25N: Basta ya de Violencias Machistas

Otro 25N, otro día más en el que no somos capaces ni de saber cuantos actos violentos suceden contra mujeres y niñas de nuestros entornos y ni siquiera podemos imaginar a nivel global.

Muchos hombres de los que forman la comunidad @papasblogueros están posicionados y participan en diferentes corrientes/movimientos del Feminismo. ¿Cómo les llaman?… ¿aliados? ¿simpatizantes? ¿feministas? ¿manginas?… cada uno de nosotros se etiquetará como quiera y cada persona que les escuche o que les lea, tendrá su opinión al respecto. Nos parecen perfectas.

Algunos muchachos de @papasblogueros han querido compartir con ustedes algunas reflexiones sobre el #25N y sobre el resto de días del año:

Pau Almuni@paualmunipalabradepau.com
Joaquin A. Mejía@LawyersforHRhttp://papa-y-nena-en-tiempos-de-patriarcado.blogspot.com/
Rodrigo Toledo@papaenrodajehttp://www.papaenrodaje.cl/
Joaquim Montaner@2y6son8http://joaquimmontaner.net

Sigue bajando para ver las opiniones de estos chicos!

Foto 25N papasblogueros

Palabra de Rubia

Joaquim Montaner

Es evidente comprobar que la violencia machista está arraigada en numerosas sociedades contemporáneas y que está basada en una falsa autoridad y superioridad de los hombres sobre las mujeres que les permite y les legitima para ejercer control sobre las mujeres de la forma que los hombres estimen más oportuna.

Y sabemos también que quienes perpetran violencia, que quienes cometen abusos, quienes destrozan psicológicamente, quienes golpean, quienes abusan,… son hombres. ¿women´s issues?¡venga ya!: Los hombres son quienes ejercen la violencia contra mujeres y niñas.

Hombres, adolescentes y niños son parte de la solución para erradicar las violencias machistas.

Esto supone un cambio de foco (o encender uno nuevo). Nosotros apuntamos dicha luz hacia los hombres. Estamos cansados, hartos, aburridos y asqueados de que se victimice (de nuevo) a las mujeres que ya están sufriendo las consecuencias de un abusador-pareja y de muchos hombres-hombres que interactúan en sus vidas.

Hablamos de considerar a los varones, a los hombres como parte de la solución de la violencia machista. Las palabras de José Saramago nos parecen realmente ilustradoras en este sentido.

Saramago en Eva Hache (2006)

No hagas daño

Tenemos el patriarcado grabado. Somos machistas. Y, muchos estamos haciendo para dejar de serlo. En nuestro comportamiento cotidiano caemos (de forma involuntaria o no) en la transmisión y en la repetición de estereotipos de género que alimentan la violencia de los hombres contra las mujeres… todo el rato…

Intenta preguntarte, papi, si con las cosas que haces (hasta las más nimias) provocas dolor, sufrimiento, angustia en las mujeres que te rodean. No olvides esto nunca:

  • El dolor de las mujeres que han sufrido violencia machista es inimaginable para nosotros; no seremos capaces de entenderlo… por muy cerca que nos quede. Respeta esto siempre.
  • Ponte las gafas moradas y vigila para que tu comportamiento refuerce derechos humanos y se sostenga en enfoques basado en la igualdad de género.
  • Escucha, de verdad, las aportaciones de las mujeres que te rodean.

¿Y qué puedo hacer yo?

Cientos, miles, millones de cosas… Te pongo algunas, cortito y al pie:

  • Acércate a obras firmadas por mujeres: escritoras, periodístas, cineastas, escultoras, pintoras, músicas,…
  • Deslegitima conductas de agresores: Quienes maltratan no son enfermos mentales como se nos ha hecho creer durante mucho tiempo… se creen superiores a las personas a las que destrozan. Por ello debemos mostrar que ni locura, ni alcohol, ni drogas, ni nada de todo esto: tampoco dejes que te engañen con expresiones como “me volví loco” o “perdí el control por un momento”… ¿por qué será que tienen tan bien pensado cuándo, cómo y dónde golpean (ya que saben hacerlo sin dejar señales ni marcas)?
  • Favorece la igualdad: No te hablo de decir que se está a favor de la igualdad… te hablo de que asumas tus cargas de trabajo doméstico y de cuidado; te estoy diciendo que rompas la pinza machista porque te co-responde. Esto, dicho en tan poquitas palabras… supone mucho trabajo personal, supone un profundo cambio en nuestros esquemas…
  • Cuestiona el modelo masculino hegemónico: Los hombres-hombres, los hombres de verdad… no han demostrado ser saludables. ¿has pensado alguna vez por qué el fracaso escolar tiene cara de chico?
  • Se un agente de igualdad: yendo a buscar a tu gente al cole, conociendo sus intereses, a sus amistades, sus gustos, sus aficiones,… ve a comprar al mercado; no sufras por ir con el carrito de la compra por la calle. Ve al centro de salud con tus descendientes e interactua con sus pediatras. Muestra estas conductas y no las ocultes.
  • Potencia la igualdad en la educación: La paternidad responsable y la implicación efectiva en las tareas de cuidado vinculadas con la esfera privada, con el hogar, con lo doméstico,…
  • Implica a tus criaturas como agentes de igualdad: y hazles ver que entre otros beneficios tendrán estos: o aumento significativo de expectativa de vida o compartir el sustento de la familia o disfrutar del crecimiento de la prole o mantener relaciones solidarias con la pareja o gozar de una sexualidad más respetuosa o tener relaciones menos competitivas con los demás…

Pero sobre todo, querido,

Queremos padres que se preocupen y que también se ocupen

Pau

Palabra de Pau

Como no sentirte ofendido el 25N siendo hombre en 5 sencillos pasos (ilustrados con hashtags)

  1. #NotAllMen – No pienses que «violencia que los hombres ejercen contra las mujeres» te incluye específicamente a tí y necesitas dejar claro que tu no formas parte de esos hombres 
  2. #EfectoPicha – No aproveches hoy para lucir y demostrar lo buen hombre que eres apoyando a las mujeres.
  3. #YoNoAyudoEnCasa – Quedarte en casa a cuidar a los niños para que tu pareja reivindique sus derechos en la calle no es ayudar – es tu puta obligación como padre.

4. #SilencioComplice – Decir «las cosas no están tan mal como antes» o minimizar la situación actual de la violencia machista no aporta nada. Mejor cállate.

5. #GafasVioletas – Ponte las gafas violetas (usa google si no sabes lo que son) y date cuentas del enorme camino que queda por recorrer. 

Y la próxima vez que veas una situación de violencia machista (fisica, verbal, emocional) no te quedes callado. Porque si no eres parte de la solución eres parte del problema. Y porque la violencia machista no es un problema de las mujeres. Es un problema de los hombres que sufren las mujeres.

#palabradePau

Joaquin

Palabra de Joaquin

¿Por qué apoyo el 25N?

Porque aspiro a la construcción colectiva de una sociedad libre de violencias y discriminación, partiendo del reconocimiento de que los hombres hemos sido el principal instrumento del patriarcado para mantener unas relaciones desiguales de poder que generan opresiones contra las mujeres.

¿Qué hago personalmente?

Continuar en mi proceso de deconstrucción que se traduce en

  • (a) ejercer una paternidad muy presente y cuidadora, y educarme y educar a mi hija en feminismo(s) como teoría emancipadora y democrática;
  • (b) transformar mis relaciones personales con las mujeres desde la horizontalidad y la dignidad, y
  • (c) asumir profesionalmente como abogado e investigador la defensa y promoción de los derechos sexuales y reproductivos, y la denuncia de las violencias contras las mujeres. 

Rodrigo

Palabra de Rodrigo

Los varones de 40 y más crecimos escuchando un gran saco de frases hechas. Una decía algo así como que «a una mujer no se le pega», proveniente del viejo cánon de «caballerosidad», que más que proteger al género femenino, profundizaba la idea de una masculinidad predominante y decisiva. De hecho, muchos de quienes nos transmitieron esos mensajes, no tenían reparos en minimizar el rol de la mujer en sus casas, o exigir a sus parejas total devoción, incluyendo comida, sexo y crianza de hijos e hijas.

La mujer era entonces una paradoja entre lo venerable y desechable. Una criatura para adorar, pero sobre la cual las generaciones anteriores de hombres creían tener el derecho a propiedad. Y la desobediencia tenía como consecuencia la agresión, bajo la forma de gritos o insultos hirientes; la prohibición de usar cierta vestimenta, salir a algún lugar o simplemente, un fuerte golpe. Todo lo que para los agresores estaba (sigue estando) plenamente justificado.

Uno de los problemas del camino hacia la #EquidaddeGénero ha sido no ser capaces de terminar con esas prácticas. En sencillo: no hemos resuelto lo que está a la base de una sociedad más igualitaria. Y peor que eso, hemos dejado «de verlo», aun cuando está lejos de ser resuelto. Lo demuestran los lamentables feminicidios que acontecen cotidianamente en cada país que habitamos. Siguen muriendo mujeres por el solo hecho de ser mujeres. Siguen muriendo a manos de hombres que las ven como ciudadanas de segunda o tercera clase, mientras los medios «normalizan» o «justifican» esos asesinatos con relatos vinculados a lo sentimental o «romántico».

Modificar esta cruda realidad no depende sólo de criar y formar a #mujeresempoderadas (¡dejemos de echarle la culpa a las víctimas!) / Falta mucho desde la masculinidad, como en tantos otros aspectos, para entender que todo lo que hacemos va robusteciendo las lógicas obsoletas. Considerar a la mujer como un objeto, por ejemplo, es parte de una cultura que seguimos perpetuando los varones, por acción u omisión, a través de un soporte tan pedestre como el grupo de Whatsapp. 

Y algo tremendamente relevante, para quienes somos padres de hijos varones: la oportunidad más brillante e inspiradora para construir un futuro diferente, está en nuestros pequeños, en lo que transmitimos hacia ellos. Está en el cómo logramos edificar en sus mentes abiertas la consciencia de que una mujer es un par, un ser humano con iguales derechos y posibilidades. Con el mismo potencial de un hombre para lograr todo aquello que se proponga. Y que ese paradigma sea sobre el cual se vayan generando todas sus relaciones con los y las demás. Transformando esta realidad que nos sigue sacando lágrimas más seguido de lo que quisiéramos.


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