Un ratoncito se comió mi comida

En días recientes, un grupo de Madres y Padres blogueros nos reunimos en un Mc Donalds. Allí charlábamos y discutíamos proyectos futuros. El hambre apretaba y de repente aparecieron en nuestra mesa unas cajitas con un producto nuevo llamado “Chicken McBites”, que no son otra cosa que pedacitos de pechuga de pollo empanados y sazonados.

Les cuento que “Super Guillo”, el hijo de mi amigo de Piccolo Mondo, ni corto ni perezoso abrió la caja y le metió el diente a aquel delicioso pollito. De entre las siete salsas a escoger, al chico le gustó la Creamy Ranch.

Como ví que el niño llevaba un ritmo bastante aceleradito, decidí probar y les digo que saben super ricos. A mí me gustaron las salsas Chipotle BBQ y la Sweet Chili. Para bajarlo me tomé un “smoothie” de mango-piña que es delicioso.

Seguimos hablando y entre una cosa y otra cuando fui a probar un poco más, noté que “un ratoncito se comió mi comida” , Jajajaja. Ya saben quien fue y aquí les presento evidencia fotográfica.
© 2012-Carlos Torres
Read more

Un ratoncito se comió mi comida

En días recientes, un grupo de Madres y Padres blogueros nos reunimos en un Mc Donalds. Allí charlábamos y discutíamos proyectos futuros. El hambre apretaba y de repente aparecieron en nuestra mesa unas cajitas con un producto nuevo llamado “Chicken McBites”, que no son otra cosa que pedacitos de pechuga de pollo empanados y sazonados.

Les cuento que “Super Guillo”, el hijo de mi amigo de Piccolo Mondo, ni corto ni perezoso abrió la caja y le metió el diente a aquel delicioso pollito. De entre las siete salsas a escoger, al chico le gustó la Creamy Ranch.

Como ví que el niño llevaba un ritmo bastante aceleradito, decidí probar y les digo que saben super ricos. A mí me gustaron las salsas Chipotle BBQ y la Sweet Chili. Para bajarlo me tomé un “smoothie” de mango-piña que es delicioso.

Seguimos hablando y entre una cosa y otra cuando fui a probar un poco más, noté que “un ratoncito se comió mi comida” , Jajajaja. Ya saben quien fue y aquí les presento evidencia fotográfica.
© 2012-Carlos Torres
Read more

La difícil elección de colegio

Ahora que Sara acaba de cumplir 3 años, nos toca enfrentarnos a una decisión que se me antoja muy importante para su futuro (y en parte, también el nuestro): la elección de colegio. Supongo que todos los padres coincidiríamos en decir que queremos “lo mejor para nuestros hijos”, pero ese topicazo no nos saca del aprieto, porque aún tenemos que pensar qué es para nosotros “lo mejor”: ¿nos fijamos en el aspecto puramente académico o valoramos más lo personal? ¿ajustamos nuestra jornada laboral al horario de nuestros hijos o al revés? ¿cuánto estamos dispuestos o podemos gastarnos en el cole?


Junto a este batiburrillo nos encontramos también con las opiniones que nos irán llegando de familiares y amigos, que a veces sí tienen muy claro cuál es “el mejor” colegio.


Pero nosotros, con nuestras dudas, nos vamos decantando por lo siguiente (más o menos en orden de importancia):


  • La opción por la escuela pública, que intenta (o intentaba) atraer a los mejores profesores y que no hace discriminación del alumnado.

  • La proximidad a casa, no sólo por comodidad, sino porque pueda coincidir con los amigos que después se vaya a encontrar en el parque. Además, la opción de no utilizar el coche a diario durante tantos años es una opción más ecológica.

  • Que tenga un AMPA que trabaje bien, que permita y anime a involucrarse a los padres.

  • Tener buenas referencias de alguien que conozcamos, que nos hable de su funcionamiento y nos cuenten también sus pegas.

  • Método pedagógico que utilicen. Aunque al final es más importante el profesor que tenga, pero el enfoque pedagógico del centro (uso de libros, fichas, proyectos…) condiciona.

  • Que tenga comedor, ampliación de horario, y que nos permita ajustar la logística.


En el lado contrario, remarcar también aquello a lo que NO damos tanta importancia:


  • La clasificación de colegios que hace la Comunidad de Madrid, que tiene un claro sesgo por la selección de alumnos en los concertados y privados, incluso por aquellos que dejan en casa a los peores alumnos en el día de la prueba.

  • Las instalaciones, que se pueden suplir con los polideportivos municipales.


Bueno, seguro que hay que tener en cuenta más cosas, porque la posibilidad de que no te den el primer colegio solicitado también te puede condicionar la elección, y también pueden cambiar o ser impredecibles las circunstancias personales (¿mantendré mi trabajo con el horario que tengo?).


A aquellos que estéis en la misma situación, os deseo que lo viváis con paz, que luego los niños se adaptan mucho mejor a las circunstancias que nosotros, sus padres, y que también es posible cambiar de colegio si el niño no se adapta o el colegio no responde a nuestras espectativas.


Por cierto, ya son oficiales los nuevos baremos de puntuación de la Comunidad de Madrid, que son los que se habían anunciado, y también está abierto el portal para buscar los puntos que corresponden a cada zona o domicilio con el nuevo baremo de 4 puntos por proximidad y 2 en el resto de la Comunidad.

Read more

La difícil elección de colegio

Ahora que Sara acaba de cumplir 3 años, nos toca enfrentarnos a una decisión que se me antoja muy importante para su futuro (y en parte, también el nuestro): la elección de colegio. Supongo que todos los padres coincidiríamos en decir que queremos “lo mejor para nuestros hijos”, pero ese topicazo no nos saca del aprieto, porque aún tenemos que pensar qué es para nosotros “lo mejor”: ¿nos fijamos en el aspecto puramente académico o valoramos más lo personal? ¿ajustamos nuestra jornada laboral al horario de nuestros hijos o al revés? ¿cuánto estamos dispuestos o podemos gastarnos en el cole?


Junto a este batiburrillo nos encontramos también con las opiniones que nos irán llegando de familiares y amigos, que a veces sí tienen muy claro cuál es “el mejor” colegio.


Pero nosotros, con nuestras dudas, nos vamos decantando por lo siguiente (más o menos en orden de importancia):


  • La opción por la escuela pública, que intenta (o intentaba) atraer a los mejores profesores y que no hace discriminación del alumnado.

  • La proximidad a casa, no sólo por comodidad, sino porque pueda coincidir con los amigos que después se vaya a encontrar en el parque. Además, la opción de no utilizar el coche a diario durante tantos años es una opción más ecológica.

  • Que tenga un AMPA que trabaje bien, que permita y anime a involucrarse a los padres.

  • Tener buenas referencias de alguien que conozcamos, que nos hable de su funcionamiento y nos cuenten también sus pegas.

  • Método pedagógico que utilicen. Aunque al final es más importante el profesor que tenga, pero el enfoque pedagógico del centro (uso de libros, fichas, proyectos…) condiciona.

  • Que tenga comedor, ampliación de horario, y que nos permita ajustar la logística.


En el lado contrario, remarcar también aquello a lo que NO damos tanta importancia:


  • La clasificación de colegios que hace la Comunidad de Madrid, que tiene un claro sesgo por la selección de alumnos en los concertados y privados, incluso por aquellos que dejan en casa a los peores alumnos en el día de la prueba.

  • Las instalaciones, que se pueden suplir con los polideportivos municipales.


Bueno, seguro que hay que tener en cuenta más cosas, porque la posibilidad de que no te den el primer colegio solicitado también te puede condicionar la elección, y también pueden cambiar o ser impredecibles las circunstancias personales (¿mantendré mi trabajo con el horario que tengo?).


A aquellos que estéis en la misma situación, os deseo que lo viváis con paz, que luego los niños se adaptan mucho mejor a las circunstancias que nosotros, sus padres, y que también es posible cambiar de colegio si el niño no se adapta o el colegio no responde a nuestras espectativas.


Por cierto, ya son oficiales los nuevos baremos de puntuación de la Comunidad de Madrid, que son los que se habían anunciado, y también está abierto el portal para buscar los puntos que corresponden a cada zona o domicilio con el nuevo baremo de 4 puntos por proximidad y 2 en el resto de la Comunidad.

Read more

"Papá, ¿cómo es que un avión puede volar?

Desde que era pequeño siempre quise ser Piloto de aviones. A los demás les preguntaban y decían, bombero, policía, maestro, doctor, entre otras. Pero yo fui consistente hasta poco antes de  entrar a la universidad.  Por algunas razones que no discutiré, desistí de la idea pero el deseo nunca se apagó.

El universo conspiró y me unió a una mujer maravillosa cuyo hermano es el mejor piloto comercial que conozco. Este último volvió a despertar en mí el deseo de aprender a volar. Me llevó varias veces al simulador de vuelo y hasta se ofreció a darme las clases privadas para sacar la licencia, pero por ser tan bueno en lo que hace, una compañía de Arabia Saudita lo contrató y se lo llevó bieeeen lejos para volar para ellos. Adiós maestro.

Para mi cumpleaños, mi esposa me regaló una clase para mantenerme motivado y les confieso que hasta lloré cuando recibí mi obsequio.

Bueno, llegó el día y me invadió una felicidad casi indescriptible. Luego de un repaso en tierra me subí al avión y surqué los cielos.

©2012, Carlos Torres

Ya en tierra me reuno con mi familia y mi hijita me pregunta:

© 2012, Carlos Torres

─”Papá, ¿cómo es que un avión puede volar si ni siquiera mueve las alas como los pájaros?

“Pan comido” pensé

─”Fácil. Los aviones tienen motores potentes. El piloto acelera el avión y cuando gana gran velocidad levanta la nariz de la nave. El avión comienza a subir mientras el viento corre por debajo”.

─”¿Y cómo es que no se cae si es tan grande y pesado? Preguntó

─”Pues las alas del avión tienen un borde curvo y mientras está en vuelo, el aire que pasa por encima de ellas se mueve más rápido que el que pasa por debajo, el cual es más lento pero empuja el avión hacia arriba. ¿Entendiste?”.

─”Ehhh, no entendí nada de nada”.

Jajajaja, y yo pensé que era fácil de explicar. Ni hablar de llamar a mi cuñado para que me salvara, ya saben, la llamada me podría costar el salario de un mes. Así que esta vez me quedé sin una respuesta apropiada.

¿Qué aprendí de esto?

Que no siempre tendremos una contestación para todo, pero al menos debemos hacer el esfuerzo.

Los dejo con el vídeo que me tomó el pequeño cineasta de la familia.

©2012, Carlos Torres
Read more

"Papá, ¿cómo es que un avión puede volar?

Desde que era pequeño siempre quise ser Piloto de aviones. A los demás les preguntaban y decían, bombero, policía, maestro, doctor, entre otras. Pero yo fui consistente hasta poco antes de  entrar a la universidad.  Por algunas razones que no discutiré, desistí de la idea pero el deseo nunca se apagó.

El universo conspiró y me unió a una mujer maravillosa cuyo hermano es el mejor piloto comercial que conozco. Este último volvió a despertar en mí el deseo de aprender a volar. Me llevó varias veces al simulador de vuelo y hasta se ofreció a darme las clases privadas para sacar la licencia, pero por ser tan bueno en lo que hace, una compañía de Arabia Saudita lo contrató y se lo llevó bieeeen lejos para volar para ellos. Adiós maestro.

Para mi cumpleaños, mi esposa me regaló una clase para mantenerme motivado y les confieso que hasta lloré cuando recibí mi obsequio.

Bueno, llegó el día y me invadió una felicidad casi indescriptible. Luego de un repaso en tierra me subí al avión y surqué los cielos.

©2012, Carlos Torres

Ya en tierra me reuno con mi familia y mi hijita me pregunta:

© 2012, Carlos Torres

─”Papá, ¿cómo es que un avión puede volar si ni siquiera mueve las alas como los pájaros?

“Pan comido” pensé

─”Fácil. Los aviones tienen motores potentes. El piloto acelera el avión y cuando gana gran velocidad levanta la nariz de la nave. El avión comienza a subir mientras el viento corre por debajo”.

─”¿Y cómo es que no se cae si es tan grande y pesado? Preguntó

─”Pues las alas del avión tienen un borde curvo y mientras está en vuelo, el aire que pasa por encima de ellas se mueve más rápido que el que pasa por debajo, el cual es más lento pero empuja el avión hacia arriba. ¿Entendiste?”.

─”Ehhh, no entendí nada de nada”.

Jajajaja, y yo pensé que era fácil de explicar. Ni hablar de llamar a mi cuñado para que me salvara, ya saben, la llamada me podría costar el salario de un mes. Así que esta vez me quedé sin una respuesta apropiada.

¿Qué aprendí de esto?

Que no siempre tendremos una contestación para todo, pero al menos debemos hacer el esfuerzo.

Los dejo con el vídeo que me tomó el pequeño cineasta de la familia.

©2012, Carlos Torres
Read more

De pie o sentado

Cuando se tiene una hija como la mía, muy analítica, podría representar que te pondrá en apuros muuuchas veces con sus preguntas. Esa precisamente es la cualidad que más admiro de mi chiqui porque significa que es un ser pensante, se ocupa en aprender y muy difícilmente le tomen el pelo. Hasta que no quede satisfecha te bombardeará con preguntas.

Una de esas veces, me atacó con una pregunta que al parecer podría ser tonta o simple, pero me tomó por sorpresa. Esto fue lo que pasó:

─”Papi, ¿por qué Dios hizo que las niñas orinen sentadas y los niños de pie?” preguntó

─”Pues porque somos diferentes. Las niñas tienen vagina y los niños pene” respondí

─”Nooo papi, ¿por qué?

─”Ya te dije, somos diferentes”

─”Si, ya lo sé, pero ¿por quéee?

─”Tú tienes vagina y yo pene, por eso”.

─”Papi, sigues sin entender mi pregunta. ¿Porqué Dios hizo que los niños orinen de pie y las niñas sentadas?”

Ya yo estaba ligeramente incómodo y para salir del apuro le contesté:


─”Mira nena, porque somos diferentes. Si tú orinas de pie se te van a orinar las piernas”. ¿Entendiste?

Se quedó pensativa por unos segundos y me dice:

─”Ahhh, ahora entiendo. Tienes razón y me hace mucho sentido. Gracias por contestar mi pregunta”.

¿Qué aprendí de esto?

Que a veces las respuestas menos rebuscadas son las más apropiadas. 

Read more

De pie o sentado

Cuando se tiene una hija como la mía, muy analítica, podría representar que te pondrá en apuros muuuchas veces con sus preguntas. Esa precisamente es la cualidad que más admiro de mi chiqui porque significa que es un ser pensante, se ocupa en aprender y muy difícilmente le tomen el pelo. Hasta que no quede satisfecha te bombardeará con preguntas.

Una de esas veces, me atacó con una pregunta que al parecer podría ser tonta o simple, pero me tomó por sorpresa. Esto fue lo que pasó:

─”Papi, ¿por qué Dios hizo que las niñas orinen sentadas y los niños de pie?” preguntó

─”Pues porque somos diferentes. Las niñas tienen vagina y los niños pene” respondí

─”Nooo papi, ¿por qué?

─”Ya te dije, somos diferentes”

─”Si, ya lo sé, pero ¿por quéee?

─”Tú tienes vagina y yo pene, por eso”.

─”Papi, sigues sin entender mi pregunta. ¿Porqué Dios hizo que los niños orinen de pie y las niñas sentadas?”

Ya yo estaba ligeramente incómodo y para salir del apuro le contesté:


─”Mira nena, porque somos diferentes. Si tú orinas de pie se te van a orinar las piernas”. ¿Entendiste?

Se quedó pensativa por unos segundos y me dice:

─”Ahhh, ahora entiendo. Tienes razón y me hace mucho sentido. Gracias por contestar mi pregunta”.

¿Qué aprendí de esto?

Que a veces las respuestas menos rebuscadas son las más apropiadas. 

Read more

"Papá, debiste detenerme"

Hacía un tiempo que mi hijo venía pidiéndome que lo llevara a Plaza Las Américas para comprar unos muñecos de “Dragon Ball Z” en una tienda de coleccionistas. Ya con saber el tipo de tienda me sospechaba que los dichosos muñecos costarían un ojo de la cara y la mitad del otro.

Estuve evadiendo el asunto toda la semana, pero el chico se encargó diariamente de recordarme el  asunto. Al parecer se dio cuenta de que su Padre no tenía intensiones de hacer semejante inversión y finalmente tomó una decisión:

─”Ok papá, que tal si me llevas y los compro con mi dinero”

─”Me parece bien” le contesté.

 

Agarró su cartera y con ella sus ahorros. Estaba súper feliz. Por fin tendría los anhelados action figures.

 

Llegamos a Plaza y de camino a la tienda me dijo un millón de veces lo emocionado que estaba. Al fin llegamos. Entramos y comenzamos la búsqueda. En los estantes no encontramos lo que buscábamos y me dice:

─”Que tal si preguntamos a un empleo”

─”Empleado” le corrijo.

─”Sí, empleado” me contesta.

─”Ok, ve y pregúntale a la chica de la caja registradora”

 


Se dirigió hacia la chica y le dice:


 


─”Con permiso, estoy buscando un Goku o un Vegeta. ¿Los tienes? Preguntó.


─”Déjame ver” ella contesta

Buscó en los estantes y no encontró nada. Mi chico puso cara de frustración y le pedí a la chica que si era posible que buscara en el almacén, a lo que amablemente accedió.


Al fin llegó con tres muñecos en sus manos y el brillo en los ojos de mi hijo era tan especial que hasta yo me emocioné. Bueno, ahora la parte difícil, escoger uno. Le pregunto al chico:



─”¿Cuál quieres?”


─”No sé, ¿pueden ser los tres? preguntó

─”Déjame preguntar cuánto cuestan”

Le pregunto a la empleada y al decirme el precio esta fue mi reacción:


─¿Cuaaaantooo? Exclamé sorprendido como Maceta Jiménez*

─”Sí, ese es el precio de cada uno. Recuerde que son de colección”.

Le digo al chico que solo podía comprar uno porque eran muy caros, pero él me dice que tiene el dinero. Yo traté de convencerlo pero me dijo:


─”Papá, míralos, son fascinantes”


─”Chico, son muy caros. Compra solo uno”. le insistí

Acto seguido vino la sorpresa de la noche. Algo que nunca había visto a mi hijo hacer. Negociar el precio. Quedé maravillado y lo dejé trabajar la situación solito. Logró una buena rebaja, pero aún así eran muy caros (no les diré el precio para que no infarten). Terminó comprando dos de los tres muñecos y estaba súper contento.

©2012-Carlos Torres

Al salir de la tienda le comenté de lo caros que eran y que había gastado casi todos sus ahorros. Se puso nervioso y me dice:



─”Papá, debiste detenerme”


¿Qué aprendí de esto?


Habrá quien piense que sí debí detenerlo, pero ahí estaba la lección. Había que dejarlo pasar por la experiencia para que así entendiera lo que es malgastar el dinero y sus consecuencias. Enseñemos a nuestros hijos el valor del dinero. El mío asegura haber aprendido la lección (esa es la idea).


*Maceta Jiménez es un personaje de la televisión puertorriqueña que representa a la gente tacaña.

Read more

"Papá, debiste detenerme"

Hacía un tiempo que mi hijo venía pidiéndome que lo llevara a Plaza Las Américas para comprar unos muñecos de “Dragon Ball Z” en una tienda de coleccionistas. Ya con saber el tipo de tienda me sospechaba que los dichosos muñecos costarían un ojo de la cara y la mitad del otro.

Estuve evadiendo el asunto toda la semana, pero el chico se encargó diariamente de recordarme el  asunto. Al parecer se dio cuenta de que su Padre no tenía intensiones de hacer semejante inversión y finalmente tomó una decisión:

─”Ok papá, que tal si me llevas y los compro con mi dinero”

─”Me parece bien” le contesté.

 

Agarró su cartera y con ella sus ahorros. Estaba súper feliz. Por fin tendría los anhelados action figures.

 

Llegamos a Plaza y de camino a la tienda me dijo un millón de veces lo emocionado que estaba. Al fin llegamos. Entramos y comenzamos la búsqueda. En los estantes no encontramos lo que buscábamos y me dice:

─”Que tal si preguntamos a un empleo”

─”Empleado” le corrijo.

─”Sí, empleado” me contesta.

─”Ok, ve y pregúntale a la chica de la caja registradora”

 


Se dirigió hacia la chica y le dice:


 


─”Con permiso, estoy buscando un Goku o un Vegeta. ¿Los tienes? Preguntó.


─”Déjame ver” ella contesta

Buscó en los estantes y no encontró nada. Mi chico puso cara de frustración y le pedí a la chica que si era posible que buscara en el almacén, a lo que amablemente accedió.


Al fin llegó con tres muñecos en sus manos y el brillo en los ojos de mi hijo era tan especial que hasta yo me emocioné. Bueno, ahora la parte difícil, escoger uno. Le pregunto al chico:



─”¿Cuál quieres?”


─”No sé, ¿pueden ser los tres? preguntó

─”Déjame preguntar cuánto cuestan”

Le pregunto a la empleada y al decirme el precio esta fue mi reacción:


─¿Cuaaaantooo? Exclamé sorprendido como Maceta Jiménez*

─”Sí, ese es el precio de cada uno. Recuerde que son de colección”.

Le digo al chico que solo podía comprar uno porque eran muy caros, pero él me dice que tiene el dinero. Yo traté de convencerlo pero me dijo:


─”Papá, míralos, son fascinantes”


─”Chico, son muy caros. Compra solo uno”. le insistí

Acto seguido vino la sorpresa de la noche. Algo que nunca había visto a mi hijo hacer. Negociar el precio. Quedé maravillado y lo dejé trabajar la situación solito. Logró una buena rebaja, pero aún así eran muy caros (no les diré el precio para que no infarten). Terminó comprando dos de los tres muñecos y estaba súper contento.

©2012-Carlos Torres

Al salir de la tienda le comenté de lo caros que eran y que había gastado casi todos sus ahorros. Se puso nervioso y me dice:



─”Papá, debiste detenerme”


¿Qué aprendí de esto?


Habrá quien piense que sí debí detenerlo, pero ahí estaba la lección. Había que dejarlo pasar por la experiencia para que así entendiera lo que es malgastar el dinero y sus consecuencias. Enseñemos a nuestros hijos el valor del dinero. El mío asegura haber aprendido la lección (esa es la idea).


*Maceta Jiménez es un personaje de la televisión puertorriqueña que representa a la gente tacaña.

Read more

"Me siento como una persona nueva"

En días recientes, tuve una actividad de Boyscouts en Plaza Las Américas con mi chico. A medida que caminaba por los pasillos me iba encontrando gente que conocía. Como es natural, me detenía a saludar y a charlar por unos minutos.  Lo interesante de cada parada fue que a cada una de esas personas mi hijo las saludó como si las conociera de toda la vida y les daba un abrazo fuerte.

Las reacciones fueron todas similares. Mis amigos respondían el abrazo, con algo de sorpresa, pero con una expresión en sus rostros de mucha ternura y alegría. Daba gusto ver como se iluminaban sus rostros.

Al concluir la actividad, y camino a nuestro hogar, le digo a mi chico:

─”Papi, tengo curiosidad…”

─”¿Qué es curiosidad?”, preguntó.

─”Pues que me gustaría saber algo”, contesté.

─”Ahh, ok. ¿Qué quieres saber?

─”Quería saber por qué saludaste a todos mis amigos con un abrazo si tú no los conoces”

─”Duh, papá, son tus amigos y no me van a hacer daño.”

─”Tienes razón papito, no te van a hacer daño.”

─”Además, me siento como una persona nueva cuando abrazo a la gente”.

¿Qué aprendí de esto?

Aprendí que debo imitar a mi hijo y comenzar a regalar abrazos. Te invito a que lo imites tú también. Comencemos por ahí para generar un cambio.

Read more

"Me siento como una persona nueva"

En días recientes, tuve una actividad de Boyscouts en Plaza Las Américas con mi chico. A medida que caminaba por los pasillos me iba encontrando gente que conocía. Como es natural, me detenía a saludar y a charlar por unos minutos.  Lo interesante de cada parada fue que a cada una de esas personas mi hijo las saludó como si las conociera de toda la vida y les daba un abrazo fuerte.

Las reacciones fueron todas similares. Mis amigos respondían el abrazo, con algo de sorpresa, pero con una expresión en sus rostros de mucha ternura y alegría. Daba gusto ver como se iluminaban sus rostros.

Al concluir la actividad, y camino a nuestro hogar, le digo a mi chico:

─”Papi, tengo curiosidad…”

─”¿Qué es curiosidad?”, preguntó.

─”Pues que me gustaría saber algo”, contesté.

─”Ahh, ok. ¿Qué quieres saber?

─”Quería saber por qué saludaste a todos mis amigos con un abrazo si tú no los conoces”

─”Duh, papá, son tus amigos y no me van a hacer daño.”

─”Tienes razón papito, no te van a hacer daño.”

─”Además, me siento como una persona nueva cuando abrazo a la gente”.

¿Qué aprendí de esto?

Aprendí que debo imitar a mi hijo y comenzar a regalar abrazos. Te invito a que lo imites tú también. Comencemos por ahí para generar un cambio.

Read more

"Te amo mucho papi"

Hoy no estaba en mis planes escribir, pero mi princesita me hizo cambiar de parecer. Como todos los martes, cuando llego a mi casa la chica ya se ha ido a su clase de guitarra. Yo aprovecho ese ratito para revisar mis correos electrónicos y para trabajar un poco en mis columnas.
En esta ocasión hubo algo distinto. Digamos que un recibimiento especial. Sobre la mesa hallé la siguiente nota:



­© 2012-Carlos Torres



Mi pequeña sabe que este es mi dulce favorito y se esmeró en conseguir uno para PAPÁ.
Ya con esto mi corazón comenzó a palpitar con fuerza.
Al abrir la nota me encontré este hermoso dibujo:



© 2012-Carlos Torres



Para ese entonces ya tenía los ojos llorosos de la emoción. Mi pequeña se había tomado la molestia de conseguir mi dulce favorito y de hacerme un hermoso dibujo. Wow! Eso es amor en su expresión más pura.
La cosa no termina ahí. Cuando voy a encender la computadora, me encuentro con esta hermosa nota en el monitor.




© 2012-Carlos Torres

 

¡Qué más puedo pedir!
Yo también te amo mucho Chiqui. ¡Te voy a dar una pela de besos!
Read more

"Te amo mucho papi"

Hoy no estaba en mis planes escribir, pero mi princesita me hizo cambiar de parecer. Como todos los martes, cuando llego a mi casa la chica ya se ha ido a su clase de guitarra. Yo aprovecho ese ratito para revisar mis correos electrónicos y para trabajar un poco en mis columnas.
En esta ocasión hubo algo distinto. Digamos que un recibimiento especial. Sobre la mesa hallé la siguiente nota:



­© 2012-Carlos Torres



Mi pequeña sabe que este es mi dulce favorito y se esmeró en conseguir uno para PAPÁ.
Ya con esto mi corazón comenzó a palpitar con fuerza.
Al abrir la nota me encontré este hermoso dibujo:



© 2012-Carlos Torres



Para ese entonces ya tenía los ojos llorosos de la emoción. Mi pequeña se había tomado la molestia de conseguir mi dulce favorito y de hacerme un hermoso dibujo. Wow! Eso es amor en su expresión más pura.
La cosa no termina ahí. Cuando voy a encender la computadora, me encuentro con esta hermosa nota en el monitor.




© 2012-Carlos Torres

 

¡Qué más puedo pedir!
Yo también te amo mucho Chiqui. ¡Te voy a dar una pela de besos!
Read more

Hola Hermano…

El desarrollo de los bebés es un proceso fascinante, que se vive día a día, lleno de sorpresas. Cada nueva etapa es un despertar de la conciencia al entorno, empiezan a notar e interactuar con cosas que estaban allí pero que hasta el momento les pasaban desapercibidas, sus padres, un juguete, sus propias manos o pies, otras personas, su reflejo en un espejo, etc…

En una casa con 3 bebés parte del entorno son los hermanos. Desde muy temprano en las primeras semanas ya un bebé nota a los adultos con los que suele compartir, los reconoce y teniendo pocos meses empiezan a darles una sonrisa. No es así con los hermanos, a quienes ignoran por unos cuantos meses más, así duerman uno al lado del otro noche tras noche.

En nuestro caso, como al sexto mes empezó a despertar esa conciencia de reconocer a otro pequeñín a su lado… fue una tarde cuando acostados uno al lado de otro en la misma cuna, Piojo1 hacía un ruido con su boca “Pppprrrrrr” y Piojo2 soltaba una carcajada… esto se repitió por un rato. A partir de ese momento empezó una evolución que lentamente, día tras día, nos da sorpresas y alegrías.

– Querer alcanzar un juguete que el otro tenía en su mano
– Gatear y querer pasar por encima del otro
– Chocar la andadera del otro
– Gritarle al hermano al verlo “Taaaata!”
– Gatear hasta la silla donde el otro está sentado y tocarlo
– Verse, reconocerse y reir
– Quejarse porque lo tropezaron

Ya hoy con casi 9 meses empiezan incipientemente a tener una conversación con sus lenguaradas inentendibles. Empiezan juegos como perseguirse en las andaderas que pueden durar un rato. Empiezan peleas donde uno le quita al otro un juguete, pero este no se deja y va por lo suyo. Ponerlos juntos en un corral es un desastre! muchas risas entre ellos que seguro terminan en llanto cuando alguno resulta pisado o golpeado.

En particular el día de la foto fue un espectáculo cuando Piojo1 en la andadera y Piojo2 en el corral tocaban sus manos a través de la tela, moviéndose lado a lado del corral, hasta que llegaron al lado no transparente y seguían haciendo el juego como a través de una pared… momentos muy entretenidos!.

Read more

Hola Hermano…

El desarrollo de los bebés es un proceso fascinante, que se vive día a día, lleno de sorpresas. Cada nueva etapa es un despertar de la conciencia al entorno, empiezan a notar e interactuar con cosas que estaban allí pero que hasta el momento les pasaban desapercibidas, sus padres, un juguete, sus propias manos o pies, otras personas, su reflejo en un espejo, etc…

En una casa con 3 bebés parte del entorno son los hermanos. Desde muy temprano en las primeras semanas ya un bebé nota a los adultos con los que suele compartir, los reconoce y teniendo pocos meses empiezan a darles una sonrisa. No es así con los hermanos, a quienes ignoran por unos cuantos meses más, así duerman uno al lado del otro noche tras noche.

En nuestro caso, como al sexto mes empezó a despertar esa conciencia de reconocer a otro pequeñín a su lado… fue una tarde cuando acostados uno al lado de otro en la misma cuna, Piojo1 hacía un ruido con su boca “Pppprrrrrr” y Piojo2 soltaba una carcajada… esto se repitió por un rato. A partir de ese momento empezó una evolución que lentamente, día tras día, nos da sorpresas y alegrías.

– Querer alcanzar un juguete que el otro tenía en su mano
– Gatear y querer pasar por encima del otro
– Chocar la andadera del otro
– Gritarle al hermano al verlo “Taaaata!”
– Gatear hasta la silla donde el otro está sentado y tocarlo
– Verse, reconocerse y reir
– Quejarse porque lo tropezaron

Ya hoy con casi 9 meses empiezan incipientemente a tener una conversación con sus lenguaradas inentendibles. Empiezan juegos como perseguirse en las andaderas que pueden durar un rato. Empiezan peleas donde uno le quita al otro un juguete, pero este no se deja y va por lo suyo. Ponerlos juntos en un corral es un desastre! muchas risas entre ellos que seguro terminan en llanto cuando alguno resulta pisado o golpeado.

En particular el día de la foto fue un espectáculo cuando Piojo1 en la andadera y Piojo2 en el corral tocaban sus manos a través de la tela, moviéndose lado a lado del corral, hasta que llegaron al lado no transparente y seguían haciendo el juego como a través de una pared… momentos muy entretenidos!.

Read more

Hijos nuestros

Viernes, 3 de febrero de 2012

Por Luciana Peker

Una encuesta realizada por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género entre varones y mujeres del área metropolitana indica que prácticamente en el 80 por ciento de los hogares son ellas las que se hacen cargo del cuidado de niños y niñas aun cuando haya un varón y una mujer presentes en la casa. Esto no sólo habla de un reparto desigual de las tareas de cuidado, también complica la salida laboral de las mujeres, que cuentan con la escuela como principal aliada para dejar a sus hijos e hijas en lugares seguros. Eso siempre que tengan más de 3 años, debajo de esa franja la falta de guarderías es un obstáculo insalvable.

“Tareas domésticas: lo que hace una mujer y nadie lo nota; pero que si deja de hacerlo, todo el mundo lo advierte enseguida”, se escribió en la sección “Definición” de Clarín Porteño, esa sección de verdades como aforismos regaladas debajo de los chistes de la contratapa en el 2011. Pero no es un chiste. Cuando los niños y niñas están en el hogar, en el 76 por ciento de los casos, son las madres las responsables de su cuidado, indica un estudio de opinión realizado por MBC Mori Consultores –entre varones y mujeres del Area Metropolitana de Buenos Aires– que permite visibilizar el impacto que la desatención pública sobre el cuidado de las personas tiene en las vidas de las personas.

Pero, especialmente, en la vida de las mujeres. Que son las que, mayoritariamente, siguen barriendo, cocinando, bañando, comprando remedios, revisando cuadernos, haciendo la mochila para la colonia y poniendo en listas las infinitas tareas domésticas y de crianza.

“De eso no se habla: el cuidado en la agenda pública” es el nombre de la encuesta encargada por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) sobre la desigualdad de género. En esta publicación, la directora ejecutiva del ELA Natalia Gherardi y las investigadoras del Conicet y socias del ELA Laura Pautassi y Carla Zibecchi sostienen que las estrategias para asegurar el cuidado y atención de hijos e hijas y personas ancianas o enfermas se vinculan con la economía, la pobreza, la intimidad de las personas, las relaciones entre varones y mujeres y las políticas públicas.

¿Por qué las mujeres siguen siendo las que más cuidan a sus hijos aun cuando están los varones en sus casas?

sigue: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-7037-2012-02-06.html

Read more

Hijos nuestros

Viernes, 3 de febrero de 2012

Por Luciana Peker

Una encuesta realizada por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género entre varones y mujeres del área metropolitana indica que prácticamente en el 80 por ciento de los hogares son ellas las que se hacen cargo del cuidado de niños y niñas aun cuando haya un varón y una mujer presentes en la casa. Esto no sólo habla de un reparto desigual de las tareas de cuidado, también complica la salida laboral de las mujeres, que cuentan con la escuela como principal aliada para dejar a sus hijos e hijas en lugares seguros. Eso siempre que tengan más de 3 años, debajo de esa franja la falta de guarderías es un obstáculo insalvable.

“Tareas domésticas: lo que hace una mujer y nadie lo nota; pero que si deja de hacerlo, todo el mundo lo advierte enseguida”, se escribió en la sección “Definición” de Clarín Porteño, esa sección de verdades como aforismos regaladas debajo de los chistes de la contratapa en el 2011. Pero no es un chiste. Cuando los niños y niñas están en el hogar, en el 76 por ciento de los casos, son las madres las responsables de su cuidado, indica un estudio de opinión realizado por MBC Mori Consultores –entre varones y mujeres del Area Metropolitana de Buenos Aires– que permite visibilizar el impacto que la desatención pública sobre el cuidado de las personas tiene en las vidas de las personas.

Pero, especialmente, en la vida de las mujeres. Que son las que, mayoritariamente, siguen barriendo, cocinando, bañando, comprando remedios, revisando cuadernos, haciendo la mochila para la colonia y poniendo en listas las infinitas tareas domésticas y de crianza.

“De eso no se habla: el cuidado en la agenda pública” es el nombre de la encuesta encargada por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) sobre la desigualdad de género. En esta publicación, la directora ejecutiva del ELA Natalia Gherardi y las investigadoras del Conicet y socias del ELA Laura Pautassi y Carla Zibecchi sostienen que las estrategias para asegurar el cuidado y atención de hijos e hijas y personas ancianas o enfermas se vinculan con la economía, la pobreza, la intimidad de las personas, las relaciones entre varones y mujeres y las políticas públicas.

¿Por qué las mujeres siguen siendo las que más cuidan a sus hijos aun cuando están los varones en sus casas?

sigue: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-7037-2012-02-06.html

Read more

Amor Platónico

Todos en el algún momento nos hemos enamorado a lo platónico y mi hijo no es la exepción. En mi columna anterior les conté sobre una chica que está enamorada de mi hijo y de la cartita de amor que ella le entregó. Él no le dió mucha importancia y les cuento porqué.
Ese día que recibió la carta, íbamos de camino a la casa y yo quería saber más detalles sobre lo sucedido que ya me había contado mi amigo. Comenzé por preguntarle el nombre de la chica y me dijo quien era (es un secreto entre él y yo). Se mostró un poco incómodo por lo que decidí esperar unos minutos para seguir indagando. Cuando ví oportunidad, le hice varias preguntas más y finalmente me respondió que solo quería ser su amigo porque él estaba enamorado de otra. WHAT?
Para eso no estaba preparado. Que se enamoren de él es una cosa, pero que él estuviese enamorado es otro asunto. Wow! Después de tragar hondo le pregunté:
─”¿Cómo se llama la chica?”
─”Papáa, me da vergüenza”, contestó.
─”Dale, dime, dime” insistí.
─”Ok, ok. Es Bella”.
─”Me imagino que tiene que ser bella, pero cómo se llama”.
─”Ya te dije. Se llama Bella Thorne”, dijo con cierta molestia.
─”Ohhh, Bella Thorne”, le dije entre risas.
Me quedé un rato pensando quien podría ser la famosa Bella Thorne, y en su escuela no hay nadie con ese nombre. Así que no aguanté más y volví a preguntar:
─”Papi, ¿quién es Bella Thorne?”
─”Tú sabes, esa chica de la televisión que sale en Shake it up”
─”Ahh. ¿La del pelo rojo?”, pregunté.
─”Sí. Esa misma. Verdad que es hot!”
Jajajaja. En honor a la verdad es una niña muy linda. Tiene buen gusto el chico. Entonces le pregunté:
─”¿Porqué te gusta esa chica?”
─”Pues porque ella cambió mi vida”.
─”¿Quéee?, ¿Cómo es eso?, dije sorprendido.
─”Es que ella dijo en un anuncio que en la escuela era difícil leer porque las letras se le cambiaban, como a mí, y escribiendo también le pasaba, igual que a mí. Y dijo que con mucha práctica pudo aprender. Y yo dije bienvenida a mi mundo. Y por eso me gusta y quiero que me lleves a Hollywood a conocerla”, respondió emocionado.
Luego de luchar un ratito para que la lágrima no se asomara, lo felicité por su genuino esfuerzo en la práctica de la lectura (que gracias a Bella Thorne a mejorado muchísimo) y acto seguido quizo saber cómo hacía para hablar con una chica. Le expliqué un par de cositas que le podían ayudar y al final me comentó casi susurrando:
─”Papá, es que tengo miedo de que si hablo con una chica me tire un peíto”.
Jajajajaja. Me ha sacado la carcajada más espectacular de mi vida y enseguida se contagió con la misma, para terminar diciendo:
─”Papá, escríbelo en tu blog”.

Read more

Amor Platónico

Todos en el algún momento nos hemos enamorado a lo platónico y mi hijo no es la exepción. En mi columna anterior les conté sobre una chica que está enamorada de mi hijo y de la cartita de amor que ella le entregó. Él no le dió mucha importancia y les cuento porqué.
Ese día que recibió la carta, íbamos de camino a la casa y yo quería saber más detalles sobre lo sucedido que ya me había contado mi amigo. Comenzé por preguntarle el nombre de la chica y me dijo quien era (es un secreto entre él y yo). Se mostró un poco incómodo por lo que decidí esperar unos minutos para seguir indagando. Cuando ví oportunidad, le hice varias preguntas más y finalmente me respondió que solo quería ser su amigo porque él estaba enamorado de otra. WHAT?
Para eso no estaba preparado. Que se enamoren de él es una cosa, pero que él estuviese enamorado es otro asunto. Wow! Después de tragar hondo le pregunté:
─”¿Cómo se llama la chica?”
─”Papáa, me da vergüenza”, contestó.
─”Dale, dime, dime” insistí.
─”Ok, ok. Es Bella”.
─”Me imagino que tiene que ser bella, pero cómo se llama”.
─”Ya te dije. Se llama Bella Thorne”, dijo con cierta molestia.
─”Ohhh, Bella Thorne”, le dije entre risas.
Me quedé un rato pensando quien podría ser la famosa Bella Thorne, y en su escuela no hay nadie con ese nombre. Así que no aguanté más y volví a preguntar:
─”Papi, ¿quién es Bella Thorne?”
─”Tú sabes, esa chica de la televisión que sale en Shake it up”
─”Ahh. ¿La del pelo rojo?”, pregunté.
─”Sí. Esa misma. Verdad que es hot!”
Jajajaja. En honor a la verdad es una niña muy linda. Tiene buen gusto el chico. Entonces le pregunté:
─”¿Porqué te gusta esa chica?”
─”Pues porque ella cambió mi vida”.
─”¿Quéee?, ¿Cómo es eso?, dije sorprendido.
─”Es que ella dijo en un anuncio que en la escuela era difícil leer porque las letras se le cambiaban, como a mí, y escribiendo también le pasaba, igual que a mí. Y dijo que con mucha práctica pudo aprender. Y yo dije bienvenida a mi mundo. Y por eso me gusta y quiero que me lleves a Hollywood a conocerla”, respondió emocionado.
Luego de luchar un ratito para que la lágrima no se asomara, lo felicité por su genuino esfuerzo en la práctica de la lectura (que gracias a Bella Thorne a mejorado muchísimo) y acto seguido quizo saber cómo hacía para hablar con una chica. Le expliqué un par de cositas que le podían ayudar y al final me comentó casi susurrando:
─”Papá, es que tengo miedo de que si hablo con una chica me tire un peíto”.
Jajajajaja. Me ha sacado la carcajada más espectacular de mi vida y enseguida se contagió con la misma, para terminar diciendo:
─”Papá, escríbelo en tu blog”.

Read more

Cronología de un proceso vírico en un niño de 3 años


Las primeras señales de infección

El viernes no supimos ver las señales: tenía muchísimo sueño demasiado pronto, no quería comer, no quería caminar.

El sábado por la mañana creímos que simplemente tenía el día vago y quería quedarse en casa.
A media tarde, con la tos, nos dimos cuenta por fin. Alonso había estado incubando ‘algo’.
A última hora de la tarde empezó la fiebre. Por otra parte es la hora típica para que esto ocurra. 
38,1ºC
Optamos por el Dalsy. La dosis: 5ml es la que marca el prospecto para la edad de Alonso: 3 años
La tos fue a peor el domingo y la fiebre siguió haciendo aparición cada 4 o 5 horas. Así, que decidimos pedir hora para ver a la pediatra. Conseguimos hora el martes 24 a las 8:10am.
El lunes nos hubiera gustado quedarnos con Alonso, pero también nos gusta comprarle cosas (comida, juguetes, medicinas,…). Así que nos vimos obligados a acudir al trabajo. Alonso se quedo con sus abuelos (los padres de Sandra).
Se pasó durmiendo casi todo el día. Cuando llegué a buscarlo por la tarde estaba tiritando, con ojeras y tenía las manos heladas y la frente hirviendo. La fiebre estaba subiendo vertiginosamente. 37,8ºC, 37,9ºC, 38,0ºC,… y así hasta los 39,2ºC
Le intenté dar el Dalsy (que a esa hora ya le tocaba) pero no hubo manera. Nunca antes había rechazado una medicina y ahora era imposible que tomase esa.
Nos vamos a urgencias.
En urgencias

En urgencias nos atendió una pediatra muy amable y con mucha paciencia con Alonso. Al final, cuando ya lo había chantajeado con galletas, juguetes y regalándole material médico para que tomase el Dalsy, la doctora se rindió y dijo que le pondría un supositorio.
En el último momento y utilizando una estrategia combinada entre “si no haces esto es que eres un bebé” y un soborno tipo “venga, si lo tomas luego te doy…” (ya no recuerdo lo que le prometí), conseguí que se lo tomase el solito y se librase del supositorio.
De cualquier forma, la doctora nos dijo que podía ser un proceso vírico, en cuyo caso el tiempo mínimo de incubación debe ser 4 o 5 días. Nos pidió que cambiasemos la cita con la pediatra para el miércoles (en vez del martes) para cumplir así el tiempo mínimo de incubación.
Mientras tanto “Dalsy o Apiretal cada 8 horas. Si la fiebre persiste podeís alternar cada 4 horas el Dalsy y el Apiretal.”


La noche del lunes


Esa misma noche, aproximadamente a las 1:30am, le tomamos la temperatura, pues le notábamos la frente muy caliente. 39,4ºC

Todos los intentos de darle Dalsy o Apiretal fueron inútiles. Otra vez se negaba a tomar medicinas.

Llamamos al teléfono de Atención Sanitaria No Urgente (902400116) del SERGAS. He de decir que este servicio funciona bastante bien y además son rápidos y amables. Decir esto viniendo de mi, que no soy precisamente un simpatizante de como está montada la sanidad pública creo que es bastante.

A las 2:30 el dependiente de la única farmacia de guardia en la ciudad esa noche me despachaba supositorios que nos habían indicado en el teléfono de asistencia. Estos supositorios harían de sustitutos de Dalsy y Apiretal.

Al final conseguimos bajar la fiebre y dormir el resto de la noche, es decir, una hora y media, antes de ir a trabajar.

Martes con mocos

El martes fue bastante más llevadero que el lunes.

A primera hora, los mocos acumulados durante la noche le hicieron vomitar el desayuno justo cuando Sandra iba a llevarlo a casa de mis padres.

Hubo fiebre a última hora de la noche (38,4ºC), pero la mayor parte del día lo pasó con ánimo y sin fiebre. Además, empezó a toser menos.

Lo más incómodo: los mocos. Durante el martes los mocos aumentaron inversamente proporcional a la tos.

Miercoles: visita a la pediatra

Por fin llegó la cita. Aunque la verdad es que el estado de Alonso era tan bueno esta mañana que costaba recordar como había pasado los dos días anteriores con temblores por la fiebre, ojeras,…

La pediatra, lo primero que hizo fue preguntarnos que le ocurría. Cuando empecé a contarle y llegué a lo de la fiebre me interrumpió y nos echó un pequeño sermón:

“Eso no es fiebre. La fiebre en los niños pequeños es mucho más alta.”

 “A veces me vienen padres a los que les pregunto si ha tenido fiebre y me dicen que muy poca: 39,8 o 40ºC…”

 “…Si se le da antitérmicos antes de los 39ºC estás provocando hipotermia y castigando el hígado…”

“…hay que traerlo al médico cuando pasa de 40ºC o cuando la fiebre persiste un par de días sin bajar…”

 “…La fiebre es buena, igual que el dolor. Son un síntoma para curar la enfermedad…”

…y nos dío un tríptico ilustrado con un Pinguino y un termómetro que se titula Fiebre y Dolor.

Aún no he tenido tiempo de leerlo con detenimiento, pero en un primer vistazo mientras le respondía leí un par de frases que me reafirmaron en que lo había hecho bien a pesar del sermón. El folleto decía:

“…Si la temperatura es igual o inferior a 38ºC, el niño no tiene fiebre, sino “febrícula”…”
“…Si la temperatura es superior a 38ºC, el niño tienen fiebre y hay que llevarlo al pediatra…”

Mientras leía esto le respondí que

“…me parece muy bien todo eso que dice, pero cuando fui a buscar al niño el lunes lo vi temblando, tiritando, con ojeras, quejándose de que le dolía todo y tenía frio, y además tenía 39,2ºC de fiebre con las manos frías y la frente hirviendo (lo que me hizo pensar que aún seguía subiendo). Usted dirá lo que quiere, pero si yo vuelvo a vera mi hijo así, vuelvo a urgencias sin perder un minuto. Cualquiera lo haría ¿no?”

No lo sé con certeza, pero juraría que la pediatra también es gallega, porque ni me dio la razón ni me la quitó.

Ahora, con un poco más de perspectiva pienso que, si le hiciese razón y no llevase al niño al médico salvo en los casos que ella menciona (con más de 40ºC o con más de 39ºC mantenida en el tiempo), cuando al final me atienda el médico (seguramente 2 días después) ¿como estaría el niño? ¿habría sobrevivido por sus medios o no? Seguramente habríamos acabado en urgencias en un estado más grave y con alguna enfermera echándome en cara por qué no lo habíamos llevado antes, como otra veces ha pasado.

Al final le tomó la temperatura, le obscultó, le miró los oídos,… Después volvió a insistir en su discurso inicial.

Esta vez añadió algo más. Dijo que en los teléfonos de atención sanitaria y en urgencias recetan dosis demasiado altas de medicamentos y si se le dan mucho antitérmico a un niño con poca fiebre le pueden producir hipotermia… y eso es peor que la fiebre.

Hay que reconocer que esta mujer tira contra todos y no deja títere con cabeza, pero ahí si que no le puedo quitar la razón. Yo ya había notado que las dosis de medicamentos que administran en urgencias sobrepasan con mucho las recomendadas en los prospectos, pero yo siempre supuse que sería por dos razones: la primera, para un efecto de choque en una sola toma y luego continuar con las dosis normales. Y la segunda, por que quizás el medicamento genérico que le daban no era el mismo que el que tomamos en casa y quizás la concentración de principio activo tampoco.

Para terminar os dejo el folleto escaneado. Creo que la pediatra debería de leerlo antes de decir lo que dijo y añadir “estoy muy de acuerdo con lo que dice aquí”. Realmente aquí dice lo que yo hice no lo que ella dice que debería hacer.

Read more

Cronología de un proceso vírico en un niño de 3 años


Las primeras señales de infección

El viernes no supimos ver las señales: tenía muchísimo sueño demasiado pronto, no quería comer, no quería caminar.

El sábado por la mañana creímos que simplemente tenía el día vago y quería quedarse en casa.
A media tarde, con la tos, nos dimos cuenta por fin. Alonso había estado incubando ‘algo’.
A última hora de la tarde empezó la fiebre. Por otra parte es la hora típica para que esto ocurra. 
38,1ºC
Optamos por el Dalsy. La dosis: 5ml es la que marca el prospecto para la edad de Alonso: 3 años
La tos fue a peor el domingo y la fiebre siguió haciendo aparición cada 4 o 5 horas. Así, que decidimos pedir hora para ver a la pediatra. Conseguimos hora el martes 24 a las 8:10am.
El lunes nos hubiera gustado quedarnos con Alonso, pero también nos gusta comprarle cosas (comida, juguetes, medicinas,…). Así que nos vimos obligados a acudir al trabajo. Alonso se quedo con sus abuelos (los padres de Sandra).
Se pasó durmiendo casi todo el día. Cuando llegué a buscarlo por la tarde estaba tiritando, con ojeras y tenía las manos heladas y la frente hirviendo. La fiebre estaba subiendo vertiginosamente. 37,8ºC, 37,9ºC, 38,0ºC,… y así hasta los 39,2ºC
Le intenté dar el Dalsy (que a esa hora ya le tocaba) pero no hubo manera. Nunca antes había rechazado una medicina y ahora era imposible que tomase esa.
Nos vamos a urgencias.
En urgencias

En urgencias nos atendió una pediatra muy amable y con mucha paciencia con Alonso. Al final, cuando ya lo había chantajeado con galletas, juguetes y regalándole material médico para que tomase el Dalsy, la doctora se rindió y dijo que le pondría un supositorio.
En el último momento y utilizando una estrategia combinada entre “si no haces esto es que eres un bebé” y un soborno tipo “venga, si lo tomas luego te doy…” (ya no recuerdo lo que le prometí), conseguí que se lo tomase el solito y se librase del supositorio.
De cualquier forma, la doctora nos dijo que podía ser un proceso vírico, en cuyo caso el tiempo mínimo de incubación debe ser 4 o 5 días. Nos pidió que cambiasemos la cita con la pediatra para el miércoles (en vez del martes) para cumplir así el tiempo mínimo de incubación.
Mientras tanto “Dalsy o Apiretal cada 8 horas. Si la fiebre persiste podeís alternar cada 4 horas el Dalsy y el Apiretal.”


La noche del lunes


Esa misma noche, aproximadamente a las 1:30am, le tomamos la temperatura, pues le notábamos la frente muy caliente. 39,4ºC

Todos los intentos de darle Dalsy o Apiretal fueron inútiles. Otra vez se negaba a tomar medicinas.

Llamamos al teléfono de Atención Sanitaria No Urgente (902400116) del SERGAS. He de decir que este servicio funciona bastante bien y además son rápidos y amables. Decir esto viniendo de mi, que no soy precisamente un simpatizante de como está montada la sanidad pública creo que es bastante.

A las 2:30 el dependiente de la única farmacia de guardia en la ciudad esa noche me despachaba supositorios que nos habían indicado en el teléfono de asistencia. Estos supositorios harían de sustitutos de Dalsy y Apiretal.

Al final conseguimos bajar la fiebre y dormir el resto de la noche, es decir, una hora y media, antes de ir a trabajar.

Martes con mocos

El martes fue bastante más llevadero que el lunes.

A primera hora, los mocos acumulados durante la noche le hicieron vomitar el desayuno justo cuando Sandra iba a llevarlo a casa de mis padres.

Hubo fiebre a última hora de la noche (38,4ºC), pero la mayor parte del día lo pasó con ánimo y sin fiebre. Además, empezó a toser menos.

Lo más incómodo: los mocos. Durante el martes los mocos aumentaron inversamente proporcional a la tos.

Miercoles: visita a la pediatra

Por fin llegó la cita. Aunque la verdad es que el estado de Alonso era tan bueno esta mañana que costaba recordar como había pasado los dos días anteriores con temblores por la fiebre, ojeras,…

La pediatra, lo primero que hizo fue preguntarnos que le ocurría. Cuando empecé a contarle y llegué a lo de la fiebre me interrumpió y nos echó un pequeño sermón:

“Eso no es fiebre. La fiebre en los niños pequeños es mucho más alta.”

 “A veces me vienen padres a los que les pregunto si ha tenido fiebre y me dicen que muy poca: 39,8 o 40ºC…”

 “…Si se le da antitérmicos antes de los 39ºC estás provocando hipotermia y castigando el hígado…”

“…hay que traerlo al médico cuando pasa de 40ºC o cuando la fiebre persiste un par de días sin bajar…”

 “…La fiebre es buena, igual que el dolor. Son un síntoma para curar la enfermedad…”

…y nos dío un tríptico ilustrado con un Pinguino y un termómetro que se titula Fiebre y Dolor.

Aún no he tenido tiempo de leerlo con detenimiento, pero en un primer vistazo mientras le respondía leí un par de frases que me reafirmaron en que lo había hecho bien a pesar del sermón. El folleto decía:

“…Si la temperatura es igual o inferior a 38ºC, el niño no tiene fiebre, sino “febrícula”…”
“…Si la temperatura es superior a 38ºC, el niño tienen fiebre y hay que llevarlo al pediatra…”

Mientras leía esto le respondí que

“…me parece muy bien todo eso que dice, pero cuando fui a buscar al niño el lunes lo vi temblando, tiritando, con ojeras, quejándose de que le dolía todo y tenía frio, y además tenía 39,2ºC de fiebre con las manos frías y la frente hirviendo (lo que me hizo pensar que aún seguía subiendo). Usted dirá lo que quiere, pero si yo vuelvo a vera mi hijo así, vuelvo a urgencias sin perder un minuto. Cualquiera lo haría ¿no?”

No lo sé con certeza, pero juraría que la pediatra también es gallega, porque ni me dio la razón ni me la quitó.

Ahora, con un poco más de perspectiva pienso que, si le hiciese razón y no llevase al niño al médico salvo en los casos que ella menciona (con más de 40ºC o con más de 39ºC mantenida en el tiempo), cuando al final me atienda el médico (seguramente 2 días después) ¿como estaría el niño? ¿habría sobrevivido por sus medios o no? Seguramente habríamos acabado en urgencias en un estado más grave y con alguna enfermera echándome en cara por qué no lo habíamos llevado antes, como otra veces ha pasado.

Al final le tomó la temperatura, le obscultó, le miró los oídos,… Después volvió a insistir en su discurso inicial.

Esta vez añadió algo más. Dijo que en los teléfonos de atención sanitaria y en urgencias recetan dosis demasiado altas de medicamentos y si se le dan mucho antitérmico a un niño con poca fiebre le pueden producir hipotermia… y eso es peor que la fiebre.

Hay que reconocer que esta mujer tira contra todos y no deja títere con cabeza, pero ahí si que no le puedo quitar la razón. Yo ya había notado que las dosis de medicamentos que administran en urgencias sobrepasan con mucho las recomendadas en los prospectos, pero yo siempre supuse que sería por dos razones: la primera, para un efecto de choque en una sola toma y luego continuar con las dosis normales. Y la segunda, por que quizás el medicamento genérico que le daban no era el mismo que el que tomamos en casa y quizás la concentración de principio activo tampoco.

Para terminar os dejo el folleto escaneado. Creo que la pediatra debería de leerlo antes de decir lo que dijo y añadir “estoy muy de acuerdo con lo que dice aquí”. Realmente aquí dice lo que yo hice no lo que ella dice que debería hacer.

Read more

Papás solteros, los que más se angustian

4.4% de los hogares son dirigidos por padres solteros

Daniel Aguilar
22 de enero 2012
11:13

Papás solteros. Los hombres mayores que son papás solteros
les cuesta más trabajo adaptarse a las actividades del hogar
.

Son 378 mil 400 hombres que se hacen cargo de sus hogares y 11.4 millones de mujeres, cifras del censo de Población y Vivienda 2010.

Estos padres viven solos por situaciones de migración laboral, viudez, divorcio, separación o abandono, de acuerdo al Consejo Nacional de Población (CONAPO)

Los padres solteros existen, aún cuando nadie los ve, simplemente es un estudio poco investigado en el país, señala la especialista originaria de la Zona Metropolitana del Valle de México, Paulina Mena Méndez, maestra de estudios de género en el Colegio de México.

En muchos sentidos, los papás solteros no tienen apoyo de ningún tipo por ejemplo, señala la especialista “en el trabajo no les dan permiso para acudir a las juntas escolares, o para salir a eventos que tienen sus hijos”.

En este estudio se tenía a papás de 24 años hasta 70 años, “entonces lo dividimos de acuerdo a su edad, y nos dimos cuenta que en los hombres mayores aún la figura de ser el sostén económico de la familia permanece y sufren a la hora de integrarse a las actividades de la casa y atención a sus hijos”, comentó la especialista en entrevista con EL UNIVERSAL Edomex.

De acuerdo a la investigación de Paulina Mena, destacó que fue difícil abordar este tema principalmente porque a los papás les da pena o no quieren informar sobre la situación que viven actualmente, algunos presentan depresión o se sienten tristes.

Una de las angustias de los papás solteros, indicó la maestra de estudios de género y colaboradora de la revista Papeles de Población de la Universidad Autónoma del Estado de México, es que se tienen que hacer cargo de la parte del trabajo y la parte de la casa, sacar a los hijos adelante, hacerles de comer en la casa, lavar la ropa, bañarlos, esas son cosas a lo que generalmente no están acostumbrados.

Fuente: http://www.eluniversaledomex.mx/toluca/nota26768.html

Read more

Papás solteros, los que más se angustian

4.4% de los hogares son dirigidos por padres solteros

Daniel Aguilar
22 de enero 2012
11:13

Papás solteros. Los hombres mayores que son papás solteros
les cuesta más trabajo adaptarse a las actividades del hogar
.

Son 378 mil 400 hombres que se hacen cargo de sus hogares y 11.4 millones de mujeres, cifras del censo de Población y Vivienda 2010.

Estos padres viven solos por situaciones de migración laboral, viudez, divorcio, separación o abandono, de acuerdo al Consejo Nacional de Población (CONAPO)

Los padres solteros existen, aún cuando nadie los ve, simplemente es un estudio poco investigado en el país, señala la especialista originaria de la Zona Metropolitana del Valle de México, Paulina Mena Méndez, maestra de estudios de género en el Colegio de México.

En muchos sentidos, los papás solteros no tienen apoyo de ningún tipo por ejemplo, señala la especialista “en el trabajo no les dan permiso para acudir a las juntas escolares, o para salir a eventos que tienen sus hijos”.

En este estudio se tenía a papás de 24 años hasta 70 años, “entonces lo dividimos de acuerdo a su edad, y nos dimos cuenta que en los hombres mayores aún la figura de ser el sostén económico de la familia permanece y sufren a la hora de integrarse a las actividades de la casa y atención a sus hijos”, comentó la especialista en entrevista con EL UNIVERSAL Edomex.

De acuerdo a la investigación de Paulina Mena, destacó que fue difícil abordar este tema principalmente porque a los papás les da pena o no quieren informar sobre la situación que viven actualmente, algunos presentan depresión o se sienten tristes.

Una de las angustias de los papás solteros, indicó la maestra de estudios de género y colaboradora de la revista Papeles de Población de la Universidad Autónoma del Estado de México, es que se tienen que hacer cargo de la parte del trabajo y la parte de la casa, sacar a los hijos adelante, hacerles de comer en la casa, lavar la ropa, bañarlos, esas son cosas a lo que generalmente no están acostumbrados.

Fuente: http://www.eluniversaledomex.mx/toluca/nota26768.html

Read more