• m’ijo, el fulanito 2011-07-26 20:12:00

    De dar vueltas al bailongo…

    Al fulanito le ha gustado bailar desde siempre, desde que estaba en la panza de Má. Una vez de plano la susodicha nos censuró…íbamos los dos bailando muy a gusto en el carro mientras escuchábamos Van Halen, pero de plano Má quitó la canción porque el fulanito andaba brincoteando harto en la panza y creo que eso no le resultó muy cómodo.

    Desde chiquitito la música le gusta al chamaco, desde que estaba en la panza ha escuchado de todo tipo, ya que nació le poníamos música tranquila para dormir y relajarlo antes del baño. La mayoría de las veces, al escuchar lo que le poníamos el fulanito movía piernas y brazos cuando aun o podía enderezarse, después comenzó a hacer un movimiento de cadera medio chistosito cuando ya se sentaba o si la canción le encantaba se sacudía todo.

    Más adelante comenzó a coordinar mejor y pudo mover la cabeza, o los brazos o las piernas. Pero lo mero bueno llegó cuando el chamaco comenzó a pararse y en su brincolin giraba como loco sin miedo alguno a marearse, se impulsaba con tal fuerza que al final solo levantaba los pies y echaba la cabeza para atrás viendo como todo se movía a su alrededor al compás de la música. Ya que pudo sostenerse el chamaco se inventó su propia forma de “perreo” y movía la cadera de adelante hacia atrás con movimientos chiquitos y rápidos, eso sí, sin soltarse ya fuera de la mesa o una silla o sillón. Cuando el chamaco pudo caminar, la técnica de las vueltas se hizo presente de nuevo pero esta vez fue más selectivo con la música y el mariachi se convirtió en su preferido, nomás lo escuchaba y se ponía a brincar y a dar vueltas por toda la habitación y si se nos ocurría quitarla uff! Cuidado!

    Justamente aprovechando el gusto por este tipo de música que también le gusta a su abuela materna, el fulanito aprendió a bailar de “cachetito” así que el ritual siempre era el mismo: llegaba a casa de los abuelos, pedía la música, corría hacia su abuela para sacarla a bailar, la abuela lo cargaba y extendía la mano mientras el fulanito le sostenía el dedo y se le repegaba al cachete, así podían estar horas a pesar de que la abuela se cansara.

    Después el fulanito comenzó a bailar casi con cualquier cosa que escuchaba en la tele, música de las novelas, de película, comerciales y demás programas, con todo se emocionaba, daba vueltas e incluso zapateaba. El problema era cuando la canción terminaba…el drama se hacía presente porque no teníamos como repetirla y había que esperar a que otro ritmo llamara su atención.

    Ahora el chamaco baila moviendo o la cabeza, o los pies, o gira dependiendo del ritmo y como lo siente, tiene un chorro de pasos para presumir, pero eso sí, el decide la música que quiere bailar, el lugar y la hora así sean las 7 de la mañana o las 9 de la noche. El fulanito corre hacia donde tenemos el CD, lo prende, le sube el volumen a todo lo que da y se pone a dar vueltas ya sea alrededor de la mesa, o se avienta contra el sillón si la música está de plano muy pesada o me pida la mano mientras gira a mi alrededor.

    Ahora, los fines de semana le ha dado por poner la música, buscar una canción lenta y pedirme que lo cargue mientas me abraza y se recarga en mi hombro y yo me muevo de un lado a otro, es como una variación de lo que en su momento definí lo que era bailar con Má: abrazarnos y dar vueltas… Incluso a veces estamos los tres abrazados dando vueltas bien temprano mientras el fulanito cierra los ojitos y disfruta el momento junto a nosotros…re-bonito…

    Ha sido rico ver como mi chamaco ha ido perfeccionando sus técnicas de baile, se ha vuelto más selectivo y siento que cada vez disfruta más el moverse al ritmo de la música mientras comparte el momento con la gente que lo quiere.

  • El Comeniños

    Sí, señor, el comeniños. Mamá le ha comprado a Nico una baraja de cartas de animales, de esas de emparejar, un poco anticuada, y nos hemos encontrado con delicias como las siguientes: El león y el cazador que le mata. El toro con banderillas y el torero que le mata. Los perros de circo y […]

  • m’ijo, el fulanito 2011-07-21 22:22:00


    Los terribles “casi” dos años

    El fulanito lleva dos días en ser el terror en casa. Se ha vuelto súper inquieto, escala todo y después nos grita para que veamos que está en el respaldo del sillón recargado de la ventana, tira todo, no hace caso y quiere que a toda hora se haga su santa voluntad, sin duda cree que puede hacer lo que se le dé la gana. Creo que estamos entrando a los terribles dos años aunque aun no los cumpla.

    Ahora sí tenemos harto para pensar que ya entramos en esa etapa porque el fulanito anda de un chipil-necio-retador que nomás nos dan ganas de ponernos a llorar con él. Y por más que Má y yo hemos leído sobre el tema y en todos lados dicen que tenemos que entender que no se porta mal porque quiere hacerlo sino que actúa según sus impulsos los cuales tiene que aprender a controlar, entendemos que la practica no es lo mismo que la teoría y de verdad creo que es un reto a nuestra paciencia.

    Supongo que los terribles dos años es la edad más temida por los papás porque no sabemos cómo reaccionar ante sus impulsos o berrinches o pataletas, es decir, a su frustración por no hacer lo que se le antoja a placer. Aquí encontré algunos consejos, igual que con todo algunas cosas se podrán aplicar si es que están viviendo lo mismo que nosotros y va de acuerdo a la forma en la cual están educando a su chamaco.

    -Marcar límites. Todos los niños necesitan seguir una serie de reglas para sentirse seguros. No puedes permitir que haga lo que se le antoje en algunos casos por seguridad. Antes de ir al parque por ejemplo explícale 3 o 4 normas sencillas que deberá cumplir: no pegar a otros niños, no colarse en la fila del tobogán, no quitar ningún juguete y no separarse mucho de sus papá por ejemplo

    Nunca olvides llevar al parque alguno de sus juguetes preferidos, así habrá menos opciones de que quiera los de los demás. (Aunque ya se sabe cómo son los niños, siempre quieren lo que ellos no tienen.) y podrá ayudarte mucho si es que hace berrinche o de plano quiere correr en dirección contraria a la que tú estás

    Intenta ponerte en su lugar cuando le veas enfadado o descontento porque no ha logrado lo que quería. Si le ves llorar porque no se ha podido subir al columpio, consuélale y busca una alternativa. El tratar de ponerte en su lugar podrá hacer más fácil el entender por lo que está pasando y también ayudarte a encontrar la mejor solución en ese momento.

    Nunca le grites ni le castigues o le hagas lo mismo que él ha hecho (empujarle, quitarle un juguete suyo…). A pesar de los progresos que tu pequeño ha hecho desde que nació, no debes olvidar que aún es un bebé y, por lo tanto, necesita aprender a comportarse correctamente.

    Si a pesar de todo comienza con uno de sus berrinches y no hay forma de calmarlo, vuelve a casa o sal de ese lugar con él hasta que se tranquilice.

    Supongo que mientras vayamos viviendo esta etapa con el fulanito podremos irles contando cómo nos va, porque no todo es malo, el fulanito es un chamaco lindo, bien cariñoso y pasamos muy buenos ratos con nuestros rounds de cariño.

  • Debatiendo en "Banda Ampla" acerca de las Terapias Naturales

    Hace poco más de una semana tuve la oportunidad de ir al programa de debate Banda Ampla de TV3. Es un programa de debate pensado para el ciudadano en el que tanto pueden hablar profesionales y personas expertas en una materia como los mismos ciudadanos.

    Ese día se hablaba de las terapias naturales y de su posible regulación o no. Yo fui en calidad de invitado para hablar un poco de dichas terapias, de la sanidad actual y entre otras cosas para tratar de decir cosas acerca de la homeopatía.

    Si lo queréis ver: Banda Ampla – Teràpies Alternatives

    PD: Aviso que está en catalán.

  • m’ijo, el fulanito 2011-07-14 20:04:00

    Silla para auto con ¿caducidad?

    Ahora con la llegada de zutanito@ comenzaremos de nuevo con todo este relajo para elegir algunas cosas que son indispensables, como la sillita del auto.

    Ayer leí en el Publimetro que las sillas de auto para bebé tienen caducidad, y eso me causó mucha curiosidad porque nunca lo consideré, y aunque creo que la palabra caducidad está mal empleada ya que una silla no se echa a perder con el tiempo, si es segurísimo que ya no sirva tras un accidente.

    Lo que me llamó la atención del articulo es que la silla de auto se debe elegir en función del peso del niño y no de su edad es en este sentido en el cual se “caduca” el producto ya que las sillas sirven hasta cierto peso, después ya no serán lo suficientemente seguras para llevar al chamaco en el auto. Casi siempre se indica la edad en los manuales pero como los niños difieren de peso, la edad es lo que debe de servir de orientación y el peso es lo que debe de dar la base de uso para todos los demás productos.

    C

    omo ya lo hemos comentado, si queremos seguridad es mejor comprar una silla nueva para nuestro chamaco ya que no sabemos cómo se han utilizado, o si han estado implicadas en un accidente, o no vienen con instrucciones o falta alguna pieza de la silla. De esta manera no podremos garantizar la seguridad que requerimos para viajar con nuestros niños y al final, las ventajas económicas no compensan los riesgos para la seguridad. Por todo esto lo más seguro es comprar una silla nueva donde le puedan asesorar sobre el uso correcto además de garantizar la calidad.

    Estudios realizados demuestran que el 80%[1] de los propietarios de vehículos con niños pequeños instala la silla de auto incorrectamente. Esto se debe, por ejemplo, a errores en la fijación o en la colocación en el sentido equivocado. Es importante exigir siempre al comprar una silla que le asesoren sobre la instalación y elección de la adecuada al peso y talla del chamaco.

    Los tipos de sillas que hay son los siguientes:


    SILLAS DE AUTO GUPO 0+: de 0 a 13 kg hasta aprox. 12 meses

    El grupo 0+ es para bebes recién nacidos hasta que tienen trece kilos (aproximadamente 12 meses) siempre estas sillas deben colocarse en sentido contrario a la marcha y para mayor comodidad y seguridad algunas tienen la opción de utilizarse en combinación de una base que facilita su instalación. La mayoría de las sillas de este grupo se adaptan a la carriola lo cual es muy cómodo porque se puede trasladar al chamaco de la carriola al automóvil en un solo movimiento y sin molestarlo. Si el viaje es más de dos horas es recomendable hacer paradas de descanso para que no sufra la columna. Algunas sillas de este grupo se pueden utilizar hasta que el bebe alcanza los 18 kilos de peso por lo cual son más rentables aunque no permiten adaptarse a la carriola.


    SILLAS DE AUTO GUPO I: de 9 a 18 kg hasta aprox. 3,5 años

    Abarcan bebes a partir de que alcanzan los 9 Kg de peso hasta los 18 Kg (aproximadamente tres años y medio) aunque en el grupo anterior el bebe puede estar hasta los 13 Kg se le suele cambiar antes a esta silla porque ya le permite ir en sentido de la marcha en contacto visual con los padres y en general al chamaco le gusta observar todo lo que le rodea.



    SILLAS DE AUTO GUPO II/III: de 15 a 36 kg hasta aprox. 12 años

    Este es el último grupo de silla, lo fundamental de este grupo es la protección en la zona cervical que es la parte más vulnerable en caso de colisión además que permite que, aunque se quede dormido, mantenga la columna recta. A la hora de elegir la silla asegúrate de que cumpla con estos requisitos incluso te recomendamos que tu chamaco la pruebe para asegurarte de que se adapte bien.



    Nosotros recomendamos ahorrar y comprar un solo producto, por ello comenzaremos a buscar sillita que pueda ser utilizada hasta que el zutanit@ tenga, si no los 12 años al menos si que aguante un poco menos.

    Hemos buscado por internet y encontramos que todas las sillas de la marca The First Years son para niños desde 5 hasta 57 libras en algunas y 100 en otras, es decir de 2.26 kg a hasta 29.5 kg en algunas y 45 kg en otras (lo que pesaba Má antes del embarazo!) Por lo que solo realizaremos una compra que durará mucho tiempo evitando que la silla de nuestro zutanit@ “caduque”…cosa que no pasó con el fulanito a quien también le tendremos que comprar una silla nueva…



    [1] Fuente: The Automobile Association

  • Homeopatía para bebés, ¿estamos seguros?

    Después de tres días de hablar de todo lo relacionado con la homeopatía para bebés y, de hecho, con la homeopatía en general, hoy quiero dar una vuelta más a la tuerca con un vídeo para mostrar que las diluciones homeopáticas acaban siendo agua y nada más que agua.

    Seguro que más de uno habéis oído hablar de esos “taraos” que un día decidieron realizar un suicidio homeopático, tomándose no sé cuántas bolitas y preparados sin notar efecto alguno. Pues bien, yo he querido jugar con lo mismo pero no con un preparado homeopático comprado, sino con uno que hice yo mismo.

    Como escribí esta entrada para Bebés y más y el objetivo es siempre hablar de bebés hasta los seis años o de las madres y padres, pensé en darle el preparado a uno de mis hijos, pero enseguida me arrepentí. Sólo le iba a dar agua del grifo, que es lo queda cuando diluyes algo hasta la saciedad, pero no me pareció ético preparar un “veneno” homeopático y mostrar al mundo entero cómo se lo bebe uno de mis hijos, que no tiene ni idea de qué va el tema. Así que para evitar tener que dar explicaciones a nadie decidí que me lo bebería yo mismo.

    En el vídeo está todo más o menos explicado, pero hago un resumen:

    Compré un veneno para cucarachas, hormigas y otros insectos y lo fui diluyendo hasta llegar a la concentración 20 CH, que me bebí. Luego seguí hasta 30 CH, que según los homeópatas hace más efecto en el cuerpo, y me la bebí también. No me pasó nada, lógicamente, porque un preparado a partir de 12 CH es sólo agua. Agua y nada más.

    Dirán los que defienden la homeopatía que si lo que me tomé provoca inconsciencia, dolor abdominal, problemas respiratorios, diarreas y vómitos tomándolo sin diluir, diluido hasta 30 CH debería ser algo así como un tratamiento para síntomas como el dolor abdominal, problemas respiratorios, diarreas y vómitos. Pero, ¿cómo me va a tratar algo que es sólo agua? ¿Cómo es posible que algo que no hace ningún efecto cure? Pues de ningún modo, porque el agua no cura.

    Si creyéramos que lo que preparé es un remedio homeopático realmente para todo lo comentado deberíamos creer cosas tan absurdas como que a una persona con ardor de estómago le tenemos que dar algo que produzca aún más ardor, pero diluido, que a un niño con una bronquitis de caballo con una saturación de oxígeno baja, en vez de darle a respirar oxígeno, le tenemos que dar a respirar un poquito de dióxido de carbono (o alguna sustancia que provoque problemas respiratorios diluida), que hay que tomar café diluido para dormir (bueno, esto es cierto, existe la coffea como remedio homeopático) o que si nuestro hijo es alérgico a algo y por alguna razón entra en contacto con el alérgeno y hace una reacción bestial, en la que su cuerpo está liberando histamina a mansalva, hay que darle histamina (aunque ahora que lo pienso esto también es cierto, existe la histamina como remedio homeopático para los alérgicos).

    No quiero imaginar la cara que se les pondría a los del servicio de Urgencias de un hospital si ante una reacción de ese tipo voy y saco el kit de rescate para alérgicos. Ellos preparando antihistamínicos, corticoides o adrenalina, si es una reacción severa, y yo sacando mi tubito de Histaminum 30 CH:

    La homeopatía es mentira. Ya dije el primer día que el primer apenado era yo, porque una medicina sin efectos secundarios era una maravilla. El problema es que tampoco tiene efectos primarios más allá del placebo, como vimos en las anteriores entradas, donde cientos de estudios bien hechos no han sido capaces de demostrar ningún efecto.

    Foto: Boiron

  • Homeopatía: por qué no funciona incluso cuando “a mi me funciona” (II)

    Tras una entrada en la que explicamos los principios de la homeopatía para saber qué es y qué no es ayer iniciamos el tema de la homeopatía y el efecto placebo, que es lo mismo que decir que no hace nada, mostrando los estudios científicos relacionados.

    Hoy, siguiendo con este tema, vamos a hablar un poco más del efecto placebo y de bebés y niños, porque aunque parezca mentira, ellos también “sufren” el efecto placebo. Por eso debemos decir que la homeopatía no funciona incluso cuando la gente explica que “a mi hijo le funciona”.

    La homeopatía podría funcionar más allá del placebo

    Algunos estudios sugieren que la homeopatía funciona más allá del placebo y en algunos casos es cierto que se produce esta diferencia. La explicación no es otra que la atención recibida por parte del homeópata.

    Dice la teoría que un buen homeópata debe conocer a la persona, sus costumbres, sus necesidades, su manera de ver la vida, de vivir la salud y vivir la enfermedad, etc. Vamos, que antes de dar un remedio tiene que conocer a la persona en diversos ámbitos de la vida, cosa que equivale a hablar poco y escuchar mucho.

    Acostumbrados como estamos a que los médicos nos escuchen 30 segundos, nos diagnostiquen en dos minutos y nos receten algo en los 3 minutos que quedan de consulta, ir a la consulta de un homeópata debe ser una gozada. Te pregunta cosas de tu vida, te escucha, te habla tranquilamente, te transmite paz y buenas vibraciones y encima, al final, te da algo que prepara especialmente para ti.

    Es normal entonces que dicho remedio actúe mejor que un placebo entregado en mano sin atención ni escucha activa de los padecimientos y problemas de cada persona.

    Pero los niños también mejoran

    Muchas madres explican que sus hijos han mejorado desde que están tomando homeopatía. Puede ser, no digo que no, pero esa mejoría no puede deberse a la homeopatía (porque no hace nada, repito), como puede verse en esta revisión sistemática de estudios relacionados en la que se analizaron 91 estudios con homeopatía en niños de 0 a 19 años, cuya conclusión dice que “La evidencia de los estudios clínicos rigurosos relacionados con el tratamiento o la prevención de enfermedades en la infancia y la adolescencia con homeopatía no es lo suficientemente convincente como para recomendarla en ningún supuesto”.

    El efecto placebo existe también en los niños
    , aunque parezca mentira. Sabiendo que el efecto placebo se basa en la autosugestión de una persona, que cree que con algo que está tomando se va a curar, los niños parecen ser capaces también de sugestionarse pensando que se van a curar.

    Creo que todos como padres hemos curado heridas y dolores con agua, soplando o incluso cantando una canción o recitando un “cura, sana, cura, sana, si no te curas hoy te curarás mañana”. No les hacemos nada, es absurdo, pero los niños “se curan”.

    Con esto quiero decir que sí, son sugestionables como los adultos y no sólo eso, sino que ellos lo son más que los adultos (a mí el “cura, sana” no me cura nada). Por eso a veces les decimos “bebe un poco de agua y te encontrarás mejor” y se lo creen o “tómate este jarabe que te encontrarás mejor”, siendo quizás cierto si es jarabe de verdad y encontrándose mejor igualmente si es homeopatía.

    Este efecto es tan conocido en los niños que hasta se han inventado unas pastillas falsas para niños, cuyo nombre es Obecalp (Placebo al revés), que no son más que caramelitos de fresa, muy útiles cuando dicen que están malitos o les duele algo y les queremos curar con nada.

    Por otra parte las enfermedades agudas, tarde o temprano, sufren lo que se conoce como regresión a la media, que es lo que sucede cuando algo está en un lugar casi extremo. Estadísticamente, cuando algo va muy mal, muy mal, lo más probable es que poco a poco vaya a mejor, porque a peor es difícil que vaya. De igual modo, cuando algo va muy bien, muy bien, lo más lógico es que en algún momento la cosa vaya a peor, porque a mejor es difícil que vaya.

    Por eso se suele decir que “después de la tormenta llega la calma” o que “no llueve eternamente”. Cuando un niño o un adulto está enfermo y se encuentra mal (hablo de enfermedades leves) lo más lógico es que vaya a mejor, ya tome homeopatía, ya tome medicina convencional. Esto sucede casi siempre porque la mayoría de enfermedades de los niños son más o menos banales… vamos, que con poca cosa o con nada, se curan (como la gripe o los resfriados, que si tomas homeopatía se curan en una semana y si no tomas nada se curan en 7 días).

    Concluyendo

    No hay estudio científico serio que demuestre que la homeopatía funciona y la lógica dice que lo más absurdo del asunto es que se lleguen a hacer estudios al respecto. Si la homeopatía no es más que un soluto diluido hasta la saciedad, quedando sólo agua, ¿qué sentido tiene hacer estudios sabiendo que los resultados serán negativos?

    La homeopatía no hace ningún bien más allá del placebo y si se toma como medicamento alternativo, sumado al de verdad, pues tampoco hace ningún mal. Ahora bien, si unos padres deciden tratar a su hijo sólo con homeopatía el riesgo es mayor. Será un riesgo bajo si se trata de dolencias leves, pero muy alto si las enfermedades son más graves o si son crónicas.

    Por favor, si te importa la salud de tus hijos, nunca les des homeopatía. Si además te importa tu bolsillo, no compres homeopatía, que es más cara que la medicina convencional y también responde a los intereses económicos de unos laboratorios que, además de ganar mucho dinero, venden algo que no hace nada (hasta yo podría empezar a producir medicamentos homeopáticos: son seguros, no tienen efectos secundarios – bueno, ni primarios -, el gasto de producción es mínimo y los beneficios increíbles).

    Foto: Fotomontaje realizado con fotos de Torsten Mangner y distillated en Flickr

  • Homeopatía: por qué no funciona incluso cuando “a mi me funciona” (I)

    Tras explicar en una entrada nada breve (lo siento, las cosas importantes requieren algo de extensión) cómo funciona la homeopatía y en qué se basa, tras ver cómo se crean los remedios homeopáticos y por qué es imposible que funcionen (los remedios homeopáticos más “potentes” son agua, como la del grifo o la embotellada) hoy vamos a explicar cómo puede ser que a pesar de saber esto la gente diga que “a mí me funciona” porque a mi hijo se le curaron las otitis, o los resfriados, o dejó de tener bronquitis o vete tú a saber qué.

    A continuación lo explico todo, pero para el que no tenga muchas ganas de leer: funciona porque la homeopatía trabaja como un placebo.

    Qué es un placebo

    El efecto placebo es el fenómeno que sucede cuando un paciente recibe una sustancia inocua (sustancia sin efectos relacionados con el tratamiento de síntomas o enfermedades) como tratamiento, mejorando sus síntomas.

    Esto sucede porque las personas somos capaces de autosugestionarnos, llegando a mejorar por el simple hecho de estar tomando algo que creemos que va a curarnos (evidentemente hay enfermedades con las que no funciona… si no se curaría todo con placebos).

    Nadie duda de la existencia del efecto placebo y se sabe que si se compararan a cien personas enfermas a las que no se les da ningún tratamiento con cien personas con la misma enfermedad a las que se les da un placebo, las del segundo grupo mejoran con respecto a las del primero.

    Como nadie duda de la existencia del efecto placebo, cuando alguien quiere saber si un medicamento real o una sustancia tiene algún efecto no puede hacer un estudio entre personas que toman el medicamento y personas que no lo toman, porque siempre logrará buenos resultados, sino que tiene que hacer un estudio comparando personas que toman la sustancia a estudiar y personas que toman un placebo, para ver si el efecto positivo de la medicación tiene efecto más allá del efecto placebo.

    En caso de que un medicamento no funcione significativamente mejor que el placebo se considera ineficaz e inadecuado para tratar la enfermedad y entonces no puede salir al mercado.

    ¿Qué dicen los estudios científicos de la homeopatía?

    Estudios sobre homeopatía hay muchos, muchísimos, básicamente porque la gracia de una nueva manera de hacer medicina es que haya evidencia científica que diga que funciona. Si no, cualquiera se puede poner a inventar medicinas (yo podría inventar la “armandoterapia”) y decir que con eso curas cualquier cosa.

    El problema de los estudios es que los hay bien hechos y los hay mal hechos (sin tener en cuenta variables que pueden influir en el resultado), como sucedió con el conocidísimo estudio de Benveniste, publicado en la revista Nature en 1988 en el que se observó que el agua tenía memoria y que a pesar de estar extremadamente diluida afectaba a ciertas células con las que entraba en contacto.

    La prestigiosa revista Nature lo publicó diciendo en un rinconcito que tenía sus reservas y que trataría de dilucidar si los datos se podían volver a producir. Dos meses después, cuidando todas las variables posibles, los resultados demostraron que la memoria del agua no existía. Lo que sucedió en el primer estudio fue que los investigadores sabían qué muestras habían sido tratadas con agua normal y cuáles con el agua que debería tener memoria. No es que hubiera mala intención (digo yo…), sino que estaban condicionados por la ilusión o las ganas de obtener resultados favorables y las muestras celulares que habían estado en contacto con el agua “milagrosa” se comportaban, a ojos de los investigadores, de otra manera.

    Para conocer el resto de estudios y poder valorarlos sin miedo a que haya errores en la planificación o ejecución de los mismos es buena idea buscar las revisiones realizadas por la Cochrane Collaboration, que analiza los estudios sobre un tema sin tener en cuenta aquellos que no están bien realizados.

    Veamos qué dicen dichas revisiones acerca de la homeopatía:

    O sea, que no hay evidencia ninguna

    Exacto, no hay ninguna evidencia de que funcione y ni siquiera es porque no haya sido estudiado, sino que nadie hasta la fecha ha podido demostrar que la homeopatía funciona mejor que un placebo. Algo totalmente lógico, si tenemos en cuenta que en resumidas cuentas es agua y punto (como mucho agua con azúcar, si la añaden).

    Continuará

    Mañana seguimos con esta entrada y nos centramos más en el efecto de la homeopatía en niños. O mejor dicho, en el efecto placebo en los niños, porque la homeopatía, efecto, ninguno.

    Más información: Qué es la homeopatía (pruebas científicas)
    Foto: Fotomontaje realizado con fotos de Upsilon Andromedae y distillated en Flickr

  • Por qué la homeopatía no funciona con bebés, con niños ni con adultos

    Llevo varios días hablando de homeopatía en Bebés y más y como creo que es un tema interesante e importante me lo traigo aquí al blog:

    Hace cosa de un año vinieron al Centro de Atención Primaria en el que trabajo como enfermero un representante de los laboratorios Boiron, líder en fabricación de medicamentos homeopáticos, y una pediatra de atención primaria que nos explicó que llevaba un tiempo trabajando con homeopatía, diciendo nombres rarísimos con dosificaciones imposibles de memorizar y contándonos cómo gracias a la homeopatía una niña con múltiples bronquitis había dejado de padecerlas y otros casos que nos dejaron bastante perplejos.

    El hecho de que una pediatra utilizara homeopatía nos hizo pensar que podía ser una buena opción, aunque confieso que era desconcertante saber que la homeopatía no tiene ningún efecto secundario y que un bebé o un niño podría tomarse un preparado entero sin intoxicarse. Desconcertante porque como profesionales sanitarios no lográbamos entender que algo curara sin ser tóxico si se tomaba en exceso y porque nos preguntábamos cómo es posible que una sustancia cure y no tenga efectos secundarios y que la medicina tradicional, llena de química, no adopte dicha sustancia o trabaje en base a los mismos sistemas de curación.

    Pues bien, meses después quise conocer las respuestas a estas preguntas y después de investigar un poco y de buscar estudios científicos que apoyen a la homeopatía o que demuestren que funciona más allá del efecto placebo he llegado por fin a una conclusión que me apena: la homeopatía no funciona con los niños ni con los adultos y, de hecho, no funcionará jamás.

    Me apena

    Lo confieso, pese a las dudas salí de aquella sesión relativamente ilusionado con la homeopatía. Imaginad un montón de medicamentos sin efectos secundarios que curan un montón de cosas y que además parecen no tener detrás a las grandes compañías farmacéuticas que tantas cosas raras han hecho para obtener cuantiosos beneficios. Imaginad el bien que puede hacer algo así para la salud de todas las personas.

    Suena precioso, fabuloso. Pero es mentira. Cuando fui deshojando la margarita me quedé con un tallo chuchurrío que ni era bonito ni olía bien. Por eso me apenó saber la verdad, por eso me apené, porque la homeopatía no tiene más efecto que el de un placebo y no podrá utilizarse para curar a nadie, porque detrás hay otras multinacionales farmacéuticas que siguen otros intereses y, lo que es peor, la gente que la está utilizando con patologías graves está jugando seriamente con su salud, más todavía si el hecho de tomar estos remedios supone dejar de tomar los que se indican desde la medicina alopática (“paso de darle inhaladores a mi hijo con bronquitis… le daré homeopatía”).

    Qué no es la homeopatía

    Muchas personas creen que la homeopatía es una medicina alternativa que se basa en el poder curativo de los extractos de las plantas o las hierbas. De hecho se asocia mucho homeopatía con herboristería, quizás porque allí se pueden conseguir algunos remedios homeopáticos, haciendo que realmente la gente crea que está tomando infusiones de plantas o cosas similares.

    La realidad es diferente, porque la ciencia que estudia las hierbas y las plantas para tratar o prevenir enfermedades no es la homeopatía, sino la fitoterapia, que en muchas ocasiones sí tiene efectos verdaderos y sí puede provocar efectos secundarios, porque de hecho muchos de los tratamientos de la medicina convencional proceden de principios activos que se hallan en las plantas.

    Qué es la homeopatía

    Una vez hemos dejado de lado las plantas y las hierbas es necesario definir entonces qué es la homeopatía.

    La homeopatía fue inventada por Christian Friedrich Samuel Hahnemann (1775-1843), quien tras dejar la medicina en 1794, cansado porque decía que la medicina causaba más sufrimiento que beneficio al paciente, decidió utilizar nuevas técnicas para tratar a los enfermos.

    Hahnemann explicó que para curar una enfermedad había que centrarse en los síntomas y dijo que para tratar un síntoma era necesario buscar una sustancia que lo provocara y dársela al paciente en cantidades diminutas para activar al cuerpo y promover la resolución del síntoma y en consecuencia de la enfermedad (una vez se han tratado todos los síntomas).

    Como a menos dosis de una sustancia los efectos secundarios de la misma eran menores, Hahnemann postuló que a menor cantidad de una sustancia, más rápida sería la curación (menos síntomas padecería el paciente).

    Entonces, recapitulando, la homeopatía se basa en la utilización de una sustancia, que se conoce como “tintura madre”, diluida en agua. Cuanto más diluida esté, al ser menores los síntomas, mayor será el efecto (dicen).

    Cómo se diluye una tintura madre

    La tintura madre puede ser casi cualquier sustancia. Puede ser una hierba, el mismo café (que utilizando la lógica homeopática sirve para aquellas personas que no pueden dormir), caca de perro, cucarachas, humo de cigarro, caspa y cientos de sustancias más que luego se diluyen para conseguir el preparado homeopático.

    Para hacer una dilución se coge 1 unidad de la tintura, por ejemplo 1 ml y se diluye en 99 unidades de agua, en este caso ml. De este modo se consigue una concentración 1:100, que se conoce como 1 CH (Centesimal de Hahnemann).

    Esta concentración obtenida es, según las “leyes” homeopáticas, demasiado débil, poco curativa. Por eso hay que seguir diluyendo para que sea un mejor “medicamento”.

    Entonces se coge 1 ml de la dilución 1 CH y se mezcla con 99 ml de agua otra vez, mezclándolo enérgicamente (acción que recibe el nombre de sucusión) para obtener un concentrado 1:10000, conocido como 2 CH.

    En el mercado se pueden encontrar fácilmente productos homeopáticos con concentraciones 30 CH. Para que os hagáis una idea de la cantidad de agua que supone dicha dilución decir solamente que una disolución 30 CH es algo así como una molécula de un principio activo diluida en una cantidad de agua equivalente a una esfera de agua de 150 millones de km de diámetro, que es la distancia entre la luna y el sol.

    Según esto está claro que la probabilidad de tomarse una sola molécula de principio activo en un producto con concentración 30 CH es cero. De hecho, según el principio de Avogadro, a partir de 12 CH cualquier molécula está tan diluida que lo único que encontramos es agua.

    ¿Avogadro?

    Amadeo Avogadro descubrió cómo averiguar cuántas moléculas de una sustancia determinada hay en una determinada cantidad de dicha sustancia según su peso molecular. Lo que conocemos comúnmente como “mol”. El número de Avogadro, redondeado, es 6,02 × 10^23.

    Según esta ley (ya demostrada hasta la saciedad), cualquier preparado con una dilución 12 CH o mayor es agua, porque ya no queda ni una sola molécula de lo que se supone que te estás tomando.

    La memoria del agua

    Por si acaso a alguien se le ocurre pensar que tomándose algo muy diluido no va a curarse existe lo que se conoce como la memoria del agua.

    Hahnemann explicó que el efecto curativo no se produce por la sustancia disuelta, sino porque de alguna manera, en el proceso de dilución y agitación la sustancia transmite al agua su espíritu curativo. Esto se conoce como la memoria del agua, que viene a decir que el agua recuerda la sustancia con la que ha estado en contacto y por eso cura.

    ¿Y las demás sustancias que entran en contacto con el agua?

    Que levante la mano el que nunca se ha meado en el mar. ¿Nadie? Vale, ahora que levante la mano el que nunca ha tragado un poco de agua en el mar sin querer. ¿Nadie?

    Pues eso, según la homeopatía, cuando alguien da un trago de agua del mar, debe de estar tomando orina humana en concentraciones muy bajas, por lo que debe tener un efecto potentísimo sobre nuestro cuerpo. Por no hablar de cuando te encuentras un trocito de caca de algún niño (o de algún adulto con pocos escrúpulos) que no ha podido aguantarse, o incluso del petróleo que vierten los barcos de tanto en cuanto.

    Resumiendo

    La homeopatía no puede tener efecto alguno porque las sustancias homeopáticas son agua con azúcar. De hecho existen remedios homeopáticos en pastillas, como si la memoria del agua se hubiera transmitido al concentrado de azúcar que compone la pastilla.

    De todas maneras, como sé que hay mucha gente que explica que “a mí me funciona”, hablaré del efecto placebo, que es el efecto que tiene este tipo de productos.

    Foto: Fotomontaje realizado con fotos de Boa-sorte&Careca y distillated en Flickr

  • HASTA SIEMPRE

    El 6 de septiembre de 2008 nos dieron la noticia de que Raúl tenía leucemia; hoy es un niño sano.
    Estoy seguro que faltan muchas fotos en el vídeo que cierra este blog, pero siempre estarán esas fotos en nuestra memoria.
    Una vez más quiero dar las gracias a todos los que habéis tenido un pensamiento positivo hacia nosotros. Y a todos los que os estáis enfrentando a esta enfermedad, sabed que se le puede ganar. Desde aquí todos mis buenos pensamientos para todos ustedes.
  • m’ijo, el fulanito 2011-07-04 22:53:00

    Maltrato infantil: ¿Cómo reconocer si existe algún problema?

    Ayer nos llegó un artículo de una de las páginas que Má consulta mucho, seguro la conocen, es Baby Center. Se me hizo muy importante por lo que quiero compartírselos a sabiendas de que no es la única fuente pero puede ayudarnos mucho sobre todo a aquellos papás que estamos en proceso de iniciar con la guardería y tememos que le pueda pasar algo a nuestros chamacos.

    Como una primera parte puede guiarnos, aunque a lo largo de la semana trataré de subir toda la información que pueda para conocer al respecto y estar bien informados, sin el afán de ser pesimista y pensar que a mi chamaco le puede pasar algo así pero es justamente estando bien informados que podemos prevenir cualquier tipo de accidentes o eventos que pueden afectar la salud de nuestros hijos.


    Aprobado por la Junta de Asesores Médicos de BabyCenter

    ¿Cómo puedo reconocer si mi bebé ha sido víctima de maltrato infantil?

    Si tu bebé pasa cualquier cantidad de tiempo lejos de ti — ya sea con una niñera, un familiar o en una guardería — es normal que te preocupes por su seguridad. Y al igual que cualquier padre, probablemente te preguntarás si eres capaz de notar si tu bebé ha sido maltratado.

    Algunos padres pasan por alto las señales de abuso porque no quieren enfrentar lo que está sucediendo. Por otra parte, aún cuando se mantengan atentos a síntomas físicos y cambios de comportamiento que pudieran indicar malos tratos, a veces es difícil descubrir qué sucedió exactamente cuando tú no estás presente.

    “Uno siempre está jugando un juego de adivinanzas”, dice Kathy Baxter, directora del Consejo de Abuso Infantil de San Francisco. “Un bebé puede tener muchas otras razones para estar quisquilloso o volverse retraído. Pero los padres conocen muy bien a sus hijos, así que déjate guiar por tu instinto”.

    Como tu bebé o niño pequeño no puede decirte lo que está pasando, descubrir si lo han maltratado puede ser aún más difícil que en el caso de un niño mayor. Lo que puedes hacer es observarlo detenidamente en busca de señales que te muestren si algo no está bien. Algunos padres descubren signos de abuso — tales como hemorragias internas y lesiones — sólo cuando llevan a su bebé al médico porque no deja de llorar o está demasiado irritable.

    Señales a tener en cuenta .

    Un niño que ha recibido malos tratos físicos puede:

    -Llorar y batallar cuando tenga que ir a la guardería, o parecer asustado alrededor de quien lo cuida o de otros adultos.

    -Llegar a casa con inexplicables moretones, rasguños, quemaduras, huesos rotos, ojos negros, cortaduras, mordeduras u otras lesiones. Las lesiones repetitivas de cualquier tipo pueden ser una señal de peligro.

    -Ten en cuenta que las señales del síndrome del bebé sacudido (SBS), el cual ocurre con mayor frecuencia en bebés que han sido sacudidos en momentos de rabia, pueden ser leves o severas.

    -Las lesiones ocasionadas por sacudir a un bebé generalmente ocurren en los niños menores de 2 años, aunque a veces el síndrome se manifiesta en niños de hasta 5 años.

    -Un bebé con SBS puede tener los ojos vidriosos, estar rígido, letárgico, irritable, tener una disminución de apetito, dificultad para alimentarse o vómitos. Puede costarle trabajo enfocar la mirada en un objeto o levantar la cabeza. En casos severos, puede tener dificultad para respirar, o puede tener convulsiones, insuficiencia cardiaca, coma y pérdida del conocimiento.

    -Si sospechas que tu bebé está sufriendo del síndrome del bebé sacudido, llama inmediatamente al servicio de urgencias (911 en EE.UU.) Cada minuto cuenta en términos del daño que un bebé con síndrome del bebé sacudido puede sufrir.

    Un bebé que ha sido víctima de abuso emocional puede:

    -Mostrar problemas de comportamiento o cambios tales como rechazar el afecto de los padres o, alternativamente, volverse excesivamente apegado.

    – Perder el apetito.

    – Tener pesadillas o dificultad para dormir.

    Un bebé que ha sido víctima de abuso sexual puede:

    – Tener sangrado o moretones en o alrededor del área genital.

    – Tener dificultad para sentarse, posiblemente a causa del dolor genital o anal.

    – Sufrir de infecciones de las vías urinarias.

    Si tienes alguna preocupación sobre la posibilidad de abuso, actúa de inmediato. Cuanto antes resuelvas el problema, mejor será para tu hijo. Habla con la persona que cuida a tu hijo para observar sus reacciones. Si esa conversación no te saca de dudas o calma tu preocupación, busca en la guía telefónica el número de contacto de algún organismo dedicado a prevenir o acabar con el maltrato infantil. Lo encontrarás bajo las palabras “Maltrato infantil”, “Abuso infantil” o, en inglés, “Child abuse”. También puedes llamar al Departamento de Recursos Humanos de tu ciudad, si existe uno, o incluso directamente a las autoridades o la policía.

    BabyCenter en Español:

    http://espanol.babycenter.com/baby/seguridad/como-detectar-abuso-infantil/#ixzz1RAw39lWy

  • CAMINO DEL NORTE I.

    Este pequeño viaje surgió como muchos otros por el interés de unos amigos de recuperar aquello que en otro tiempo fué natural (el contacto, la charla, las preocupaciones..) y que ahora todos tan ocupados y dispersos apenas cuidamos con unas pequeñas cenas y escapadas nocturnas. Al principio fué una excusa para vernos como antaño, sin interferencias, y ahora se ha convertido en una cita anual de descubrimiento mutuo.

    En fin que planeamos marchar en bici desde San Sebastian hasta Santiago, teniendo apenas 8 días hábiles y con sentimientos encontrados en cuanto al como y de que manera llevarlo a buen fin.
    Primera noche, Sidreria, reencuentro y sueños aun embotellados. Dudas, pesos…meteo, gps y no sé cuantas cosas más.
    Sábado 21 de Mayo
    Salimos de San Sebastian y llegaremos a Markina
    La ilusión nos inunda, comenzamos subiendo para purificarnos y desconectar de todo lo que nos preocupa. El mar surge aquí y allá hipnotizando en este primer día las miradas de aquellos que vivimos tierra adentro.

    Vamos muy bien de forma, pero la etapa se las trae y las continuas subidas y bajadas hacen imposible el avanzar tantos quilómetros como quisieramos.
    Ya en este primer día surgen los problemas mecánicos con un radio de Luis, sábado por la tarde, mañana domingo…pero la suerte nos viene a favor y encontramos a un mecánico de los de toda la vida que incluso nos hace de guia turístico enseñándonos Markina y alrededores.

    Buenas sensaciones…la ruta ha comenzado

  • m’ijo, el fulanito 2011-06-30 17:39:00

    El hermano mayor

    Ahora que estamos esperando a zutanit@ Má y yo nos sentimos algo preocupados por la reacción del fulanito.

    Según he estado leyendo, muchos, ahora ya hermanos mayores, muestran un retroceso a comportamientos anteriores, es decir si ya habían dejado de realizar alguna actividad regresan a ella como el chuparse el dedo, toma el biberón o hablar como niños chiquitos.

    Otros chamacos en una acción desesperada les piden a sus papás que se deshagan del nuevo bebé ya sea lo lleve de nuevo al hospital o al pediatra o de plano que lo tire a la basura. Esto le sucedió a la ginecóloga de Má. Otros se retraen y dejan de jugar. En cambio hay chamacos se sienten orgullosos de ser los “hermanos mayores” ayudan a cuidar al bebé.

    Antes de que nazca el nuevo chamaquito, los padres suelen dedicar mucha atención y energía a los preparativos para su recibimiento, después del parto, la mayor parte de la atención de toda la familia se centra en el recién nacido haciendo difícil que el hijo mayor se adapte a esa nueva situación por ello no es raro que los hermanos mayores sientan resentimiento contra el nuevo bebé por desplazarle del centro de atención y reacciona portándose mal.

    ¿Qué hacer?

    Durante el embarazo

    No hay una forma correcta o incorrecta de explicarle a los chamacos que tendrán un hermanito. A la hora de informarle sobre el embarazo hay que hacerlo de tal manera que ambos se sientan cómodos.

    Es una buena idea adaptar las explicaciones al lenguaje del chamaco e incluso puede ser útil explicarle que el bebé llegará en determinada época del año, como cuando haga frío o calor.

    En lo que refiere a lo detalladas y específicas que deben ser las explicaciones lo mejor es dejarse guiar por las preguntas que les haga el futuro hermano mayor.

    Si el chamaco muestra interés por aprender más cosas sobre su hermanito, pueden realizar juntos diversas actividades como:

    ver fotografías de cuando él era un bebé

    leer libros sobre cómo nacen los bebés

    visitar amigos que tengan bebés

    preparar juntos la bolsa para el hospital

    pensar en posibles nombres para el bebé

    dejarle que le acompañe al médico para escuchar el latido del corazón de su futuro hermanito/a

    Conforme se vaya acercando la fecha del parto es importante organizar con suficiente tiempo quién va a cuidar al chamaco mientras ustedes están en el hospital. De igual manera puede ser útil compartir esos planes con él para que sepa qué esperar cuando llegue el día.

    Después del nacimiento

    Durante los siguientes días puede funcionar el mantener la rutina lo más que se pueda. Si piensan hacer cambios ya sea en el cuarto es recomendable hacerlos unas semanas antes de la llegada del pequeño.

    Si el hermano mayor está en edad de algún cambio importante como dejar el pañal, el cambio debería de realizarse antes de la fecha de llegada del bebé o bien aplazarlo hasta que el recién nacido lleve algún tiempo en casa.

    Es bien importante Incluir a al hermano mayor en todas las actividades diarias relacionadas con el cuidado del bebé para que no se sienta excluido. Si el chamaco no muestra ningún interés por el bebé, no hay que preocuparse , seguramente necesita más tiempo.

    Hay que aprovechar todas las oportunidades que tenga para relacionarse individualmente con el ahora hermano mayor, dedicándole toda su atención para que sienta que sigue siendo parte importante de la familia.

    También puede ayudar el pedirle a familiares y amigos que el chamaco mayor puede hablar o interesarse por otras cosas aparte del nuevo bebé.

    Fuentes:

    http://kidshealth.org/parent/en_espanol/padres/sibling_prep_esp.html#

    http://www.cepvi.com/psicologia-infantil/hermanos.shtml

  • Fin de curso y graduación

    Hace unos días que terminó el colegio; ya están los niños en casa para disfrutar de unas merecidas vacaciones.
    Pero antes de eso se celebró la fiesta de fin de curso, este año Raúl participaba en dos bailes. El primero era con su clase, que hacían un baile de Michael Jackson; en el segundo baile, que era con el comedor vestían de payasos. La verdad que fue muy gracioso ver a los “mocacos” encima del escenario (por cierto, Yolanda también bailaba).

    Otro día se celebró la graduación de los niños que pasan de Educación Infantil a Primaria. Donde les dieron sus diplomas y sus becas.

    Como podéis ver, Raúl ya pasa a otra etapa de su vida. Y creo que el blog también debe finalizar su etapa.
    Desde más de dos años he estado contando mis sensaciones, experiencias, sueños… creo que el blog ha cumplido con el fin con el que se creó; muchas gracias a todos los que os habéis acercado a este rincón en algún momento, que habéis compartido mis miedos y mis alegrías; y, sobre todo, las alegrías de Raúl.
    Comienza una nueva etapa en su vida que, espero de todo corazón, muchos otros niños podrán empezar dentro de poco. Una etapa en su vida con solo recuerdos lejanos de una enfermedad, la leucemia, dura y cruel… pero curable en muchos casos.
    La próxima entrada que haga al blog será de un vídeo con fotos de todo este tiempo. GRACIAS. Y siempre “p´alante”, luchando para ganar. Desde otra perspectiva y con otros medios seguiré luchando contra la leucemia. Y ya sabéis que en el perfil aparece mi correo, si alguien necesita algo sabe dónde encontrarme.
  • "¡Papiiiii, yaaaa!"

    Desde hace algún tiempo tengo una manía con Raúl. Le toco la cabeza y le agarro el pelo; a veces, de broma le muevo la cabeza con el pelo atrapado.
    El otro día, después de estarle acariciando la cabeza un rato protestó. La verdad es que tenía toda la razón del mundo, pero se ve que se me ha quedado eso dentro.
    Haberle tenido que afeitar la cabeza, verlo sin pelo… se ve que me ha marcado algo más de lo que yo creía.
  • Pequeñas grandes empresas

    Siempre me acuerdo de las grandes empresas que hacían donaciones en los programas de televisión de Navidad. Esas empresas para las que “un millón de pesetas” (6000 €) no suponían realmente nada, pero que conseguían una publicidad gratuita en televisión.
    Por eso quiero hablar de “pequeñas grandes empresas” como Gisertec, que pretende colocar un lema en sus documentos fomentando la donación de médula; o de COPMON (FarmaDirecto) que desde hace ya algún tiempo manda información de cómo hacerse donante de médula en cada envío a sus clientes.
    También quiero hablar de “Persianas y aluminios WILLY”; especialmente de Willy, que vino a casa para arreglar una persiana y se acordó de que vino hace un tiempo y Raúl estaba enfermo. Nos preguntó por él y al verlo decidió que haría algo para favorecer las donaciones. Pretende colocar algo en sus camisetas de trabajo y en sus documentos.
    Estas empresas quizás no aparezcan en los luminosos de los partidos de fútbol, ni facturen millones… pero son grandes empresas.
  • m’ijo, el fulanito 2011-06-20 23:56:00

    El fulanito es un “patrón”

    El fulanito es un patrón. Además de que es un consentido de lo pior, el chamaco este tiene unas actitudes de jefe que no puede con ellas y a veces nos causan risa y otras tanto asombro por las cosas que nos exige, ah! Porque las exige, no las pide y si no se le cumplen se enoja.

    Así por ejemplo:

    – Exige oreja SIEMPRE que toma leche, le gusta estar agarrando la oreja de Má o la mia independientemente de quien le de mamila, ya sea solito o con las abuelas uno tiene que estar agachado para que el fulanito tome la leche como le gusta

    – La tele es del fulanito, así sean las 7 de la mañana o las 10 de la noche el chamaco y yo nos andamos peleando por ver nuestros programas, y generalmente el gana…así que no es raro que serán las 10 pm y nosotros sigamos viendo Toy Story.

    – Le gusta tener las luces prendidas, así que si las apagamos se enoja y reclama, pero aquí no hay discusión alguna, las luces se apagan en casa cuando no se usan.

    – Hay que adivinar lo que quiere de desayunar, Má ha llegado a cocinar hasta tres cosas diferentes hasta que el fulanito autoriza la comida que se le antoja en ese momento.

    – Cuando vamos a casa de los abuelos las cosas se hacen como el fulanito dice, si la silla le gusta en un lugar u otro o si quiere comer en el sillón los abuelos no lo discuten, sólo tratan de complacer a su nieto.

    – El fulanito se agenció la almohada de maternidad de Má, ambos se pelean por ella y siempre gana el chamaco, así que si queremos dormir el fulanito es el primero que debe de pasar a gusto toda la noche aunque ello implique darle la almohada de Má…

    – Cuando acaba su leche, si quiere más solo dice “más” y cualquiera de nosotros dos sale corriendo para prepararle otra mamila…por suerte el fulanito es bien educado y la segunda toma viene acompañado de un “acias!”…

    – El fulanito no puede ser interrumpido mientas juega o ve la televisión, se enoja, reclama y vuelve a lo suyo ignorando lo que sucede a su alrededor.

    Estos son solo unos ejemplos, seguramente por ahí me ire acordando de más cosas para escribir una segunda o tercera parte de como el fulanito es un patrón…el patrón de la casa…

  • m’ijo, el fulanito 2011-06-16 14:14:00

    Compartida la música… es mejor…

    Desde abril de 2010 hemos (porque también le entra a estos menesteres la Má del fulanito) compartido vía blog (http://mijoelfulanito.blogspot.com), Facebook (http://es-la.facebook.com/mijoelfulanito) y Twitter (http://twitter.com/papadelfulanito) nuestras vivencias y experiencias con nuestro primer chamaco (al que por una puntada que se aventó su abuelo paterno, se le conoce por estos lares como el fulanito o, mejor aún, Don Fulanito)…

    Como esto de compartir es de ida y vuelta, ante la llegada de zutanit@ lanzo una nueva convocatoria de presentación sonora, con el fin de empezar a darle a conocer al mundo (bueno, por lo menos a quienes quieran, gusten y puedan participar en este ejercicio de compartición)…

    Y pues a mí me sirve también para en una de esas conocer más música…

    A quien esté interesad@, le pido que durante la próxima semana (del 16 al 24 de junio) envíen vía comentario en el blog o en la nota o muro del Facebook, o a través del Twitter, nos compartan una (1) canción que les gustaría escuchar rodead@s / sumergid@s en agua, con luz muy escasa (puede tratarse de la versión original o de una versión muy particular de la canción: un cover, una versión acústica, alterna, instrumental, en vivo, a capella, etc. que se adaptara mejor al entorno en donde sería escuchada)…

    Posteriormente compartiremos lo que resulte de este experimento…

  • No pudo ser

    Hace un tiempo avisaron a uno de nuestros amigos para hacerse las pruebas de compatibilidad para donar médula (ya estaba inscrito en la REDMO)
    Pepe, que así se llama este amigo, se acercó muy ilusionado al hospital, y tras sacarse sangre nos llamó muy ilusionado.
    Hoy nos ha vuelto a llamar; algo menos ilusionado porque no ha sido seleccionado para poder hacer la donación. Pero la cosa es que estaba ahí, preparado para lo que fuera.
    No pudo ser, pero quizás haya una próxima (ojalá no la hubiera porque nadie necesitara de este trasplante).
  • El el poster

    Esta mañana, al revisar el correo, leo un mensaje de Alexandra Carpentier (de la Fundación Carreras)… viene a decirnos que sale una imagen de Raúl en el póster de la nueva campaña de la Fundación.
    Os aseguro que para mí es un honor poder ayudar de esa manera. Además el tío está muy guapo en la foto (las cosas como son).
    Espero que esta nueva campaña anime a más gente a colaborar y a hacerse donante de médula ósea.
  • Ascensión al Néouvielle

    Este año la nieve parece marcharse a pasos agigantados, y esa última salida con esquís que otros años puede posponerse hasta el mes de Junio, en esta ocasión hay que adelantarla a mediados de mayo.

    Aprovecho para conocer una zona desconocida para mi y de paso ascender el último tresmil de la temporada con esquíes.
    Llegamos un viernes por la noche, así que descubrí la belleza del lugar a la mañana siguiente mientras junto con Juanra desayunábamos entre marmotas.Habíamos dormido en el refugio que se encuentra junto al Lac d’Aubert , un lugar solo utilizable fuera de la temporada del parque ya que en estas fechas pasa a ser el lugar de alojamiento de los guardas, y únicamente hay habilitada una zona de vivac junto a la presa.

    La subida por la ruta normal bordea el lago por su presa y va a buscar un pequeño collado en la arista que baja del  pico Ramoun. Practicamente hasta los 2400 m en que cruzas este paso no encontramos nieve continua, así que los primeros 300m de desnivel tuvimos que portear esquís. Ya en ese momento de la ascensión Juanra se dio cuenta que sus recientemente estrenadas botas habían sido una equivocación y no le permitirían disfrutar de la actividad.
    En seguida pusimos esquís y la cosa cambió, el continuo chocar del material contra el todopoderoso granito, se transformó en silencio acompañado del susurro que produce la nieve al fundir bajo las focas.
    Algunas coladas en las pendientes más expuestas nos avisan de donde nos encontramos para no perder la atención.
    El día es espectacular y el sol ha ido transformando toda la nieve a primavera, lo que seguro será bueno en el descenso.
    Bajo la brecha de Chausenque, Juanra no podía más con sus botas y me indicó la ruta final a seguir. Las zetas por la derecha del circo y apurar la nieve hasta la arista final con pequeña trepada en roca.
    Las vistas cimeras con ese día  de las de disfrutar. Al asomarme aun me pareció ver como continuaba subiendo Juanra, así que me quedé un rato disfrutando del lugar. Nos encontramos para realizar juntos el último descenso de la temporada, y la verdad es que mereció la pena. La nieve aguantó, y los giros se sucedieron buscando los pequeños recovecos aún vírgenes de la montaña.
    La vuelta a la roca y su descenso penoso nos fué poco a poco conectando con la realidad. Juanra maldijo su compra en repetidas ocasiones pero no perdió la ilusión.

    Actividad siempre recomendable, pero más si cabe en esta época en la que la tranquilidad y la belleza del lugar se manifiestan al máximo.

  • La estrella fugaz

    Ayer por la noche Raúl y Yolanda le recordaban a la madre que hace un par de años estuvimos en la playa de Camposoto por la noche para ver la “lluvia de estrellas”.
    Llegamos un poco tarde, pero aún así, vimos un par de ellas.
    Yo no recuerdo cuál fue el deseo que pedí, Marijose tampoco se acordaba del que pidió ella; sin embargo Yolanda y Raúl sí se acordaban de lo que pidieron.

    Raúl quería ser Flash; el superhéroe que corre mucho. Nosotros le decíamos que las vacunas eran inyecciones para que creciera y pudiera correr mucho; además en la televisión ponían una serie de dibujos en la que salía este personaje.
    Yolanda nos dijo que ella pidió que su hermano se curara… “y me lo ha concedido” (nos dice).
    Así que este verano, cuando sea la noche de la lluvia de estrellas (las Leónidas) nos acercaremos por la playa, yo buscaré la estrella que pasó y le daré las gracias por concederle ese deseo a mi hija.
  • Para toda la vida

    Desde que Raúl enfermó nos han dicho muchas veces que somos un ejemplo de padres (tanto Marijose como yo). Siempre he pensado que hemos hecho lo que teníamos que hacer; aunque luego nos hayamos involucrado en una lucha que ya llevaba mucha gente.
    Hace poco una madre le decía a Marijose que la envidiaba (o algo parecido), porque, después de todo, Raúl ya está curado, que ha pasado; pero lo suyo era “para toda la vida”. Uno de los hijos de esta mujer tiene autismo.
    Estos padres, y los de otros niños con dificultades motrices severas, parálisis cerebral, distrofias, cegueras… todo lo que no entra dentro de lo que la sociedad entiende como “normal” sí son los verdaderos ejemplos.
    Gracias por darnos esta lección; nosotros seguiremos luchando por nuestros hijos como vosotros lo hacéis por los vuestros.
  • No la cambia por otra

    Hace unos días una compañera de Yolanda le propuso un cambio a Raúl. El se quedaba con su hermano, que es de su misma edad, y ella se quedaba con Yolanda (que son amigas). La respuesta de Raúl fue inmediata y contundente: “NO”.
    Se que Yolanda es como una especie de “madrecita” para su hermano. Pese a las discusiones propias de dos niños pequeños, se quieren mucho y Yolanda siempre ha estado pendiente de Raúl y Raúl de Yolanda.
    En este sentido, creo que estamos teniendo mucha suerte de que los hermanos se quieran tanto.
  • Las infusiones pueden ser peligrosas para los bebés (II)

    Hace unos días hablamos de lo peligrosas que pueden llegar a ser las infusiones para los bebés, ya que se desconoce la dosificación e incluso los efectos que pueden llegar a tener (además de otras razones).

    Para solucionar el tema de las dosis algunas casas comerciales cuentan con infusiones instantáneas para bebés que vienen preparadas para mezclarlas con agua cuya misión es la de ayudar en la digestión o el sueño de los pequeños.

    Es cierto que el problema de la dosificación se resuelve, sin embargo estas infusiones no se recomiendan pues son en esencia azúcar y poco más.

    Si miramos la composición de estos preparados vemos que aproximadamente el 92% de su contenido es dextrosa, que es glucosa en polvo o en otras palabras, azúcar. Es decir, que la mayor parte de los preparados es azúcar, y “a precio de oro”.

    Hagamos algunos cálculos:

    La recomendación para la preparación de estas infusiones es la siguiente:

    • 0 a 2 meses: 2,5g en 50 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.
    • 2-6 meses: 5g en 50 a 100 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.
    • 6-12 meses: 10g en 100 ml de agua, máximo 3 tomas diarias.

    Suponiendo que al bebé se le ofrecen las 3 tomas diarias, un bebé de 0 a 2 meses estará tomando 150 ml de agua al día que contienen 7,5g de infusión, de los cuales 6,9g son azúcar.

    Casi 7 gramos son prácticamente dos terrones de azúcar. ¿Qué sentido tiene que un bebé de menos de dos meses tome dos terrones de azúcar al día? Ninguno, por supuesto.

    Un bebé de 2 a 6 meses tomará 13,8g al día (y entre 150 y 300 ml de agua) y uno de 6 a 12 meses estará tomando 27,6g de azúcar diario con 300 ml de agua.

    Como hemos dicho más arriba, dar agua a los bebés hace que se les llene el estómago de algo que no es leche y esto va en detrimento de su nutrición.

    Para que veáis la relevancia que esto puede llegar a tener pensad en lo importante que es, al preparar la leche artificial, que la cantidad de agua sea 30 ml por cazo. Ni 35, ni 50. Tienen que ser 30 para que la mezcla sea adecuada y no tomen más agua de la necesaria.

    Si además estamos hablando de que la infusión se acaba convirtiendo en agua azucarada, peor que peor. El azúcar contiene calorías vacías (no aportan ningún nutriente) y provoca caries severas.

    Hace años que se desterró la costumbre de mojar el chupete en cosas dulces para evitar caries y no interferir en la alimentación de los bebés, por ello cuesta creer que este tipo de infusiones sigan en el mercado.

    Si una madre le diera a su hijo, durante un año, la cantidad que se recomienda en la etiqueta tomaría nada menos que 7,038 kg de azúcar. Teniendo en cuenta que no la necesitan para nada, 7 kg de azúcar en un año es “un poco demasiado”, como lo es el precio de semejante cantidad de azúcar (más de 300 euros).

    Si realmente una madre quiere dar infusiones a su hijo (pese a que no las necesita y que, como dijimos en la entrada anterior, son peligrosas), mejor que compre infusiones normales y las haga sin azúcar.

    Si lo que quiere es darle azúcar (que tampoco necesita), mejor que compre azúcar normal, que unos 7 kg de azúcar cuestan unos 7 euros.

    Más información: Guía de Lactancia Materna para profesionales de la AEP (pág. 402), IHAN (pág. 21), Lactancia y Pediatría La Plata

    Publicado originalmente en Bebés y más.

  • Ser papá en el siglo XXI

    Este siglo que comienza nos pone de frente una serie de retos y cambios tan rápidos y drásticos que nos obliga a la adaptación.. o por lo menos a compartir el modo en que cada quien responde a esos retos y saber cómo nos va para hacer la vida más llevadera.
    En este espacio busco compartir el proceso de ser padre en este nuevo siglo.. desde tomar la decisión con mi pareja de tener hijos, hasta las pequeñas grandes cosas que sucenden en medio.
    Soy un padre del siglo XXI: tuvimos problemas de fertilidad y recurrimos a soluciones puestas por los avances tecnológicos (con lo que conlleva), los dos somos profesionistas y trabajamos, somos socios en una empresa de consultoría que montamos, los dos cocinamos, lo mismo ella cuelga un cuadro con taladro como yo lavo los platos, compartimos todo y seguimos siendo mejores amigos después de 7 años de matrimonio.
    Hoy estamos a una semana de convertirnos en padres y este espacio pretende compartir experiencias y ayudar a otras parejas a entenderse en los diferentes procesos y problemas que surgen en estos tiempos.
    (inspirado en el blog de mamas & de papas en El País)

  • Ayer fue su día

    Ayer hizo Yolanda su primera comunión. Hemos disfrutado mucho durante todo el día y, por fin mi niña ha podido tener ese protagonismo que se merecía.
    Uno de sus regalos fue reconocerle todo el mérito que ha tenido durante la enfermedad de su hermano. Por eso pusimos en la web de la Fundación Carreras un pequeño escrito para decirle con las letras lo que ya le hemos dicho con palabras (puedes verlo pinchando AQUI).

    No es porque sea mi hija, pero iba “guapísima” (sale a la madre). Durante la ceremonia estuvo muy nerviosa, en realidad estuvo nerviosa todo el día.
    Sin embargo se le veía un brillo muy especial en la cara; estaba muy contenta e ilusionada. Creo que ha disfrutado mucho de SU día.
    La verdad es que esa ha sido la intención en todo momento, que disfrutara, que fuera el centro de atención de todos los que la queremos. Por eso hemos puesto todo nuestro empeño en ello, y nuestros amigos y familiares también lo hicieron.
    Incluso para terminar el día fuimos al pabellón para que hiciera el saque de honor del partido que jugábamos (y que no vimos, solo fuimos para el saque de honor).

    Así que un día redondo. Un día maravilloso. Un día para el recuerdo. Uno de esos días que mi niña necesitaba tener porque, realmente, se lo merecía.
    Por cierto, Raúl estuvo como loco jugando con los amigos que estaban en la celebración. Pero… ayer no fue el protagonista.
    Así que, a todos esos padres que están pasando por una situación como la que nosotros hemos pasado; no olvidaros que los hermanos y familiares también lo pasan mal y que hay que darles su sitio y sus momentos. Espero que pronto viváis algunos de los que nosotros estamos disfrutando.