Un día con @papabichoraro

Hablamos del día a día, de vida cotidiana. De ilusiones, de esfuerzos, de valores y de vida. Hablamos de criaturas y de nosotros mismos, de nuestro camino. Y para eso ¿qué mejor que colarnos en casa de uno de los muchachos?? Un día con @papabichoraro Yatusabes! Normal dudes talking about parenthood#mesPADRE en vena!

Te invitamos a pasar un día con nuestro compañero @papabichoraro.

cartel del #mesPADRE

Yo soy un papá que, inicialmente, me creía raro, porque tenía inquietudes de como criar de la mejor manera posible a mi hijo. He dicho inicialmente, porque a mi alrededor no era lo habitual, pero… . Encontré a un grupo de papás, los #papasblogueros que, aunque todos fueran distintos, nos unían las ganas de criar de forma activa e implicada a nuestras criaturas (tampoco entendemos otra forma de hacerlo). Cuando mi nene empezó el cole vi que cada vez es más normal ver padres implicados en la crianza de sus hij@s.

Tras esta introducción te voy a contar uno de mis días monótonos como un padre «normal», porque ya no me siento tan “raro”.

un día con @papabichoraro

Comenzamos

Mi día suele comenzar prontito, sobre las 06:15 (me gusta madrugar porque tenemos flexibilidad horaria para entrar y cuanto antes entres, antes sales). Me visto, afeito y esas cosas… Cojo el ordenador, besitos de despedida, muy despacito para no despertar ni a la mami ni a las dos criaturas y al coche, pongo el GPS con la esperanza de que todavía el atasco sea poco…

En el trabajo

Suelo llegar sobre las 7:15. Por desgracia es donde paso más tiempo, me hubiese gustado pedir una reducción y poder pasar más rato con mis peques,  pero económicamente era bastante complicado, a ver si algún día sacan ayudas para poder tener una conciliación real.

Cuando llego al trabajo enciendo el ordenador, leo correos pendientes, espero que lleguen los compañeros más rezagados que prefieren no madrugar y salir más tarde (un detalle a tener en cuenta, es que no son padres), y damos un pequeño paseo a la máquina de café, cojo un descafeinado y vuelta a nuestro sitio a continuar con la jornada laboral.

Trabajo, trabajo y más trabajo…. Leer y contestar mails, llamadas telefónicas, alguna incidencia para solucionar y trabajo, trabajo y más trabajo…

Paramos a comer sobre las 14:30, una hora para comer… Si se tarda menos da igual no se descuenta de la hora de salida , pero si se tarda más hay que recuperar el tiempo… Esto genera algo de estrés, ya que me gusta cumplir con  #SalPuntual.

Después de comer vuelta al trabajo, trabajo y más trabajo…

Mi vida de padre

A las 17:00 termina mi jornada laboral (siempre que entre a las 7:30 o antes) y es el comienzo de mi vida de padre… Salgo corriendo camino al coche, voy poniendo el GPS en el móvil para ver porque camino voy para evitar los atascos más grandes y llegar cuanto antes a casa para disfrutar de mis criaturas :D.

El reencuentro

Lo mejor de llegar a casa, o recogerles en el parque cuando hace buen tiempo, es cuando el nene me ve y viene corriendo a darme un abrazo y un beso… Una de las mejores partes del día y que no termina aquí… Miro a mi bebé y cuando me ve me regala una de sus sonrisas sin decirla nada… En esos momentos siento como mariposas en el estómago.

En casa yo me pongo ropa cómoda mientras ellos están jugando con su mami. Meriendo un poco hablo con mami lo que podemos/nos dejan (que suele ser nada o casi nada). Sobre las 19:00 la mami se prepara y se va a trabajar… Por desgracia pasamos juntos 1 hora como mucho.

Juego un poco con la bebé, el nene me pide ver la tele y al poquito…

La batalla

A las 19:30 comienza mi batalla contra el tiempo… Todavía estoy buscando como organizarme de la mejor manera posible, pero por ahora la batalla comienza…

…Preparando un biberón para la bebé…

…Ir al baño y llenar la bañera (con ella en brazos para que no llore)…

… Quitar la ropa a la bebé (camiseta, pantalón body) todo acompañado con un precioso llanto que te taladra el cerebro y lo único que puedo hacer es cerrar la mente y repetir “soy un buen padre, soy un buen padre,…”…

…Quitamos el pañal y suele tener ¡sorpresa! Se limpia con una toallita para no meter esas cosas en la bañera (todo acompañado del precioso llanto)…

…La cojo en brazos y… El llanto se acaba, tengo una tregua…

…La meto en la bañera la enjabono, la dejo que juegue un poco con algo y cuando creo que va siendo hora la cojo y ¡otra vez llanto!…

…La unto bien de crema (el llanto tan bonito empieza a ser cada vez más grande)…

…Pongo pañal y empiezo con el body, el llanto ha llegado casi a su punto máximo y ya no puedo taparlo con la frase de “soy un buen padre” empiezo a estar desesperado y si fuera más grande la preguntaría porque me tortura de esta manera, lo único que me queda es cambiar de técnica… Me muerdo la lengua y pienso “rápido, rápido, rápido que la cabeza te va a explotar”…

…Acabo la cojo, pero el llanto sigue…

…Camino a la habitación la pongo el babero (sigo con el llanto como la música de un concierto, y pienso pobres vecinos)…

…Enchufo el biberón, que ya tenía preparado porque ahora si…

…Silencio, bendito silencio…

…Cuando el biberón se acaba…

…otro llanto, pero esta vez bajito…

…Chupete la mezo un poco en brazos…

…Se queda tranquilita y a la cunita a dormir…

Ya hemos llegado a las 20:15 aproximadamente, si tiene el sueño profundo toca empezar con el grande… «Hijo, hay que bañarse apaga la tele» y aquí puede ocurrir de todo hoy no me baño, no quiero apagar la tele, que vamos a cenar… Pero lo normal es que la apague y nos duchemos juntos, yo mientras me seco el se queda jugando en la bañera, le seco y pongo el pijama y se va a jugar. Si la peque sigue dormida, es que todo va bien, y yo comienzo a preparar la cena… Dependiendo de lo que sea lo hago solo o con ayuda, porque nos gusta mucho el momento #CocinandoConPapi, pero me da miedo que un niño de 4 años se acerque a una sartén mientras preparo algo a la plancha.

El final

Llega su mami ponemos la mesa y cenamos sobre las 21:15, el nene dependiendo del día se empieza a quedar dormido en el sofá… Su mami le lleva a la cama espera a que se duerma y luego nosotros seguimos cenando… Vemos algo en la TV que no necesite mucha atención, hablamos otro poquito y toca recoger, mientras ella recoge yo me preparo la ropa del día siguiente. Una vez acabamos nos damos un besito y a la camita, miramos las redes sociales, cerramos los ojos y hasta el día siguiente, si a ninguna de las criaturas la ocurre nada durante la noche.

Conclusión

Como verás soy un padre de lo más normal, pero todavía estoy rodeado de gente «rara» que me pregunta que tal me apaño con los dos: «Como me voy a apañar, bien… . Pero tampoco me quedaría más remedio que apañarme con los dos» o ¿puede existir padres que en estas situaciones se fueran con los abuelos?. No creo que el papa bicho raro siga siendo yo… o si…

tarjeta de contacto papabichorarro

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