Notas excelentes

Hasta el año que viene no habrá más cole, así que hoy Alonso ha traido sus primeras notas del cole.

Las notas incluyen infinidad de puntos en los cuales Alonso ha sacado una nota excelente o muy buena en todos. Bueno, en todos menos uno.

Como ya comentaba el otro día, nos preocupa un poco su pronunciación. Pues bien, las notas confirman nuestas sospechas. Necesita mejorar este punto. Lo consultaremos en la reunión del día 11 de enero.

Por lo demás parece que no habrá sorpresas en la reunión.

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Notas excelentes

Hasta el año que viene no habrá más cole, así que hoy Alonso ha traido sus primeras notas del cole.

Las notas incluyen infinidad de puntos en los cuales Alonso ha sacado una nota excelente o muy buena en todos. Bueno, en todos menos uno.

Como ya comentaba el otro día, nos preocupa un poco su pronunciación. Pues bien, las notas confirman nuestas sospechas. Necesita mejorar este punto. Lo consultaremos en la reunión del día 11 de enero.

Por lo demás parece que no habrá sorpresas en la reunión.

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Versionando los Clásicos

Cada vez más a menudo, a la hora de dormir Alonso nos pide que le contemos cuentos. Pero no le vale un cuento cualquiera. Tiene que ser el que el pide en cada momento y en la «versión adaptada» para él.

Tal vez sea algo más común de lo que me parece, pero lo cierto es que yo no recuerdo que mis padres hiciesen esto conmigo.

Se trata de versionar los cuentos clásicos para adaptarlos al entorno actual que el niño conoce. Así, los tres cerditos ya no son los que conocíamos. Ahora son Alonso, «Santi-Ago» e Iván (estos últimos son los niños que, por lo visto, se sientan con el en clase).

Con los siete henanitos creí que casi tenía que llamar al colegio, pero al final tire de lista de invitados en el pasado cumpleaños y alguno que fue aportando él mismo.

El otro día, en casa de mis padres, le pidió al abuelo que le contase «Los Tres Cerditos». Mi padre, que todavía se lo sabe de memoria se lo empezó acontar. Pero Alonso no conocía a esos cerditos que no tenían nombre. Así que interrumpió al abuelo y le dijo «Abú, tu no sabes el pento. No es así».

El caso es que me estoy volviendo un artista de la improvisación sobre la marcha en lo que a cuentos se refiere.

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Versionando los Clásicos

Cada vez más a menudo, a la hora de dormir Alonso nos pide que le contemos cuentos. Pero no le vale un cuento cualquiera. Tiene que ser el que el pide en cada momento y en la «versión adaptada» para él.

Tal vez sea algo más común de lo que me parece, pero lo cierto es que yo no recuerdo que mis padres hiciesen esto conmigo.

Se trata de versionar los cuentos clásicos para adaptarlos al entorno actual que el niño conoce. Así, los tres cerditos ya no son los que conocíamos. Ahora son Alonso, «Santi-Ago» e Iván (estos últimos son los niños que, por lo visto, se sientan con el en clase).

Con los siete henanitos creí que casi tenía que llamar al colegio, pero al final tire de lista de invitados en el pasado cumpleaños y alguno que fue aportando él mismo.

El otro día, en casa de mis padres, le pidió al abuelo que le contase «Los Tres Cerditos». Mi padre, que todavía se lo sabe de memoria se lo empezó acontar. Pero Alonso no conocía a esos cerditos que no tenían nombre. Así que interrumpió al abuelo y le dijo «Abú, tu no sabes el pento. No es así».

El caso es que me estoy volviendo un artista de la improvisación sobre la marcha en lo que a cuentos se refiere.

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m’ijo, el fulanito 2011-12-09 18:44:00

Pipí, popó, caca…
Por: Má
Tenemos ya unos dos o tres meses que comenzamos con este relajo de la quitada del pañal y hemos tenido de todo, buenos días con mucho interés por parte del fulanito por usar su nica, días en los que avisa súper bien y ahora, justo en este momento estamos como estancados, no avisa, no quiere utilizar su nica y tampoco quiere que le cambiemos el calzoncito entrenador cuando hay que hacerlo.
Digamos que el fulanito también incluyó en la famosa y sufrible etapa del “no” todo lo que tiene que ver con el control de esfínteres y sinceramente, estoy un poco desesperada….
En el kinder la maestra me dijo que ya era hora de quitarle el calzoncito entrenador y ponerle los de tela, pero nuestra experiencia no fue la mejor ya que el chamaco no pasó más de media hora seco, aún tenia gripa y por ahí de los 5 o 6 cambios de ropa, chon, calcetines y todo lo demás mi niño ya no quiso usar calzones de tela. Llorando mientras me abrazaba me decía: “mamá no…” así que me puse a llorar junto con él mientras le decía que tampoco sabia que hacer… Comprendi que ni el fulanito ni yo estábamos listos aún para semejante paso en época de frío y menos con gripa y tos.  Por supuesto después tuvo que ser atendido con antibiótico por la tremenda mojada.
He buscado mucho en Internet y casi todas las paginas dicen lo mismo: no quitar el pañal antes de tiempo, no regañar, tener paciencia y ser constante, lo que no te dicen es que en lo que tu hijo aprende a avisar bien andará  mojado, “firmando” en cuanto lugar se siente, acueste o camine y que su aprendizaje no será inmediato así que Má o Pá se la pasaran lavando ropa, sillas, sillones, cama, ropa de cama, calcetines, zapatos etc.
Precisamente por esto ultimo decidí que aún no era tiempo porque el fulanito aun no avisa del todo, y mientras anduvo con su calzoncito de tela no supo lo que pasaba, nunca hizo la asociación de pipi con la mojada de pantalón, él creía que era agua… así que el calzón de tela duró solo un día y tendrá que esperar un poco más antes de ser utilizado nuevamente con todo y las advertencias de las misses  profetizando un “retroceso” por parte de mi chamaco, pero hay que ser realistas, este retroceso seguro aparecería con la llegada del hermanito, quien no tarda en aparecer.
Aquí les comparto los puntos más importantes del método que usan en el kinder del fulanito y que hemos seguido, con sus variaciones claro dependiendo de la situación. Les pido el favor de criticarlo, retroalimentarlo, mejorarlo o compartir su experiencia para enriquecerlo y hacer que este proceso sea lo menos frustrante, sufrible y podamos transitarlo con tranquilidad y poyar a nuestro chamaco en semejante paso.
  1. Tener la bacinica siempre en el mismo lugar
  2. Preguntarle cada 1 ½ hr o 2 hrs  si quiere hacer pipí o popó
  3. Si dice que si acompañarlo al baño y enseñarle a que se baje pantalones y calzoncito.
  4. Si dice que no, no hay que obligarlo. Solo si no ha ido al baño en unas 3 horas hay que llevarlo a su “nica”
  5. Debe permanecer sentado a lo más 5 minutos (realmente lo dejamos hasta que le fulanito dice que no quiere, porque hay veces que quiere permanecer sentado y resulta que es porque va a hacer popó)
  6. Si hizo pipí o popó, hay que felicitarlo, abrazarlo, acariciarlo en el momento para que sepa el motivo de las felicitaciones
  7. Hay que enseñarle a que se limpie el solito para que aprenda poco a poco y los papás lo ayudemos cada vez menos
  8. Hay que lavarle las manos para crearle el habito desde pequeños
  9. Si moja el calzoncito no hay que enojarse ni regañarlo, hay que decirle que no pasa nada, que fue un accidente pero que tiene que hace pipi o popo en la bacinica. Hay que llevarlo al baño y sentarlo, si hace del baño, por menos que sea hay que felicitarlo y hacerle comentarios positivos.
  10. Es importante que no permanezca mojado para que se acostumbre a estar seco y él mismo evite estar mojado
Si alguien más cuida a tu chamaco, es importante compartir estos pasos para que el chamaco encuentre congruencia con lo que se hace en casa, escuela y con os abuelos por ejemplo.
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m’ijo, el fulanito 2011-12-09 18:44:00

Pipí, popó, caca…
Por: Má
Tenemos ya unos dos o tres meses que comenzamos con este relajo de la quitada del pañal y hemos tenido de todo, buenos días con mucho interés por parte del fulanito por usar su nica, días en los que avisa súper bien y ahora, justo en este momento estamos como estancados, no avisa, no quiere utilizar su nica y tampoco quiere que le cambiemos el calzoncito entrenador cuando hay que hacerlo.
Digamos que el fulanito también incluyó en la famosa y sufrible etapa del “no” todo lo que tiene que ver con el control de esfínteres y sinceramente, estoy un poco desesperada….
En el kinder la maestra me dijo que ya era hora de quitarle el calzoncito entrenador y ponerle los de tela, pero nuestra experiencia no fue la mejor ya que el chamaco no pasó más de media hora seco, aún tenia gripa y por ahí de los 5 o 6 cambios de ropa, chon, calcetines y todo lo demás mi niño ya no quiso usar calzones de tela. Llorando mientras me abrazaba me decía: “mamá no…” así que me puse a llorar junto con él mientras le decía que tampoco sabia que hacer… Comprendi que ni el fulanito ni yo estábamos listos aún para semejante paso en época de frío y menos con gripa y tos.  Por supuesto después tuvo que ser atendido con antibiótico por la tremenda mojada.
He buscado mucho en Internet y casi todas las paginas dicen lo mismo: no quitar el pañal antes de tiempo, no regañar, tener paciencia y ser constante, lo que no te dicen es que en lo que tu hijo aprende a avisar bien andará  mojado, “firmando” en cuanto lugar se siente, acueste o camine y que su aprendizaje no será inmediato así que Má o Pá se la pasaran lavando ropa, sillas, sillones, cama, ropa de cama, calcetines, zapatos etc.
Precisamente por esto ultimo decidí que aún no era tiempo porque el fulanito aun no avisa del todo, y mientras anduvo con su calzoncito de tela no supo lo que pasaba, nunca hizo la asociación de pipi con la mojada de pantalón, él creía que era agua… así que el calzón de tela duró solo un día y tendrá que esperar un poco más antes de ser utilizado nuevamente con todo y las advertencias de las misses  profetizando un “retroceso” por parte de mi chamaco, pero hay que ser realistas, este retroceso seguro aparecería con la llegada del hermanito, quien no tarda en aparecer.
Aquí les comparto los puntos más importantes del método que usan en el kinder del fulanito y que hemos seguido, con sus variaciones claro dependiendo de la situación. Les pido el favor de criticarlo, retroalimentarlo, mejorarlo o compartir su experiencia para enriquecerlo y hacer que este proceso sea lo menos frustrante, sufrible y podamos transitarlo con tranquilidad y poyar a nuestro chamaco en semejante paso.
  1. Tener la bacinica siempre en el mismo lugar
  2. Preguntarle cada 1 ½ hr o 2 hrs  si quiere hacer pipí o popó
  3. Si dice que si acompañarlo al baño y enseñarle a que se baje pantalones y calzoncito.
  4. Si dice que no, no hay que obligarlo. Solo si no ha ido al baño en unas 3 horas hay que llevarlo a su “nica”
  5. Debe permanecer sentado a lo más 5 minutos (realmente lo dejamos hasta que le fulanito dice que no quiere, porque hay veces que quiere permanecer sentado y resulta que es porque va a hacer popó)
  6. Si hizo pipí o popó, hay que felicitarlo, abrazarlo, acariciarlo en el momento para que sepa el motivo de las felicitaciones
  7. Hay que enseñarle a que se limpie el solito para que aprenda poco a poco y los papás lo ayudemos cada vez menos
  8. Hay que lavarle las manos para crearle el habito desde pequeños
  9. Si moja el calzoncito no hay que enojarse ni regañarlo, hay que decirle que no pasa nada, que fue un accidente pero que tiene que hace pipi o popo en la bacinica. Hay que llevarlo al baño y sentarlo, si hace del baño, por menos que sea hay que felicitarlo y hacerle comentarios positivos.
  10. Es importante que no permanezca mojado para que se acostumbre a estar seco y él mismo evite estar mojado
Si alguien más cuida a tu chamaco, es importante compartir estos pasos para que el chamaco encuentre congruencia con lo que se hace en casa, escuela y con os abuelos por ejemplo.
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m’ijo, el fulanito 2011-12-09 18:44:00

Pipí, popó, caca…
Por: Má
Tenemos ya unos dos o tres meses que comenzamos con este relajo de la quitada del pañal y hemos tenido de todo, buenos días con mucho interés por parte del fulanito por usar su nica, días en los que avisa súper bien y ahora, justo en este momento estamos como estancados, no avisa, no quiere utilizar su nica y tampoco quiere que le cambiemos el calzoncito entrenador cuando hay que hacerlo.
Digamos que el fulanito también incluyó en la famosa y sufrible etapa del “no” todo lo que tiene que ver con el control de esfínteres y sinceramente, estoy un poco desesperada….
En el kinder la maestra me dijo que ya era hora de quitarle el calzoncito entrenador y ponerle los de tela, pero nuestra experiencia no fue la mejor ya que el chamaco no pasó más de media hora seco, aún tenia gripa y por ahí de los 5 o 6 cambios de ropa, chon, calcetines y todo lo demás mi niño ya no quiso usar calzones de tela. Llorando mientras me abrazaba me decía: “mamá no…” así que me puse a llorar junto con él mientras le decía que tampoco sabia que hacer… Comprendi que ni el fulanito ni yo estábamos listos aún para semejante paso en época de frío y menos con gripa y tos.  Por supuesto después tuvo que ser atendido con antibiótico por la tremenda mojada.
He buscado mucho en Internet y casi todas las paginas dicen lo mismo: no quitar el pañal antes de tiempo, no regañar, tener paciencia y ser constante, lo que no te dicen es que en lo que tu hijo aprende a avisar bien andará  mojado, “firmando” en cuanto lugar se siente, acueste o camine y que su aprendizaje no será inmediato así que Má o Pá se la pasaran lavando ropa, sillas, sillones, cama, ropa de cama, calcetines, zapatos etc.
Precisamente por esto ultimo decidí que aún no era tiempo porque el fulanito aun no avisa del todo, y mientras anduvo con su calzoncito de tela no supo lo que pasaba, nunca hizo la asociación de pipi con la mojada de pantalón, él creía que era agua… así que el calzón de tela duró solo un día y tendrá que esperar un poco más antes de ser utilizado nuevamente con todo y las advertencias de las misses  profetizando un “retroceso” por parte de mi chamaco, pero hay que ser realistas, este retroceso seguro aparecería con la llegada del hermanito, quien no tarda en aparecer.
Aquí les comparto los puntos más importantes del método que usan en el kinder del fulanito y que hemos seguido, con sus variaciones claro dependiendo de la situación. Les pido el favor de criticarlo, retroalimentarlo, mejorarlo o compartir su experiencia para enriquecerlo y hacer que este proceso sea lo menos frustrante, sufrible y podamos transitarlo con tranquilidad y poyar a nuestro chamaco en semejante paso.
  1. Tener la bacinica siempre en el mismo lugar
  2. Preguntarle cada 1 ½ hr o 2 hrs  si quiere hacer pipí o popó
  3. Si dice que si acompañarlo al baño y enseñarle a que se baje pantalones y calzoncito.
  4. Si dice que no, no hay que obligarlo. Solo si no ha ido al baño en unas 3 horas hay que llevarlo a su “nica”
  5. Debe permanecer sentado a lo más 5 minutos (realmente lo dejamos hasta que le fulanito dice que no quiere, porque hay veces que quiere permanecer sentado y resulta que es porque va a hacer popó)
  6. Si hizo pipí o popó, hay que felicitarlo, abrazarlo, acariciarlo en el momento para que sepa el motivo de las felicitaciones
  7. Hay que enseñarle a que se limpie el solito para que aprenda poco a poco y los papás lo ayudemos cada vez menos
  8. Hay que lavarle las manos para crearle el habito desde pequeños
  9. Si moja el calzoncito no hay que enojarse ni regañarlo, hay que decirle que no pasa nada, que fue un accidente pero que tiene que hace pipi o popo en la bacinica. Hay que llevarlo al baño y sentarlo, si hace del baño, por menos que sea hay que felicitarlo y hacerle comentarios positivos.
  10. Es importante que no permanezca mojado para que se acostumbre a estar seco y él mismo evite estar mojado
Si alguien más cuida a tu chamaco, es importante compartir estos pasos para que el chamaco encuentre congruencia con lo que se hace en casa, escuela y con os abuelos por ejemplo.
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Lección de generosidad

La semana pasada me volvió a pasar, una vez más, Sara me dejó de piedra, me dejó seco, sin saber si reír de alegría o llorar de emoción, dándome una nueva lección y recordándome cuánto tenemos que aprender de los niños.


La escena era muy sencilla, habíamos vuelto a casa y Sara iba a merendar; se estaba bebiendo la leche, pero le apetecían más unos Aspitos que no tenía muy claro de donde habían llegado.


Como Sara bebe poca leche y no le quedaba mucha, le dije que cuando se acabara la leche se podía comer uno; ella se quejaba y decía que no bebía y que se lo diera, pero yo le insistía en que se bebiera primero la leche o no había Aspitos; ella lo volvió a intentar pero me vio que yo estaba firme y que no se lo iba a dar. Cuando parecía que la situación se iba a complicar e íbamos a acabar ambos enfadados, pensó un instante, cogió la taza, y se bebió la leche de un sorbo.


  • Muy bien, Sara, ves qué rápido te lo has bebido, toma, ya te lo puedes comer.


Y le di el Aspito; y ella empezó a saborearlo, a morderlo poco a poco y a disfrutarlo. Tanto le gustaba que de nuevo se paró, me miró y me dijo:


  • ¿Quieres, papá?


  • No, gracias, cariño – le dije, cuando en realidad pensaba – tienes un corazón grande y generoso, Sara.

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Lección de generosidad

La semana pasada me volvió a pasar, una vez más, Sara me dejó de piedra, me dejó seco, sin saber si reír de alegría o llorar de emoción, dándome una nueva lección y recordándome cuánto tenemos que aprender de los niños.


La escena era muy sencilla, habíamos vuelto a casa y Sara iba a merendar; se estaba bebiendo la leche, pero le apetecían más unos Aspitos que no tenía muy claro de donde habían llegado.


Como Sara bebe poca leche y no le quedaba mucha, le dije que cuando se acabara la leche se podía comer uno; ella se quejaba y decía que no bebía y que se lo diera, pero yo le insistía en que se bebiera primero la leche o no había Aspitos; ella lo volvió a intentar pero me vio que yo estaba firme y que no se lo iba a dar. Cuando parecía que la situación se iba a complicar e íbamos a acabar ambos enfadados, pensó un instante, cogió la taza, y se bebió la leche de un sorbo.


  • Muy bien, Sara, ves qué rápido te lo has bebido, toma, ya te lo puedes comer.


Y le di el Aspito; y ella empezó a saborearlo, a morderlo poco a poco y a disfrutarlo. Tanto le gustaba que de nuevo se paró, me miró y me dijo:


  • ¿Quieres, papá?


  • No, gracias, cariño – le dije, cuando en realidad pensaba – tienes un corazón grande y generoso, Sara.

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