y aquí… ¿cuándo se duerme?

Una jornada dura de trabajo, llega el final de la tarde y ya se acerca el momento más esperado: cena, ducha caliente, pijama, aire acondicionado en 17 grados y ¡zas! a la camita a ver tele hasta caer dormido tooooda la noche… Qué bonito suena todo eso cuando ya no se sabe cuándo es de […]

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El chupón ¿Necesidad o vicio?

Criar a un bebé es un proceso complicado y nosotros los padres primerizos siempre necesitamos tener una referencia, una guía que nos ayude a tomar las mejores decisiones. Sin embargo, si hay algo que he aprendido, es que no hay decisiones malas, cada paso que damos es la consecuencia de una serie de necesidades que […]

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Boolino Book (4): El monstruo de la Sra. Mo

Me doy cuenta de que El monstruo de la Sra. Mo es el primero de los libros que reseño en el blog (muy amablemente cedidos por Boolino) que resulta ser obra de un solo autor. En este caso, el británico Paul Beavis escribe, dibuja y diseña, de ahí que el resultado final sea tan compacto y tan armónico.
Aparte de trabajar como ilustrador, Beavis también ha ejercido como diseñador gráfico, y eso queda bien claro cuando uno observa el equilibrio tan cuidadoso de la disposición en los elementos en las páginas desplegadas (porque, sí, el cuento está concebido como una serie de planchas dobles). Tanto las ilustraciones (realizadas, si no voy errado, íntegramente de forma digital) como la rotulación permiten que la historia fluya a lo largo de la página, rompiendo así la sensación estática que, muchas veces, transmiten los cuentos ilustrados.
Pero es que, además, lo que propone El monstruo de la Sra. Mo es una historia realmente divertida, con un monstruito que el autor utiliza para realizar una proyección humorística del comportamiento infantil, y, lo que es más importante, para apuntar (sobre todo a nosotros, los padres) que, con paciencia y comprensión, se puede conectar con ellos y concentrar sus energías más desbocadas de forma positiva. Más allá de su lado sarcástico, la narración rebosa ternura, y lanza un mensaje conciliador en el que vale la pena incidir (y comentar con nuestros hijos).
La edición de Tramuntana Editorial es estupenda. Se basa en una buena traducción, y además respeta a la perfección tanto el formato como los colores originales, y los reproduce en un papel satinado de gran calidad. Todo encuadernado, claro está, con una tapa dura que permite que sobreviva a todas las lecturas nocturnas que hagan falta (M. ya se lo ha leído un buen puñado de veces).
El monstruo de la Sra.Mo tiene secuela, Hello World!, que espero que Tramuntana publique también pronto. ¡Tanto M. como yo estamos deseando saber qué le ocurre a la pequeña creación de Paul Beavis!

Autor: Paul Beavis
Editorial: Tramuntana Editorial
Formato: Tapa dura
Páginas: 44
Edad: 6-8
Precio: 13 €
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Boolino Book (4): El monstruo de la Sra. Mo

Me doy cuenta de que El monstruo de la Sra. Mo es el primero de los libros que reseño en el blog (muy amablemente cedidos por Boolino) que resulta ser obra de un solo autor. En este caso, el británico Paul Beavis escribe, dibuja y diseña, de ahí que el resultado final sea tan compacto y tan armónico.
Aparte de trabajar como ilustrador, Beavis también ha ejercido como diseñador gráfico, y eso queda bien claro cuando uno observa el equilibrio tan cuidadoso de la disposición en los elementos en las páginas desplegadas (porque, sí, el cuento está concebido como una serie de planchas dobles). Tanto las ilustraciones (realizadas, si no voy errado, íntegramente de forma digital) como la rotulación permiten que la historia fluya a lo largo de la página, rompiendo así la sensación estática que, muchas veces, transmiten los cuentos ilustrados.
Pero es que, además, lo que propone El monstruo de la Sra. Mo es una historia realmente divertida, con un monstruito que el autor utiliza para realizar una proyección humorística del comportamiento infantil, y, lo que es más importante, para apuntar (sobre todo a nosotros, los padres) que, con paciencia y comprensión, se puede conectar con ellos y concentrar sus energías más desbocadas de forma positiva. Más allá de su lado sarcástico, la narración rebosa ternura, y lanza un mensaje conciliador en el que vale la pena incidir (y comentar con nuestros hijos).
La edición de Tramuntana Editorial es estupenda. Se basa en una buena traducción, y además respeta a la perfección tanto el formato como los colores originales, y los reproduce en un papel satinado de gran calidad. Todo encuadernado, claro está, con una tapa dura que permite que sobreviva a todas las lecturas nocturnas que hagan falta (M. ya se lo ha leído un buen puñado de veces).
El monstruo de la Sra.Mo tiene secuela, Hello World!, que espero que Tramuntana publique también pronto. ¡Tanto M. como yo estamos deseando saber qué le ocurre a la pequeña creación de Paul Beavis!

Autor: Paul Beavis
Editorial: Tramuntana Editorial
Formato: Tapa dura
Páginas: 44
Edad: 6-8
Precio: 13 €
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El secreto es la observación

Hoy les quiero compartir uno de los tantos secretos de la paternidad. Nosotros, padres, no gozamos de ese vínculo que madre e hijo traen desde el embarazo, a nosotros nos lleva un poquito más de trabajo. Para una madre no es tan difícil entender las necesidades de su hijo, aprende desde antes a interpretar su lenguaje corporal, tal vez por ese mismo vínculo o tal vez porque tienden a pasar más tiempo juntos, sea como sea nosotros, padres, necesitamos desarrollar un poco más nuestras habilidades de observación e interpretación para poder entender a nuestro hijo y poder satisfacer sus necesidades y, más importante aún, poder solucionar un problema.

A continuación les comparto mi experiencia: Cuando mi hija acababa de nacer, antes de cumplir sus cuarenta días, solía despertarse llorando, (cosa que no es anormal en los recién nacidos), a lo que mi esposa reaccionaba dándole pecho. Por supuesto esto la calmaba y se quedaba dormida, al poco tiempo se volvía a despertar llorando, se le volvía a dar pecho y volvía a dormir y así era el ciclo, sin importar que fuera de día o de noche. Buscando solventarle un poco la carga, luego de su toma, yo cargaba a la nena, le sacaba el aire y trataba de dormirla, pero al poco tiempo de cerrar sus ojos yo notaba que la nena hacía un movimiento extraño, como si llamase basca, mientras que su cuerpecito se contraía, acto seguido rompía en llanto y esto sucedía cada vez que se le daba pecho, eventualmente estos síntomas venían acompañados de algo de vómito, pero suponíamos que era “rebalse”, (es decir que la nena tomaba más de lo que su estomaguito podía recibir). 

En ese tiempo, la dieta de mi esposa se componía básicamente de verdura y pollo cocidos y algunos atoles como “Trece Cereales” y “Maizena” que ella consumía por consejos de abuelitas ya que dicen que “espesa la leche”. Yo le comenté lo que había visto y ella comenzó a notarlo también y, por supuesto, nos preocupamos. En esos días le tocó su primera visita al pediatra, como padres primerizos teníamos un sinfín de dudas y entre ellas le compartimos nuestras observaciones al doctor. Él, inmediatamente, le buscó la lengua y pudo observar que estaba toda cubierta de blanco, (que nosotros creíamos que era simplemente leche), entonces se volteó hacia nosotros y nos dijo con expresión de haber encontrado el problema que la niña tenía reflujo, que seguramente había algo en la leche que se lo causaba, pero que al tomar pecho el paso de la leche le calmaba la molestia pero que la leche recién ingerida se lo volvía a producir, en otras palabras era un círculo vicioso. La solución era revisar la dieta de mi esposa y eliminar cualquier alimento que pudiera causar este reflujo, generalmente cosas “calientes” son los principales causantes, el ejemplo clásico es la canela, ingrediente incluido en “Trece Cereales”. Ese mismo día mi esposa dejó de tomar ese atol y al poco tiempo se resolvió el problema de reflujo de nuestra hija.

Recapitulando: La recomendación es la observación, que cualquier movimiento, sonido, color o situación que parezcan anormales sean consultados con la pareja y el pediatra, pues como reza el dicho: más vale prevenir. Además no hay que alarmarse, simplemente resolver pronto las dudas, no teman parecer padres sobreprotectores ante el doctor, es mejor evitar antes que se convierta en algo grave. ¡Les mando un fuerte abrazo y sigan disfrutando de su paternidad!

EscritorDeEscritorio

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El secreto es la observación

Hoy les quiero compartir uno de los tantos secretos de la paternidad. Nosotros, padres, no gozamos de ese vínculo que madre e hijo traen desde el embarazo, a nosotros nos lleva un poquito más de trabajo. Para una madre no es tan difícil entender las necesidades de su hijo, aprende desde antes a interpretar su lenguaje corporal, tal vez por ese mismo vínculo o tal vez porque tienden a pasar más tiempo juntos, sea como sea nosotros, padres, necesitamos desarrollar un poco más nuestras habilidades de observación e interpretación para poder entender a nuestro hijo y poder satisfacer sus necesidades y, más importante aún, poder solucionar un problema.

A continuación les comparto mi experiencia: Cuando mi hija acababa de nacer, antes de cumplir sus cuarenta días, solía despertarse llorando, (cosa que no es anormal en los recién nacidos), a lo que mi esposa reaccionaba dándole pecho. Por supuesto esto la calmaba y se quedaba dormida, al poco tiempo se volvía a despertar llorando, se le volvía a dar pecho y volvía a dormir y así era el ciclo, sin importar que fuera de día o de noche. Buscando solventarle un poco la carga, luego de su toma, yo cargaba a la nena, le sacaba el aire y trataba de dormirla, pero al poco tiempo de cerrar sus ojos yo notaba que la nena hacía un movimiento extraño, como si llamase basca, mientras que su cuerpecito se contraía, acto seguido rompía en llanto y esto sucedía cada vez que se le daba pecho, eventualmente estos síntomas venían acompañados de algo de vómito, pero suponíamos que era “rebalse”, (es decir que la nena tomaba más de lo que su estomaguito podía recibir). 

En ese tiempo, la dieta de mi esposa se componía básicamente de verdura y pollo cocidos y algunos atoles como “Trece Cereales” y “Maizena” que ella consumía por consejos de abuelitas ya que dicen que “espesa la leche”. Yo le comenté lo que había visto y ella comenzó a notarlo también y, por supuesto, nos preocupamos. En esos días le tocó su primera visita al pediatra, como padres primerizos teníamos un sinfín de dudas y entre ellas le compartimos nuestras observaciones al doctor. Él, inmediatamente, le buscó la lengua y pudo observar que estaba toda cubierta de blanco, (que nosotros creíamos que era simplemente leche), entonces se volteó hacia nosotros y nos dijo con expresión de haber encontrado el problema que la niña tenía reflujo, que seguramente había algo en la leche que se lo causaba, pero que al tomar pecho el paso de la leche le calmaba la molestia pero que la leche recién ingerida se lo volvía a producir, en otras palabras era un círculo vicioso. La solución era revisar la dieta de mi esposa y eliminar cualquier alimento que pudiera causar este reflujo, generalmente cosas “calientes” son los principales causantes, el ejemplo clásico es la canela, ingrediente incluido en “Trece Cereales”. Ese mismo día mi esposa dejó de tomar ese atol y al poco tiempo se resolvió el problema de reflujo de nuestra hija.

Recapitulando: La recomendación es la observación, que cualquier movimiento, sonido, color o situación que parezcan anormales sean consultados con la pareja y el pediatra, pues como reza el dicho: más vale prevenir. Además no hay que alarmarse, simplemente resolver pronto las dudas, no teman parecer padres sobreprotectores ante el doctor, es mejor evitar antes que se convierta en algo grave. ¡Les mando un fuerte abrazo y sigan disfrutando de su paternidad!

EscritorDeEscritorio

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¡Feliz día del padre! Los padres en la Red

A pesar de ser las nueve de la mañana, bueno, nueve y media y que hoy esté en casa con mis padres que ven a los nietos de vez en cuando (para que nos entendamos, hoy era un día de «a ver si hay suerte y amanecemos a las 11) pero el zafarrancho de combate que se forma en esta casa sigue siendo el mismo de toda la vida y aquí raro es el día que uno pueda estar despierto a esas horas. 

Toca levantarse pues. Y todo lo malo del madrugón se le quita a uno cundo aparecen corriendo los enanos gritando ¡Felicidades papíííííííí! y deseando que abra la maleta para poder sacar los regalos que hicieron para este día.  Abrimos los regalos (lo flipo un poco con las ideas de las profesoras de ellos), compito a brazo partido con la Patrulla Canina por podernos hacer una fotos los tres juntos, tras un par de ellas decentes y la amenaza de no volver a celebrar nunca más este día, regreso a por mi desayuno y mientras me tomo mi café me asaltan dos sentimientos; que siempre me olvido de traer café a casa de mis padres (lo que se toma aquí no tengo muy claro que deba llamarse café) y dos, que me siento raro, porque es la primera vez que paso este día sin aquella persona que me hizo padre la primera vez ¡y tuvo el valor de repetir de nuevo! Es extraño porque este día sin #laqueNosSoporta no es lo mismo, porque nunca he creído que sea mi día, sino el de los dos. Solo puedo decir, gracias, mil gracias por esta aventura.

Los PADRES en la red


Como sabrán, no soy el único loco que expira sus locuras en ventanas digitales como esta. Desde hace ya unos meses, un grupo selecto de padres, de esos muy muy grandes, nos hemos lanzado a hacer ruido, porque padres ya éramos, pero queremos ahora que se sepa, que hay otras formas de educar, que hay algo llamado coresponsabilidad en la educación de los hijos, que no somos niñeras de sábados por la mañana, ni el conductor de la furgoneta del equipo, somos los padres de nuestros hijos. 

PADRE, palabra que ha sido despojada a lo largo del tiempo y gracias al machismo y la vagueria natural presente en nosotros, de toda su esencia, del verdadero significado de algo tan increíble como la paternidad. Y nos pasa como a las madres suecas (creo que fue en Suecia) de hace muchos años, que se había reducido tanto la natalidad que cuando el gobierno se puso a trabajar para solucionar esto se encontró con que no tenían muy claro como había que educar a los hijos.  Pues eso mismo les pasa a muchos, que en cuanto la cosa se complica dan dos, o doscientos, pasos hacia retaguardia. También eso de ser padre y marido abnegado en todo los aspectos, no solo ya de los hijos, sino del hogar en general, fue declarado ofensa pública por aquellos que un día decidieron que educar a los hijos no estaba a su nivel y tendría que ser relegado a la mujer (la táctica de ante no saber como hacerlo, lo mejor es declararlo inútil ha funcionado toda la vida).

Pero ahora cada vez más padres han decidido seguir ese instinto que nos sale cuando vemos por primera vez a nuestro hijo, cuidarle, abrazarle y pasar con él el mayor tiempo posible. Hasta ahora teníamos muy claro quién era el enemigo, no teníamos mucha idea de como combatirlo, eso hay que reconocerlo, pero sí que había que combatirlo con todas nuestra fuerzas. Y así lo hicimos muchos de nosotros, tanto los que salimos en los medios, en blogs, como esos incontables padres anónimos que simplemente hacen eso, ser padre, sin ninguna otra pretensión. 

Hasta ahora, con cada acción que realizábamos se nos tachaba de calzonazos, de querer ser más papistas que el Papa, gays, de querernos escaquear del curro (tiene gracia esta acusación en este país) y de feminazis (muhahahahah, ¿are you talking to me? Un día me haré una foto de mi cara cuando alguien me lo llama) Pero todo esto siempre veía de los mismo, hombres revestidos de cierto grado de machismo en mayor o menor medida. 

Un nuevo enemigo, ¿de verdad?

Hasta la fecha todo estaba claro, sabíamos quién era el enemigo y más o menos como combatirlo, educación, seguir siendo ejemplo visible y ruido, mucho ruido para poder llegar a todos los rincones posibles. Pero amigo mio, lo que no esperábamos es que el hacer tanto ruido molestase a gran parte del gallinero. ¿Nos habría salido un nuevo enemigo?  Pues no lo tenemos muy claro, pero parece que el ruido está molestando a cierta parte de ¡la comunidad de madres! 

Hasta la fecha, las madres habían estado enzarzadas en discusiones sobre lactancia, epidural, mi niño no come, no duerme, no mea, no fuma, etc. Para ellas, los padres blogueros (y resto de asociaciones de padres) éramos como las primeras mujeres que accedieron a los despachos, quedaban muy monas, le daba un aire nuevo al despacho, era moderno y les hacía salir en la prensa, pero al igual que les pasaba a ellas, en muchas partes resultaron ser brindis al sol, actos cara a la galería, meros experimentos, estaba muy bien, tenías un puesto en la empresa si, pero mientras supieras quién mandaba realmente y cómo se hacían las cosas, porque daba igual lo preparada que llegaras, lo importante es que te quedara claro cual era tu sitio. 

Pues eso mismo parece que pasa ahora y es que me temo que alguien se ha olvidado de un detalle muy importante en nosotros y es que ¡NO SOMOS MADRES, SOMOS PADRES!

Somos padres y tenemos nuestra forma de hacer las cosas, nuestro propio punto de vista y no, no estamos aquí para ser mayordomos, o meros autómatas que repetirán paso a paso las instrucciones dadas por vosotras. El problema de los hijos es que no es como poner u cuadro en el salón, que al final da más o menos igual cómo sea el cuadro, con los hijos ya no vale un «haz lo que quieras, me da igual». Claro que ponemos los pañales mal al principio, ¿qué pasa, todas nacisteis sabiendo como hacerlo bien a la primera? ¿Pasa algo por no hacerlo bien? Si, cansa mucho oír historias y cuentos del tipo, para qué quieren tanta baja si luego le dejan a los hijos con los abuelos y no saben hacer nada. Quita que ya lo hago yo. No, al pediatra le llevo yo que a ti se te olvida preguntar. ¿Por qué has tenido que decirle eso a la tutora? Le he dejado la ropa preparada porque sino me la viste como un payaso.  Si por ti fuera, el niño saldría en mangas de camisa en Enero. 

¿Qué malos somos, verdad? Seguro que 10 años cuidando hijos y la humanidad se extinguiría. 

Ser padre o madre lleva una parte innata, pero en su mayoría es un proceso que se va aprendiendo, es ensayo y error, porque leer, informarse y preguntar ayuda mucho, muchísimo, pero muchas veces aquello que sirve con los demás no va a funcionar con nuestros hijos, pero sí nos puede dar una pista. 

Somos padres, queremos educar a nuestros hijos junto a vosotras, no a vuestras órdenes. No pretendemos quitaros vuestro espacio, eso es imposible, simplemente estamos aquí para recuperar el nuestro, aquel que nunca debimos abandonar, no buscamos más enemigos y dudo que las madres necesiten uno más, hemos venido a educar a nuestros hijos y esta vez nos quedamos.  ¡SOMOS PADRES!

Esto ya es bastante complicado para como para ponernos palos en las ruedas. 

Por si alguien no lo ha visto os dejo el vídeo que desde @padresblogueros hemos hecho como cierre a la campaña de #padresigualitarios Esparemos que os guste.

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¡Feliz día del padre! Los padres en la Red

A pesar de ser las nueve de la mañana, bueno, nueve y media y que hoy esté en casa con mis padres que ven a los nietos de vez en cuando (para que nos entendamos, hoy era un día de «a ver si hay suerte y amanecemos a las 11) pero el zafarrancho de combate que se forma en esta casa sigue siendo el mismo de toda la vida y aquí raro es el día que uno pueda estar despierto a esas horas. 

Toca levantarse pues. Y todo lo malo del madrugón se le quita a uno cundo aparecen corriendo los enanos gritando ¡Felicidades papíííííííí! y deseando que abra la maleta para poder sacar los regalos que hicieron para este día.  Abrimos los regalos (lo flipo un poco con las ideas de las profesoras de ellos), compito a brazo partido con la Patrulla Canina por podernos hacer una fotos los tres juntos, tras un par de ellas decentes y la amenaza de no volver a celebrar nunca más este día, regreso a por mi desayuno y mientras me tomo mi café me asaltan dos sentimientos; que siempre me olvido de traer café a casa de mis padres (lo que se toma aquí no tengo muy claro que deba llamarse café) y dos, que me siento raro, porque es la primera vez que paso este día sin aquella persona que me hizo padre la primera vez ¡y tuvo el valor de repetir de nuevo! Es extraño porque este día sin #laqueNosSoporta no es lo mismo, porque nunca he creído que sea mi día, sino el de los dos. Solo puedo decir, gracias, mil gracias por esta aventura.

Los PADRES en la red


Como sabrán, no soy el único loco que expira sus locuras en ventanas digitales como esta. Desde hace ya unos meses, un grupo selecto de padres, de esos muy muy grandes, nos hemos lanzado a hacer ruido, porque padres ya éramos, pero queremos ahora que se sepa, que hay otras formas de educar, que hay algo llamado coresponsabilidad en la educación de los hijos, que no somos niñeras de sábados por la mañana, ni el conductor de la furgoneta del equipo, somos los padres de nuestros hijos. 

PADRE, palabra que ha sido despojada a lo largo del tiempo y gracias al machismo y la vagueria natural presente en nosotros, de toda su esencia, del verdadero significado de algo tan increíble como la paternidad. Y nos pasa como a las madres suecas (creo que fue en Suecia) de hace muchos años, que se había reducido tanto la natalidad que cuando el gobierno se puso a trabajar para solucionar esto se encontró con que no tenían muy claro como había que educar a los hijos.  Pues eso mismo les pasa a muchos, que en cuanto la cosa se complica dan dos, o doscientos, pasos hacia retaguardia. También eso de ser padre y marido abnegado en todo los aspectos, no solo ya de los hijos, sino del hogar en general, fue declarado ofensa pública por aquellos que un día decidieron que educar a los hijos no estaba a su nivel y tendría que ser relegado a la mujer (la táctica de ante no saber como hacerlo, lo mejor es declararlo inútil ha funcionado toda la vida).

Pero ahora cada vez más padres han decidido seguir ese instinto que nos sale cuando vemos por primera vez a nuestro hijo, cuidarle, abrazarle y pasar con él el mayor tiempo posible. Hasta ahora teníamos muy claro quién era el enemigo, no teníamos mucha idea de como combatirlo, eso hay que reconocerlo, pero sí que había que combatirlo con todas nuestra fuerzas. Y así lo hicimos muchos de nosotros, tanto los que salimos en los medios, en blogs, como esos incontables padres anónimos que simplemente hacen eso, ser padre, sin ninguna otra pretensión. 

Hasta ahora, con cada acción que realizábamos se nos tachaba de calzonazos, de querer ser más papistas que el Papa, gays, de querernos escaquear del curro (tiene gracia esta acusación en este país) y de feminazis (muhahahahah, ¿are you talking to me? Un día me haré una foto de mi cara cuando alguien me lo llama) Pero todo esto siempre veía de los mismo, hombres revestidos de cierto grado de machismo en mayor o menor medida. 

Un nuevo enemigo, ¿de verdad?

Hasta la fecha todo estaba claro, sabíamos quién era el enemigo y más o menos como combatirlo, educación, seguir siendo ejemplo visible y ruido, mucho ruido para poder llegar a todos los rincones posibles. Pero amigo mio, lo que no esperábamos es que el hacer tanto ruido molestase a gran parte del gallinero. ¿Nos habría salido un nuevo enemigo?  Pues no lo tenemos muy claro, pero parece que el ruido está molestando a cierta parte de ¡la comunidad de madres! 

Hasta la fecha, las madres habían estado enzarzadas en discusiones sobre lactancia, epidural, mi niño no come, no duerme, no mea, no fuma, etc. Para ellas, los padres blogueros (y resto de asociaciones de padres) éramos como las primeras mujeres que accedieron a los despachos, quedaban muy monas, le daba un aire nuevo al despacho, era moderno y les hacía salir en la prensa, pero al igual que les pasaba a ellas, en muchas partes resultaron ser brindis al sol, actos cara a la galería, meros experimentos, estaba muy bien, tenías un puesto en la empresa si, pero mientras supieras quién mandaba realmente y cómo se hacían las cosas, porque daba igual lo preparada que llegaras, lo importante es que te quedara claro cual era tu sitio. 

Pues eso mismo parece que pasa ahora y es que me temo que alguien se ha olvidado de un detalle muy importante en nosotros y es que ¡NO SOMOS MADRES, SOMOS PADRES!

Somos padres y tenemos nuestra forma de hacer las cosas, nuestro propio punto de vista y no, no estamos aquí para ser mayordomos, o meros autómatas que repetirán paso a paso las instrucciones dadas por vosotras. El problema de los hijos es que no es como poner u cuadro en el salón, que al final da más o menos igual cómo sea el cuadro, con los hijos ya no vale un «haz lo que quieras, me da igual». Claro que ponemos los pañales mal al principio, ¿qué pasa, todas nacisteis sabiendo como hacerlo bien a la primera? ¿Pasa algo por no hacerlo bien? Si, cansa mucho oír historias y cuentos del tipo, para qué quieren tanta baja si luego le dejan a los hijos con los abuelos y no saben hacer nada. Quita que ya lo hago yo. No, al pediatra le llevo yo que a ti se te olvida preguntar. ¿Por qué has tenido que decirle eso a la tutora? Le he dejado la ropa preparada porque sino me la viste como un payaso.  Si por ti fuera, el niño saldría en mangas de camisa en Enero. 

¿Qué malos somos, verdad? Seguro que 10 años cuidando hijos y la humanidad se extinguiría. 

Ser padre o madre lleva una parte innata, pero en su mayoría es un proceso que se va aprendiendo, es ensayo y error, porque leer, informarse y preguntar ayuda mucho, muchísimo, pero muchas veces aquello que sirve con los demás no va a funcionar con nuestros hijos, pero sí nos puede dar una pista. 

Somos padres, queremos educar a nuestros hijos junto a vosotras, no a vuestras órdenes. No pretendemos quitaros vuestro espacio, eso es imposible, simplemente estamos aquí para recuperar el nuestro, aquel que nunca debimos abandonar, no buscamos más enemigos y dudo que las madres necesiten uno más, hemos venido a educar a nuestros hijos y esta vez nos quedamos.  ¡SOMOS PADRES!

Esto ya es bastante complicado para como para ponernos palos en las ruedas. 

Por si alguien no lo ha visto os dejo el vídeo que desde @padresblogueros hemos hecho como cierre a la campaña de #padresigualitarios Esparemos que os guste.

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Felicidades papás en vuestro día

Tenemos novedades en #papanoara !

Hoy quiero dar muuuuchas felicidades, muchas felicidades a los papás 🙂 es nuestro día. Así que Felicidades Papás!! Y aunque felicito a todos los papás en general… este año mi felicitación va dirigida a 147 papás en concreto. Sois muy grandes muchachos. Gracias de verdad por todo, por vuestra implicación y por acompañarme en este sueño… que está dejando de serlo como demostráis cada día <3<3<3 Va por vosotros amigos, por nosotros!   Ayer os ha conocido muchísima gente… la participación en la campaña #padresigualitarios, el buen hacer del amigo Vicent moviendo las notas de prensa y colocándolas en los lugares…

#dalegas

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10 Mejores películas para un día “vegetal” – El

¡Aquí de regreso para ustedes! Bueno, ya mi esposa compartió el viernes pasado las películas que ella le gusta para un perfecto “veggie day”. Su post fue titulado “10 Mejores películas para un día “vegetal” – Ella. El enlace está al darle “click” en el título. ¡Bueno! Mi lista es un poco diferente a la … Sigue leyendo 10 Mejores películas para un día “vegetal” – El

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M’AGRADA SER PARE

[Puedes leerlo en castellano aquí] Volia escriure sobre un altre tema, però ahir hi vaig pensar i he canviat el que vull escriure. L’altre entrada queda pendent, però l’escriure. Ahir vaig assistir a les Jornades Tècniques del INS Ribot i Serra. Aquestes jornades consistien en explicar als alumnes de 2n d’Animació Sociocultural quines sortides hi…
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Deporte de élite en niños. ¿A favor o en contra?

Hace unos días, en un grupo de papas bloggeros surgió el tema del deporte de élite en niños. Me quedé pensativo y me pregunté, ¿Cual es mi posición, a favor o en contra?. Es algo que hasta el momento no me había cuestionado, seguramente porque no me planteo actualmente que mi hijo llegue a ser un deportista de élite, pero es un tema interesante sobre el que reflexionar.

Imagen www.undodeportivo.com

Me puse a  analizar pros y contras de que niños a edad temprana dediquen parte de su vida al deporte orientado todo ello a poder tener un futuro relacionado con esa actividad. Finalmente llegue a la conclusión : Yo ESTOY A FAVOR. Muchos psicólogos y pedagogos estarán totalmente en contra de esto y seguramente ellos tengan más razón que yo y más formación para dar una postura mejor justificada. Aún así yo voy a intentar explicar el porqué de mi postura.

Creo que en la vida si alguien desea algo, ha de luchar por ello. En mi caso gracias a los esfuerzos académicos, pude ir a la universidad y tener una carrera que me permite tener un oficio. Ese mismo esfuerzo lo habrán realizado deportistas de élite para poder progresar en el deporte y hacer de él su trabajo. Todos sabemos que el esfuerzo académico suele acabar bien, aunque con la crisis actual tener buenos estudios no se asocia siempre a tener trabajo acorde con la formación. En el deporte es diferente. Muchos chicos/as dedican mucho de su tiempo a buscar el sueño de llegar al deporte de élite, pero muy pocos lo consiguen. Y no hablo sólo de fútbol. Aquí es dónde radica la diferencia.

Imagen de www.q10sports.com/

Yo estoy a favor que si un chico o chica tiene potencial en un deporte y tiene posibilidad de progresar, acepte  pertenecer a la base de un club importante o poder entrar en un centro de alto rendimiento. Pero creo que el joven deportista ha de ser consciente de que es un camino duro que a veces no lleva a ningún sitio. Y aquí entra el papel de la familia, algo esencial bajo mi punto de vista. Los padres deben tener el papel de apoyo a su hijo/a, de ser sus seguidores fieles, pero a la vez su consciencia, su particular Pepito Grillo. Su función debería consistir en hacer que el joven deportista pise de pies en el suelo, que en ningún momento deje su formación académica, que tenga un plan B por si el día de mañana no se puede ganar la vida con su deporte.

En lo personal tenemos 2 casos cercanos, un ex-compañero de equipo de Pau que ahora milita en FC Barcelona con  8 años, y un chico de nuestro pueblo que conocemos algo mayor que juega en el RCD Espanyol. En ambos casos estoy seguro que tanto la familia como el niño están haciendo un gran esfuerzo personal, haciendo muchos kilómetros y invirtiendo muchas horas en el fútbol. Cuando hablo con los chicos, están muy felices con la situación y por lo poco que conozco a las familias, creo que tienen un gran apoyo detrás. No pienso que estar en un club de la élite les sea nada negativo, todo lo contrario.

Cualquier deporte tiene niños que sueñan con la elite
Imagen de muralesyvinilos.com

En alguna de las entrevista que hemos realizado a porteros profesionales, al ser preguntados por si tienen sensación de haberse perdido cosas de infancia y juventud al centrarse tanto en el fútbol, todos contestan que tal vez han vivido cosas diferentes pero se sienten afortunados por ello.
Quisiera acabar mi pequeña reflexión realizando una pregunta al aire ¿Si no hubiera niños en el deporte de élite, hubiéramos disfrutado con Rafa Nadal, con Pau Gasol, con Mireia Belmonte , con Marc Márquez y con un gran etcétera? Todos ellos seguro que han dedicado muchísimas horas de su infancia a su deporte y gracias a ello han llegado dónde han llegado. ¿Que hubiera pasado si un niño de Fuentealbilla no hubiera decidido dejarlo todo para ir a la Masía del Barça, al deporte de élite, y se hubiera quedado jugando en Albacete? ¿El gol más famoso de la historia del fútbol español tendría el mismo protagonista? Iniesta es el claro ejemplo de que un gran esfuerzo personal en un chico con un gran potencial, ha sido  un gran éxito vital.

Márquez / Nadal / Belmonte / Gasol 

Por todo ello, creo que deben existir niños en el deporte de élite, porque sin ellos no tendríamos deportistas de élite. Eso sí, siempre con un respaldo detrás, sobre todo de la familia, pero también de clubs, federaciones y resto del entorno del chico/a.

¿Y vosotros, estáis a favor o en contra?

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“No estoy comiendo de más, es que ahora como por dos”

Y… ¿Cómo va el embarazo? Espero que todavía tranquilo. Pues siguiendo el desarrollo del bebé ya toca hablar de la séptima semana. En este período se le considera aun un embrión y tiene el tamaño de un garbanzo, ya está desarrollando sus manos y pies, además posee una pequeña cola que es una extensión de la columna vertebral. Tiene una piel delgada y transparente que deja ver sus venas. En su rostro ya desarrolló parpados y algo del color en los ojos y se deja ver la forma de su nariz. En su interior ya se formaron el hígado y el páncreas. A pesar de ser tan pequeño es bastante inquieto aunque no lo suficiente como para que tu pareja sienta estos movimientos. 

Seguramente las náuseas continúan y vos ya te volviste todo un pro en detectar ese malestar. Hay algunas madres que no padecen ni náuseas ni vómitos, algunas sólo en la mañana y otras todo el día, pero si ves que tu pareja vomita con todo lo que come, sería mejor que la llevaras con un doctor. En mi caso mi esposa trabaja, por lo que estos malestares le atacaban más que todo en el horario de oficina, a veces producidos por algún olor específico. Es bueno acotar que, durante el embarazo, algunos sentidos, como el olfato, se agudizan al punto que se tiene que dejar de usar colonias o lociones para que no moleste a las futuras madres.

Muy probablemente en este momento la pobre pasa hambre todo el día ya que necesita 300 calorías extras por día pero podés ayudarla a que esto no sea así. Por supuesto no es conveniente que, por calmar el hambre, esté comiendo cualquier cosa de la calle, vos podés, pero ella no. Procurá mantenerle paquetes de comida sana: fruta en trozos, galletas de avena, yogurts, jugos en cajitas, palitos de queso, zanahorias pequeñas, etc. En el caso de mi esposa llegó a tolerar de nuevo la lactosa y aprovechó su nueva condición al máximo. A veces el hambre y los antojos le llegarán en el momento que vos estés comiéndote tu hamburguesa o tus costillas, así que te verás obligado a regular un poco tu ingesta de deliciosas grasas y azúcares, al menos en su presencia. Esta condición seguirá por algunas semanas así que es un buen momento para compartir las horas de comida para interactuar y planificar algunas cosas, las que más les preocupen, puede ser por ejemplo hacer un listado de las cosas que van a ir necesitando, (más adelante les paso una lista que les puede servir), o averiguar quién les puede proporcionar algunas de estas cosas, cómo van a pintar el cuarto, fechas de baby-showers, una sesión de fotos, etc.Recordá que lo más importante ahorita es la comunicación y que estés ahí para tu pareja, no permitás que esos momentos se pasen de largo. Les deseo una feliz semana, para la próxima les comparto actividades que pueden hacer mientras esperan.

EscritorDeEscritorio

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“No estoy comiendo de más, es que ahora como por dos”

Y… ¿Cómo va el embarazo? Espero que todavía tranquilo. Pues siguiendo el desarrollo del bebé ya toca hablar de la séptima semana. En este período se le considera aun un embrión y tiene el tamaño de un garbanzo, ya está desarrollando sus manos y pies, además posee una pequeña cola que es una extensión de la columna vertebral. Tiene una piel delgada y transparente que deja ver sus venas. En su rostro ya desarrolló parpados y algo del color en los ojos y se deja ver la forma de su nariz. En su interior ya se formaron el hígado y el páncreas. A pesar de ser tan pequeño es bastante inquieto aunque no lo suficiente como para que tu pareja sienta estos movimientos. 

Seguramente las náuseas continúan y vos ya te volviste todo un pro en detectar ese malestar. Hay algunas madres que no padecen ni náuseas ni vómitos, algunas sólo en la mañana y otras todo el día, pero si ves que tu pareja vomita con todo lo que come, sería mejor que la llevaras con un doctor. En mi caso mi esposa trabaja, por lo que estos malestares le atacaban más que todo en el horario de oficina, a veces producidos por algún olor específico. Es bueno acotar que, durante el embarazo, algunos sentidos, como el olfato, se agudizan al punto que se tiene que dejar de usar colonias o lociones para que no moleste a las futuras madres.

Muy probablemente en este momento la pobre pasa hambre todo el día ya que necesita 300 calorías extras por día pero podés ayudarla a que esto no sea así. Por supuesto no es conveniente que, por calmar el hambre, esté comiendo cualquier cosa de la calle, vos podés, pero ella no. Procurá mantenerle paquetes de comida sana: fruta en trozos, galletas de avena, yogurts, jugos en cajitas, palitos de queso, zanahorias pequeñas, etc. En el caso de mi esposa llegó a tolerar de nuevo la lactosa y aprovechó su nueva condición al máximo. A veces el hambre y los antojos le llegarán en el momento que vos estés comiéndote tu hamburguesa o tus costillas, así que te verás obligado a regular un poco tu ingesta de deliciosas grasas y azúcares, al menos en su presencia. Esta condición seguirá por algunas semanas así que es un buen momento para compartir las horas de comida para interactuar y planificar algunas cosas, las que más les preocupen, puede ser por ejemplo hacer un listado de las cosas que van a ir necesitando, (más adelante les paso una lista que les puede servir), o averiguar quién les puede proporcionar algunas de estas cosas, cómo van a pintar el cuarto, fechas de baby-showers, una sesión de fotos, etc.Recordá que lo más importante ahorita es la comunicación y que estés ahí para tu pareja, no permitás que esos momentos se pasen de largo. Les deseo una feliz semana, para la próxima les comparto actividades que pueden hacer mientras esperan.

EscritorDeEscritorio

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quién pudiera #LivingBookingExperience en Can Bassa

Tenemos novedades en #papanoara !

Poder llevarme a toda la tribu algunos días… fuera de aquí, sin prisas, sin correr colegiodesayunosduchadeberesoblligaciones y todo lo demás 🙂 ¡Qué ilusión me ha hecho poder presentar esta página para participar en el #livingbookingexperience! Salir de la ciudad, de nuestras dinámicas y perdernos en un sitio bonito, que nos ayude a desconectar un poco a todos… que lo necesitamos y además nos lo merecemos 🙂 Francamente, cualquiera de los destinos propuestos valen la pena en sí mismos… pero, esta vez, yo he optado por el que está más lejos. 🙂 Todo el ritual del viaje se pone en marcha……

#dalegas

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El visó-cocodril, la mussaranya impúdica i els bous a la piscina: emocions i altres animalades rurals

drawing_familiar_nature

No hi ha cinemes, semàfors ni embussos, però tenim altres estímuls, aquí al camp. I una escola atenta a les emocions dels nostres infants, tot sigui dit. Tant, que fins i tot es treballa de forma específica l’educació emocional; i en el nostre cas, mira si en som de xulos i ruralites, amb cavalls.

I més que això: nens i nenes han d’escriure periòdicament “la Carta del mes” –suposo que això es fa a d’altres escoles, també-, per relatar moments viscuts i expressar les emocions que se’n deriven, i així compartir-les i parlar-ne amb la resta de la classe.

A la mainada li costa, fer aquest exercici d’introspecció. No només als nostres, ho tenim parlat amb d’altres pares i amb les mestres. Les cartes del mes tendeixen a ser la crònica de la darrera experiència viscuda que els ve al cap, i acaben dient “m’ho vaig passar molt bé”, i llestos.

La qual cosa no treu que el compendi d’anècdotes que s’hi expliquen tingui interès. O fins i tot, com és el cas de la darrera tongada de Cartes d’aquest mes de febrer, que hi aparegui un destil·lat d’animalades emocionants que només és possible en un context no-urbà com el nostre. Algun avantatge havia de tenir la llunyania de la civilització…

Vet aquí el que ens han explicat els nostres nens, mig sopant, mig pixant-se de riure:

La primera carta, del nostre fill gran, relatava un matí passat vora el Fluvià, pescant –bé, intentant-ho- amb els amics del poble, des de l’hort de l’avi d’un d’ells. De sobte, veuen alguna cosa lliscar sobre el riu, que un de la colla identifica, inequívocament, com un cap de cocodril movent-se a flor d’aigua. Emocions? Sorpresa, angoixa, expectació. Totes elles efímeres: als pocs segons el suposat cocodril demostra ser un simple visó americà nedant de riba a riba. No, no som als Everglades de Florida: cocodrils i aligators no en tenim, aquí, si bé de les Amèriques ja ens han envaït visons i tortugues d’aigua…

L’altra crònica, més enrevessada, ens parla d’una tarda passada saltant i xalant al llit elàstic del pati d’un dels amics. Entre bot i bot veuen que un gat del poble es passeja amb alguna cosa a la boca, que encara belluga: una mussaranya! Pedregada al gat, que deixa anar la presa, i ja tenim la pobra mussaranya que passa del foc a les brases: dels ullals del gat, a les urpes dels nens. Se la passen, hi juguen, la remenen, i la mussaranya, menuda com és, fidel al seu instint, busca un foradet fosc per fugir d’estudi i s’esmuny màniga amunt, pel braç d’una de les bessones. S’enfila per la camisa i li arriba a l’aixella, i més enllà: diuen que la pobra nena botava més que sobre el llit elàstic. Sembla ser que la crònica –de la seva germana- parlava només d’una emoció, la seva pròpia: Ja, ja i ja!

La tercera carta, la més bestial. Un amic explica com una tarda, jugant a cals veïns, veu que dos “torus” –dos bous, de la granja que hi ha arran de poble- s’han ficat al pati de casa seva. Nerviosos, no saben com sortir-ne i cal mobilitzar mig poble –una dotzena de persones, no us penseu- per fer-los fora. Un d’ells cau a la piscina, acabada de construir. Els nens pateixen pel bou, els grans per la piscina. Però la bèstia surt tot xino xano i torna intacte, tan sols xop, a la cort. Emocions? “Va ser molt emocionant”. Qui ho dubta!

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6 cosas que no entiendo de la paternidad

Llevo seis años en el club de la paternidad y casi cinco en la sección de la bi-paternidad (no se exciten que tampoco dan premio) y cada día que pasa me entero menos de como funciona y lo mas extraño es, que al final funciona o por lo menos me da esa sensación.

Seis años no te hacen experto en esto, ni seis, ni treinta y seis, porque si la paternidad fuera una ciencia, habría que revisar sus leyes cada mes y las hipótesis los días pares y fiestas de guardar, porque ser padre es como ponerte a estudiar un agujero negro, si tienes curiosidad, ganas y energía vas, aunque tu sexto sentido te diga que salgas de ahí (si, nosotros también tenemos de eso. El problema es que funciona como el culo y todo lo que sale suele ser mierda)

Por eso no entiendo a todos esos que están con el medidor de huevos en la mano todo el día, a  ver quien es mas macho (o garrulo que quizás se entiende mejor) que en el momento en el que asoma la cabeza del niño por la ontananza, huyen a lomos de un sofá orejero hasta la silla de oficina más cercana con la tan manida escusa de que dos huevos se pagan mejor que dos ovarios. No contentos con eso, intentan sumar puntos en el machómetro tachando de bichos raros y calzonazos al resto de hombres que un día cambiaron la silla de oficina por un salto en caída libre, que es como la mayoría de los aún cuerdos por aquellas fechas, vimos la paternidad. Pero parece ser, que mediante un intrigado algoritmo que solo ellos entienden, este tipo de acciones se transforman en puntos para conseguir fama, notoriedad y más lustre en la cornamenta (en el sentido meramente zoológico) con la que afirmarse en la siguiente berrea.


¿Deberíamos pues el resto de padres ser premiados y gozar de reconocimiento? Pues mire usted, le contesto a la gallega, ni si, ni no sino todo lo contrario. Y es que super-padre no existe pero como las meigas y las super-madres habelos, hainos. 

Ah, ¿que no ha quedado claro? Bueno, a ver si ahora. ¿Damos premios a una madre por pasar de 6 a 8 horas en el trabajo y luego otras tantas cuidando de su familia? ¿Damos premios a las amas de casa en su dedicación a la familia en turnos de 24×7? Pues si la respuesta es «si», repartan alguno y si es «non»… pues «non». 

Pero sigo sin entender más cosas, tales como la preocupación por banalidades que hay entorno al mundo de los niños. 

¿Hoy te ha vestido papá, cariño?

Señora. Déjeme en paz yo iba a jugar


No, ha sido el chimpancé en prácticas que tenemos, «cariño». Pobre niño/a, ¿verdad? Vamos, hay niños sirios que dan menos pena (será que a ellos les vestirá su madre). 

Vamos a ver si nos centramos. Imaginemos un día cualquiera de otoño, con una temperatura de otoño, digamos unos 17 grados otoñales. Digamos también que no va a llover y mucho menos nevar y lo sabemos porque para eso tenemos una aplicación en cada móvil que te ocupa media pantalla en decirte el tiempo en los próximos eones. 

Digamos también que, para no ser excesivamente bordes, son las once de la mañana (si, en mi casa no se madruga en exceso. Os dejo que me odiéis, pero solo un poco). Así que recapitulando, otoño, 11 am, 18 grados, sin nubes. ¿Cómo van los niños vestidos? Pues tapados y preparados para ir a jugar al parque porque la finalidad principal de la ropa es protegernos del exterior (aunque está claro que no puede protegernos de los elementos externos y mucho menos de los porculeros).  Así que el atuendo de campaña es zapatillas de deporte (probablemente de llamativos colores y elegidas por ellos. Con 6 años es edad suficiente para decidir con qué ropa sales a la calle), pantalón vaquero o chándal (aquí depende de si hemos podido esquivar o no el escrutinio de mamá) . En caso de chándal llevaremos un abrigo fino y térmico (No, no hay por qué llevar 3 capas por cada grado que baje de 21ºC. La tecnología avanza) Si no sido ese el caso y hoy no hay chándal, llevarán una camiseta y jersey o cazadora. Y así saldremos  a la calle. 

– ¿Pero no van conjuntados? 
– ¿Dirá usted disfrazados?
– Es que una camisa de rallas no pega con el jersey de rombos. ¡Y esos colores!
– Joder, ¿no se pueden juntar? ¿Qué sucede? ¿Se le cortocircuita el condensador de fluzo? Bueno, que no sea por nosotros que no pueda volver a montarse en su escoba, eh?

Vale, ahora en serio. ¿Alguien me puede demostrar cientificamente por qué ciertos colores no pueden combinarse? Verde vs azul. Más de tes colores. Rayas y cuadros, etc. No sé, díganme que sucede. ¿Acaso se va a tomar por culo la entropía del universo? 

Mis hijos van lo más cómodo que se pueda ir según lo permita el tiempo…y su madre. Pero vamos, que cada vez que veo a esas niñas super-mega-osea-que-bien-reconjuntáquevas para llenarte de arena hasta el último de los nidos de abeja, me entra un no se qué por dentro que solo se me pasa con el primer «noooooooo fulanita/menganito no te tires en la arena» y ahí es cuando el bastardo que llevo dentro de descojona de risa. 

Y por si se lo preguntan, mis hijos no van de mierda hasta las orejas (son mu fisnos ellos) y mucho menos si no vamos a volver a casa en muchas horas. 

Y otra pregunta más, ¿por qué circunstancias del destino, por qué combinatoria diabólica tiene que existir el rosa? 

No, no tengo memoria de elefante y no entiendo por qué debería tenerla.

Es que se te ha olvidado la leche, lavar el jersey, pedir cita en el pediatra, llevarles a clase de judo o de inglés, no le has dado de merendar! ¿qué desastre no? ¿Y? ¿Qué pasa si se me ha olvidado? ¿Va a ser un paria toda la vida, un desgraciado, le cerrarán las puertas del cielo y San Pedro le dirá que ya tienen la luz con Iberdrola y Fibra de 300mb?

Mi más sincera enhorabuena, y lo digo de corazón, a aquella o aquel ser (o semi-dios) que nunca se olvida de nada. No es mi caso, que le vamos a hacer. No soy digno de entrar en el Salón Central del Olimpo de los Padres; Soy más de visitar el bar, ya me conocen.

Pero ante los olvidos de citas hay agendas, ante no haber comprado leche para el desayuno, hay bares abiertos (no, no son leyenda. Hay bares que abren a las 7 y 8 de la mañana. Los he visto, con estos ojos), si no van a clase de inglés podemos pasar una tarde escuchando música en inglés o pepa pig o a los perros motorizados esos, o lo que se tercie. Que sean esos los únicos males en su vida. 

¿A dónde vamos?


No voy a decir que no sea de los que nunca sale de casa con una idea en la cabeza, pero vamos, tampoco me rompo mucho la cabeza y me gusta salir a pasear, simplemente por salir. Como en casa, en general somos muy de no complicarnos lo fines de semana, no es que planifiquemos una ruta de pequeños einsteins por la ciudad. Podemos ir a ver algún museo o similar y luego pues ir decidiendo sobre la marcha. 

Que cada uno en su casa haga lo que quiera, pero tengo claro que hacerse un Tourmalet cultural por la ciudad no suele terminar bien. 


Finalizamos…¿hasta cuándo seguiremos con el «pues mi hijo más»? 

No son nuestro trofeo, no son nosotros, ni nuestra proyección del niño que nunca conseguimos ser, ese aún podemos serlo, liberarlo del baúl de los recuerdos y dejar que salga a jugar con nuestros hijos. 

¿Y vosotros, qué es lo que no entendéis?


Un poco de música de la que pongo cuando les voy a buscar al cole



*En breve espero tener preparado un nuevo diseño un poco más agradable de leer. mientras perdonen por la molestias.

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6 cosas que no entiendo de la paternidad

Llevo seis años en el club de la paternidad y casi cinco en la sección de la bi-paternidad (no se exciten que tampoco dan premio) y cada día que pasa me entero menos de como funciona y lo mas extraño es, que al final funciona o por lo menos me da esa sensación.

Seis años no te hacen experto en esto, ni seis, ni treinta y seis, porque si la paternidad fuera una ciencia, habría que revisar sus leyes cada mes y las hipótesis los días pares y fiestas de guardar, porque ser padre es como ponerte a estudiar un agujero negro, si tienes curiosidad, ganas y energía vas, aunque tu sexto sentido te diga que salgas de ahí (si, nosotros también tenemos de eso. El problema es que funciona como el culo y todo lo que sale suele ser mierda)

Por eso no entiendo a todos esos que están con el medidor de huevos en la mano todo el día, a  ver quien es mas macho (o garrulo que quizás se entiende mejor) que en el momento en el que asoma la cabeza del niño por la ontananza, huyen a lomos de un sofá orejero hasta la silla de oficina más cercana con la tan manida escusa de que dos huevos se pagan mejor que dos ovarios. No contentos con eso, intentan sumar puntos en el machómetro tachando de bichos raros y calzonazos al resto de hombres que un día cambiaron la silla de oficina por un salto en caída libre, que es como la mayoría de los aún cuerdos por aquellas fechas, vimos la paternidad. Pero parece ser, que mediante un intrigado algoritmo que solo ellos entienden, este tipo de acciones se transforman en puntos para conseguir fama, notoriedad y más lustre en la cornamenta (en el sentido meramente zoológico) con la que afirmarse en la siguiente berrea.


¿Deberíamos pues el resto de padres ser premiados y gozar de reconocimiento? Pues mire usted, le contesto a la gallega, ni si, ni no sino todo lo contrario. Y es que super-padre no existe pero como las meigas y las super-madres habelos, hainos. 

Ah, ¿que no ha quedado claro? Bueno, a ver si ahora. ¿Damos premios a una madre por pasar de 6 a 8 horas en el trabajo y luego otras tantas cuidando de su familia? ¿Damos premios a las amas de casa en su dedicación a la familia en turnos de 24×7? Pues si la respuesta es «si», repartan alguno y si es «non»… pues «non». 

Pero sigo sin entender más cosas, tales como la preocupación por banalidades que hay entorno al mundo de los niños. 

¿Hoy te ha vestido papá, cariño?

Señora. Déjeme en paz yo iba a jugar


No, ha sido el chimpancé en prácticas que tenemos, «cariño». Pobre niño/a, ¿verdad? Vamos, hay niños sirios que dan menos pena (será que a ellos les vestirá su madre). 

Vamos a ver si nos centramos. Imaginemos un día cualquiera de otoño, con una temperatura de otoño, digamos unos 17 grados otoñales. Digamos también que no va a llover y mucho menos nevar y lo sabemos porque para eso tenemos una aplicación en cada móvil que te ocupa media pantalla en decirte el tiempo en los próximos eones. 

Digamos también que, para no ser excesivamente bordes, son las once de la mañana (si, en mi casa no se madruga en exceso. Os dejo que me odiéis, pero solo un poco). Así que recapitulando, otoño, 11 am, 18 grados, sin nubes. ¿Cómo van los niños vestidos? Pues tapados y preparados para ir a jugar al parque porque la finalidad principal de la ropa es protegernos del exterior (aunque está claro que no puede protegernos de los elementos externos y mucho menos de los porculeros).  Así que el atuendo de campaña es zapatillas de deporte (probablemente de llamativos colores y elegidas por ellos. Con 6 años es edad suficiente para decidir con qué ropa sales a la calle), pantalón vaquero o chándal (aquí depende de si hemos podido esquivar o no el escrutinio de mamá) . En caso de chándal llevaremos un abrigo fino y térmico (No, no hay por qué llevar 3 capas por cada grado que baje de 21ºC. La tecnología avanza) Si no sido ese el caso y hoy no hay chándal, llevarán una camiseta y jersey o cazadora. Y así saldremos  a la calle. 

– ¿Pero no van conjuntados? 
– ¿Dirá usted disfrazados?
– Es que una camisa de rallas no pega con el jersey de rombos. ¡Y esos colores!
– Joder, ¿no se pueden juntar? ¿Qué sucede? ¿Se le cortocircuita el condensador de fluzo? Bueno, que no sea por nosotros que no pueda volver a montarse en su escoba, eh?

Vale, ahora en serio. ¿Alguien me puede demostrar cientificamente por qué ciertos colores no pueden combinarse? Verde vs azul. Más de tes colores. Rayas y cuadros, etc. No sé, díganme que sucede. ¿Acaso se va a tomar por culo la entropía del universo? 

Mis hijos van lo más cómodo que se pueda ir según lo permita el tiempo…y su madre. Pero vamos, que cada vez que veo a esas niñas super-mega-osea-que-bien-reconjuntáquevas para llenarte de arena hasta el último de los nidos de abeja, me entra un no se qué por dentro que solo se me pasa con el primer «noooooooo fulanita/menganito no te tires en la arena» y ahí es cuando el bastardo que llevo dentro de descojona de risa. 

Y por si se lo preguntan, mis hijos no van de mierda hasta las orejas (son mu fisnos ellos) y mucho menos si no vamos a volver a casa en muchas horas. 

Y otra pregunta más, ¿por qué circunstancias del destino, por qué combinatoria diabólica tiene que existir el rosa? 

No, no tengo memoria de elefante y no entiendo por qué debería tenerla.

Es que se te ha olvidado la leche, lavar el jersey, pedir cita en el pediatra, llevarles a clase de judo o de inglés, no le has dado de merendar! ¿qué desastre no? ¿Y? ¿Qué pasa si se me ha olvidado? ¿Va a ser un paria toda la vida, un desgraciado, le cerrarán las puertas del cielo y San Pedro le dirá que ya tienen la luz con Iberdrola y Fibra de 300mb?

Mi más sincera enhorabuena, y lo digo de corazón, a aquella o aquel ser (o semi-dios) que nunca se olvida de nada. No es mi caso, que le vamos a hacer. No soy digno de entrar en el Salón Central del Olimpo de los Padres; Soy más de visitar el bar, ya me conocen.

Pero ante los olvidos de citas hay agendas, ante no haber comprado leche para el desayuno, hay bares abiertos (no, no son leyenda. Hay bares que abren a las 7 y 8 de la mañana. Los he visto, con estos ojos), si no van a clase de inglés podemos pasar una tarde escuchando música en inglés o pepa pig o a los perros motorizados esos, o lo que se tercie. Que sean esos los únicos males en su vida. 

¿A dónde vamos?


No voy a decir que no sea de los que nunca sale de casa con una idea en la cabeza, pero vamos, tampoco me rompo mucho la cabeza y me gusta salir a pasear, simplemente por salir. Como en casa, en general somos muy de no complicarnos lo fines de semana, no es que planifiquemos una ruta de pequeños einsteins por la ciudad. Podemos ir a ver algún museo o similar y luego pues ir decidiendo sobre la marcha. 

Que cada uno en su casa haga lo que quiera, pero tengo claro que hacerse un Tourmalet cultural por la ciudad no suele terminar bien. 


Finalizamos…¿hasta cuándo seguiremos con el «pues mi hijo más»? 

No son nuestro trofeo, no son nosotros, ni nuestra proyección del niño que nunca conseguimos ser, ese aún podemos serlo, liberarlo del baúl de los recuerdos y dejar que salga a jugar con nuestros hijos. 

¿Y vosotros, qué es lo que no entendéis?


Un poco de música de la que pongo cuando les voy a buscar al cole



*En breve espero tener preparado un nuevo diseño un poco más agradable de leer. mientras perdonen por la molestias.

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ASÍ CONCILIAMOS EN CASA

Ayer volví de un Retiro Espiritual a los pies de las montañas de Montserrat. Que tranquilidad, que paz… después de estar con la familia y que los chicos se acostasen, abrí un instante Twitter para ver qué se cocía por ahí y me encuentro al personal (que sigo) revuelto con la conciliación y un programa…

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Los hombres si lloran

Mañana Carlos cumplirá un año. 366 días (caprichoso calendario) desde que llegó a nuestras vidas de golpe y porrazo para cambiar todos los conceptos que teníamos en nuestra mente. Para cambiar todos nuestros parámetros, todos nuestros horarios, todos nuestros esquemas y en definitiva para cambiar nuestras vidas a mejor. Y en este año que cumplimos junto a él […]

La entrada Los hombres si lloran aparece primero en Papa a bordo.

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Cómo funciona eso de la conciliación. Conversación con Gretzky


El otro día vi especialmente atento al Sr. Alcolea con el programa «del Jordi», Salvados creo que se llama… hablaban de conciliación, que debe ser un tema tabú en vuestro país porque las redes sociales echaban humo y el Muy y su santa debatían como si fueran novios sin el cansancio que resulta de las responsabilidades que traen los hijos.

El energúmeno se quedó sopa en el sofá y a media noche se levantó para irse a la cama. En el pasillo le abordé con el correspondiente grito ahogado de un tipo miedoso al que no le gustan los sobresaltos:

el milagro de la conciliación

Gretzky: Oye Alcolea, esto de la conciliación, de la que todos habláis, ¿en qué consiste?

Yo: Básicamente en adaptar los horarios laborales de los padres con la necesidad de disponer de un tiempo mínimo para criar y educar a los hijos.

G: En mi Polonia natal este debate no tenía sentido, en los años 60 estaba claro que la mujer tenía que encargarse de esas tareas.

Yo: Ya, pero la sociedad avanza Gret, y con ella la mujer se ha ido incorporando al mercado laboral surgiendo un nuevo modelo de familia mayoritario en el que ambos progenitores trabajan.

G: Los hombres como yo trabajábamos en dos sitios para llevar el pan a casa. Yo lo hice en una mina de sal en turno de mañana y reparando pequeños desperfectos por las tardes… eso sí, sin cotizar, “a lo mediterráneo”. El problema ahora está en que lo queréis todo: dos autos, dos televisiones lo más finas y curvas posibles, canales de pago, viajes, restaurantes… todo por ser más y mejor que el de al lado.

Yo: Si he de serte sincero no me atrevo a quitarte la razón en esto último que comentas. Pero esa lectura no justifica el resto Gret, yo tengo una hija y un hijo y me preocupa que Little Ana sigue partiendo en desventaja laboral con respecto al Lil´Dani.

G: No acabo de entenderlo…

Yo: Es sencillo, si yo hago una entrevista de trabajo a dos candidatos igual de preparados, estando ambos en edad de ser papás, escogeré al hombre pues me aseguro que no va a faltar 16 semanas en un momento dado.

G: Pues que le den de manera obligatoria 8 semanas a la madre y 8 al padre, ya está. Ambos parten con la misma “desventaja” que tiene cojones Alcolea, que no os da.

Yo: Mmm… ya, ¿y qué me dices de la posibilidad que tienen en Suecia de quedarse con los hijos en casa cuando están malos? ¡Pagado por el Estado! Estaríamos todo el día de baja por este motivo con tal de no ir a trabajar.
 
G: Pon un sistema de bajas como el de la seguridad social pero para hijos, y que las guarderías, si fuesen públicas, contrastasen que el niño no ha acudido.

Yo: Es que lo ves todo muy sencillo…

G: Un amigo mío me dijo una vez que a menudo el camino más corto es, sencillamente, el camino adecuado.

Yo: No sé si las horas a las que mantenemos esta conversación son muy normales Gret, los niños están dormidos y les vamos a despertar.

G: Pues les vuelves a dormir, mira tú que problema.

Yo: Eres un cachondo, como a ti las horas de sueño no te suponen problema alguno. Por cierto, y ya para acabar, hay un problema al que, de verdad, no le encuentro solución: en una empresa pequeña en que un trabajador coge una reducción de jornada por cuidado de hijos deja al empresario sin empleado a última hora de la tarde. ¿eso cómo lo solucionas? ¿contratando a alguien por 2 horas? Sabes de sobra que te va a dejar tirado en cuanto encuentre un trabajo con mejores condiciones.

G: Pues ahí me coges en fuera de juego, en Suecia dicen que llaman a jubilados, no?

Yo: Eso no te lo crees ni tú. 

G: Es verdad, eso no se lo cree nadie.

Joder Gret, venga que no son horas, que mañana hay que currar y luego tengo que llevar a la niña a la piscina, hacer la cena, la comida del día siguiente

G: Eso te pasa por blando, qué manía os ha dado con ayudar en casa.

Yo: La culpa la tienen mis padres, que no me han enseñado otra cosa que no sea compartir las tareas.

G: Es que la educación, por desgracia, es el origen de todo. 

Yo: La educación debe ser el punto de partida para encontrar la solución, eso es así. Buenas noches, Gretzky. 

G: Dobrywieczór,Alcolea.

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Cómo funciona eso de la conciliación. Conversación con Gretzky


El otro día vi especialmente atento al Sr. Alcolea con el programa «del Jordi», Salvados creo que se llama… hablaban de conciliación, que debe ser un tema tabú en vuestro país porque las redes sociales echaban humo y el Muy y su santa debatían como si fueran novios sin el cansancio que resulta de las responsabilidades que traen los hijos.

El energúmeno se quedó sopa en el sofá y a media noche se levantó para irse a la cama. En el pasillo le abordé con el correspondiente grito ahogado de un tipo miedoso al que no le gustan los sobresaltos:

el milagro de la conciliación

Gretzky: Oye Alcolea, esto de la conciliación, de la que todos habláis, ¿en qué consiste?

Yo: Básicamente en adaptar los horarios laborales de los padres con la necesidad de disponer de un tiempo mínimo para criar y educar a los hijos.

G: En mi Polonia natal este debate no tenía sentido, en los años 60 estaba claro que la mujer tenía que encargarse de esas tareas.

Yo: Ya, pero la sociedad avanza Gret, y con ella la mujer se ha ido incorporando al mercado laboral surgiendo un nuevo modelo de familia mayoritario en el que ambos progenitores trabajan.

G: Los hombres como yo trabajábamos en dos sitios para llevar el pan a casa. Yo lo hice en una mina de sal en turno de mañana y reparando pequeños desperfectos por las tardes… eso sí, sin cotizar, “a lo mediterráneo”. El problema ahora está en que lo queréis todo: dos autos, dos televisiones lo más finas y curvas posibles, canales de pago, viajes, restaurantes… todo por ser más y mejor que el de al lado.

Yo: Si he de serte sincero no me atrevo a quitarte la razón en esto último que comentas. Pero esa lectura no justifica el resto Gret, yo tengo una hija y un hijo y me preocupa que Little Ana sigue partiendo en desventaja laboral con respecto al Lil´Dani.

G: No acabo de entenderlo…

Yo: Es sencillo, si yo hago una entrevista de trabajo a dos candidatos igual de preparados, estando ambos en edad de ser papás, escogeré al hombre pues me aseguro que no va a faltar 16 semanas en un momento dado.

G: Pues que le den de manera obligatoria 8 semanas a la madre y 8 al padre, ya está. Ambos parten con la misma “desventaja” que tiene cojones Alcolea, que no os da.

Yo: Mmm… ya, ¿y qué me dices de la posibilidad que tienen en Suecia de quedarse con los hijos en casa cuando están malos? ¡Pagado por el Estado! Estaríamos todo el día de baja por este motivo con tal de no ir a trabajar.
 
G: Pon un sistema de bajas como el de la seguridad social pero para hijos, y que las guarderías, si fuesen públicas, contrastasen que el niño no ha acudido.

Yo: Es que lo ves todo muy sencillo…

G: Un amigo mío me dijo una vez que a menudo el camino más corto es, sencillamente, el camino adecuado.

Yo: No sé si las horas a las que mantenemos esta conversación son muy normales Gret, los niños están dormidos y les vamos a despertar.

G: Pues les vuelves a dormir, mira tú que problema.

Yo: Eres un cachondo, como a ti las horas de sueño no te suponen problema alguno. Por cierto, y ya para acabar, hay un problema al que, de verdad, no le encuentro solución: en una empresa pequeña en que un trabajador coge una reducción de jornada por cuidado de hijos deja al empresario sin empleado a última hora de la tarde. ¿eso cómo lo solucionas? ¿contratando a alguien por 2 horas? Sabes de sobra que te va a dejar tirado en cuanto encuentre un trabajo con mejores condiciones.

G: Pues ahí me coges en fuera de juego, en Suecia dicen que llaman a jubilados, no?

Yo: Eso no te lo crees ni tú. 

G: Es verdad, eso no se lo cree nadie.

Joder Gret, venga que no son horas, que mañana hay que currar y luego tengo que llevar a la niña a la piscina, hacer la cena, la comida del día siguiente

G: Eso te pasa por blando, qué manía os ha dado con ayudar en casa.

Yo: La culpa la tienen mis padres, que no me han enseñado otra cosa que no sea compartir las tareas.

G: Es que la educación, por desgracia, es el origen de todo. 

Yo: La educación debe ser el punto de partida para encontrar la solución, eso es así. Buenas noches, Gretzky. 

G: Dobrywieczór,Alcolea.

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