El tren mágico de ClickPadres. Fin de la primera jornada de nuestro viaje.

La semana pasada, en ClickPadres, comenzamos el viaje hacia la seguridad en Internet. Buf! Que complicado! Buf! Que pereza!. Pues no. Ni muchísimo menos. Nos lo estamos pasando realmente bien. Nos encontramos un mapa y decidimos lanzarnos a la aventura siguiendo sus indicaciones. Decidimos dar el primer paso. Ese primer paso que te lleva irremediablemente, un poquito más lejos. Por que algo que no podemos negar es que manteniéndonos inmóviles no vamos a llegar a ninguna parte. Si permanecemos quietos no vamos a alcanzar ningún objetivo, ni a corto ni a largo plazo.
“La aventura más apasionante comienza con un paso” (Alexandra David-Néel)
También celebramos el día de Sant Jordi con nuestro amigo Blas, el Dragón. Un pedazo de dragón gigante con un corazón proporcional a su volumen. Un dragón que aprendió que la amistad es algo muy importante. El bondadoso dragón aprendió con sus nuevos amigos que la lectura es algo apasionante. Cada libro que lees es una pequeña pieza de Tetris que poco a poco , con el paso de los años, forman tu personalidad, cultura y tu forma de entender a las personas y a el mundo que te rodea.
Esta semana hemos aprendido a abrocharnos el cinturón de nuestro tren mágico. ¿Cómo? Un tren con cinturón de seguridad. Exacto, más vale estar prevenidos. Al igual que en la vida offline, en el mundo online debemos ir un paso por delante es prevenir posibles accidentes o encuentros desafortunados de nuestros hijos durante su navegación por Internet y las Redes Sociales. Comprobamos como debemos seguir unas lógicas indicaciones 
         Ubicar siempre el PC familiar en una estancia común de la casa. El lugar dónde la familia realice su vida cotidiana.
         Controlar el tiempo de conexión de los peques a la red. Abusar de Internet provoca adicción. Controlar el tiempo de conexión en todos los gadgets, smartphones, tablets, PC y videojuegos.
         Antes de ni tan siquiera ponernos en marcha aprendimos que debemos instalar un mínimo programa de control parental para prevenir “sustos” a los más pequeños.
¿Qué tipo de energía mueve este tren? ¿De que se alimenta para poner en marcha su motor? La caldera de la máquina que mueve el tren mágico de  se ClickPadres carga con el convencimiento de que el mejor camino para evitar el Ciberacoso y los Delitos telemáticos  dirigidos a los menores, es sin lugar a dudas la educación activa compartida en las #TIC. La lucha contra los ciberdelitos es el polo negativo de la batería del tren de ClickPadres, mientras que el polo positivo es sin lugar a dudas el hecho de formar usuarios competentes y respetuosos en la red.
La primera noticia que leemos durante el viaje hace referencia a la pornografía infantil en la red. Menudo golpe. Un golpe del que nos reponemos confiando en la luz que despide ClickPadres y que nos llega desde el final del túnel. Menos mal, que agobio, solo pensarlo. A uno se le ponen los pelos de punta. Pornografía + Internet + Niños, una combinación realmente mala, la peor. Pero no por ser el tema desagradable, vamos a mirar hacia otro lado. Es hora de aceptar la realidad actual de la pornografía infantil en Internet. El tráfico de estos contenidos es a día de hoy frenético. Debemos aceptarlo y educar a nuestros hijos e hijas para mantenerlos lejos de estos terribles comportamientos.
La primera parada de nuestro viaje fue en el maravilloso pueblo de “Respeto”. Sin darnos apenas cuenta durante nuestra estancia aprendimos varias costumbres locales que resulta que podemos aplicar sin problemas durante nuestra navegación por Internet. Aprendimos cómo los niños de Respeto aprenden tres valores fundamentales en la escuela. Tres valores que refuerzan sus padres y madres en el día a día de los pequeños. La Tolerancia, la Amistad y el Respeto son los tres valores que nos llevamos con nosotros como souvenir para adaptarlos a nuestra navegación por la red. En primer lugar Respeto por uno mismo y por nuestras publicaciones , de igual modo Respeto por las publicaciones y opiniones ajenas expresadas en Internet. En segundo lugar, Reconocimiento de la Amistad auténtica como un valioso vehículo de aprendizaje compartido. Y como no, Tolerancia. Por que los niños no tienen prejuicios y si reciben la educación adecuada son tolerantes. No les contaminemos con fobias ignorantes del mundo adulto.
¿Cuál será la próxima parada del tren mágico de ClickPadres?
Nuestro tren sigue sinuosamente la línea de la costa, y en uno de los tramos de playa observamos a los bañistas divirtiéndose en un fantástico día de verano. Los barcos surcan el mar desplazándose suavemente sobre las olas. Oh! Mira, fíjate!  Un avión y un helicóptero!

Chu-Chu! Saludamos desde la colina!
         ¿Tendremos tiempo de bañarnos en la próxima parada, papá?
         Claro que sí hijo.
Y por dentro sentimos la misma infantil llamada de la arena de la playa y de los revolcones en las olas del mediterráneo. Que buenos recuerdos nos trae el aroma a sal del mar. Y que buenos y divertidos momentos pasamos con nuestros hijos ahora que somos papás y mamás. Gracias, Mar Mediterráneo!
Sigue leyendo ->

El tren mágico de ClickPadres. Fin de la primera jornada de nuestro viaje.

La semana pasada, en ClickPadres, comenzamos el viaje hacia la seguridad en Internet. Buf! Que complicado! Buf! Que pereza!. Pues no. Ni muchísimo menos. Nos lo estamos pasando realmente bien. Nos encontramos un mapa y decidimos lanzarnos a la aventura siguiendo sus indicaciones. Decidimos dar el primer paso. Ese primer paso que te lleva irremediablemente, un poquito más lejos. Por que algo que no podemos negar es que manteniéndonos inmóviles no vamos a llegar a ninguna parte. Si permanecemos quietos no vamos a alcanzar ningún objetivo, ni a corto ni a largo plazo.
“La aventura más apasionante comienza con un paso” (Alexandra David-Néel)
También celebramos el día de Sant Jordi con nuestro amigo Blas, el Dragón. Un pedazo de dragón gigante con un corazón proporcional a su volumen. Un dragón que aprendió que la amistad es algo muy importante. El bondadoso dragón aprendió con sus nuevos amigos que la lectura es algo apasionante. Cada libro que lees es una pequeña pieza de Tetris que poco a poco , con el paso de los años, forman tu personalidad, cultura y tu forma de entender a las personas y a el mundo que te rodea.
Esta semana hemos aprendido a abrocharnos el cinturón de nuestro tren mágico. ¿Cómo? Un tren con cinturón de seguridad. Exacto, más vale estar prevenidos. Al igual que en la vida offline, en el mundo online debemos ir un paso por delante es prevenir posibles accidentes o encuentros desafortunados de nuestros hijos durante su navegación por Internet y las Redes Sociales. Comprobamos como debemos seguir unas lógicas indicaciones 
         Ubicar siempre el PC familiar en una estancia común de la casa. El lugar dónde la familia realice su vida cotidiana.
         Controlar el tiempo de conexión de los peques a la red. Abusar de Internet provoca adicción. Controlar el tiempo de conexión en todos los gadgets, smartphones, tablets, PC y videojuegos.
         Antes de ni tan siquiera ponernos en marcha aprendimos que debemos instalar un mínimo programa de control parental para prevenir “sustos” a los más pequeños.
¿Qué tipo de energía mueve este tren? ¿De que se alimenta para poner en marcha su motor? La caldera de la máquina que mueve el tren mágico de  se ClickPadres carga con el convencimiento de que el mejor camino para evitar el Ciberacoso y los Delitos telemáticos  dirigidos a los menores, es sin lugar a dudas la educación activa compartida en las #TIC. La lucha contra los ciberdelitos es el polo negativo de la batería del tren de ClickPadres, mientras que el polo positivo es sin lugar a dudas el hecho de formar usuarios competentes y respetuosos en la red.
La primera noticia que leemos durante el viaje hace referencia a la pornografía infantil en la red. Menudo golpe. Un golpe del que nos reponemos confiando en la luz que despide ClickPadres y que nos llega desde el final del túnel. Menos mal, que agobio, solo pensarlo. A uno se le ponen los pelos de punta. Pornografía + Internet + Niños, una combinación realmente mala, la peor. Pero no por ser el tema desagradable, vamos a mirar hacia otro lado. Es hora de aceptar la realidad actual de la pornografía infantil en Internet. El tráfico de estos contenidos es a día de hoy frenético. Debemos aceptarlo y educar a nuestros hijos e hijas para mantenerlos lejos de estos terribles comportamientos.
La primera parada de nuestro viaje fue en el maravilloso pueblo de “Respeto”. Sin darnos apenas cuenta durante nuestra estancia aprendimos varias costumbres locales que resulta que podemos aplicar sin problemas durante nuestra navegación por Internet. Aprendimos cómo los niños de Respeto aprenden tres valores fundamentales en la escuela. Tres valores que refuerzan sus padres y madres en el día a día de los pequeños. La Tolerancia, la Amistad y el Respeto son los tres valores que nos llevamos con nosotros como souvenir para adaptarlos a nuestra navegación por la red. En primer lugar Respeto por uno mismo y por nuestras publicaciones , de igual modo Respeto por las publicaciones y opiniones ajenas expresadas en Internet. En segundo lugar, Reconocimiento de la Amistad auténtica como un valioso vehículo de aprendizaje compartido. Y como no, Tolerancia. Por que los niños no tienen prejuicios y si reciben la educación adecuada son tolerantes. No les contaminemos con fobias ignorantes del mundo adulto.
¿Cuál será la próxima parada del tren mágico de ClickPadres?
Nuestro tren sigue sinuosamente la línea de la costa, y en uno de los tramos de playa observamos a los bañistas divirtiéndose en un fantástico día de verano. Los barcos surcan el mar desplazándose suavemente sobre las olas. Oh! Mira, fíjate!  Un avión y un helicóptero!

Chu-Chu! Saludamos desde la colina!
         ¿Tendremos tiempo de bañarnos en la próxima parada, papá?
         Claro que sí hijo.
Y por dentro sentimos la misma infantil llamada de la arena de la playa y de los revolcones en las olas del mediterráneo. Que buenos recuerdos nos trae el aroma a sal del mar. Y que buenos y divertidos momentos pasamos con nuestros hijos ahora que somos papás y mamás. Gracias, Mar Mediterráneo!
Sigue leyendo ->

Tolerancia, Amistad y Respeto.


El tren se detiene, bajamos nerviosos y emocionados como los niños al descubrir algo nuevo. “Respeto” es un típico pueblo mediterráneo que se encuentra situado entre el mar y la montaña. Es un pueblo realmente precioso. La construcción de las casas con el paso del tiempo se ha integrando en el paisaje de tal forma que es difícil distinguir entre viviendas, parcelas, verjas, árboles y rocas.

Todos los lugareños dividen su jornada de trabajo entre el mar y los campos que rodean el pueblo. Hoy en día, “Respeto” funciona de una forma bastante autosuficiente. La agricultura, la ganadería y la pesca son el motor que mueve el día a día del pueblo.

Los habitantes de “Respeto” son las personas más amables que te puedes encontrar. Desde bien pequeños aprenden tres valores fundamentales en la escuela: Tolerancia, Amistad y Respeto;  por uno mismo y por los demás.
Más que aprender Tolerancia en la escuela, lo que de verdad aprenden es, a no perderla. Los niños no tienen prejuicios. Somos los adultos los que contaminamos de alguna manera sus pequeñas cabezas, arrastrados por la ignorancia, la incultura y el miedo a lo desconocido. Los profesores de la escuela del pueblo trabajan muy duro para que esa tolerancia se mantenga y no se pierda con la entrada al mundo adulto.
En el cole de “Respeto”, los niños y niñas aprenden el verdadero sentido y valor de la amistad y de cómo al igual que el amor, ésta también se ha de regar a diario para mantenerla viva y fresca.  
Y lo más importante, los escolares del pueblo, aprenden el significado real de la palabra: Respeto. Comenzando por conocerse y aceptarse uno mismo. De esta forma comienzan a conocer y aceptar su entorno y a sus semejantes.
“Respeto” se va haciendo cada vez más pequeño en el horizonte mientras siento que el tren acelera sobre las vías. Quizás es que ya no está enfadado. Quizás es que le está comenzando a gustar este viaje y quiere llegar cuanto antes a la siguiente parada. De todas formas, nos vamos de Respeto con muy buen sabor de boca. Nos vamos con algunas buenas recomendaciones que podemos aplicar sin problemas en el mundo online.
Para ser buenos ínternautas y navegar con seguridad podemos seguir en nuestra navegación las tres premisas que aprenden los niños de “Respeto”.
1- Tolerancia por las opiniones expresadas en la red. Detrás de cada publicación y fotografía siempre hay una persona de carne y hueso.
2- Amistad. Debemos transmitir a los menores que el hecho de tener un gran número de contactos no implica ser una persona  relevante o famosa. Conservaremos y confiaremos únicamente en nuestros contactos reales contrastados.
3- Por último que no menos importante, RESPETO. Respeto por las publicaciones y personas que no sean de nuestro agrado. Respeto por nuestras propias publicaciones. No por mostrar más tu vida privada vas a ser más conocido. El nivel de la privacidad de tus publicaciones ha de ser el mismo que el nivel de privacidad que mantienes en la vida real.
Hace unos días leí un buen ejemplo para ilustrar el tema de la privacidad de las publicaciones de los menores en la red, decía así: “No publiques ninguna fotografía en Internet que no te gustaría ver colgada en el tablón de anuncios de tu colegio o Instituto”.
Me trae de vuelta al mundo real desde mis pensamientos el movimiento de la puerta del vagón que queda delante mio, desde el otro lado llega el aroma de la cena. Eso le hace recordar a mi estómago que no hemos comido nada desde hace un buen rato, y el rugido de mi barriga resuena como un león haciéndose notar en medio de la sabana.

Sigue leyendo ->

Tolerancia, Amistad y Respeto.


El tren se detiene, bajamos nerviosos y emocionados como los niños al descubrir algo nuevo. “Respeto” es un típico pueblo mediterráneo que se encuentra situado entre el mar y la montaña. Es un pueblo realmente precioso. La construcción de las casas con el paso del tiempo se ha integrando en el paisaje de tal forma que es difícil distinguir entre viviendas, parcelas, verjas, árboles y rocas.

Todos los lugareños dividen su jornada de trabajo entre el mar y los campos que rodean el pueblo. Hoy en día, “Respeto” funciona de una forma bastante autosuficiente. La agricultura, la ganadería y la pesca son el motor que mueve el día a día del pueblo.

Los habitantes de “Respeto” son las personas más amables que te puedes encontrar. Desde bien pequeños aprenden tres valores fundamentales en la escuela: Tolerancia, Amistad y Respeto;  por uno mismo y por los demás.
Más que aprender Tolerancia en la escuela, lo que de verdad aprenden es, a no perderla. Los niños no tienen prejuicios. Somos los adultos los que contaminamos de alguna manera sus pequeñas cabezas, arrastrados por la ignorancia, la incultura y el miedo a lo desconocido. Los profesores de la escuela del pueblo trabajan muy duro para que esa tolerancia se mantenga y no se pierda con la entrada al mundo adulto.
En el cole de “Respeto”, los niños y niñas aprenden el verdadero sentido y valor de la amistad y de cómo al igual que el amor, ésta también se ha de regar a diario para mantenerla viva y fresca.  
Y lo más importante, los escolares del pueblo, aprenden el significado real de la palabra: Respeto. Comenzando por conocerse y aceptarse uno mismo. De esta forma comienzan a conocer y aceptar su entorno y a sus semejantes.
“Respeto” se va haciendo cada vez más pequeño en el horizonte mientras siento que el tren acelera sobre las vías. Quizás es que ya no está enfadado. Quizás es que le está comenzando a gustar este viaje y quiere llegar cuanto antes a la siguiente parada. De todas formas, nos vamos de Respeto con muy buen sabor de boca. Nos vamos con algunas buenas recomendaciones que podemos aplicar sin problemas en el mundo online.
Para ser buenos ínternautas y navegar con seguridad podemos seguir en nuestra navegación las tres premisas que aprenden los niños de “Respeto”.
1- Tolerancia por las opiniones expresadas en la red. Detrás de cada publicación y fotografía siempre hay una persona de carne y hueso.
2- Amistad. Debemos transmitir a los menores que el hecho de tener un gran número de contactos no implica ser una persona  relevante o famosa. Conservaremos y confiaremos únicamente en nuestros contactos reales contrastados.
3- Por último que no menos importante, RESPETO. Respeto por las publicaciones y personas que no sean de nuestro agrado. Respeto por nuestras propias publicaciones. No por mostrar más tu vida privada vas a ser más conocido. El nivel de la privacidad de tus publicaciones ha de ser el mismo que el nivel de privacidad que mantienes en la vida real.
Hace unos días leí un buen ejemplo para ilustrar el tema de la privacidad de las publicaciones de los menores en la red, decía así: “No publiques ninguna fotografía en Internet que no te gustaría ver colgada en el tablón de anuncios de tu colegio o Instituto”.
Me trae de vuelta al mundo real desde mis pensamientos el movimiento de la puerta del vagón que queda delante mio, desde el otro lado llega el aroma de la cena. Eso le hace recordar a mi estómago que no hemos comido nada desde hace un buen rato, y el rugido de mi barriga resuena como un león haciéndose notar en medio de la sabana.

Sigue leyendo ->

Y el parto en casa fue posible

Hace exactamente un año, el 2 de mayo de 2012, manteniamos una reunión con la que fue la matrona en el parto de los mellizos. Acudiamos a hablar con ella para que valorara una vez más la posibilidad de asistir nuestro parto en casa. No fue una reunión muy larga, pero los instantes previos a […]

Sigue leyendo ->

Aceptando «Realidades Virtuales».


Muy lentamente comenzamos el viaje sobre los raíles mientras nuestro tren parece quejarse al lanzar un agudo silbido. El aire limpio de la mañana que entra por la ventanilla despeina mi flequillo mientras ojeo el diario. Paso la página, y Plás!, tropiezo con una de esas desagradables y tristemente cada vez más habituales noticias sobre redadas policiales contra la pornografía infantil en la red. Otro triunfo policial contra los ciberdelitos, por suerte cada dia son más. Pero a pesar de aumentar el número de redadas policiales y denuncias, no hay suficientes policías y juzgados en el mundo para combatir todos los comportamientos delictivos que se producen diariamente en la red.
Una avalancha de preguntas cae a plomo sobre mi cabeza. De algunas conozco la respuesta, de otras no. Pero al leer este tipo de noticias  lo que de verdad siento, es indignación. No únicamente la triste indignación que se siente por los pederastas y pedófilos. Siento indignación y vergüenza ajena por la parte que nos toca como padres y madres. Puede resultar duro leer estas lineas pero es una evidente realidad que debemos aceptar.  
«Proporcionar a tus hijos el acceso a Internet sin educarlos previamente es igual que lanzarlos a un mar repleto de tiburones».
Ante la ausencia de una educación digital, es responsabilidad de los padres el educar a los más pequeños en el ámbito #3.0. Educar para prevenir posibles “accidentes” y educar para disfrutar con respeto de la red.
El tráfico de contenidos de abierto carácter pedófilo es enorme. No podemos dejar entrar a nuestros hijos en Internet y las Redes Sociales sin proporcionarles una educación al respecto. Es simplemente sentido común. El mismo sentido común que nos guía en la vida Offline y que por desgracia, muchísimas personas no lo acaban de aplicar de igual modo en el mundo Online.
La red no es la culpable de los comportamientos pedófilos, pero sí los facilita. En Internet los pederastas y pedófilos se sienten seguros tras el falso anonimato bajo el que actúan. En Internet este tipo de ciberdelincuentes encuentran a otros muchos “iguales” con lo que la percepción de la gravedad de sus actos disminuye y se normaliza.
Los padres y madres que estén dispuestos a involucrarse en la educación 3.0 de sus hijos deben aceptar y admitir la realidad actual de estos temas en la red. De esta forma aprendiendo y formándonos es como poco a poco avanzaremos en nuestro camino hacia la seguridad en la red para los peques.
Recorremos kilómetros entre bosques de pinos y poco a poco, el tren, nos acerca a la costa. El meláncolico aroma del mar recorre el vagón y me hace recordar escenas de pasados veranos. Chu-Chu! Delante nuestro se presenta el primer túnel, tranquilos, es cortito.

-Nos acercamos a una estación!- Se escucha desde las primeras filas. El tren comienza a reducir su marcha por que llegamos al pueblo de «Respeto».

– Coge la cámara y la chaqueta que bajaremos a visitarlo…

Sigue leyendo ->

Aceptando «Realidades Virtuales».


Muy lentamente comenzamos el viaje sobre los raíles mientras nuestro tren parece quejarse al lanzar un agudo silbido. El aire limpio de la mañana que entra por la ventanilla despeina mi flequillo mientras ojeo el diario. Paso la página, y Plás!, tropiezo con una de esas desagradables y tristemente cada vez más habituales noticias sobre redadas policiales contra la pornografía infantil en la red. Otro triunfo policial contra los ciberdelitos, por suerte cada dia son más. Pero a pesar de aumentar el número de redadas policiales y denuncias, no hay suficientes policías y juzgados en el mundo para combatir todos los comportamientos delictivos que se producen diariamente en la red.
Una avalancha de preguntas cae a plomo sobre mi cabeza. De algunas conozco la respuesta, de otras no. Pero al leer este tipo de noticias  lo que de verdad siento, es indignación. No únicamente la triste indignación que se siente por los pederastas y pedófilos. Siento indignación y vergüenza ajena por la parte que nos toca como padres y madres. Puede resultar duro leer estas lineas pero es una evidente realidad que debemos aceptar.  
«Proporcionar a tus hijos el acceso a Internet sin educarlos previamente es igual que lanzarlos a un mar repleto de tiburones».
Ante la ausencia de una educación digital, es responsabilidad de los padres el educar a los más pequeños en el ámbito #3.0. Educar para prevenir posibles “accidentes” y educar para disfrutar con respeto de la red.
El tráfico de contenidos de abierto carácter pedófilo es enorme. No podemos dejar entrar a nuestros hijos en Internet y las Redes Sociales sin proporcionarles una educación al respecto. Es simplemente sentido común. El mismo sentido común que nos guía en la vida Offline y que por desgracia, muchísimas personas no lo acaban de aplicar de igual modo en el mundo Online.
La red no es la culpable de los comportamientos pedófilos, pero sí los facilita. En Internet los pederastas y pedófilos se sienten seguros tras el falso anonimato bajo el que actúan. En Internet este tipo de ciberdelincuentes encuentran a otros muchos “iguales” con lo que la percepción de la gravedad de sus actos disminuye y se normaliza.
Los padres y madres que estén dispuestos a involucrarse en la educación 3.0 de sus hijos deben aceptar y admitir la realidad actual de estos temas en la red. De esta forma aprendiendo y formándonos es como poco a poco avanzaremos en nuestro camino hacia la seguridad en la red para los peques.
Recorremos kilómetros entre bosques de pinos y poco a poco, el tren, nos acerca a la costa. El meláncolico aroma del mar recorre el vagón y me hace recordar escenas de pasados veranos. Chu-Chu! Delante nuestro se presenta el primer túnel, tranquilos, es cortito.

-Nos acercamos a una estación!- Se escucha desde las primeras filas. El tren comienza a reducir su marcha por que llegamos al pueblo de «Respeto».

– Coge la cámara y la chaqueta que bajaremos a visitarlo…

Sigue leyendo ->

Adán y Eva… y su descendencia

¿Alguna vez se han preguntado cómo es posible que Adán y Eva hayan poblado la faz de la Tierra? Esa pregunta, un poco más compleja, me la hizo la Chiqui hace poco.


Resulta que yo iba manejando y  me dice:


─Papi, te tengo una pregunta.


De inmediato la interrumpo y le digo:


─Como ya te conozco y sospecho que será una pregunta que merecerá estudio, vamos a grabarla y así no se me olvida. ¿Te parece?


─Ok. Contestó


Preparé la grabadora del teléfono (descuiden, estaba detenido en una luz de tránsito) y le pedí que hiciera su pregunta. Aquí les comparto el audio para la escuchen.






Ahí la tienen. ¿Qué preguntita, verdad?


Bueno. Como ya una vez me había resultado interesante pasar la pregunta a otra persona, se me ocurrió volverlo a hacer y le dije:


─¿Por qué no le preguntas a tu maestra de religión? Le sugerí.

─Porque ya lo hice. Contestó riéndose.


Jajajajaja. Me entró un ataque de risa porque si la Chiqui me estaba haciendo la pregunta a mí, eso significaba dos cosas. O que la contestación no la satisfizo o que su maestra no le supo contestar.


Aún ahogado de la risa le digo:


─Cuéntame. ¿Qué te dijo la maestra?


─Lo que pasó es que cuando le pregunté, llegó otra maestra y  me dijo que mejor le preguntara a una Sor (monja) porque lo que ella me contestara me podía confundir más.


Como un bumerán, la pregunta regresó a mí.


─Chiqui. Si buscamos en la Biblia, encontraremos lo siguiente en el libro de Génesis:


“Sean fecundos y multiplíquense”.


O sea, que Dios les dio una orden directa a Adán y Eva. En otras palabras, sí se casaron entre hermanos y hermanas, sobrinos, sobrinas y así sucesivamente.  De esta forma se pobló la tierra, porque Dios así lo permitió─.




¿Y ustedes, qué opinan? 

Sigue leyendo ->

Adán y Eva… y su descendencia

¿Alguna vez se han preguntado cómo es posible que Adán y Eva hayan poblado la faz de la Tierra? Esa pregunta, un poco más compleja, me la hizo la Chiqui hace poco.


Resulta que yo iba manejando y  me dice:


─Papi, te tengo una pregunta.


De inmediato la interrumpo y le digo:


─Como ya te conozco y sospecho que será una pregunta que merecerá estudio, vamos a grabarla y así no se me olvida. ¿Te parece?


─Ok. Contestó


Preparé la grabadora del teléfono (descuiden, estaba detenido en una luz de tránsito) y le pedí que hiciera su pregunta. Aquí les comparto el audio para la escuchen.






Ahí la tienen. ¿Qué preguntita, verdad?


Bueno. Como ya una vez me había resultado interesante pasar la pregunta a otra persona, se me ocurrió volverlo a hacer y le dije:


─¿Por qué no le preguntas a tu maestra de religión? Le sugerí.

─Porque ya lo hice. Contestó riéndose.


Jajajajaja. Me entró un ataque de risa porque si la Chiqui me estaba haciendo la pregunta a mí, eso significaba dos cosas. O que la contestación no la satisfizo o que su maestra no le supo contestar.


Aún ahogado de la risa le digo:


─Cuéntame. ¿Qué te dijo la maestra?


─Lo que pasó es que cuando le pregunté, llegó otra maestra y  me dijo que mejor le preguntara a una Sor (monja) porque lo que ella me contestara me podía confundir más.


Como un bumerán, la pregunta regresó a mí.


─Chiqui. Si buscamos en la Biblia, encontraremos lo siguiente en el libro de Génesis:


“Sean fecundos y multiplíquense”.


O sea, que Dios les dio una orden directa a Adán y Eva. En otras palabras, sí se casaron entre hermanos y hermanas, sobrinos, sobrinas y así sucesivamente.  De esta forma se pobló la tierra, porque Dios así lo permitió─.




¿Y ustedes, qué opinan? 

Sigue leyendo ->

Cielo amarillo

Durante muchos años la gente daba por hecho que por abril aguas mil y que hasta el cuarenta de mayo no había que quitarse el sayo. En el diario, la información del tiempo era una breve nota no mayor que el jeroglífico o el chiste de la página de los pasatiempos y en la tele se ocupaban del tema amables señores que, convencidos de la levedad de su tarea, llegaban a jugarse el bigote por si erraban con su pronóstico de lluvia para el día siguiente. Lo perdían, claro. El tiempo era el Tiempo, a secas, pero con los años la cosa se complicó: los medios apostaron por darle a esta paraciencia más minutos y más páginas, y más minutos y más páginas, y los simpáticos Hombres del Tiempo se convirtieron en meteorólogos. La gente, que durante siglos había vivido sin necesidad de informarse del tiempo del día anterior –porque ya lo había sufrido-, del presente –bastaba con salir a la calle para enterarse- y del de mañana –para eso disponía de un puñado de refranes y de la observación del vuelo del grajo- acabó convenciéndose de que toda esa papanatada de isobaras, satélites, humedades relativas, máximas, mínimas y precipitaciones aportaba realmente algún valor, olvidando que en los viejos y serios periódicos de antaño esa charlatanería había convivido, sin que nadie se indignara por ello, con los pronósticos del astrólogo, de la quiniela o el problema de ajedrez.

La insistencia de los meteorólogos en errar en sus predicciones no ha hecho mella en la fe del populacho: recuerdo que, hace unos pocos años, nadie se tomó la molestia de embadurnar en plumas y alquitrán al charlatán que se ocupaba del tiempo en una televisión de por aquí cuando parloteó incesamente durante veinte minutos, mostrando soleados mapas y calurosas imágenes por satélite obviando que en ese preciso momento caía una bíblica tromba de agua sobre la ciudad que incluso dejó muertos en alguna vía urbana.

Pienso en todo esto a menudo. A la Nueva, que es una convencida creyente de las bondades de la meteorología la tengo harta con mis incendiarios discursos. Pero es que día tras día hallo nuevos argumentos con los que combatir a esa paraciencia. El de ayer fue hasta curioso: yo estaba leyendo una novela (Mr. Witt en el Cantón, de Ramón J. Sender) y di con una frase que me llamó la atención, más que nada por el año que en ella se menciona: “Era un mayo éste de 1873 amarillo como un octubre”. Media hora después, mientras ganduleaba en el sofá, en la tele interrumpieron precipitadamente la imprescindible información deportiva para anunciar… ¡que llovía abundantemente! Supongo que para darle empaque a esta absurda noticia, que cualquiera que no viva en un búnker ya conocía, la meteoróloga explicó que no debíamos sorprendernos mucho si veíamos que el cielo tenía un color amarillento, pues la borrasca provenía de norte de África y ese tono lo daban las partículas en suspensión provenientes del desierto. O algo así. En cualquier caso, di un salto del sofá, recordé el amarillento mayo de 1873 de Sender y me emocioné por poder vivir, en 2013, otro mayo (bueno, casi) amarillo. Salí al balcón desafiando a los elementos y miré al cielo y vi… el gris de siempre de los días de lluvia de siempre. Otra vuelta a la tuerca, pensé. Que vuelvan ya el grajo que vuela bajo y el Hombre del Tiempo y sus bigotes.

Sigue leyendo ->

Cielo amarillo

Durante muchos años la gente daba por hecho que por abril aguas mil y que hasta el cuarenta de mayo no había que quitarse el sayo. En el diario, la información del tiempo era una breve nota no mayor que el jeroglífico o el chiste de la página de los pasatiempos y en la tele se ocupaban del tema amables señores que, convencidos de la levedad de su tarea, llegaban a jugarse el bigote por si erraban con su pronóstico de lluvia para el día siguiente. Lo perdían, claro. El tiempo era el Tiempo, a secas, pero con los años la cosa se complicó: los medios apostaron por darle a esta paraciencia más minutos y más páginas, y más minutos y más páginas, y los simpáticos Hombres del Tiempo se convirtieron en meteorólogos. La gente, que durante siglos había vivido sin necesidad de informarse del tiempo del día anterior –porque ya lo había sufrido-, del presente –bastaba con salir a la calle para enterarse- y del de mañana –para eso disponía de un puñado de refranes y de la observación del vuelo del grajo- acabó convenciéndose de que toda esa papanatada de isobaras, satélites, humedades relativas, máximas, mínimas y precipitaciones aportaba realmente algún valor, olvidando que en los viejos y serios periódicos de antaño esa charlatanería había convivido, sin que nadie se indignara por ello, con los pronósticos del astrólogo, de la quiniela o el problema de ajedrez.

La insistencia de los meteorólogos en errar en sus predicciones no ha hecho mella en la fe del populacho: recuerdo que, hace unos pocos años, nadie se tomó la molestia de embadurnar en plumas y alquitrán al charlatán que se ocupaba del tiempo en una televisión de por aquí cuando parloteó incesamente durante veinte minutos, mostrando soleados mapas y calurosas imágenes por satélite obviando que en ese preciso momento caía una bíblica tromba de agua sobre la ciudad que incluso dejó muertos en alguna vía urbana.

Pienso en todo esto a menudo. A la Nueva, que es una convencida creyente de las bondades de la meteorología la tengo harta con mis incendiarios discursos. Pero es que día tras día hallo nuevos argumentos con los que combatir a esa paraciencia. El de ayer fue hasta curioso: yo estaba leyendo una novela (Mr. Witt en el Cantón, de Ramón J. Sender) y di con una frase que me llamó la atención, más que nada por el año que en ella se menciona: “Era un mayo éste de 1873 amarillo como un octubre”. Media hora después, mientras ganduleaba en el sofá, en la tele interrumpieron precipitadamente la imprescindible información deportiva para anunciar… ¡que llovía abundantemente! Supongo que para darle empaque a esta absurda noticia, que cualquiera que no viva en un búnker ya conocía, la meteoróloga explicó que no debíamos sorprendernos mucho si veíamos que el cielo tenía un color amarillento, pues la borrasca provenía de norte de África y ese tono lo daban las partículas en suspensión provenientes del desierto. O algo así. En cualquier caso, di un salto del sofá, recordé el amarillento mayo de 1873 de Sender y me emocioné por poder vivir, en 2013, otro mayo (bueno, casi) amarillo. Salí al balcón desafiando a los elementos y miré al cielo y vi… el gris de siempre de los días de lluvia de siempre. Otra vuelta a la tuerca, pensé. Que vuelvan ya el grajo que vuela bajo y el Hombre del Tiempo y sus bigotes.

Sigue leyendo ->

El tren de ClickPadres está a punto de efectuar su salida.


¿Estáis listos chicos/as? Chu-chu!! El tren destino a Internet y las Redes Sociales está a punto de efectuar su salida. 
-Es nuestro tren, que no se nos escape!.
No estamos hablado de un tren cualquiera, nuestro tren es un tren mágico. Abróchense los cinturones que vamos a despegar. ¿Pero cómo? ¿Despegar? Pues sí, ya os avisé que era un tren mágico.
Éste es el momento en el que una de las azafatas de a bordo, realiza la demostración del protocolo a seguir en caso de emergencia. Pues hoy vamos a realizar el papel de “azafatos” y antes de despegar, comenzaremos con el protocolo de actuación en caso de emergencia:
– «Bienvenidos a bordo, en caso de necesitarlo, nuestro supertren dispone de varias salidas de emergencia señaladas con un indicativo rojo fluorescente. Diríjanse siempre a la más cercana». 
¿Cómo podemos abrocharnos los cinturones de seguridad las papás y las mamás antes de comenzar el viaje hacia Internet y las Redes Sociales?, y mejor aún; ¿Cómo podemos abrochar el cinturón de los más pequeños? Pues antes de nada, antes de ni tan siquiera salir de la estación, vamos a establecer unas pautas de comportamiento 3.0 a seguir dentro de casa que de cara al futuro nos van a ser de muchísima utilidad.
Vamos a educar para prevenir y abusar de Internet engancha. Necesitamos establecer una comunicación directa, libre y sincera con los peques, para ser los primeros en detectar cualquier tipo de «Accidente» en nuestro viaje. Los padres y madres de hoy facilitamos totalmente el acceso a Internet a nuestros hijos. debemos mentalizarnos que este acceso debe ir acompañado de unas reglas e instrucciones por que de lo contrario el reulstado puede ser catastrófico. Pero parta evitar eso estamos precisamente aquí. El equipo ClickPadres, vosotros y nosotros, por que la unión hace la fuerza. Compartiendo y  participando activamente junto a tus hijos en su formación en Internet y las Redes Sociales es el camino que nos llevará a disfrutar y verlos disfrutar de la navegación por la Red.
El tiempo de conexión de los niños a Internet es uno de los puntos que establecermos como una de las reglas de oro del uso de las nuevas tecnologías en el hogar. Hablamos del tiempo de conexión real, el de todos los gadgets. No «vale» establecer un tiempo para el Pc doméstico ( Que «SIEMPRE» tendremos ubicado en el salón de casa, o en una estacia dónde se realice la vida cotidiana de la familia) y saltar como una rana a la tablet o al smartphone en la habitación.
Y por supuesto, antes de clicar dos veces encima del icono que nos llevará al «Mar de la Web»., debemos instalar un programa de contro parental. Internet y las Redes Sociales son una macedonia de humanidad. En Internet, al igual que en la vida real, podemos encontrar contenidos «Muy malos (Peligro)», «Malos (Nada recomendables)», «Regulares (Podemos filtrarlos)», «Buenos (Necesitamos conocerlos)» y «Muy Buenos (Altamente recomendables)». Por este motivo necesitamos como mínimo instalar un filtro que nos permita navagar de una forma más tranquila. Si instalamos en el ordenador un programa de control parental, podemos prevenir algún que otro encuentro desafortunado con contenidos que no sean apropiados para la edad de los intrépidos internáutas.
Sigue leyendo ->

El tren de ClickPadres está a punto de efectuar su salida.


¿Estáis listos chicos/as? Chu-chu!! El tren destino a Internet y las Redes Sociales está a punto de efectuar su salida. 
-Es nuestro tren, que no se nos escape!.
No estamos hablado de un tren cualquiera, nuestro tren es un tren mágico. Abróchense los cinturones que vamos a despegar. ¿Pero cómo? ¿Despegar? Pues sí, ya os avisé que era un tren mágico.
Éste es el momento en el que una de las azafatas de a bordo, realiza la demostración del protocolo a seguir en caso de emergencia. Pues hoy vamos a realizar el papel de “azafatos” y antes de despegar, comenzaremos con el protocolo de actuación en caso de emergencia:
– «Bienvenidos a bordo, en caso de necesitarlo, nuestro supertren dispone de varias salidas de emergencia señaladas con un indicativo rojo fluorescente. Diríjanse siempre a la más cercana». 
¿Cómo podemos abrocharnos los cinturones de seguridad las papás y las mamás antes de comenzar el viaje hacia Internet y las Redes Sociales?, y mejor aún; ¿Cómo podemos abrochar el cinturón de los más pequeños? Pues antes de nada, antes de ni tan siquiera salir de la estación, vamos a establecer unas pautas de comportamiento 3.0 a seguir dentro de casa que de cara al futuro nos van a ser de muchísima utilidad.
Vamos a educar para prevenir y abusar de Internet engancha. Necesitamos establecer una comunicación directa, libre y sincera con los peques, para ser los primeros en detectar cualquier tipo de «Accidente» en nuestro viaje. Los padres y madres de hoy facilitamos totalmente el acceso a Internet a nuestros hijos. debemos mentalizarnos que este acceso debe ir acompañado de unas reglas e instrucciones por que de lo contrario el reulstado puede ser catastrófico. Pero parta evitar eso estamos precisamente aquí. El equipo ClickPadres, vosotros y nosotros, por que la unión hace la fuerza. Compartiendo y  participando activamente junto a tus hijos en su formación en Internet y las Redes Sociales es el camino que nos llevará a disfrutar y verlos disfrutar de la navegación por la Red.
El tiempo de conexión de los niños a Internet es uno de los puntos que establecermos como una de las reglas de oro del uso de las nuevas tecnologías en el hogar. Hablamos del tiempo de conexión real, el de todos los gadgets. No «vale» establecer un tiempo para el Pc doméstico ( Que «SIEMPRE» tendremos ubicado en el salón de casa, o en una estacia dónde se realice la vida cotidiana de la familia) y saltar como una rana a la tablet o al smartphone en la habitación.
Y por supuesto, antes de clicar dos veces encima del icono que nos llevará al «Mar de la Web»., debemos instalar un programa de contro parental. Internet y las Redes Sociales son una macedonia de humanidad. En Internet, al igual que en la vida real, podemos encontrar contenidos «Muy malos (Peligro)», «Malos (Nada recomendables)», «Regulares (Podemos filtrarlos)», «Buenos (Necesitamos conocerlos)» y «Muy Buenos (Altamente recomendables)». Por este motivo necesitamos como mínimo instalar un filtro que nos permita navagar de una forma más tranquila. Si instalamos en el ordenador un programa de control parental, podemos prevenir algún que otro encuentro desafortunado con contenidos que no sean apropiados para la edad de los intrépidos internáutas.
Sigue leyendo ->

Encontrar huecos para jugar

Me ha encantado un artículo dando ideas para jugar con los niños que su publicó en nuestro blog amigo Ludica Mundi, así que rescato el artículo para aquellos que no lo hayan leído, que se puede encontrar en este enlace: Encontrar huecos para jugar:

Entre los padres y educadores ya es algo común el admitir la importancia del juego para el desarrollo y la educación de los niños.

Y sin embargo, se juega muy poco.

En las últimos estudios realizados sobre juego infantil se ha observado que los niños juegan mucho menos tiempo de lo que necesitarían para ir desarrollando algunas de las competencias más importantes que no están cubiertas por la mayoría de los colegios, como la capacidad de ser creativo o la pragmática.
Y se dedica muy poco tiempo en familia para fortalecer el vínculo compartiendo momentos buenos padres- hijos. Ya sabéis, el roce hace el cariño. Hay que rozarse, acariciarse, disfrutar juntos. Y todo esto de forma cotidiana.
¿Y, entonces, cómo lo hacemos?
La verdad es que resulta difícil encontrar momentos y espacios para jugar más, incluso siendo conscientes de lo necesario que es. Nuestra idea es recoger y proponer ideas y recursos para conseguir que se juegue más y mejor.
Os vamos a contar propuestas que nos estén funcionando para que en el mundo real, con la complicada vida que tenemos, podamos conseguir jugar, crecer y compartir:
El primer y gran truco, el que valoramos como clave y base para cualquier otro: La actitud de juego.

En general, no hacen falta juegos ni juguetes sino compañeros de juego y actitud lúdica. Querer pasarlo bien e implicarse un poco. Con esta idea en la cabeza podemos conseguir hablar el mismo lenguaje que nuestros hijos y hacer divertidas y emocionantes muchas de las actividades cotidianas que tenemos que hacer. Por ejemplo, podemos transformar:
– Los momentos cotidianos de ir en coche. Son ratos cortos de pocos minutos pero son cotidianos con lo que permiten ir enlazando situaciones y crear momentos especiales compartidos. De esos que se recuerdan. Ejemplos: con los peques, es el momento de cantar, contar chistes, buscar coches de colores o gente con sombrero, crear historias disparatadas, etc. Con los más mayores se pueden hacer planes, compartir y descubrir canciones, sumar números de matrículas, etc.
Hábitos diarios. Qué importante es hacer algo de magia y teatro y proponer las cosas de manera divertida: hacer un circuito para vestirse (carrera, pantalón, voltereta, camiseta, salto, calcetín, vuelta, …. bueno, ya cogéis la idea), comidas presentadas de forma divertida (cortar la tostada en forma de patatas fritas con mermelada en vez de ketchup o el puré de patata haciendo una cara), recoger todo para sorprender a mamá cuando llegue y parezca que ha sido magia, recoger todo antes de que termine una canción, etc, etc.
Cajas de juegos. Tener los juegos por temas (puzzles, instrumentos musicales, muñecos, disfraces, plastilinas, coches, deportes, etc, etc) en cajas que se puedan sacar en algunos momentos (no que estén disponibles siempre) y que orienten el juego cuando se saquen creando un momento especial pero con cierto orden para mantener la atención y la motivación en el momento.
Llevarnos juegos con nosotros. En algunas ocasiones (comidas fuera de casa, salas de espera, reuniones familiares, …) está bien tener en cuenta que los niños no pueden estar mucho tiempo «comportándose» si no están entretenidos y hay muchas opciones de llevar algo preparado para conseguirlo (juegos lata, puzzles, cuentos, etc). La bolsa de los juegos para llevar es un recurso de los que se agradecen.
Bailar y cantar. Usar la música, compartirla, hacerla, cantarla y bailarla. Sirve para muchos momentos y consigue experiencias muy interesantes de atención, de complicidad, de emoción… Es cierto que amansa y entretiene a las fieras y, además, es muy fácil que todos disfrutemos.

Partidas cortas. Igual que ver una serie o un capítulo de dibujos animados es un buen plan para que lo que planteemos no se alargue demasiado y tengamos que luchar para que se termine. Es importante que tengamos juegos que duren 5 ó 10 minutos para algunos momentos como después de cenar para tener un rato divertido y que sea esperado. A los niños (y a los papás en cuanto lo prueban) les encantan.
Ver cosas juntos. Buscar las cosas curiosas y compartir las emociones que provocan, fotos de la familia, vídeos de youtube, documentales curiosos, etc. Nos encanta compartir lo que vemos, disfrutar de su asombro, alimentar su curiosidad,…

– Hacer de cada situación inesperada una aventura. Si se va la luz de casa, no pensar en las dificultades o en que no se va a poder cocinar. La idea es planteárselo a los niños como una aventura, sacar las velas y las linternas, hacer una cena cavernícola y disfrutar de la emoción del momento. Seguro que los niños se lo pasan bien y recuerdan la situación como muy especial y divertida.

Estamos seguros de que tenéis un montón de ideas que hacéis con vuestros hijos, sobrinos, nietos, etc. que nos van a entusiasmar. ¿Nos las contáis?
Sigue leyendo ->

Encontrar huecos para jugar

Me ha encantado un artículo dando ideas para jugar con los niños que su publicó en nuestro blog amigo Ludica Mundi, así que rescato el artículo para aquellos que no lo hayan leído, que se puede encontrar en este enlace: Encontrar huecos para jugar:

Entre los padres y educadores ya es algo común el admitir la importancia del juego para el desarrollo y la educación de los niños.

Y sin embargo, se juega muy poco.

En las últimos estudios realizados sobre juego infantil se ha observado que los niños juegan mucho menos tiempo de lo que necesitarían para ir desarrollando algunas de las competencias más importantes que no están cubiertas por la mayoría de los colegios, como la capacidad de ser creativo o la pragmática.
Y se dedica muy poco tiempo en familia para fortalecer el vínculo compartiendo momentos buenos padres- hijos. Ya sabéis, el roce hace el cariño. Hay que rozarse, acariciarse, disfrutar juntos. Y todo esto de forma cotidiana.
¿Y, entonces, cómo lo hacemos?
La verdad es que resulta difícil encontrar momentos y espacios para jugar más, incluso siendo conscientes de lo necesario que es. Nuestra idea es recoger y proponer ideas y recursos para conseguir que se juegue más y mejor.
Os vamos a contar propuestas que nos estén funcionando para que en el mundo real, con la complicada vida que tenemos, podamos conseguir jugar, crecer y compartir:
El primer y gran truco, el que valoramos como clave y base para cualquier otro: La actitud de juego.

En general, no hacen falta juegos ni juguetes sino compañeros de juego y actitud lúdica. Querer pasarlo bien e implicarse un poco. Con esta idea en la cabeza podemos conseguir hablar el mismo lenguaje que nuestros hijos y hacer divertidas y emocionantes muchas de las actividades cotidianas que tenemos que hacer. Por ejemplo, podemos transformar:
– Los momentos cotidianos de ir en coche. Son ratos cortos de pocos minutos pero son cotidianos con lo que permiten ir enlazando situaciones y crear momentos especiales compartidos. De esos que se recuerdan. Ejemplos: con los peques, es el momento de cantar, contar chistes, buscar coches de colores o gente con sombrero, crear historias disparatadas, etc. Con los más mayores se pueden hacer planes, compartir y descubrir canciones, sumar números de matrículas, etc.
Hábitos diarios. Qué importante es hacer algo de magia y teatro y proponer las cosas de manera divertida: hacer un circuito para vestirse (carrera, pantalón, voltereta, camiseta, salto, calcetín, vuelta, …. bueno, ya cogéis la idea), comidas presentadas de forma divertida (cortar la tostada en forma de patatas fritas con mermelada en vez de ketchup o el puré de patata haciendo una cara), recoger todo para sorprender a mamá cuando llegue y parezca que ha sido magia, recoger todo antes de que termine una canción, etc, etc.
Cajas de juegos. Tener los juegos por temas (puzzles, instrumentos musicales, muñecos, disfraces, plastilinas, coches, deportes, etc, etc) en cajas que se puedan sacar en algunos momentos (no que estén disponibles siempre) y que orienten el juego cuando se saquen creando un momento especial pero con cierto orden para mantener la atención y la motivación en el momento.
Llevarnos juegos con nosotros. En algunas ocasiones (comidas fuera de casa, salas de espera, reuniones familiares, …) está bien tener en cuenta que los niños no pueden estar mucho tiempo «comportándose» si no están entretenidos y hay muchas opciones de llevar algo preparado para conseguirlo (juegos lata, puzzles, cuentos, etc). La bolsa de los juegos para llevar es un recurso de los que se agradecen.
Bailar y cantar. Usar la música, compartirla, hacerla, cantarla y bailarla. Sirve para muchos momentos y consigue experiencias muy interesantes de atención, de complicidad, de emoción… Es cierto que amansa y entretiene a las fieras y, además, es muy fácil que todos disfrutemos.

Partidas cortas. Igual que ver una serie o un capítulo de dibujos animados es un buen plan para que lo que planteemos no se alargue demasiado y tengamos que luchar para que se termine. Es importante que tengamos juegos que duren 5 ó 10 minutos para algunos momentos como después de cenar para tener un rato divertido y que sea esperado. A los niños (y a los papás en cuanto lo prueban) les encantan.
Ver cosas juntos. Buscar las cosas curiosas y compartir las emociones que provocan, fotos de la familia, vídeos de youtube, documentales curiosos, etc. Nos encanta compartir lo que vemos, disfrutar de su asombro, alimentar su curiosidad,…

– Hacer de cada situación inesperada una aventura. Si se va la luz de casa, no pensar en las dificultades o en que no se va a poder cocinar. La idea es planteárselo a los niños como una aventura, sacar las velas y las linternas, hacer una cena cavernícola y disfrutar de la emoción del momento. Seguro que los niños se lo pasan bien y recuerdan la situación como muy especial y divertida.

Estamos seguros de que tenéis un montón de ideas que hacéis con vuestros hijos, sobrinos, nietos, etc. que nos van a entusiasmar. ¿Nos las contáis?
Sigue leyendo ->

Blas, el Dragón.

Blas era un dragón. Pero no os penséis que era un dragón pequeñito, de esos que se enganchan a las paredes en Verano, no, no; Se podía decir que Blas era un dragón gigante. A pesar de su terrible y fiero aspecto, era el dragón más noble y bueno que jamás había existido, pero prefería evitar problemas con los demás viviendo alejado del resto del mundo. Su día a día transcurría en las cumbres de las montañas. Vivía en soledad y esto le había agriado el carácter hasta el punto de no querer ver a nadie. Sin darse cuenta se había convertido en un dragón uraño. Habían pasado ya tres años de la última vez que habló con alguien. Hace tres inviernos conoció a Pandora, un águila que pasó una temporada con él después de tener un pequeño accidente en la puerta de la cueva. Pandora era un poco corta de vista y de vez en cuando tenía algún problemilla de aterrizaje. Pasaron juntos un par de semanas. Una vez estuvo recuperada, antes de marcharse, le dijo a Blas:

– Por favor, guárdame esta caja hasta que pueda venir a recogerla- Y levantó el vuelo desapareciendo entre las nubes.
La cueva de nuestro dragón no era muy grande pero supo hacer un hueco para aquella caja sin problemas. Se olvidó de ella hasta que un día de verano, pintando y arreglando las paredes, sin darse cuenta la golpeó con la cola y la tiró. Al caer al suelo la tapa se abrió, Blas no pudo contener la curiosidad y poquito a poco fue asomando la nariz a su interior. La misteriosa caja que había dejado Pandora estaba llena hasta arriba de libros y cuentos. En el pasado había escuchado hablar acerca de esos “libros” de los humanos, pero Blas no sabía leer, ni tan siquiera había visto un libro antes. Cogió uno al azar. En la portada aparecía el dibujo de una ballena blanca y un barco. Léeme, parecía que susurraba Moby Dick desde el Océano. Lo abrió, pero no entendía nada de nada, únicamente veía símbolos negros sobre páginas blancas. Lo que le gustaban de verdad eran las imágenes de las portadas de los libros y las ilustraciones de los cuentos. Durante mucho tiempo se dedicó a clasificarlos según si eran animales, flores, plantas, juegos o colores. Pero Blas quería saber que significaban esos símbolos. Dia tras dia se concentraba sobre los textos esperando alguna respuesta a su curiosidad, pero nunca llegaba. Pasado un tiempo la frustración y el aburrimiento hicieron desistir de su empeño a nuestro gigante amigo verde. Pero la llama de la curiosidad sobre aquellos libros de los humanos que se acumulaban en su cueva ya no se apagaría nunca jamás. 
Un buen día, Blas se levantó como de costumbre y después de asearse, salió al exterior a respirar aire fresco y a buscar algunas frutas para almorzar (Blas no comía ni princesas ni nada parecido, era una costumbre horrible de algunos dragones que no podía soportar). Se encontraba recogiendo fresas y bayas silvestres cuando de repente, escuchó a lo lejos un rumor de voces de niños y niñas. No se lo podía creer!!! Un grupo de escolares del pueblo estaban de excursión y subían montaña arriba.
– Oh, Oh!- Pensó nuestro amigo verde.

Blas, el Dragón.

Los humanos siempre le habían causado problemas. Se escondió entre la maleza tratando de pasar inadvertido, pero su tremendo volumen era muy difícil de camuflar entre la escasa vegetación de la alta montaña. Aún así, su escondite le permitió, sin ser visto, escuchar la conversación de los niños y su profesora:

– Elena, Elena!- Llamaban los niños a su tutora. Pero la profesora hacía caso omiso a sus voces y continuaba subiendo la pendiente.
– Hasta que no lleguemos al campamento no podemos descansar- Contestó pasado un rato, cuando alcanzó un pequeño llano que hacía de balcón al inmenso paisaje que se divisaba desde aquella altura.
– Nos hemos perdido- Se escuchó entre el grupo de escolares.
– Esto nos pasa por no traernos el móvil!- Vociferó con fuerza Lidia, que lo estaba pasando realmente mal sin su más preciado tesoro.
Pasado un buen rato, cuando todo el grupo se hubo reunido, la profesora no tuvo más remedio que aceptarlo. Se habían perdido.
Entre tanto nuestro gigante amigo, que había sido testigo de toda la escena, continuaba oculto tras la maleza y las rocas. El Sol ya hacía rato que se había escondido y la temperatura comenzaba a bajar a toda velocidad.
– Deberíamos hacer un fuego, comienza a hacer mucho frío – Sugirió uno de los muchachos. Exactamente lo mismo pensó Blas, comenzaba a hacer frío de verdad y no había cogido la chaqueta antes de salir de casa. Sin darse cuenta, acostumbrado a la soledad, un tremendo estornudo de fuego salió de su nariz mientras atónitos, el grupo de niños y niñas contemplaban como se encendía la hoguera delante suyo.
– Hola, Buenas Noches- Carraspeó el dragón.
Al mismo tiempo todos los niños y niñas se levantaron del suelo dónde estaban sentados alrededor de las llamas y comenzaron a gritar y correr de un lado para otro como la pelotita del Pou rebotando contra las paredes.
Blas observó durante un par de minutos hasta que instintivamente lanzó un rugido acompañado de una tremenda llamarada.
– ¿Queréis hacer el favor de parar de correr y gritar un momento?- Les dijo al grupo de escolares que se quedaron quietos como estatuas al escuchar la voz del dragón. 
De repente, el único sonido que se escuchaba era el viento silbando entre las rocas cuando de la mochila de uno de los pequeños se resbaló un libro. El ruido seco que produjo al chocar contra el suelo, llamó la atención de Blas. El dragón recogió el libro y se lo acercó a los ojos. En la portada aparecía la figura de dos serpientes formando un circulo sobre un fondo dorado.
– ¿Te gusta? Te lo puedes quedar. Yo ya me lo he leído- Susurró tímidamente Pedro, dueño de aquella añeja copia de «La Historia Interminable«.
– Muchas gracias.-Y entonces, a Blas, se le encendió una bombilla. – Lo que me gustaría de verdad, es aprender a leer.
– Podemos enseñarte- Contestaron algunas de las niñas más atrevidas del grupo.
– Puedes venir al colegio con nosotros cada día y aprender.- Apuntó la profesora que continuaba escondida detrás de un improvisado camuflaje de ramas y hojas.
– Me gustaría muchísimo- La sonrisa de Blas se extendió rápidamente de oreja a oreja en su gran cara.. Por fín podría leer todos los libros y cuentos de Pandora que tenía en casa bien ordenaditos.
– Pero antes, ¿Nos puedes ayudar a volver al pueblo?- Le preguntó uno de los niños al dragón.
– Eso está hecho!- Contestó muy contento el gigantón.
Sin decir más, Blas extendió sus alas hacía el suelo y los niños y niñas comenzaron a subir a su lomo. En menos de lo que se tarda en decir: “cacahuete”, Blas dejó a los niños delante de la puerta de la escuela. Se despidió hasta el día siguiente y volvió volando a su cueva para preparar la mochila de la que iba a ser su primera clase. A partir de ese día, hubo un alumno más en la escuela del pueblo: Blas, el Dragón. Un dragón que ya nunca dejó de leer. 
Sigue leyendo ->

Blas, el Dragón.

Blas era un dragón. Pero no os penséis que era un dragón pequeñito, de esos que se enganchan a las paredes en Verano, no, no; Se podía decir que Blas era un dragón gigante. A pesar de su terrible y fiero aspecto, era el dragón más noble y bueno que jamás había existido, pero prefería evitar problemas con los demás viviendo alejado del resto del mundo. Su día a día transcurría en las cumbres de las montañas. Vivía en soledad y esto le había agriado el carácter hasta el punto de no querer ver a nadie. Sin darse cuenta se había convertido en un dragón uraño. Habían pasado ya tres años de la última vez que habló con alguien. Hace tres inviernos conoció a Pandora, un águila que pasó una temporada con él después de tener un pequeño accidente en la puerta de la cueva. Pandora era un poco corta de vista y de vez en cuando tenía algún problemilla de aterrizaje. Pasaron juntos un par de semanas. Una vez estuvo recuperada, antes de marcharse, le dijo a Blas:

– Por favor, guárdame esta caja hasta que pueda venir a recogerla- Y levantó el vuelo desapareciendo entre las nubes.
La cueva de nuestro dragón no era muy grande pero supo hacer un hueco para aquella caja sin problemas. Se olvidó de ella hasta que un día de verano, pintando y arreglando las paredes, sin darse cuenta la golpeó con la cola y la tiró. Al caer al suelo la tapa se abrió, Blas no pudo contener la curiosidad y poquito a poco fue asomando la nariz a su interior. La misteriosa caja que había dejado Pandora estaba llena hasta arriba de libros y cuentos. En el pasado había escuchado hablar acerca de esos “libros” de los humanos, pero Blas no sabía leer, ni tan siquiera había visto un libro antes. Cogió uno al azar. En la portada aparecía el dibujo de una ballena blanca y un barco. Léeme, parecía que susurraba Moby Dick desde el Océano. Lo abrió, pero no entendía nada de nada, únicamente veía símbolos negros sobre páginas blancas. Lo que le gustaban de verdad eran las imágenes de las portadas de los libros y las ilustraciones de los cuentos. Durante mucho tiempo se dedicó a clasificarlos según si eran animales, flores, plantas, juegos o colores. Pero Blas quería saber que significaban esos símbolos. Dia tras dia se concentraba sobre los textos esperando alguna respuesta a su curiosidad, pero nunca llegaba. Pasado un tiempo la frustración y el aburrimiento hicieron desistir de su empeño a nuestro gigante amigo verde. Pero la llama de la curiosidad sobre aquellos libros de los humanos que se acumulaban en su cueva ya no se apagaría nunca jamás. 
Un buen día, Blas se levantó como de costumbre y después de asearse, salió al exterior a respirar aire fresco y a buscar algunas frutas para almorzar (Blas no comía ni princesas ni nada parecido, era una costumbre horrible de algunos dragones que no podía soportar). Se encontraba recogiendo fresas y bayas silvestres cuando de repente, escuchó a lo lejos un rumor de voces de niños y niñas. No se lo podía creer!!! Un grupo de escolares del pueblo estaban de excursión y subían montaña arriba.
– Oh, Oh!- Pensó nuestro amigo verde.

Blas, el Dragón.

Los humanos siempre le habían causado problemas. Se escondió entre la maleza tratando de pasar inadvertido, pero su tremendo volumen era muy difícil de camuflar entre la escasa vegetación de la alta montaña. Aún así, su escondite le permitió, sin ser visto, escuchar la conversación de los niños y su profesora:

– Elena, Elena!- Llamaban los niños a su tutora. Pero la profesora hacía caso omiso a sus voces y continuaba subiendo la pendiente.
– Hasta que no lleguemos al campamento no podemos descansar- Contestó pasado un rato, cuando alcanzó un pequeño llano que hacía de balcón al inmenso paisaje que se divisaba desde aquella altura.
– Nos hemos perdido- Se escuchó entre el grupo de escolares.
– Esto nos pasa por no traernos el móvil!- Vociferó con fuerza Lidia, que lo estaba pasando realmente mal sin su más preciado tesoro.
Pasado un buen rato, cuando todo el grupo se hubo reunido, la profesora no tuvo más remedio que aceptarlo. Se habían perdido.
Entre tanto nuestro gigante amigo, que había sido testigo de toda la escena, continuaba oculto tras la maleza y las rocas. El Sol ya hacía rato que se había escondido y la temperatura comenzaba a bajar a toda velocidad.
– Deberíamos hacer un fuego, comienza a hacer mucho frío – Sugirió uno de los muchachos. Exactamente lo mismo pensó Blas, comenzaba a hacer frío de verdad y no había cogido la chaqueta antes de salir de casa. Sin darse cuenta, acostumbrado a la soledad, un tremendo estornudo de fuego salió de su nariz mientras atónitos, el grupo de niños y niñas contemplaban como se encendía la hoguera delante suyo.
– Hola, Buenas Noches- Carraspeó el dragón.
Al mismo tiempo todos los niños y niñas se levantaron del suelo dónde estaban sentados alrededor de las llamas y comenzaron a gritar y correr de un lado para otro como la pelotita del Pou rebotando contra las paredes.
Blas observó durante un par de minutos hasta que instintivamente lanzó un rugido acompañado de una tremenda llamarada.
– ¿Queréis hacer el favor de parar de correr y gritar un momento?- Les dijo al grupo de escolares que se quedaron quietos como estatuas al escuchar la voz del dragón. 
De repente, el único sonido que se escuchaba era el viento silbando entre las rocas cuando de la mochila de uno de los pequeños se resbaló un libro. El ruido seco que produjo al chocar contra el suelo, llamó la atención de Blas. El dragón recogió el libro y se lo acercó a los ojos. En la portada aparecía la figura de dos serpientes formando un circulo sobre un fondo dorado.
– ¿Te gusta? Te lo puedes quedar. Yo ya me lo he leído- Susurró tímidamente Pedro, dueño de aquella añeja copia de «La Historia Interminable«.
– Muchas gracias.-Y entonces, a Blas, se le encendió una bombilla. – Lo que me gustaría de verdad, es aprender a leer.
– Podemos enseñarte- Contestaron algunas de las niñas más atrevidas del grupo.
– Puedes venir al colegio con nosotros cada día y aprender.- Apuntó la profesora que continuaba escondida detrás de un improvisado camuflaje de ramas y hojas.
– Me gustaría muchísimo- La sonrisa de Blas se extendió rápidamente de oreja a oreja en su gran cara.. Por fín podría leer todos los libros y cuentos de Pandora que tenía en casa bien ordenaditos.
– Pero antes, ¿Nos puedes ayudar a volver al pueblo?- Le preguntó uno de los niños al dragón.
– Eso está hecho!- Contestó muy contento el gigantón.
Sin decir más, Blas extendió sus alas hacía el suelo y los niños y niñas comenzaron a subir a su lomo. En menos de lo que se tarda en decir: “cacahuete”, Blas dejó a los niños delante de la puerta de la escuela. Se despidió hasta el día siguiente y volvió volando a su cueva para preparar la mochila de la que iba a ser su primera clase. A partir de ese día, hubo un alumno más en la escuela del pueblo: Blas, el Dragón. Un dragón que ya nunca dejó de leer. 
Sigue leyendo ->

Un tren hacia los Nativos Digitales.


Después de la experiencia de las charlas de este pasado Fin de Semana, en ClickPadres, estamos convencidos de que debemos simplificar más el mensaje de la necesidad de una educación en Internet y las Redes Sociales. Hemos dado por sentado que la mayoría de padres y madres conocían un mínimo el funcionamiento del entorno digital. No es así. Hay muchos casos que necesitan ayuda a partir de cero. Nos encontramos el caso de unos padres que al no conocer el funcionamiento de las redes, intentaba proteger a sus hijos mediante vigilancia y prohibiciones. Ya hemos visto con anterioridad que esto en el caso de los menores e Internet no funciona. La prohibición sumada a la curiosidad innata de los menores puede ser una auténtica bomba de relojería. También hemos de tener en cuenta la extrema facilidad que tienen los menores de hoy día para acceder a la red.
También recibimos comentarios sobre la posibilidad de realizar futuras charlas dirigidas a los peques. Claro que sí! Vamos por buen camino. Los padres y madres poco a poco van aceptando las nuevas necesidades formativas de sus hijos. Durante la mañana hicimos especial énfasis en la importancia del currículum digital. Hemos de frenar la exagerada costumbre de los adolescentes de publicar tantísimas instantáneas de todos y cada uno de los momentos de su vida. En un futuro una desafortunada publicación fuera de contexto puede resultarnos perjudicial en nuestra búsqueda de empleo. Los chavales crecen y es importante que se metalicen de algo tan indispensable como es la privacidad de sus publicaciones en Internet y en las Redes sociales. La media actual de publicaciones de fotografías de los adolescentes en Facebookes de 50 a la semana.
Los padres y madres en la actualidad, facilitamos el acceso a Internet de nuestros hijos sin proporcionarles una educación al respecto. Por esto mismo, es indispensable seguir transmitiendo el mensaje de la necesidad urgente de una educación en Internet y las Redes sociales por parte de los menores.

En la próxima entrada comenzamos el viaje, sin prisas, saboreando cada curva del camino. Te esperamos en la estación de tren. Apúntante, disfrutemos educando a los peques!!

 

Sigue leyendo ->

Un tren hacia los Nativos Digitales.


Después de la experiencia de las charlas de este pasado Fin de Semana, en ClickPadres, estamos convencidos de que debemos simplificar más el mensaje de la necesidad de una educación en Internet y las Redes Sociales. Hemos dado por sentado que la mayoría de padres y madres conocían un mínimo el funcionamiento del entorno digital. No es así. Hay muchos casos que necesitan ayuda a partir de cero. Nos encontramos el caso de unos padres que al no conocer el funcionamiento de las redes, intentaba proteger a sus hijos mediante vigilancia y prohibiciones. Ya hemos visto con anterioridad que esto en el caso de los menores e Internet no funciona. La prohibición sumada a la curiosidad innata de los menores puede ser una auténtica bomba de relojería. También hemos de tener en cuenta la extrema facilidad que tienen los menores de hoy día para acceder a la red.
También recibimos comentarios sobre la posibilidad de realizar futuras charlas dirigidas a los peques. Claro que sí! Vamos por buen camino. Los padres y madres poco a poco van aceptando las nuevas necesidades formativas de sus hijos. Durante la mañana hicimos especial énfasis en la importancia del currículum digital. Hemos de frenar la exagerada costumbre de los adolescentes de publicar tantísimas instantáneas de todos y cada uno de los momentos de su vida. En un futuro una desafortunada publicación fuera de contexto puede resultarnos perjudicial en nuestra búsqueda de empleo. Los chavales crecen y es importante que se metalicen de algo tan indispensable como es la privacidad de sus publicaciones en Internet y en las Redes sociales. La media actual de publicaciones de fotografías de los adolescentes en Facebookes de 50 a la semana.
Los padres y madres en la actualidad, facilitamos el acceso a Internet de nuestros hijos sin proporcionarles una educación al respecto. Por esto mismo, es indispensable seguir transmitiendo el mensaje de la necesidad urgente de una educación en Internet y las Redes sociales por parte de los menores.

En la próxima entrada comenzamos el viaje, sin prisas, saboreando cada curva del camino. Te esperamos en la estación de tren. Apúntante, disfrutemos educando a los peques!!

 

Sigue leyendo ->

Éramos pocos…..

Traer a un niño a este mundo con la que está cayendo es una temeridad. Traer a dos es un suicidio. Pues bien, en un alarde de autoinmolación paternal, la orgullosa mamá de Adriana y el que suscribe, su no menos orgulloso padre, queremos anunciaros que viene en camino (Dios mediante) un nuevo miembro a la familia Rubio-Gutiérrez.
Tentado me hallo de cambiar el nombre a este blog por el de “Peripecias de un padre inconsciente”, pero no, lo dejaré tal cual, aunque el protagonismo en el futuro será compartido entre el pichón y el futuro polluelo.
Sobre el nuevo inquilino del vientre materno pocos datos podemos daros. Semana 13 de gestación, todo en orden por el momento salvo la madre que está hecha unos zorros, y aún por descubrir el sexo de la criatura (muchas posibilidades de que sea un retoño).
Seguiremos informando….
Sigue leyendo ->

Éramos pocos…..

Traer a un niño a este mundo con la que está cayendo es una temeridad. Traer a dos es un suicidio. Pues bien, en un alarde de autoinmolación paternal, la orgullosa mamá de Adriana y el que suscribe, su no menos orgulloso padre, queremos anunciaros que viene en camino (Dios mediante) un nuevo miembro a la familia Rubio-Gutiérrez.
Tentado me hallo de cambiar el nombre a este blog por el de “Peripecias de un padre inconsciente”, pero no, lo dejaré tal cual, aunque el protagonismo en el futuro será compartido entre el pichón y el futuro polluelo.
Sobre el nuevo inquilino del vientre materno pocos datos podemos daros. Semana 13 de gestación, todo en orden por el momento salvo la madre que está hecha unos zorros, y aún por descubrir el sexo de la criatura (muchas posibilidades de que sea un retoño).
Seguiremos informando….
Sigue leyendo ->

Apuntes contra el Estado (III). Especial: Líderes.


El concepto de líder merece su propia cuota de atención. Quizás llegue el día en que una comitiva de alienígenas se presente en la Tierra y le pida al primer humano con el que se encuentren que los lleve ante su líder. Y este humano dirá: ¿Líder? No, no tenemos de eso. Pero hasta que ese momento llegue, quedan mucho líderes que destronar. Al líder se le encuentra en todas partes: en el hogar (aquí los pantalones los llevo yo), en la pandilla del colegio, en la banda de música, en el trabajo, en el movimiento social, en la CEOE, en los sindicatos, en los partidos, en las religiones (patético hasta la nausea todo el espectáculo que ha rodeado la elección del nuevo Papa)… Su omnipresencia ayuda a pensar en lo natural que resulta su existencia, lo espontáneamente que un grupo de personas necesitan organizarse alrededor de un líder. Algunos reparos:
*  El líder exige delegación. Todo aquello que se coloca en él, lo sacamos de nosotros. Le otorgamos parte de nuestra humanidad. Él piensa por nosotros, decide por nosotros, nos señala el camino, se esfuerza por nosotros… Así, no pensamos, asumimos decisiones en las que no hemos participado, andamos caminos que no están en nuestros mapas (reales o imaginarios), nos dejamos llevar por la molicie (según la acepción 1 del DRAE)… Nuestra humanidad se va difuminando. El líder, que quizás crea que las leyes que regulan los vasos comunicantes es universal, no se convierte en más humano. Simplemente se carga de falsa vanidad y de cualidades insustanciales.
* Al depositar parte de nuestra humanidad en el líder, esperamos de él lo que deberíamos esperar de nosotras mismas. Cada día que pasamos en manos de un líder es un día perdido en el camino hacia la emancipación. El cuerpo y la mente, la conciencia y la esperanza, la rabia y la técnica… todo depende de cuánto y cómo se practique. Y hemos dejado de hacerlo para que el líder lo haga en nuestro nombre. Nuestra presencia se apaga ante él. Tendremos que recuperar todo lo que le dimos al líder cuando llegue el momento
* El líder no será más humano que los liderados pero sí será portador de un poder mayor. Las relaciones con él serán siempre desiguales, en cierto sentido inhumanas. Ese desequilibrio de poder pudrirá, a mayor o menor velocidad, toda presencia de libertad. Por tanto, cualquier persona que aspire a ser libre debe rechazar el liderazgo, se encuentre en posición de líder o de liderado (mi libertad solo será completa junto a la libertad de los demás).
* Hay un vínculo constante y recíproco entre la relación del individuo consigo mismo y su relación con los otros. Así se vea a sí mismo, así tratará a los demás. Así trate a los demás, y se deje tratar por ellos, se tratará a sí mismo. Por lo tanto, alguien que se deje guiar por otros, que asuma una posición de sumisión, más o menos grave, más o menos consentida, se está infravalorando.
La existencia de líderes es estratégicamente útil a la dominación. Es cierto que lleva años empeñada en ejercer un control total y minucioso pero hasta el más glotón de los glotones tiene su plato favorito. El líder se significa, se destaca del resto y se coloca una diana en el pecho. Señalado, será más fácil que la dominación se ocupe de él. Y tiene tantas formas de hacerlo: desacreditación, criminalización, soborno, desaparición, asesinato…
* La existencia de líderes es estratégicamente inútil para los dominados. La fuerza de la comunidad (que deja de serlo en cuanto delega permanentemente en una persona), la fuerza de cientos, miles, queda a expensas de la de uno. Si el líder no lo hace, no se hace. Si el líder no lo piensa, no se piensa. Si el líder no lo ve bien, no se ve. Si el líder desaparece, la fuerza de tantos de desvanece como una cerilla consumida. Puede resultar extraño pero la frase hecha nos es de utilidad: Todos necesarios, nadie imprescindible.
*  La crítica al líder debe diferenciarse del aprovechamiento de las habilidades de cada cual. De nuevo la frase hecha: A cada cual según sus posibilidades. Ahora bien, no debemos llevar esto hasta los aniquiladores territorios de la especialización. Los cables que los corte fulanito que hizo un curso de electricidad pero que alguien más vaya aprendiendo no vaya a ser que algún día fulanito no pueda ir.
*  El drama del líder consiste en que ni siendo bueno puede ser bueno.


Sigue leyendo ->

Bolitas del Airon. Paseo de campo.

Después de un mes de la última incursión por este paraje próximo a Valdemoro recogí de nuevo interesantes citas sobre la fauna y flora del lugar.

Paraísos en las Bolitas del Airón (Vademoro)

La primavera por fin a entrado climatológicamente hablando y muchas son las sorpresas que nos ha dado el paseo. No madrugamos mucho pero nos dio para    atravesar el último tercio de la mañana con un día soleado tirando ya a caluroso. Las plantas herbáceas medran por doquier y las cicutas, cardos (Onopordum, silybum) están medrando por doquier. Los paraisos despuntan aunque todavía apenas tienen hojas. Pasa lo mismo con Olmos siberianos y negrillos, además de los tarays de las zonas más encharcadas. Aneas y Carrizos comienzan a brotar y en zonas de más humedad crecen bosques de romazas. Ademas encontré Cardenchas (Dipsascus fullonum) de años pasados que crecieron en la zona húmeda del arroyo de la Cañada, así como cápsulas de semillas de Estramonio e Iris. Encontramos tomillo en zonas de retamares de Retama Esphaerocarpa así como matas de Ephdra fragilis, y por supuesto un montón de plántulas que no supe indentificar. Lo que si vimos fueron los primeros zumillos brotando (Tapsia villosa). Y destacar la «terrible» floración de Mostaza silvestre en zonas menos salinas y sueltas.

Dipsacus fullonum

En cuanto a aves la importancia del pequeño humedal al sur fue decisiva para ver aves novedosas en la zona como la avefría (1 pareja), Rascón (1 ave oída), Cigüeñuela (2 parejas) así como agachadiza común y algún Chorlitejo que no supe identificar. Además completan la interesante excursión carriceros (común y tordal), buitrón, ruiseñor bastardo, bisbita y dos Alcaudones comunes, siendo esta la primera cita para mi en la zona. Esta zona inundada está resultando de las más fructíferas y prolíficas en cuanto a diversidad y concentración de citas.

Cigüeñuela

Además citar aves de paso como Papamoscas cerrojillo (2 aves, 1 macho en librea estival) en paso prenupcial y algunos milanos reales adultos en zonas de cárcavas.

Además aves de claro comportamiento de cría como el Triguero, Urraca, Jilguero, Críalo y Paloma Torcaz.

Críalo

Listado de aves:

Pardillo(grupos reducidos), Jilguero(1 pareja cantando, aves en dormidero en zona boscosa de Paraísos observado hace unos días al atardecer, Triguero (Varios machos cantando), Bisbita (1 ave es sorprendida en zona húmeda), Cogujada común (2 parejas en sembrados), Pájaro moscón (varios, siempre en pareja), Carricero común, Carricero tordal, Cigüeña blanca, Papamoscas cerrojillo, Curruca capirotada, Curruca zarcera (1 ave vista el otro día al atardecer), Mirlo, Ruiseñor Bastardo, Abejaruco(aves en vuelo), Milano Real (Varias aves en vuelo, seguramente mezclados con Milanos Negros),Alcaudón común (2 aves, en distintos sitios), Cigüeñuela (al menos 2 parejas), Avefría (1 pareja en vuelo) Agachadiza Común(varias levantadas en el humedal), Rascón (1 ave oída), Polla de agua, Chorlitejo (sin Identificar), Cernícalo (1 ave, cerniéndose en el aire), Críalo (aves muy activas, acosando a Urracas), Urraca (observación de un nido con cinco huevos),Gragilla (1 pareja), Chova piquirroja (1 ave), Golondrina común, Vencejo,  Paloma Torcaz, Paloma doméstica, Gorrión común, Tórtola Turca, Perdiz común (1 pareja).

Ni rastro de zorzoles y pocos o ningún Petirrojo.

En cuanto a anfibios la jornada fué intensa en ranas. En las pocas charcas estacionales hay numerosas. Ni rastro de Sapillos moteados que esta vez no cantaban como la anterior salida. Tampoco vimos rastros de Bufo calamita y las charcas donde había puestas se han secado. La verdad es que las últimas lluvias han sido buenas pero se nota un deficit hídrico que viene de una larga sequía. Seguiremos informando.

A este paseo tuve la fortuna de contar con mi hija Eugenia y mi amigo Alberto Jimenez.

Fotos: http://www.pedrotrejo.es/

Sigue leyendo ->

Téngame informado

En el diario de hoy afirman que Corea del Norte amenaza a Estados Unidos con un ataque nuclear, que uno de cada cuatro estadounidenses cree que Obama podría ser el Anticristo y que los hombres que pierden pelo en la coronilla tienen más probabilidades de sufrir problemas coronarios. ¡Hasta en un 32 por ciento! Luego leo en una novela de John le Carré a un personaje exigiendo, sabiamente: “Téngame informado, pero no muy informado”.

Sigue leyendo ->

Téngame informado

En el diario de hoy afirman que Corea del Norte amenaza a Estados Unidos con un ataque nuclear, que uno de cada cuatro estadounidenses cree que Obama podría ser el Anticristo y que los hombres que pierden pelo en la coronilla tienen más probabilidades de sufrir problemas coronarios. ¡Hasta en un 32 por ciento! Luego leo en una novela de John le Carré a un personaje exigiendo, sabiamente: “Téngame informado, pero no muy informado”.

Sigue leyendo ->

Bando policial

Algunas comparaciones pueden resultar odiosas cuando no ofensivas. Si la que sigue lo es, lo será en contra de mi intención. 

La plataforma que pide el soterramiento de las vías del tren a su paso por Murcia lleva años luchando. Aunque desde el anuncio de la llegada del AVE, la pelea se ha endurecido. Todos los martes cortan las vías. La imagen del barrio partido en dos por el engendro de la alta velocidad los anima y los moviliza. Basta con ponerse un segundo en su situación para entenderlos. 

Ayer volvieron a las vías y eso que era el día de LA fiesta de Murcia. O precisamente por ello. Para los que no lo sepan, ayer se celebró en Murcia el Bando de la Huerta, que consiste en salir a la calle, comer, emborracharse y cosas así. Algunos datos: 85 toneladas de basura recogidas, unas 550.000 personas por la ciudad, 97 atendidos por intoxicación etílica. Que no se entienda esto como una crítica a la fiesta. ¿Quién no se ha vestido alguna vez de huertano y ha terminado piripi perdido y con las esparteñas empapadas de los orines que recorren las calles? El caso es que era el día perfecto para que la dominación actuara, en este caso en forma de dualidad fascista delegado del gobierno – policía nacional.



Tres personas de la plataforma fueron detenidas. Y ya se sabe que la policía no detiene amablemente. La policía pega y la muñeca rota de una de las detenidas lo demuestra. Otro de los detenidos contó cómo le pegaron dentro de la furgona. El tercero ha dicho hoy en la radio que casi se desmaya por la presión de la llave con la que lo inmovilizaron. Claro que luego están los pobres policías lesionados. Pobres tipos, tantas horas de gimnasio, tanto entrenamiento demente y tanto equipo de protección para que luego unos vecinos sin su preparación ni experiencia les dejen heridos y fuera de combate. ¿Qué será de ellos el día en que el pueblo se organice? Esta mañana, el SUP, ese sindicato repugnante, se quejaba de las órdenes de sus superiores al tiempo que lamentaba las heridas de sus compañeros. Pero no es este el tema, al menos en este post.




Los llamamientos a acudir a comisaría vía facebook y SMS funcionaron y un puñado considerable de gente nos reunimos en las puertas de la comisaría en las que supuestamente estaban detenidos. Y supuestamente lo escribo porque durante mucho tiempo no hubo forma de saber dónde estaban, si en esa comisaría, si en la de la calle Ceballos, si en el hospital. Durante algunas horas no pudimos saber dónde estaban, es decir, estuvieron desaparecidos. Imaginad que son vuestra novia, vuestro hijo, vuestro marido.

Media una inmensa distancia entre lo que se acaba de relatar y los casos de las desapariciones permanentes tan queridos por las dictaduras. Pero lo que subyace en ambos casos es lo mismo: el Estado se cree dueño y señor de nuestros cuerpos, de nuestras vidas, de la angustia del detenido y de la del familiar que no sabe dónde está. Y lo demuestra sustrayendo a la persona de la realidad, encerrándola en el limbo de lo desconocido. Nadie sabe, nadie responde. La angustia queda suspendida en el tiempo y se hace eterna, tal y como el Estado se imagina su poder.


El Estado se limita a modular su forma de actuar, viste un ropaje u otro según se haga pasar por dictadura a secas o por dictadura parlamentaria pero no deja de ser lo que es. No olvidemos que nuestra democracia ya sabe lo que es torturar, asesinar e intentar que los cuerpos desaparezcan en cal viva.

Sigue leyendo ->

Turismo y Seguridad en montaña, un matrimonio indivisible.

Tras unos días especialmente trágicos con fallecidos en barrancos y pistas de esquí, quiero cuando menos desde mi experiencia compartir mi opinión al respecto.
Soy guía de montaña, he trabajado en la campaña Montañas Seguras como técnico desde sus comienzos, y durante 7 años he trabajado en una estación de esquí como pister socorrista interviniendo en varias avalanchas reales y accidentes serios,  con fallecidos entre sus víctimas. Creo que sin ser el mayor experto mi opinión puede aportar algo.

No nos cansaremos de decir que en la montaña , como en la vida el riesgo cero no existe, y por lo tanto hay una serie de factores que no controlamos y que nos pueden afectar.
Dicho esto, no es de recibo escudarnos en ello para no asumir nuestra responsabilidad, cada uno de manera individual (por que somos nosotros a quienes afectan los accidentes).Y de la misma manera los responsables de agrupaciones como políticos, estaciones de esquí, clubes, empresas de turismo, medios de comunicación, y un largo etc de entes implicados en que la montaña sea un lugar seguro.
El principal problema que detecto es el desinterés y sobre todo la cantidad de excusas que genera un accidente, en tanto en cuanto se asume que es algo minoritario e incluso para algunos responsables es meramente estadístico. Esos «locos montañeros» que buscan situaciones límites y que además casi no gastan. (frases estas literales pronunciadas en casos por responsables de esa seguridad).
Pero esto está cambiando, sobre todo cuando los afectados son «clientes» y los problemas que generan tienen gran repercusión mediática, afectando directamente a las reservas o incluso cortando carreteras e instalaciones con cientos o  miles de afectados directos.
La gestión del riesgo es conocida desde hace mucho tiempo, y se aplica constantemente en el mundo laboral, el tráfico o la ingenieria, por nombrar algunos de los sectores que nos afectan en nuestro día a día.
En Aragón debemos tomar consciencia que la montaña es probablemente nuestro principal patrimonio, y aunque en él se encuentren, la nieve y los barrancos, tambien están el románico, los pueblos, las sendas, las carreteras… y tantas tantas cosas que forman parte de la cultura, y que debemos gestionar de manera integral, para que la montaña de Aragón sea sinónimo de seguridad, cultura y disfrute en la misma medida.
El pilar principal que sostiene toda esta estructura es la formación, englobando en ella desde la educación en las escuelas, hasta la utilización que realizan los medios de comunicación  con fines informativos o  promocionales.

La formación de los guías con todas sus luces y sombras, pero sobre todo su unificación (este es uno de nuestros males más generalizados…17 o más educaciones diferentes en todo), han sido un paso adelante en materia de seguridad. No lo esta siendo así la formación de los pister, hasta ahora inexistente, y que quiere comenzar como otro corralito más con fines económicos.
Las personas que se acercan a disfrutar de la montaña, y sobre todo aquellos que trabajamos en ella debemos tomar consciencia de la importancia de conceptos como  seguridad y gestión del riesgo, coordinando la información y sobre todo el mensaje que transmitimos.
Generar riqueza y dar a conocer nuestro territorio, no solo es compatible con una mayor coordinación de los entes implicados, sino que obligatoriamente pasa porque todos tomemos conciencia de que la montaña es un todo indivisible que debemos cuidar.

La seguridad en montaña deberíamos tomarla tan en serio como la seguridad vial, analizar los accidentes y gestionar de manera coordinada los riesgos.

Sigue leyendo ->

Turismo y Seguridad en montaña, un matrimonio indivisible.

Tras unos días especialmente trágicos con fallecidos en barrancos y pistas de esquí, quiero cuando menos desde mi experiencia compartir mi opinión al respecto.
Soy guía de montaña, he trabajado en la campaña Montañas Seguras como técnico desde sus comienzos, y durante 7 años he trabajado en una estación de esquí como pister socorrista interviniendo en varias avalanchas reales y accidentes serios,  con fallecidos entre sus víctimas. Creo que sin ser el mayor experto mi opinión puede aportar algo.

No nos cansaremos de decir que en la montaña , como en la vida el riesgo cero no existe, y por lo tanto hay una serie de factores que no controlamos y que nos pueden afectar.
Dicho esto, no es de recibo escudarnos en ello para no asumir nuestra responsabilidad, cada uno de manera individual (por que somos nosotros a quienes afectan los accidentes).Y de la misma manera los responsables de agrupaciones como políticos, estaciones de esquí, clubes, empresas de turismo, medios de comunicación, y un largo etc de entes implicados en que la montaña sea un lugar seguro.
El principal problema que detecto es el desinterés y sobre todo la cantidad de excusas que genera un accidente, en tanto en cuanto se asume que es algo minoritario e incluso para algunos responsables es meramente estadístico. Esos «locos montañeros» que buscan situaciones límites y que además casi no gastan. (frases estas literales pronunciadas en casos por responsables de esa seguridad).
Pero esto está cambiando, sobre todo cuando los afectados son «clientes» y los problemas que generan tienen gran repercusión mediática, afectando directamente a las reservas o incluso cortando carreteras e instalaciones con cientos o  miles de afectados directos.
La gestión del riesgo es conocida desde hace mucho tiempo, y se aplica constantemente en el mundo laboral, el tráfico o la ingenieria, por nombrar algunos de los sectores que nos afectan en nuestro día a día.
En Aragón debemos tomar consciencia que la montaña es probablemente nuestro principal patrimonio, y aunque en él se encuentren, la nieve y los barrancos, tambien están el románico, los pueblos, las sendas, las carreteras… y tantas tantas cosas que forman parte de la cultura, y que debemos gestionar de manera integral, para que la montaña de Aragón sea sinónimo de seguridad, cultura y disfrute en la misma medida.
El pilar principal que sostiene toda esta estructura es la formación, englobando en ella desde la educación en las escuelas, hasta la utilización que realizan los medios de comunicación  con fines informativos o  promocionales.

La formación de los guías con todas sus luces y sombras, pero sobre todo su unificación (este es uno de nuestros males más generalizados…17 o más educaciones diferentes en todo), han sido un paso adelante en materia de seguridad. No lo esta siendo así la formación de los pister, hasta ahora inexistente, y que quiere comenzar como otro corralito más con fines económicos.
Las personas que se acercan a disfrutar de la montaña, y sobre todo aquellos que trabajamos en ella debemos tomar consciencia de la importancia de conceptos como  seguridad y gestión del riesgo, coordinando la información y sobre todo el mensaje que transmitimos.
Generar riqueza y dar a conocer nuestro territorio, no solo es compatible con una mayor coordinación de los entes implicados, sino que obligatoriamente pasa porque todos tomemos conciencia de que la montaña es un todo indivisible que debemos cuidar.

La seguridad en montaña deberíamos tomarla tan en serio como la seguridad vial, analizar los accidentes y gestionar de manera coordinada los riesgos.

Sigue leyendo ->