los únicos que conocíamos que había dejado de trabajar para cuidar a sus criaturas.

Cartelería Dónde están los Padres

Como ambos éramos un poco flipados de las redes sociales y de los blogs, decidimos lanzar una iniciativa llamada “Papá no te escondas”, para ver si afloraban y participaban otros papás de por ahí, o si otras mamás blogueras nos daban su perspectiva. Puedes ver en este enlace como le dimos flow y el resultado.

Si vas al inlinkz que recoge todas las aportaciones, verás que muchos de los blogs que escribieron en su día ya no existen. Pero fue una de las primeras veces que yo, personalmente, me di cuenta de que esto de ser padre implicado, responsable y cuidador era ir algo contracorriente.

En esa acción participaron algunos de los grandes clásicos de la comunidad bloguera de padres (sr Lobo, Personetes Creatives, Los Ángeles de Papi, Papá On Fire, Papá en Acción, Los papás cuentan… ). Y también tuvimos algunas ilustres madres blogueras que nos aportaron su participación.

Pero hubo una que hizo mella en mí. Que me tocó en lo más profundo, y que para mi, ejemplifica realmente lo que es ser padre. Y no fue el texto de un padre, sino de una madre. 

En este post, una madre nos contaba como su experiencia con la paternidad no había sido buena / ni la vivida por ella ni la vivida por su hijo. Como ella había conocido a alguien a cuando la criatura tenia 10 meses y como ese hombre había aceptado su situación y pasado a ser su compañero de vida.

Y nos contaba como un día, tras unas cuantas semanas de convivencia con el bebé y con su nueva pareja, ese hombre (que no guardaba ninguna relación biológica con el bebé) le dijo a la madre:

“Llevo muchas semanas observando como coges al bebé para darle pecho y para dormirlo. Me he fijado en como le coges, como le meces y como le cantas – y me gustaría intentar hacerlo yo también”.

Néstor

Yo siempre había pensado que ser padre era algo biológico, natural, gutural. No entendía como alguien podía adoptar y pretender querer a esas criaturas igual que yo quería a mi hijo “biológico” – algo que en mi interior secretamente me aportaba una superioridad moral respecto a los demás. Pero ese texto, esa situación, ese gesto me rompió por dentro, me cambió los esquemas y me demostró cuanto equivocado estaba.

Ser padre es cuidar, querer, acompañar, sufrir, preocuparse, discutir, gritar, llorar. Ser padre no es follar, inseminar y despreocuparse. Es padre el que se implica, se responsabiliza y cuida. El que no lo hace no merece ser llamado padre – ni hombre.


Pau Almuni se define como

Papá Bloguero y podcaster. Padre. Enamorado. Feminista.

Puedes visitarle en http://palabradepau.com/.

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