Cómo vive papá el embarazo

El embarazo es una etapa en general muy bonita donde se van presentando y experimentando momentos hermosos dentro del desarrollo del bebé.  A lo largo de esos 9 meses -o 40 semanas- nos enteramos por primera vez que estamos esperando […]

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JO TAMBÉ VULL DONAR EL PIT

[Puedes leerlo en castellano aquí] Doncs sí, amigues i amics, a mi m’agradaria poder donar el pit. Resulta que l’atzar evolutiu va decidir que fossin les femelles dels mamífers les que tinguessin la capacitat d’alletar els seus descendents. Vull donar el pit pel vincle emocional que genera entre la mare i el fill o filla….
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Un papá de cuatro manos…

   En esto de ser #PapáPrimerizo o #papá en general a veces “La necesidad potencia el ingenio” cuando la demanda alimenticia de tu bebé está en apogeo pero la tuya también existe este invento maravilloso, el #SantoFular una suerte de tela muy larga y resistente que se amarra a tu cuerpo de una forma especial […]

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Herramientas de control parental en internet

Uno de los grandes retos de Internet y una de las mayores preocupaciones de los padres cuando los niños se acercan a este medio es su seguridad y poder filtrar los contenidos a los que estos acceden.

Y es que cada vez vivimos más ‘conectados’ a Internet y cada vez este contacto se produce más pronto.

Prohibir ya no funciona

Al principio muchos padres se planteaban una estrategia de protección basada en impedir el acceso a Internet a sus hijos.

Sin embargo, esto es cada vez más difícil y con el tiempo se ha demostrado de que este método (a pesar de basarse en la mejor de las intenciones) no funciona. De hecho es inviable.

Hace una década era fácil: le ponías contraseña al ordenador y listo. Es más, para poder navegar deberían saber escribir y leer, pero ahora ya no hace falta ni eso. Hoy en día tenemos Internet en el teléfono, en las tablets (también infantiles, aunque de eso os hablaré en otro artículo), en el blueray y en la televisión… ¡hasta en la nevera!

Con esa presencia de Internet en nuestras vidas, las viejas estrategias pierden el sentido.

La solución: educación y control

Hoy por hoy la solución no pasa por la prohibición, sino por la educación y el control.

Educación

La solución, una vez más, se basa en la educación de nuestros hijos e hijas para convertirlos en personas capaces de reconocer y evitar peligros.

En este aspecto influye, muchísimo más que lo que les digamos, todo aquello que nos vean hacer.

Los adultos somos influenciadores de los pequeños ‘por imitación’. Es decir, los niños tienden a repetir las conductas que nos vean a los adultos tanto en la familia como en el colegio.
Si… en el colegio también son unos grandes influenciadores tecnológicos.

Por más que nos empeñemos en repetir que la educación se la dan los padres y los conocimientos los aprenden en el colegio, la verdad es que en el caso de la alfabetización tecnológica ambos entornos son extremadamente influyentes.

A pesar de que en el colegio fomenten y utilicen la tecnología en el día a día suele ser en casa en dónde tendrán su primera toma de contacto con ella y aquí es dónde nos toca predicar con el ejemplo.

Así, lejos de alejar a los niños de la tecnología deberíamos animarles a usarla de forma responsable. Algunas de las acciones que podemos llevar a cabo:

Limitar las horas de uso de dispositivos de pantalla

Es vital que se haga una utilización dosificada de las ‘pantallas’. Las horas de televisión, ordenador, tablet, consolas,… todas suman, y ese total debería de ser limitado.

De esto depende, no solamente el uso inteligente de estos recursos, sino también la salud visual de los peques.

No todo son juegos

A pesar de que jugando es como mejor aprendemos todo en la vida hay que enseñarles que la tecnología no sirve exclusivamente para jugar.

Utilizar el GPS, comprender para que sirve un teléfono móvil, el concepto de Internet, la utilidad de las compras online, diferenciar entre publicidad y utilidad… todos estos conceptos deberíamos hacerselos ver en cuanto tengan la capacidad de entenderlo (…y nosotros la de explicarlo).

Proteger de la tecnología …con más tecnología

En el caso de la tecnología, al igual que ocurre con la mayoría de los venenos, en su origen encontramos el antídoto.

Afortunadamente existen hoy en día muchas herramientas que nos permiten controlar y limitar la utilización de dispositivos electrónicos de una forma más o menos»desatendida».

¿Cómo elegir la herramienta perfecta?

Hay herramientas para todo tipo de dispositivos, pero no todas ofrecen las mismas posibilidades y la elección de una herramienta u otra dependerá sobretodo de la edad del niño, el dispositivo que utilice y el uso que haga del mismo.

Entre las posibilidades que nos brindan estas herramientas están:

  • Control de sitios web visitados
  • Bloqueo de sitios web no adecuados
  • Conexión remota de los padres
  • Control de ubicación
  • Bloqueo de aplicaciones
  • Limitación de tiempos
  • Registro y auditoría de uso

Algunas herramientas de control parental

Existe una gran oferta de herramientas para el control parental. Esto es bueno, pero cuando hay mucha oferta a veces es bueno tener algunas ideas por dónde empezar a mirar. Así que yo te voy a hablar un par de ellas que, en mi opinión, tienen buena pinta y las estoy valorando seriamente para utilizarlas con Alonso dentro de nada.

Qustodio

Desde mi punto de vista el punto fuerte de esta herramienta es que es multiplataforma… pero multiplataforma de verdad. Funciona en Windows, Mac, Android, iOS, Kinddle y Nook (¡Nook! ¡Por favor! ¡¿Que es Nook?!) …bueno, en realidad me falta Linux.
Entre sus utilidades están que bloquea la pornografía, permite bloquear aplicaciones o juegos, establecer límites de tiempo de uso, hace seguimiento de redes sociales y controla mensajes de texto y llamadas.
Es una herramienta de pago, pero dispone de una versión gratuita para un solo dispositivo y un solo usuario que nos puede servir para utilizarla y comprobar sus ventajas.
Si de verdad se quiere hacer uso de todo el potencial habrá que pagar una cuenta premium para 5 dispositivos (por 34,95€/año) o para 10 dispositivos (por 60,95€/año)

Family Time

Esta es una interesante herramienta que funciona en iOS, Android y Kinddle.

Sus funciones las dividen en 3 áreas:

  • FamilyWatch: permite a los padres acceder al registro de llamadas, historial de navegación, contactos y aplicaciones instaladas en todo momento
  • FamilyTrack: permite saber dónde está y dónde ha estado en cada momento el niño… pero incluye una interesante novedad llamada «Lugares Geo-Cercados». Esto permite establecer cercos virtuales alrededor de determinados lugares de forma que se nos avise si el niño cruz uno de esos cercos.
  • FamilyCare: permite poner aplicaciones en la lista negra, bloquear el teléfono e incluso controlar el exceso de velocidad (¿para hijos que conducen?). Pero en mi opinión lo más interesante en este apartado es el botón de pánico que hará que el peque se ponga en contacto fácilmente si se encuentra en cualquier peligro.
Es una aplicación de pago que se puede obtener desde 1,15$ al mes para 5 dispositivos de niño (ilimitados para los padres)
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Herramientas de control parental en internet

Uno de los grandes retos de Internet y una de las mayores preocupaciones de los padres cuando los niños se acercan a este medio es su seguridad y poder filtrar los contenidos a los que estos acceden.

Y es que cada vez vivimos más ‘conectados’ a Internet y cada vez este contacto se produce más pronto.

Prohibir ya no funciona

Al principio muchos padres se planteaban una estrategia de protección basada en impedir el acceso a Internet a sus hijos.

Sin embargo, esto es cada vez más difícil y con el tiempo se ha demostrado de que este método (a pesar de basarse en la mejor de las intenciones) no funciona. De hecho es inviable.

Hace una década era fácil: le ponías contraseña al ordenador y listo. Es más, para poder navegar deberían saber escribir y leer, pero ahora ya no hace falta ni eso. Hoy en día tenemos Internet en el teléfono, en las tablets (también infantiles, aunque de eso os hablaré en otro artículo), en el blueray y en la televisión… ¡hasta en la nevera!

Con esa presencia de Internet en nuestras vidas, las viejas estrategias pierden el sentido.

La solución: educación y control

Hoy por hoy la solución no pasa por la prohibición, sino por la educación y el control.

Educación

La solución, una vez más, se basa en la educación de nuestros hijos e hijas para convertirlos en personas capaces de reconocer y evitar peligros.

En este aspecto influye, muchísimo más que lo que les digamos, todo aquello que nos vean hacer.

Los adultos somos influenciadores de los pequeños ‘por imitación’. Es decir, los niños tienden a repetir las conductas que nos vean a los adultos tanto en la familia como en el colegio.
Si… en el colegio también son unos grandes influenciadores tecnológicos.

Por más que nos empeñemos en repetir que la educación se la dan los padres y los conocimientos los aprenden en el colegio, la verdad es que en el caso de la alfabetización tecnológica ambos entornos son extremadamente influyentes.

A pesar de que en el colegio fomenten y utilicen la tecnología en el día a día suele ser en casa en dónde tendrán su primera toma de contacto con ella y aquí es dónde nos toca predicar con el ejemplo.

Así, lejos de alejar a los niños de la tecnología deberíamos animarles a usarla de forma responsable. Algunas de las acciones que podemos llevar a cabo:

Limitar las horas de uso de dispositivos de pantalla

Es vital que se haga una utilización dosificada de las ‘pantallas’. Las horas de televisión, ordenador, tablet, consolas,… todas suman, y ese total debería de ser limitado.

De esto depende, no solamente el uso inteligente de estos recursos, sino también la salud visual de los peques.

No todo son juegos

A pesar de que jugando es como mejor aprendemos todo en la vida hay que enseñarles que la tecnología no sirve exclusivamente para jugar.

Utilizar el GPS, comprender para que sirve un teléfono móvil, el concepto de Internet, la utilidad de las compras online, diferenciar entre publicidad y utilidad… todos estos conceptos deberíamos hacerselos ver en cuanto tengan la capacidad de entenderlo (…y nosotros la de explicarlo).

Proteger de la tecnología …con más tecnología

En el caso de la tecnología, al igual que ocurre con la mayoría de los venenos, en su origen encontramos el antídoto.

Afortunadamente existen hoy en día muchas herramientas que nos permiten controlar y limitar la utilización de dispositivos electrónicos de una forma más o menos»desatendida».

¿Cómo elegir la herramienta perfecta?

Hay herramientas para todo tipo de dispositivos, pero no todas ofrecen las mismas posibilidades y la elección de una herramienta u otra dependerá sobretodo de la edad del niño, el dispositivo que utilice y el uso que haga del mismo.

Entre las posibilidades que nos brindan estas herramientas están:

  • Control de sitios web visitados
  • Bloqueo de sitios web no adecuados
  • Conexión remota de los padres
  • Control de ubicación
  • Bloqueo de aplicaciones
  • Limitación de tiempos
  • Registro y auditoría de uso

Algunas herramientas de control parental

Existe una gran oferta de herramientas para el control parental. Esto es bueno, pero cuando hay mucha oferta a veces es bueno tener algunas ideas por dónde empezar a mirar. Así que yo te voy a hablar un par de ellas que, en mi opinión, tienen buena pinta y las estoy valorando seriamente para utilizarlas con Alonso dentro de nada.

Qustodio

Desde mi punto de vista el punto fuerte de esta herramienta es que es multiplataforma… pero multiplataforma de verdad. Funciona en Windows, Mac, Android, iOS, Kinddle y Nook (¡Nook! ¡Por favor! ¡¿Que es Nook?!) …bueno, en realidad me falta Linux.
Entre sus utilidades están que bloquea la pornografía, permite bloquear aplicaciones o juegos, establecer límites de tiempo de uso, hace seguimiento de redes sociales y controla mensajes de texto y llamadas.
Es una herramienta de pago, pero dispone de una versión gratuita para un solo dispositivo y un solo usuario que nos puede servir para utilizarla y comprobar sus ventajas.
Si de verdad se quiere hacer uso de todo el potencial habrá que pagar una cuenta premium para 5 dispositivos (por 34,95€/año) o para 10 dispositivos (por 60,95€/año)

Family Time

Esta es una interesante herramienta que funciona en iOS, Android y Kinddle.

Sus funciones las dividen en 3 áreas:

  • FamilyWatch: permite a los padres acceder al registro de llamadas, historial de navegación, contactos y aplicaciones instaladas en todo momento
  • FamilyTrack: permite saber dónde está y dónde ha estado en cada momento el niño… pero incluye una interesante novedad llamada «Lugares Geo-Cercados». Esto permite establecer cercos virtuales alrededor de determinados lugares de forma que se nos avise si el niño cruz uno de esos cercos.
  • FamilyCare: permite poner aplicaciones en la lista negra, bloquear el teléfono e incluso controlar el exceso de velocidad (¿para hijos que conducen?). Pero en mi opinión lo más interesante en este apartado es el botón de pánico que hará que el peque se ponga en contacto fácilmente si se encuentra en cualquier peligro.
Es una aplicación de pago que se puede obtener desde 1,15$ al mes para 5 dispositivos de niño (ilimitados para los padres)
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Aprender y Entretener

Son muchas las aplicaciones informáticas que se emplean hoy en día con fines didácticos. Hoy os traigo un artículo del periódico www.eldiario.es que os puede servir como sugerencia para aplicar con vuestros hijos. El artículo nos cuenta las ventajas de…

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“Mi amor, creo que ya te están creciendo”

Buenos días, padres en potencia, “papás embarazados” como
dicen algunos sitios de maternidad, ¿Cómo les está yendo? Para este momento ya
deben estar viendo algunos cambios en sus amadas parejas, tal vez no en la
pancita sino en partes más llamativas como los pechos, por ejemplo. Esto sucede
porque se ensanchan los conductos por donde la leche materna ha de pasar. Es un
buen momento para que la motivés a buscar brassieres más grandes, pensando en
su comodidad y por salud. Dependiendo de la confianza que se tengan podés
ofrecerte para acompañarla o sugerir que sea su mamá o su hermana la que se dé
a esta tarea. Además me imagino que sigue sufriendo de mucho cansancio así que no
seas desgraciado y echale la mano, nunca está de más hacerse
el útil, aunque por otro lado podés tirarte a su lado en la cama y acuchucharla
a lo descarado, se lo merece.

Siguiendo el desarrollo del embarazo hoy nos toca hablar
sobre la octava semana de embarazo, podríamos decir el final del segundo mes.

Para este momento, tu bebé ya tiene más definidos los dedos,
tanto de las manos como de los pies y la “cola embriónica” ya casi ha
desaparecido, además, ya están formados los tubos respiratorios que van desde
la garganta hasta los pulmones que siguen en desarrollo. Ha llegado al tamaño
de lo que conocemos en Guate como “piloy”. Tamaño aun pequeño como para que se
sientan sus constantes movimientos.

En su cerebro se están realizando las conexiones nerviosas que
forman los canales neurales primitivos. En sus brazos y piernas ya se formaron
las articulaciones por lo que ya goza de movimientos.

Entre los consejos que quiero compartirte en esta nota es la
planificación de “Baby-Showers”. Por supuesto el más esperado por nosotros
padres es el “Baby-Chupe”, sí, se vale y existe. Como su nombre lo indica es
una reunión, a menudo exclusiva para papás, en la que tus amigos llegan con cerveza,
ron, vodka, tequila, whisky o la bebida de su elección y algún regalo, definido
con anterioridad, para el retoño, sean pañales, pachas, ropa, etc. Pueden haber
juegos o no, vos decidís. Pero aparte de toda esta diversión también podés
ayudar a tu pareja organizando las fechas para los “Baby-Showers” ofrecidos
para ellas o en pareja.

Para comenzar definamos que estas reuniones son ofrecidas por
amistades o familiares. Podés hacer un listado de las cosas que necesitan, es
bueno que tomen en cuenta que los regalos pueden ser monetarios también. En
esta modalidad se pide una cuota en calidad de regalo. Pueden ser temáticos:
Pañales y toallas húmedas, ropa, baño, etc. Además en estas reuniones se realizan
juegos y existen lugares en donde venden cosas como loterías y demás.
Generalmente el primero es ofrecido por la mamá de tu pareja. 

Por suerte no es obligatorio para uno de papá asistir pero seguro te va a tocar cargar regalos al final.

Para la otra hablamos un poquito de vacunas o algún tema que
propongan.

¡Animo, papás que faltan muchas sorpresas aun!

EscritorDeEscritorio

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“Mi amor, creo que ya te están creciendo”

Buenos días, padres en potencia, “papás embarazados” como
dicen algunos sitios de maternidad, ¿Cómo les está yendo? Para este momento ya
deben estar viendo algunos cambios en sus amadas parejas, tal vez no en la
pancita sino en partes más llamativas como los pechos, por ejemplo. Esto sucede
porque se ensanchan los conductos por donde la leche materna ha de pasar. Es un
buen momento para que la motivés a buscar brassieres más grandes, pensando en
su comodidad y por salud. Dependiendo de la confianza que se tengan podés
ofrecerte para acompañarla o sugerir que sea su mamá o su hermana la que se dé
a esta tarea. Además me imagino que sigue sufriendo de mucho cansancio así que no
seas desgraciado y echale la mano, nunca está de más hacerse
el útil, aunque por otro lado podés tirarte a su lado en la cama y acuchucharla
a lo descarado, se lo merece.

Siguiendo el desarrollo del embarazo hoy nos toca hablar
sobre la octava semana de embarazo, podríamos decir el final del segundo mes.

Para este momento, tu bebé ya tiene más definidos los dedos,
tanto de las manos como de los pies y la “cola embriónica” ya casi ha
desaparecido, además, ya están formados los tubos respiratorios que van desde
la garganta hasta los pulmones que siguen en desarrollo. Ha llegado al tamaño
de lo que conocemos en Guate como “piloy”. Tamaño aun pequeño como para que se
sientan sus constantes movimientos.

En su cerebro se están realizando las conexiones nerviosas que
forman los canales neurales primitivos. En sus brazos y piernas ya se formaron
las articulaciones por lo que ya goza de movimientos.

Entre los consejos que quiero compartirte en esta nota es la
planificación de “Baby-Showers”. Por supuesto el más esperado por nosotros
padres es el “Baby-Chupe”, sí, se vale y existe. Como su nombre lo indica es
una reunión, a menudo exclusiva para papás, en la que tus amigos llegan con cerveza,
ron, vodka, tequila, whisky o la bebida de su elección y algún regalo, definido
con anterioridad, para el retoño, sean pañales, pachas, ropa, etc. Pueden haber
juegos o no, vos decidís. Pero aparte de toda esta diversión también podés
ayudar a tu pareja organizando las fechas para los “Baby-Showers” ofrecidos
para ellas o en pareja.

Para comenzar definamos que estas reuniones son ofrecidas por
amistades o familiares. Podés hacer un listado de las cosas que necesitan, es
bueno que tomen en cuenta que los regalos pueden ser monetarios también. En
esta modalidad se pide una cuota en calidad de regalo. Pueden ser temáticos:
Pañales y toallas húmedas, ropa, baño, etc. Además en estas reuniones se realizan
juegos y existen lugares en donde venden cosas como loterías y demás.
Generalmente el primero es ofrecido por la mamá de tu pareja. 

Por suerte no es obligatorio para uno de papá asistir pero seguro te va a tocar cargar regalos al final.

Para la otra hablamos un poquito de vacunas o algún tema que
propongan.

¡Animo, papás que faltan muchas sorpresas aun!

EscritorDeEscritorio

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Grues i cigonyes cel amunt, pixallits arran de terra

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I si alcem la mirada una mica, i observem i escoltem el cel?

Per a la mainada petita és tot un repte, gaudir dels ocells en vol. Jo mateix, recordo que abans dels nou-deu anys veia els ocells volant al cel com a mers –i avorrits- “puntets al cel”, ireconeixibles, llunyans, inerts, quasi; i aquí em teniu ara, ocellaire empedreït. Fins que no ets capaç de trobar-los (i seguir-los!) amb els prismàtics, els ocells en vol són inabastables. Més val centrar-se en els ànecs i les polles nedant, els flamencs i els bernats aturats vora un estany, o els pardals i les mallerengues al brancatge proper.

Hi ha excepcions. O no.

Dilluns de Pasqua al matí, a l’estany de Vilaüt, als Aiguamolls de l’Empordà. Són quarts d’onze, el sol ja ben enlaire comença a escalfar l’ambient i ja tornem de l’aguait, on hem gaudit a base de bé de tot l’ocellam esmentat. De sobte, uns gemecs com de trompeta llunyana ens criden l’atenció. Un estol d’una quinzena de grues formidables s’alcen sobre uns prats, més enllà del nostre camp de visió des de l’aguait. Les segueixen una, dues, deu, vint, cinquanta, cent… gairebé dues centes cigonyes! Unes i altres havien estat aquests últims dies de festa pasturant pels herbassars i maresmes de la zona, carregant bateries en una etapa del seu viatge, des del sud d’Espanya –o l’Àfrica en el cas de les cigonyes-, fins ves a saber quin país al nord dels Pirineus, allà a l’Europa culta, desvetllada i feliç (diuen). Sedimentades, en argot ornitològic: fent servir els aiguamolls com a estació de servei en el seu llarg viatge. No em canso de pensar-ho, cada primavera: us imagineu que aquests paratges haguessin acabat convertits en urbanitzacions i camps de blat de moro? On haurien reposat, tants ocells migradors, abans de travessar el Pirineu?

planeur contre planeur

hulotte56-z-1

El cas és que les grues, amb el seu batec energètic, lideren aquesta operació sortida de setmana Santa i les cigonyes, deixant-se enlairar mandroses, planant passivament, van fent espirals mica en mica, levitant cel amunt. L’escena em recorda un fabulós exemplar de l’extraordinària revista infantil de natura francesa “La hulotte” (traduïda al castellà amb el nom de “El cárabo”), titolada precisament “Planeur contre Planeur”, on s’explicava amb gran comicitat un suposat duel entre les estratègies de vol de grues i cigonyes, més energètiques i disciplinades les primeres, molt més passives les segones.

 

 

 

 

Unes i altres, grandioses i imponents, just a sobre nostre, són un espectacle per als sentits. I saber que estem presenciant aquest moment crucial del seu llarg viatge afegeix èpica a l’escena. Però la vivència és diferent, segons l’edat dels espectadors: jo al·lucino. El meu fill de nou anys, crec que també. Sa germana de set alça la vista dels pixallits de vora el camí, sí, i mira l’estol una bona estona. Però la petita de quatre sembla no veure-hi, més enllà del ramet de flors que està collint per la mare, i si no fos perquè insistim, ni els veuria. Per a ella més val una floreta a la mà, que cent ocells volant. Temps al temps, espero.

grues i pixallits

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Jesús Calleja es un dominguero

Hola Jesús, siento comunicarte la reflexión a la que he llegado tras años de experiencias sufridas en primera persona: eres un dominguero de esos que van al campo con su cesta de mimbre y su mantel a cuadros. Marchas a la montaña más alta y aislada del Nepal, a nadar con tiburones a Sudáfrica o a bucear en los zenotes más inexplorados y desconocidos de México, vas con todo tu equipo de expertos, accesorios de última generación, teléfonos vía satélite, pero te falta el ingrediente más relevante para hacer de tus viajes una aventura al filo de lo imposible: dos hijos de 1 y 5 años de carácter inquieto.
Te animo a que planifiques el próximo desafío extremo: Desayuno en el centro comercial con “la Muy y el niño Tractor”. Básicamente trata de elegir un sábado cualquiera del mes y premiarte por la larga semana de trabajo con un desayuno a full: café con leche, zumo de naranja, huevos revueltos, bacon, tortitas, patatas fritas, churros… suena muy apetitoso e idílico, pero ahora toca contar la verdad.

Jesús Calleja es despertado por los primeros rayos de sol que atraviesan su ventana desprovista de persianas en el albergue de montañeros del campo base del Kanchenjunga. Entre bostezos se viste cumpliendo meticulosamente con la rutina de ponerse cada capa de ropa en el orden establecido para un clima tan severo al que se va a enfrentar.
A un servidor no lo despiertan los rayos de sol, es muy probable que el niño Tractor se aproxime sigiloso a nuestra cama mientras dormimos, arrime su cara a 3 cm. de la mía y, con los ojos muy abiertos y habiendo exhalado durante dos segundos todo el aire que cupiera en sus pulmones, profiriese un grito: PAPÁAAAAA! Ya está, son las 7:15 y el mundo se pone en marcha. Nosotros también seguimos nuestras rutinas para vestirnos: básicamente consiste en perseguir a Little Dani por toda la casa como si fuéramos leonas que van a cazar una gacela. No creáis que una vez capturado es una presa fácil, el tío vocifera y se zafa todo lo que puede.
Jesús Calleja se prepara un café con leche aguado en una cafetera vieja llena de abolladuras y lo acompaña con unas tostadas de poco valor nutricional. Mientras desayuna planifica la ruta del día, observa detenidamente las cumbres de la cordillera que va a escalar y charla distraído con el resto del equipo sobre qué ruta será la más adecuada para afrontar el reto… así, “a lo fácil, a lo cómodo”.

Somos los primeros seres humanos que entran al centro comercial. La distancia a recorrer desde el parking hasta la cafetería es de apenas 150 metros: 7ª Planta Menaje del Hogar. El primer tramo transcurre entre toallas, sábanas y fundas nórdicas de lo más variopinto pero claro, sabiamente, los tipos que estudian esto del marketing deciden poner a la vista las sábanas de «La Patrulla Cansina» (como diría la Sra. Endorfina) y ahí surge el primer conflicto: Dani se aferra a una de las sábanas y decide que sean una con él, son inseparables. Aquí ya os aviso de que la telepatía entre hijos y padres existe, porque cuando pensamos en ir a quitárselas él ya ha empezado a correr pasillo arriba como si no hubiera un mañana. Tras una pelea propia de los barrios más marginales de Michigan, le conseguimos quitar las sábanas. Dani reflexiona por unas décimas de segundo y decide arrojarse al suelo del pasillo como forma de protesta.
Próxima estación: mobiliario de hogar. La Muy decide que se ha cansado de andar y escala con sus crampones al sofá más caro de toda la tienda. El niño Tractor, que lo observa, decide dejar su protesta a ras de suelo y, con los ojos inyectados en sangre, corre hacia su hermana cual Yeti apunto de capturar a la pieza más deseada. Los dos se enzarzan en un combate sin cuartel en el que el ganador, por aplastante mayoría, es el niño Yeti. 
Entramos a la cafetería, elegantemente decorada tras su renovación de estilo hace apenas un año. Las vistas merecen la pena, pero eso a mis garrapatas les da igual… hay unas cortinas metálicas que se encargan de separar ambientes y eso es una provocación para cualquier niño con ciertas inquietudes. Los míos, que lo quedarse sentados y tranquilos es una asignatura que han decidido dejar para septiembre, empiezan a cruzar las cortinas a todo correr estorbando a esos jubilados/as que están tomando su desayuno con su recientemente conquistada tranquilidad. En ese punto ya has decidido que la actividad de riesgo acabe por sí sola, ¿cuándo?, en el momento en que uno de los dos se tropieza y cae de cabeza contra el suelo. Fin del combate, de hecho, es probable que el hermano sano se solidarice con su colega de juerga y empiece a llorar de forma desconsolada sobrecogido por el chichón del otro.
Traen el desayuno, mis Little se sientan y por unos instantes son los hijos modélicos que todo padre querría tener. A Dani le das un churro con la idea de que se vaya entreteniendo y puedas desayunar con cierta paz… error, en el momento en que ve a su hermana comiendo huevos revueltos escupe el churro que tenía en la boca y vuelve a convertirse en el Yeti para pedir el mismo bocado que su hermana. Como Little Ana no comparte te toca darle de tu plato… da igual la época del año en la que estés, en ese momento ya estás sudando como si hubieras corrido la maratón de Nueva York. 
¡Zumo de naranja! Por fin, ese momento no te lo quita nadie, coges el vaso y, cuando estás a punto de dar el primer trago, el niño Yeti ha decidido que, además de carnívoro, es frugívoro y empieza a emitir sonidos guturales que indican que ese zumo es suyo.
Total, que cuando terminas de desayunar eso parece un campo de batalla, hay restos de churro masticados, polvos del colacao esparcidos por la mesa, manchas de café que se ha salido del plato y unas ojeras que te llegan hasta la comisura de la boca.
Mientras escribo estas últimas líneas se ha sentado detrás de mí el Sr. Gretzky y lee con atención.
Gretzky:eres un pusilánime Alcolea, ya se te ha olvidado que tú también fuiste niño e hiciste las mismas cosas de las que ahora te quejas.
Yo:ey Gret, si solo pido tener una mañana sin el carrusel de emociones que te aportan éstos cuando salimos por ahí a comer. Que tan pronto soy feliz, como al rato me alteran, luego me río a carcajadas con alguna ocurrencia que han tenido, al segundo me sacan de quicio…
G:tú aún no te has enterado en qué consiste la paternidad, ¿a qué no? La paternidad es como un viaje a un país desconocido, agota mientras lo realizas, pero deja un poso inolvidable una vez has vuelto a casa. A veces es difícil saborear cada momento del viaje, pero incluso en el cansancio debes sacar esos momentos de felicidad, que los hay y muchos.
Yo:a veces creo que no me dieron el pasaporte…
G:el pasaporte lo sacaste tú hace casi 6 años y creeme si te digo que no lo haces del todo mal.

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Jesús Calleja es un dominguero

Hola Jesús, siento comunicarte la reflexión a la que he llegado tras años de experiencias sufridas en primera persona: eres un dominguero de esos que van al campo con su cesta de mimbre y su mantel a cuadros. Marchas a la montaña más alta y aislada del Nepal, a nadar con tiburones a Sudáfrica o a bucear en los zenotes más inexplorados y desconocidos de México, vas con todo tu equipo de expertos, accesorios de última generación, teléfonos vía satélite, pero te falta el ingrediente más relevante para hacer de tus viajes una aventura al filo de lo imposible: dos hijos de 1 y 5 años de carácter inquieto.
Te animo a que planifiques el próximo desafío extremo: Desayuno en el centro comercial con “la Muy y el niño Tractor”. Básicamente trata de elegir un sábado cualquiera del mes y premiarte por la larga semana de trabajo con un desayuno a full: café con leche, zumo de naranja, huevos revueltos, bacon, tortitas, patatas fritas, churros… suena muy apetitoso e idílico, pero ahora toca contar la verdad.

Jesús Calleja es despertado por los primeros rayos de sol que atraviesan su ventana desprovista de persianas en el albergue de montañeros del campo base del Kanchenjunga. Entre bostezos se viste cumpliendo meticulosamente con la rutina de ponerse cada capa de ropa en el orden establecido para un clima tan severo al que se va a enfrentar.
A un servidor no lo despiertan los rayos de sol, es muy probable que el niño Tractor se aproxime sigiloso a nuestra cama mientras dormimos, arrime su cara a 3 cm. de la mía y, con los ojos muy abiertos y habiendo exhalado durante dos segundos todo el aire que cupiera en sus pulmones, profiriese un grito: PAPÁAAAAA! Ya está, son las 7:15 y el mundo se pone en marcha. Nosotros también seguimos nuestras rutinas para vestirnos: básicamente consiste en perseguir a Little Dani por toda la casa como si fuéramos leonas que van a cazar una gacela. No creáis que una vez capturado es una presa fácil, el tío vocifera y se zafa todo lo que puede.
Jesús Calleja se prepara un café con leche aguado en una cafetera vieja llena de abolladuras y lo acompaña con unas tostadas de poco valor nutricional. Mientras desayuna planifica la ruta del día, observa detenidamente las cumbres de la cordillera que va a escalar y charla distraído con el resto del equipo sobre qué ruta será la más adecuada para afrontar el reto… así, “a lo fácil, a lo cómodo”.

Somos los primeros seres humanos que entran al centro comercial. La distancia a recorrer desde el parking hasta la cafetería es de apenas 150 metros: 7ª Planta Menaje del Hogar. El primer tramo transcurre entre toallas, sábanas y fundas nórdicas de lo más variopinto pero claro, sabiamente, los tipos que estudian esto del marketing deciden poner a la vista las sábanas de «La Patrulla Cansina» (como diría la Sra. Endorfina) y ahí surge el primer conflicto: Dani se aferra a una de las sábanas y decide que sean una con él, son inseparables. Aquí ya os aviso de que la telepatía entre hijos y padres existe, porque cuando pensamos en ir a quitárselas él ya ha empezado a correr pasillo arriba como si no hubiera un mañana. Tras una pelea propia de los barrios más marginales de Michigan, le conseguimos quitar las sábanas. Dani reflexiona por unas décimas de segundo y decide arrojarse al suelo del pasillo como forma de protesta.
Próxima estación: mobiliario de hogar. La Muy decide que se ha cansado de andar y escala con sus crampones al sofá más caro de toda la tienda. El niño Tractor, que lo observa, decide dejar su protesta a ras de suelo y, con los ojos inyectados en sangre, corre hacia su hermana cual Yeti apunto de capturar a la pieza más deseada. Los dos se enzarzan en un combate sin cuartel en el que el ganador, por aplastante mayoría, es el niño Yeti. 
Entramos a la cafetería, elegantemente decorada tras su renovación de estilo hace apenas un año. Las vistas merecen la pena, pero eso a mis garrapatas les da igual… hay unas cortinas metálicas que se encargan de separar ambientes y eso es una provocación para cualquier niño con ciertas inquietudes. Los míos, que lo quedarse sentados y tranquilos es una asignatura que han decidido dejar para septiembre, empiezan a cruzar las cortinas a todo correr estorbando a esos jubilados/as que están tomando su desayuno con su recientemente conquistada tranquilidad. En ese punto ya has decidido que la actividad de riesgo acabe por sí sola, ¿cuándo?, en el momento en que uno de los dos se tropieza y cae de cabeza contra el suelo. Fin del combate, de hecho, es probable que el hermano sano se solidarice con su colega de juerga y empiece a llorar de forma desconsolada sobrecogido por el chichón del otro.
Traen el desayuno, mis Little se sientan y por unos instantes son los hijos modélicos que todo padre querría tener. A Dani le das un churro con la idea de que se vaya entreteniendo y puedas desayunar con cierta paz… error, en el momento en que ve a su hermana comiendo huevos revueltos escupe el churro que tenía en la boca y vuelve a convertirse en el Yeti para pedir el mismo bocado que su hermana. Como Little Ana no comparte te toca darle de tu plato… da igual la época del año en la que estés, en ese momento ya estás sudando como si hubieras corrido la maratón de Nueva York. 
¡Zumo de naranja! Por fin, ese momento no te lo quita nadie, coges el vaso y, cuando estás a punto de dar el primer trago, el niño Yeti ha decidido que, además de carnívoro, es frugívoro y empieza a emitir sonidos guturales que indican que ese zumo es suyo.
Total, que cuando terminas de desayunar eso parece un campo de batalla, hay restos de churro masticados, polvos del colacao esparcidos por la mesa, manchas de café que se ha salido del plato y unas ojeras que te llegan hasta la comisura de la boca.
Mientras escribo estas últimas líneas se ha sentado detrás de mí el Sr. Gretzky y lee con atención.
Gretzky:eres un pusilánime Alcolea, ya se te ha olvidado que tú también fuiste niño e hiciste las mismas cosas de las que ahora te quejas.
Yo:ey Gret, si solo pido tener una mañana sin el carrusel de emociones que te aportan éstos cuando salimos por ahí a comer. Que tan pronto soy feliz, como al rato me alteran, luego me río a carcajadas con alguna ocurrencia que han tenido, al segundo me sacan de quicio…
G:tú aún no te has enterado en qué consiste la paternidad, ¿a qué no? La paternidad es como un viaje a un país desconocido, agota mientras lo realizas, pero deja un poso inolvidable una vez has vuelto a casa. A veces es difícil saborear cada momento del viaje, pero incluso en el cansancio debes sacar esos momentos de felicidad, que los hay y muchos.
Yo:a veces creo que no me dieron el pasaporte…
G:el pasaporte lo sacaste tú hace casi 6 años y creeme si te digo que no lo haces del todo mal.

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Instinto de protección

Hace unas semanas, M. sufrió una experiencia desagradable en el colegio. En su mochila encontramos una nota de una de las monitoras del comedor, que nos explicaba, de forma muy escueta, que otro niño (de primaria, supimos después) lo había encerrado en el baño con la luz apagada… Pero que “ya lo habían solucionado”.
Es difícil describir la mezcla de rabia, dolor y frustración que aquellas líneas me hicieron sentir. Hasta qué punto, en aquel momento, deseé encontrarme con aquel niño y decirle cuatro cosas. Pero sobre todo, la abrumadora sensación de impotencia frente a una situación que había estado, a mi pesar, totalmente fuera de mi alcance.
Cuando tomas la opción de escolarizar a tu hijo estás, al fin y al cabo, depositando tu confianza en un grupo de extraños que esperas que lo entiendan y que lo protejan. Que le hagan sentir integrado, seguro de sí mismo. ¿Cómo reaccionar cuando chocas de frente con la fragilidad de esa confianza?
Desde el miedo, desde la visceralidad, puede ser tentador enseñar a tu hijo a defenderse. A plantar cara. Pero, ¿por qué una experiencia así tiene que alterar nuestra forma de educar a M.? Si hemos intentado transmitirle que los problemas se solucionan mediante el diálogo, y que con la agresividad física no se logra nada, ¿por qué tendríamos que cambiar nuestra postura? ¿Acaso ha cambiado nuestra visión del mundo? ¿O nuestra forma de entender la resolución de conflictos?
Si algo así, en realidad, tan anecdótico, te hace sentir tan vulnerable, tan a la defensiva, no quiero ni pensar cómo deben sentirse los padres de niños que sufren bullying. Cómo se les debe partir el alma frente a una situación para lo que no estamos preparados. Ni los progenitores ni, lo que es más importante, las propias escuelas.
Es algo que mi mujer y yo hemos comprobado. Empíricamente. El próximo curso pensamos cambiar a M. de escuela, y en las jornadas de puertas abiertas a las que hemos asistido, uno de los temas que hemos planteado es si existe algún tipo de protocolo antibullying. ¿La respuesta más habitual? Balbuceos, balones fuera, justificaciones… En otras palabras: en muy pocos colegios españoles se aplica más política contra el acoso escolar que el “estar atento”. A veces, ni eso.
Y no me vale la excusa de que “todavía es demasiado pronto”. Los niños son esponjas, y cuanto antes adquieran unos ciertos hábitos, unos parámetros de comportamiento, menos habrá que correr luego para “corregirlos”.
Creo que deberíamos darnos cuenta de una vez de que el acoso escolar es un problema grave (habría que empezar por no acordarnos de él solamente cuando ocurre alguna desgracia), y de que nos afecta a todos por igual, como sociedad. Así que no sirven los parches, ni las soluciones individuales: es necesario que lo abordemos de forma colectiva.
Entre todos, tendríamos que empezar a ejercer presión para que tanto la comunidad educativa como, sobre todo, los gobernantes, se den cuenta de que son necesarios programas integrales como elKiVa, que se creó en Finlandia (y que se está empezando a exportar a otros países de todo el mundo), y que, con un cierto esfuerzo de inversión, ha logrado que el bullying desaparezca en un 79% de las escuelas del país.

Prácticamente todos los partidos políticos incluían, en sus programas electorales, algún plan global de lucha contra el acoso: obliguémosles a que cumplan. Que no quede, como tantas veces, en una mera postura cara al público.

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Instinto de protección

Hace unas semanas, M. sufrió una experiencia desagradable en el colegio. En su mochila encontramos una nota de una de las monitoras del comedor, que nos explicaba, de forma muy escueta, que otro niño (de primaria, supimos después) lo había encerrado en el baño con la luz apagada… Pero que “ya lo habían solucionado”.
Es difícil describir la mezcla de rabia, dolor y frustración que aquellas líneas me hicieron sentir. Hasta qué punto, en aquel momento, deseé encontrarme con aquel niño y decirle cuatro cosas. Pero sobre todo, la abrumadora sensación de impotencia frente a una situación que había estado, a mi pesar, totalmente fuera de mi alcance.
Cuando tomas la opción de escolarizar a tu hijo estás, al fin y al cabo, depositando tu confianza en un grupo de extraños que esperas que lo entiendan y que lo protejan. Que le hagan sentir integrado, seguro de sí mismo. ¿Cómo reaccionar cuando chocas de frente con la fragilidad de esa confianza?
Desde el miedo, desde la visceralidad, puede ser tentador enseñar a tu hijo a defenderse. A plantar cara. Pero, ¿por qué una experiencia así tiene que alterar nuestra forma de educar a M.? Si hemos intentado transmitirle que los problemas se solucionan mediante el diálogo, y que con la agresividad física no se logra nada, ¿por qué tendríamos que cambiar nuestra postura? ¿Acaso ha cambiado nuestra visión del mundo? ¿O nuestra forma de entender la resolución de conflictos?
Si algo así, en realidad, tan anecdótico, te hace sentir tan vulnerable, tan a la defensiva, no quiero ni pensar cómo deben sentirse los padres de niños que sufren bullying. Cómo se les debe partir el alma frente a una situación para lo que no estamos preparados. Ni los progenitores ni, lo que es más importante, las propias escuelas.
Es algo que mi mujer y yo hemos comprobado. Empíricamente. El próximo curso pensamos cambiar a M. de escuela, y en las jornadas de puertas abiertas a las que hemos asistido, uno de los temas que hemos planteado es si existe algún tipo de protocolo antibullying. ¿La respuesta más habitual? Balbuceos, balones fuera, justificaciones… En otras palabras: en muy pocos colegios españoles se aplica más política contra el acoso escolar que el “estar atento”. A veces, ni eso.
Y no me vale la excusa de que “todavía es demasiado pronto”. Los niños son esponjas, y cuanto antes adquieran unos ciertos hábitos, unos parámetros de comportamiento, menos habrá que correr luego para “corregirlos”.
Creo que deberíamos darnos cuenta de una vez de que el acoso escolar es un problema grave (habría que empezar por no acordarnos de él solamente cuando ocurre alguna desgracia), y de que nos afecta a todos por igual, como sociedad. Así que no sirven los parches, ni las soluciones individuales: es necesario que lo abordemos de forma colectiva.
Entre todos, tendríamos que empezar a ejercer presión para que tanto la comunidad educativa como, sobre todo, los gobernantes, se den cuenta de que son necesarios programas integrales como elKiVa, que se creó en Finlandia (y que se está empezando a exportar a otros países de todo el mundo), y que, con un cierto esfuerzo de inversión, ha logrado que el bullying desaparezca en un 79% de las escuelas del país.

Prácticamente todos los partidos políticos incluían, en sus programas electorales, algún plan global de lucha contra el acoso: obliguémosles a que cumplan. Que no quede, como tantas veces, en una mera postura cara al público.

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Cumpleaños infantiles: ¿se nos están yendo de las manos?

Las fiestas de cumpleaños infantiles ya no son lo que eran, de eso no cabe duda.

Lo que es más discutible es si ahora son mejores o peores que antes.

Yo no creo en el blanco y negro.

Yo soy más de grises… o si es posible de colores.

Formas de celebrar un cumpleaños infantil

Las cosas cambian y esto siempre tiene ventajas y desventajas, pero no está de más analizar de vez en cuando que estamos haciendo con las fiestas de cumpleaños, compararlo con lo que hacíamos de pequeños y, en definitiva, ser críticos con nosotros mismos para que no se nos vayan de las manos.


Los cumpleaños infantiles de antes

Todavía recuerdo como cuando los cumpleaños infantiles eran pequeñas fiestas familiares con algunos amigos.

Fiestas de gusanitos, tarta de galletas maría con chocolate (casera «of course») y piñata.

Sin duda el cóctel estrella de estas fiestas era la cocacola con fanta de naranja: nuestra primer acercamiento a la coctelería.

El placer de mojar las patatas fritas y los gusanitos en los refrescos. Eramos pioneros. Hacíamos cocina fusión antes incluso de que existiese este término.

Nuestros padres eran valientes (aunque tampoco tenían muchas más opciones la verdad). Metían a una jauría de niños en casa. En el mejor de los casos los llevaban a un chalet, pero en la mayoría de los cumpleaños se hacían en el mismo piso dónde vivía la familia.

Luego les daban una sobredosis de azúcar… así… como para encender la mecha… y los dejaban que «desbravasen» por la casa.

Visto ahora, con la perspectiva del tiempo, me parece que más que valientes nuestros padres eran unos insensatos. Pero el caso es que las cosas salían bien y casi nunca pasaba nada grave. Un mueble roto, algún lesionado leve… pero nada grave.

Recuerdo heroicidades de mis padres como la de meter a medía clase (que entonces eran de 40 alumnos) más primos e hijos de amigos en un piso de 125 metros cuadrados para celebrar un cumpleaños (piñata incluida).

…venga, lo reconócelo, tu también te estas acordando de esta canción 😉


Cumpleaños infantiles en el siglo XXI

Pues, cómo decían los Presuntos Implicados «cómo hemos cambiado». Ya nada es lo de antes y ahora los cumpleaños son… otra cosa.

Diversidad infinita en los cumpleaños… o casi

La primera palabra que me viene a la mente cuando pienso en los cumpleaños infantiles de hoy en día es «diversidad». Hay cumpleaños para todos los tipos.

Piscinas de bolas

Me refiero a los típicos parques con toboganes, piscinas de bolas, inchables… Sin duda son los que más proliferan y hace algo más de una década tuvieron su boom.

Son un modelo de negocio que, aunque puede variar sustancialmente de un local a otro, en esencia siguen la misma fórmula: juegos, animadores infantiles, merienda, tarta, regalos, juegos y golosinas al salir.

Estos son, sin duda, los favoritos de Alonso. En concreto le gustan los de la cadena Spring (muy recomendables)

Piscina de bolas


Futboleros

En España el fútbol es un deporte que levanta pasiones hasta tal punto que a menudo genera fanáticos. No voy a meterme aquí en la presión que en ocasiones se genera en los hijos por parte de los padres futboleros (…que yo he llegado a ver verdaderos «dramas» porque un niño entraba en el segundo equipo del colegio y no en el primero). Pero analizar esto merecería un artículo a parte (que lo haré)

De cualquier forma, si es el cumpleañero al que realmente le gusta el fútbol, en este tipo de cumpleaños tendrán una oportunidad para celebrar su cumpleaños disfrutando de su deporte favorito.

Fiestas de cumpleaños para los futboleros


Salón de belleza

Obviamente, al ser padre de niño, no conozco de primera mano estas fiestas. Por lo tanto no voy a opinar al respecto de si las niñas se lo pasan mejor o pero me siento obligado a dar mi opinión respecto al concepto de este tipo de celebraciones.
Me parece que este tipo de fiestas de «Princesas por un día» son en realidad un paso de gigante hacia el pasado en la lucha de las mujeres por una igualdad efectiva.
Pero además me parecen un tanto discriminatorias pues, aunque a algunos propietarios de estos locales se les llena la boca al afirmar que «aquí también admitimos niños», lo cierto es que es más fácil ver un coche eléctrico aparcado en las plazas reservadas para ellos que un niño en un salón de belleza de «princesas»
Fiesta de Princesas
En la foto (de la galería de Beauty Party en A Coruña) se ven a un grupo de niñas y niños en su «momento relax» del salón de belleza.


A caballo

Conocí esta nueva tendencia (nueva al menos en A Coruña) hace unos 6 meses y la verdad es que me sorprendió gratamente.
He de decir que por ahora solamente he ido a uno de estos sitios que celebran cumpleaños temáticos con caballos: Finca Abrigosa.
Salida a caballo en un cumpleaños infantil
Salida a caballo en un cumpleaños celebrado en Finca Abrigosa
Entre los contras diré que la parte de la celebración clásica (merienda, tarta y regalos) tiene que mejorar un poco en su organización y en sus instalaciones. Lo veo demasiado casero y escaso. Se nota claramente que su fuerte no es la celebración de fiestas, pero también es cierto que están mejorando rápidamente en este aspecto.
Esto se ve compensado con creces con la experiencia que viven los niños (…y los mayores… que a menudo también podemos montar a caballo 😉 ) 
Los niños aprenden en estas fiestas a estar en contacto con los animales, a respetarlos y a comprenderlos.
Además, aprenden las primeras nociones básicas de montar a caballo. Primero les enseñan en el interior y practican un rato. Luego, si el tiempo de Galicia lo permite, salen a dar una vuelta con los caballos por los caminos del bosque cercano.
Me ha parecido original, enriquecedor y divertido.


En el spa

Ayer, por primera vez acudí a uno de estos cumpleaños… bueno… no. Lo que hice en realidad fue dejar a Alonso en uno de estos cumpleaños e ir a buscarlo auna pizzería 4 horas más tarde.
Lo que menos me gustó de este cumpleaños fue que los padres no podemos acceder al recinto donde se encuentran los niños hasta que estos salen y van a otro local a seguir celebrando el cumpleaños. 

Pero lo cierto es que los niños se lo pasaron genial.
El cumpleaños fue en la Casa del Agua de A Coruña. Allí les hacen un circuito por distintas piscinas del spa en las cuales se divierten un montón. 
Luego los llevan a un Pizza Móvil cercano (que sinceramente no es el mejor sitio para celebrar un cumpleaños de más de 20 niños… pero hizo su función).

Como no lo puede ver directamente le pedí valoración a Alonso:

  • Spa: 10/10
  • Pizzería: 6/10
Más claro agua (… concretamente la del spa)


El cine

Aunque todavía no lo he vivido en «mis carnes» de padre (pronto me tocará) me temo que es el siguiente paso después de los cumpleaños organizados con animación y actividades.

Sinceramente: me da un poco de pereza tener que ir al cine con una cuadrilla de niños a NO ver una película.

Cuando veo a esos padres en el cine, sentados junto al pasillo y turnándose para levantarse cada 2 minutos a llevar a algún niño a hacer pis (o caca) no puedo más que admirarlos a la vez que pienso: «espero que a mi no me pillen en estos saraos».

Estas cosas creo que es mejor delegarlas en profesionales que saben lo que se hacen.

Alonso en el cine
Alonso en el cine en el verano del 2012

¿A que hay muchas formas de celebrar el cumpleaños?

…pues aún hay más. Lo que pasa es que estas son las que más de cerca me han tocado y por lo tanto las que me atrevo a comentarte.


 Cumpleaños familiar

En un punto a parte te voy a hablar de la celebración familiar del cumpleaños.

Porque seamos sinceros: la celebración en estos locales suele ser para los amigos y amigas… pero en el mundo también hay primos, tíos, abuelos… que quieren pasar un día de celebración con los peques.

En muchas ocasiones se trata de unir ambas celebraciones de forma que familia y compañeros acuden al cumpleaños en cuestión.

Pero otros valientes (como nosotros) reservan un día para la celebración con los amigos y otro para la familia (que entre primos, tíos, abuelos y demás nos acabamos juntando unos 15)


 Generar recuerdos

Para acabar me gustaría señalar lo que realmente es importante para que no perdamos el foco y que con tanta oferta no se nos vaya de las manos y acabamos haciendo de los cumpleaños las nuevas comuniones (que todo el mundo sabe que son, a su vez, las nuevas bodas).

Lo verdaderamente importante, lo que verdaderamente queda y perdura no son los regalos ni la tarta: son los recuerdos.

Ese es, en mi opinión, el verdadero sentido de celebrar un cumpleaños infantil: que el día sea agradable, especial y que al final quede un recuerdo entrañable que acompañe al niño durante mucho tiempo.

No te equivoques. Para esto no hacen falta caballos, salones de bellezas ni piscinas (de bolas o con spa). Esos recuerdos ya los tenemos los que celebrábamos el cumpleaños en casa y mezclábamos Fanta con Cocacola para mojar los gusanitos en el cóctel.

…¿y tu cómo se lo celebras? Te espero en los comentarios.

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Cumpleaños infantiles: ¿se nos están yendo de las manos?

Las fiestas de cumpleaños infantiles ya no son lo que eran, de eso no cabe duda.

Lo que es más discutible es si ahora son mejores o peores que antes.

Yo no creo en el blanco y negro.

Yo soy más de grises… o si es posible de colores.

Formas de celebrar un cumpleaños infantil

Las cosas cambian y esto siempre tiene ventajas y desventajas, pero no está de más analizar de vez en cuando que estamos haciendo con las fiestas de cumpleaños, compararlo con lo que hacíamos de pequeños y, en definitiva, ser críticos con nosotros mismos para que no se nos vayan de las manos.


Los cumpleaños infantiles de antes

Todavía recuerdo como cuando los cumpleaños infantiles eran pequeñas fiestas familiares con algunos amigos.

Fiestas de gusanitos, tarta de galletas maría con chocolate (casera «of course») y piñata.

Sin duda el cóctel estrella de estas fiestas era la cocacola con fanta de naranja: nuestra primer acercamiento a la coctelería.

El placer de mojar las patatas fritas y los gusanitos en los refrescos. Eramos pioneros. Hacíamos cocina fusión antes incluso de que existiese este término.

Nuestros padres eran valientes (aunque tampoco tenían muchas más opciones la verdad). Metían a una jauría de niños en casa. En el mejor de los casos los llevaban a un chalet, pero en la mayoría de los cumpleaños se hacían en el mismo piso dónde vivía la familia.

Luego les daban una sobredosis de azúcar… así… como para encender la mecha… y los dejaban que «desbravasen» por la casa.

Visto ahora, con la perspectiva del tiempo, me parece que más que valientes nuestros padres eran unos insensatos. Pero el caso es que las cosas salían bien y casi nunca pasaba nada grave. Un mueble roto, algún lesionado leve… pero nada grave.

Recuerdo heroicidades de mis padres como la de meter a medía clase (que entonces eran de 40 alumnos) más primos e hijos de amigos en un piso de 125 metros cuadrados para celebrar un cumpleaños (piñata incluida).

…venga, lo reconócelo, tu también te estas acordando de esta canción 😉


Cumpleaños infantiles en el siglo XXI

Pues, cómo decían los Presuntos Implicados «cómo hemos cambiado». Ya nada es lo de antes y ahora los cumpleaños son… otra cosa.

Diversidad infinita en los cumpleaños… o casi

La primera palabra que me viene a la mente cuando pienso en los cumpleaños infantiles de hoy en día es «diversidad». Hay cumpleaños para todos los tipos.

Piscinas de bolas

Me refiero a los típicos parques con toboganes, piscinas de bolas, inchables… Sin duda son los que más proliferan y hace algo más de una década tuvieron su boom.

Son un modelo de negocio que, aunque puede variar sustancialmente de un local a otro, en esencia siguen la misma fórmula: juegos, animadores infantiles, merienda, tarta, regalos, juegos y golosinas al salir.

Estos son, sin duda, los favoritos de Alonso. En concreto le gustan los de la cadena Spring (muy recomendables)

Piscina de bolas


Futboleros

En España el fútbol es un deporte que levanta pasiones hasta tal punto que a menudo genera fanáticos. No voy a meterme aquí en la presión que en ocasiones se genera en los hijos por parte de los padres futboleros (…que yo he llegado a ver verdaderos «dramas» porque un niño entraba en el segundo equipo del colegio y no en el primero). Pero analizar esto merecería un artículo a parte (que lo haré)

De cualquier forma, si es el cumpleañero al que realmente le gusta el fútbol, en este tipo de cumpleaños tendrán una oportunidad para celebrar su cumpleaños disfrutando de su deporte favorito.

Fiestas de cumpleaños para los futboleros


Salón de belleza

Obviamente, al ser padre de niño, no conozco de primera mano estas fiestas. Por lo tanto no voy a opinar al respecto de si las niñas se lo pasan mejor o pero me siento obligado a dar mi opinión respecto al concepto de este tipo de celebraciones.
Me parece que este tipo de fiestas de «Princesas por un día» son en realidad un paso de gigante hacia el pasado en la lucha de las mujeres por una igualdad efectiva.
Pero además me parecen un tanto discriminatorias pues, aunque a algunos propietarios de estos locales se les llena la boca al afirmar que «aquí también admitimos niños», lo cierto es que es más fácil ver un coche eléctrico aparcado en las plazas reservadas para ellos que un niño en un salón de belleza de «princesas»
Fiesta de Princesas
En la foto (de la galería de Beauty Party en A Coruña) se ven a un grupo de niñas y niños en su «momento relax» del salón de belleza.


A caballo

Conocí esta nueva tendencia (nueva al menos en A Coruña) hace unos 6 meses y la verdad es que me sorprendió gratamente.
He de decir que por ahora solamente he ido a uno de estos sitios que celebran cumpleaños temáticos con caballos: Finca Abrigosa.
Salida a caballo en un cumpleaños infantil
Salida a caballo en un cumpleaños celebrado en Finca Abrigosa
Entre los contras diré que la parte de la celebración clásica (merienda, tarta y regalos) tiene que mejorar un poco en su organización y en sus instalaciones. Lo veo demasiado casero y escaso. Se nota claramente que su fuerte no es la celebración de fiestas, pero también es cierto que están mejorando rápidamente en este aspecto.
Esto se ve compensado con creces con la experiencia que viven los niños (…y los mayores… que a menudo también podemos montar a caballo 😉 ) 
Los niños aprenden en estas fiestas a estar en contacto con los animales, a respetarlos y a comprenderlos.
Además, aprenden las primeras nociones básicas de montar a caballo. Primero les enseñan en el interior y practican un rato. Luego, si el tiempo de Galicia lo permite, salen a dar una vuelta con los caballos por los caminos del bosque cercano.
Me ha parecido original, enriquecedor y divertido.


En el spa

Ayer, por primera vez acudí a uno de estos cumpleaños… bueno… no. Lo que hice en realidad fue dejar a Alonso en uno de estos cumpleaños e ir a buscarlo auna pizzería 4 horas más tarde.
Lo que menos me gustó de este cumpleaños fue que los padres no podemos acceder al recinto donde se encuentran los niños hasta que estos salen y van a otro local a seguir celebrando el cumpleaños. 

Pero lo cierto es que los niños se lo pasaron genial.
El cumpleaños fue en la Casa del Agua de A Coruña. Allí les hacen un circuito por distintas piscinas del spa en las cuales se divierten un montón. 
Luego los llevan a un Pizza Móvil cercano (que sinceramente no es el mejor sitio para celebrar un cumpleaños de más de 20 niños… pero hizo su función).

Como no lo puede ver directamente le pedí valoración a Alonso:

  • Spa: 10/10
  • Pizzería: 6/10
Más claro agua (… concretamente la del spa)


El cine

Aunque todavía no lo he vivido en «mis carnes» de padre (pronto me tocará) me temo que es el siguiente paso después de los cumpleaños organizados con animación y actividades.

Sinceramente: me da un poco de pereza tener que ir al cine con una cuadrilla de niños a NO ver una película.

Cuando veo a esos padres en el cine, sentados junto al pasillo y turnándose para levantarse cada 2 minutos a llevar a algún niño a hacer pis (o caca) no puedo más que admirarlos a la vez que pienso: «espero que a mi no me pillen en estos saraos».

Estas cosas creo que es mejor delegarlas en profesionales que saben lo que se hacen.

Alonso en el cine
Alonso en el cine en el verano del 2012

¿A que hay muchas formas de celebrar el cumpleaños?

…pues aún hay más. Lo que pasa es que estas son las que más de cerca me han tocado y por lo tanto las que me atrevo a comentarte.


 Cumpleaños familiar

En un punto a parte te voy a hablar de la celebración familiar del cumpleaños.

Porque seamos sinceros: la celebración en estos locales suele ser para los amigos y amigas… pero en el mundo también hay primos, tíos, abuelos… que quieren pasar un día de celebración con los peques.

En muchas ocasiones se trata de unir ambas celebraciones de forma que familia y compañeros acuden al cumpleaños en cuestión.

Pero otros valientes (como nosotros) reservan un día para la celebración con los amigos y otro para la familia (que entre primos, tíos, abuelos y demás nos acabamos juntando unos 15)


 Generar recuerdos

Para acabar me gustaría señalar lo que realmente es importante para que no perdamos el foco y que con tanta oferta no se nos vaya de las manos y acabamos haciendo de los cumpleaños las nuevas comuniones (que todo el mundo sabe que son, a su vez, las nuevas bodas).

Lo verdaderamente importante, lo que verdaderamente queda y perdura no son los regalos ni la tarta: son los recuerdos.

Ese es, en mi opinión, el verdadero sentido de celebrar un cumpleaños infantil: que el día sea agradable, especial y que al final quede un recuerdo entrañable que acompañe al niño durante mucho tiempo.

No te equivoques. Para esto no hacen falta caballos, salones de bellezas ni piscinas (de bolas o con spa). Esos recuerdos ya los tenemos los que celebrábamos el cumpleaños en casa y mezclábamos Fanta con Cocacola para mojar los gusanitos en el cóctel.

…¿y tu cómo se lo celebras? Te espero en los comentarios.

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Pepi, la pipa!

En la falda de la montaña más verde que jamás hayáis imaginado se encontraba el pueblo de Fruts, de cara al mar junto a una gran Bahía. No se podía decir que Fruts fuese muy grande pero tampoco se podía decir que fuese muy pequeño. En la punta Norte de la Bahía de Fruts, se encontraba el hogar de la protagonista de nuestra historia; Pepi la Pipa. La casa dónde vivía Pepi con su familia, los Salads, era de madera blanquísima con unos grandes ventanales, que la señora Salad se encargaba de limpiar meticulosamente cada dia por la mañana. Kiko Salad, el padre de Pepi; era un ciudadano ejemplar y muy respetado en el pueblo de Fruts. Ejemplar y respetado, pero ahora mismo sin trabajo. La maldita crisis de la Sal había llevado a la quiebra a la factoría de anchoas del pueblo y el señor Salad llevaba más de un año buscando fortuna en Fruts y sus alrededores. De momento los Salads vivían de los ahorros acumulados durante toda la vida por la madre de Pepi. Escasos ahorros delante de las oscuras perspectivas.

Pepi era la Pipa más bonita de todo Fruts. Sin lugar a dudas era la más popular y admirada del instituto del pueblo. No era una pipa cualquiera, era una hermosa pipa de calabaza. Había heredado la textura de su madre y la forma de su padre, ni muy larga ni muy corta, ni muy ancha ni  muy estrecha.

A pesar de tener ya 14 años, Pepi no era consciente de la malísima situación económica por la que atravesaban sus padres y durante más de un mes pidió, suplicó, llegó incluso a exigir un Smartphone. Pepi quería uno  como todas sus amigas, eso fue lo que repitió sin cesar a su madre hasta hacerla llegar a sentir culpable.  En el pasado había sorteado la petición de un teléfono móvil regalándole a Pepi el teléfono viejo de su padre, pero ahora el tema del Smartphone le superaba. Esa misma noche después de cenar la señora Salad le comentó a su marido la nueva petición de su hija. Ambos decidieron comprárselo para navidad. “Nuestra hija no puede ser menos que las demás compañeras de su clase”. Esa fue la conclusión a la que llegaron. Y ambos , ignorantes por completo sobre el aparato en cuestión, compraron el Smartphone y se lo regalaron a Pepi esas navidades.

El Smartphone se convirtió en el amigo inseparable de Pepi. Como una extensión de su cuerpo la acompañaba constantemente en todas sus actividades diarias. “Se le pasará. Son cosas de adolescentes”. Pensó la señora Salad.

Esa primavera llegó un nuevo alumno al instituto de Fruts. Desde la cercana ciudad de Habarson se mudaron los Almonds, el benjamín de la familia era Pist Almond. Un pistacho de lo más apuesto y vivaracho. El primer dia ya era el chico más popular del Instituto. Sus graciosas presentaciones a lo largo del dia le habían servido para ser realmente conocido. Todos/as tenían curiosidad por el chico nuevo. Y ¿Cómo no?, Pepi fue una de las primeras en acercarse a presentarse, intrigada por la personalidad tan sofisticada de su nuevo compañero. En seguida conectaron, ese mismo dia se pasaron el número de teléfono quedando para hablar por la noche.
Pepi, la Pipa; estaba emocionada por esta nueva relación con el chico nuevo del pueblo. Pero Pist Almond venía de la ciudad, de otro mundo mucho más conectado y tecnológico. Aventajado en la materia tenía unos planes muy distintos de los que nuestra amiga se imaginaba.
Durante varias semanas aduló a Pepi sobre su belleza hasta que una noche, tarde; a través del whatsaapp le escribió: “Pepi eres la Pipa más bonita que he visto en mi vida. Te amo quiero estar contigo para siempre. Envíame una foto privada tuya. Sin la cáscara”. Pepi dudó, pero por miedo a perder al chico más popular del instituto accedió. Fue al baño, se fotografió sin cáscara frente al espejo y le envió la foto por whatsapp a su “amigo”. Sin ni tan siquiera saberlo estaba produciendo un Sexting que más tarde le haría muchísimo daño.

A partir de ese momento, todo cambió para Pepi. Al dia siguiente al ir a la escuela contempló aterrada como su gran amigo Pist había enviado su foto a todos los alumnos del centro. El pistacho quería ser aún más popular. Pepi regresó corriendo a casa con los ojos inundados en lágrimas. Entró corriendo en casa y se encerró en su habitación. El mundo de Pepi se llenó de sus fotos sin cáscara. El Smartphone no cesaba de sonar, su página de Facebook se llenó de comentarios despectivos. No quería comer, no quería ir al Instituto, no salía de casa. Pepi ya no era la misma. Su brillante y dorada cáscara se secó y se agrietó. El Ciberacoso pudo con ella. Una noche bajó hasta el puerto y se subió a la barca más pequeña que encontró, remó mar adentro y entre la noche y la bruma Pepi,la Pipa; desapareció. Nunca volvieron a ver a la hermosa pipa de cáscara dorada. De vez en cuando llega alguna respuesta a los mensajes de búsqueda publicados en la red. Pero todo queda en eso, ciberrumores.

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Pepi, la pipa!

En la falda de la montaña más verde que jamás hayáis imaginado se encontraba el pueblo de Fruts, de cara al mar junto a una gran Bahía. No se podía decir que Fruts fuese muy grande pero tampoco se podía decir que fuese muy pequeño. En la punta Norte de la Bahía de Fruts, se encontraba el hogar de la protagonista de nuestra historia; Pepi la Pipa. La casa dónde vivía Pepi con su familia, los Salads, era de madera blanquísima con unos grandes ventanales, que la señora Salad se encargaba de limpiar meticulosamente cada dia por la mañana. Kiko Salad, el padre de Pepi; era un ciudadano ejemplar y muy respetado en el pueblo de Fruts. Ejemplar y respetado, pero ahora mismo sin trabajo. La maldita crisis de la Sal había llevado a la quiebra a la factoría de anchoas del pueblo y el señor Salad llevaba más de un año buscando fortuna en Fruts y sus alrededores. De momento los Salads vivían de los ahorros acumulados durante toda la vida por la madre de Pepi. Escasos ahorros delante de las oscuras perspectivas.

Pepi era la Pipa más bonita de todo Fruts. Sin lugar a dudas era la más popular y admirada del instituto del pueblo. No era una pipa cualquiera, era una hermosa pipa de calabaza. Había heredado la textura de su madre y la forma de su padre, ni muy larga ni muy corta, ni muy ancha ni  muy estrecha.

A pesar de tener ya 14 años, Pepi no era consciente de la malísima situación económica por la que atravesaban sus padres y durante más de un mes pidió, suplicó, llegó incluso a exigir un Smartphone. Pepi quería uno  como todas sus amigas, eso fue lo que repitió sin cesar a su madre hasta hacerla llegar a sentir culpable.  En el pasado había sorteado la petición de un teléfono móvil regalándole a Pepi el teléfono viejo de su padre, pero ahora el tema del Smartphone le superaba. Esa misma noche después de cenar la señora Salad le comentó a su marido la nueva petición de su hija. Ambos decidieron comprárselo para navidad. “Nuestra hija no puede ser menos que las demás compañeras de su clase”. Esa fue la conclusión a la que llegaron. Y ambos , ignorantes por completo sobre el aparato en cuestión, compraron el Smartphone y se lo regalaron a Pepi esas navidades.

El Smartphone se convirtió en el amigo inseparable de Pepi. Como una extensión de su cuerpo la acompañaba constantemente en todas sus actividades diarias. “Se le pasará. Son cosas de adolescentes”. Pensó la señora Salad.

Esa primavera llegó un nuevo alumno al instituto de Fruts. Desde la cercana ciudad de Habarson se mudaron los Almonds, el benjamín de la familia era Pist Almond. Un pistacho de lo más apuesto y vivaracho. El primer dia ya era el chico más popular del Instituto. Sus graciosas presentaciones a lo largo del dia le habían servido para ser realmente conocido. Todos/as tenían curiosidad por el chico nuevo. Y ¿Cómo no?, Pepi fue una de las primeras en acercarse a presentarse, intrigada por la personalidad tan sofisticada de su nuevo compañero. En seguida conectaron, ese mismo dia se pasaron el número de teléfono quedando para hablar por la noche.
Pepi, la Pipa; estaba emocionada por esta nueva relación con el chico nuevo del pueblo. Pero Pist Almond venía de la ciudad, de otro mundo mucho más conectado y tecnológico. Aventajado en la materia tenía unos planes muy distintos de los que nuestra amiga se imaginaba.
Durante varias semanas aduló a Pepi sobre su belleza hasta que una noche, tarde; a través del whatsaapp le escribió: “Pepi eres la Pipa más bonita que he visto en mi vida. Te amo quiero estar contigo para siempre. Envíame una foto privada tuya. Sin la cáscara”. Pepi dudó, pero por miedo a perder al chico más popular del instituto accedió. Fue al baño, se fotografió sin cáscara frente al espejo y le envió la foto por whatsapp a su “amigo”. Sin ni tan siquiera saberlo estaba produciendo un Sexting que más tarde le haría muchísimo daño.

A partir de ese momento, todo cambió para Pepi. Al dia siguiente al ir a la escuela contempló aterrada como su gran amigo Pist había enviado su foto a todos los alumnos del centro. El pistacho quería ser aún más popular. Pepi regresó corriendo a casa con los ojos inundados en lágrimas. Entró corriendo en casa y se encerró en su habitación. El mundo de Pepi se llenó de sus fotos sin cáscara. El Smartphone no cesaba de sonar, su página de Facebook se llenó de comentarios despectivos. No quería comer, no quería ir al Instituto, no salía de casa. Pepi ya no era la misma. Su brillante y dorada cáscara se secó y se agrietó. El Ciberacoso pudo con ella. Una noche bajó hasta el puerto y se subió a la barca más pequeña que encontró, remó mar adentro y entre la noche y la bruma Pepi,la Pipa; desapareció. Nunca volvieron a ver a la hermosa pipa de cáscara dorada. De vez en cuando llega alguna respuesta a los mensajes de búsqueda publicados en la red. Pero todo queda en eso, ciberrumores.

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La higiene bucal infantil y todas sus fases

La importancia de escoger una pasta de dientes adecuada para la higiene dental de los niños

Todo empezó con su primer diente. En cuanto asomó por la encía (o incluso antes) surgieron las dudas sobre cómo y cuándo comenzar con la higiene dental.

¿Cuando empieza la higiene dental?

En realidad la respuesta estaba clara: la higiene dental empieza cuando hay dientes. Que si. Que digan lo que digan… si hay dientes hay que mantenerlos limpios.

Así que en cuanto el primer diente tuvo el tamaño necesario para poder ser limpiado con una gasa húmeda empezamos a generar esta rutina por las noches.

…y es que la higiene bucal es un hábito saludable… y todos los hábitos se adquieren con la práctica.

Es importante, además, empezar con estos cuidados prematuros para evitar la temida caries del biberón.

Además, a nosotros nos quedó muy clara la enorme importancia de cuidar la dentadura cuando con un año escaso le salieron manchas grises causadas por aquel complemento de hierro: glutaferro.

El primer cepillo

Al año y medio (en realidad un poco antes) empezamos a cepillarle los dientes.

El cepillo para cuando llegase este momento ya lo habíamos escogido hacía tiempo. Se trataba de un cepillo eléctrico adecuado para estos primeros momentos: con el cabezal pequeño y las cerdas blandas.

La verdad es que en esta etapa utilizábamos una pasta de dientes de la marca Licor del Polo para niños de 1 a 6 años… y es la que usamos hasta cumplir esa edad.

El primer dentífrico: hasta los 6 años

Sin embargo, al principio la cantidad de pasta que utilizábamos era ínfima. Si, ya se que es lo que recomiendan: «cómo mucho el tamaño de un guisante»… y a mi me parece que le poníamos en realidad medio guisante.

Nos gustó especialmente este dentífrico por varios motivos: primero el lagarto molón, después el sabor a fresa (que nos parecía más llevadero para una iniciación en el cepillado dental) y por último (pero no menos importantee) que contiene únicamente la cantidad mínima de flúor que asegura una protección ante la caries. Esto es importante, pues el exceso de flúor se debe evitar a toda costa en los niños.

Pero claro, a lo mejor esto te pilla un poco ‘descolocado’ y te estarás preguntando por qué tanto problema con el flúor si se supone que es bueno para evitar las caries.

El problema del flúor

En principio el flúor es bueno porque ayuda a prevenir la caries. De hecho es el método recomendado para una prevención de estos problemas que crea la placa bacteriana.

Así que, si el flúor evita la caries y nosotros queremos evitar las caries en los dientes de nuestros niños, la tentación es utilizar productos que tengan flúor… mucho flúor… contra más flúor mejor.

Pues no. ¡¡ERROR!!

Mucho flúor puede ser perjudicial para los dientes de los niños
A pesar de que el contacto del flúor con los dientes puede ser enormemente beneficioso para prevenir la caries, en los niños pequeños puede causar un grave problema llamado fluorosis

La fluorosis en los niños

En los primeros años de vida los niños todavía tienen el instinto de succión, por lo que es tremendamente fácil que ingieran la pasta que utilizan durante el cepillado.
Ingerir una cantidad mayor de la recomendada puede causar fluorosis esquelética. Esta fluorosis lo que provoca es una mayor fragilidad de los huesos.
Por otra parte, la acumulación de flúor en los dientes durante estas fases de desarrollo de los dientes pueden provocar manchas en los dientes: fluorosis dental.

El equilibrio del flúor

Así (cómo en casi todo en la vida) el secreto de una correcta utilización del flúor está en encontrar la dosis adecuada.
Según la Sociedad Española de Odontopediatría, una concentración inferior a 500ppm de flúor no está demostrado que existan beneficios en la prevención de caries.
Por otra parte, cuanto más flúor lleve la pasta más protegidos estarán los peques ante la caries, pero mayor será el riesgo de fluorisis dental.
Así, para cada edad se deberá buscar un dentífrico que adecue la concentración de flúor a la evolución del niño.
Es por eso por lo que en el mercado ya existen distintos tipos de pastas de dientes infantiles que, más allá de sabores y envases, en lo que se distinguen es en la concentración de flúor que contienen.

Higiene dental a los 3 años: aprendiendo a cepillarse

Alonso había crecido un montón en ese último año y medio. Boca más grande implica cepillo más grande. Así, que cambiamos el cepillo.
En un principio probamos con un cepillo clásico, pero en seguida nos dimos cuenta de que eso solamente complicaba conseguir una limpieza adecuada y volvimos a los cepillos eléctricos.
Además empezamos a completar la limpieza con un colutorio de LACER por recomendación del dentista.
kit de higiene dental del niño de los 3 a los 6 años
Este fue el kit de higiene dental de Alonso entre los 3 y los 6 años.

Aprendiendo la técnica

Esta edad es crucial para aprender la correcta técnica de cepillado y coger el hábito de cepillarse (2 veces al día en ese momento) durante al menos 2 minutos.
A partir de los 3 años la mejor manera de enseñarles la técnica de cepillado es por imitación: lavándonos los dientes con el peque.

Los niños aprenden a hacer las cosas viendo como se hacen, por lo tanto nuestro planteamiento fue el siguiente:

Por una parte cepillarse el solo los dientes ante el espejo …por supuesto con la posterior revisión de papá o mamá (lo que nosotros llamamos «el repaso»)
Por otra parte yo también me cepillaba los dientes con él (al menos una vez al día) ante el mismo espejo. Es increíble hasta que punto imitan nuestros gestos cuando están tratando de aprender. Así fue sencillo que recordase la forma correcta de cepillarse los dientes.

A partir de los 6 años

En cuanto a la pasta… ni nos planteamos cambiar de marca en ese primer momento. Simplemente empezamos a utilizar el siguiente nivel en la escala de pastas de dientes infantiles: a partir de 6 años (ni siquiera nos planteamos cambiar de marca en este momento).
Pasta de dientes a partir de 6 años
Sin embargo, en unos meses empezamos a ver que los dientes perdían el blanco puro que habían tenido hasta entonces desde que cambiamos de pasta de dientes.
Todavía no comprendo muy bien por qué ocurrió esto, pero fue sustituir la pasta de dientes y empezar a recuperar su blanco natural en unos días.
El problema era encontrar una pasta de dientes que nos inspirase confianza y que no fuese de menta.
«¡La menta no me gusta nada!» Decía Alonso cuando le dijimos que tenía que cambiar a otra pasta de dientes «de mayores»
Cuantas veces habremos utilizado el sufijo «de mayores» para convencer a los niños. Es… como si a nosotros nos dicen «gratis»
Hoy hemos cambiado de pasta de dientes por la Colgate Smile para más de 6 años (…pero decorada con Spiderman… claro)
Yo creo que por mucho que me preocupe por la higiene dental de Alonso nunca será suficiente… y cuando al final sonríe pienso: «Valió la pena» 
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La higiene bucal infantil y todas sus fases

La importancia de escoger una pasta de dientes adecuada para la higiene dental de los niños

Todo empezó con su primer diente. En cuanto asomó por la encía (o incluso antes) surgieron las dudas sobre cómo y cuándo comenzar con la higiene dental.

¿Cuando empieza la higiene dental?

En realidad la respuesta estaba clara: la higiene dental empieza cuando hay dientes. Que si. Que digan lo que digan… si hay dientes hay que mantenerlos limpios.

Así que en cuanto el primer diente tuvo el tamaño necesario para poder ser limpiado con una gasa húmeda empezamos a generar esta rutina por las noches.

…y es que la higiene bucal es un hábito saludable… y todos los hábitos se adquieren con la práctica.

Es importante, además, empezar con estos cuidados prematuros para evitar la temida caries del biberón.

Además, a nosotros nos quedó muy clara la enorme importancia de cuidar la dentadura cuando con un año escaso le salieron manchas grises causadas por aquel complemento de hierro: glutaferro.

El primer cepillo

Al año y medio (en realidad un poco antes) empezamos a cepillarle los dientes.

El cepillo para cuando llegase este momento ya lo habíamos escogido hacía tiempo. Se trataba de un cepillo eléctrico adecuado para estos primeros momentos: con el cabezal pequeño y las cerdas blandas.

La verdad es que en esta etapa utilizábamos una pasta de dientes de la marca Licor del Polo para niños de 1 a 6 años… y es la que usamos hasta cumplir esa edad.

El primer dentífrico: hasta los 6 años

Sin embargo, al principio la cantidad de pasta que utilizábamos era ínfima. Si, ya se que es lo que recomiendan: «cómo mucho el tamaño de un guisante»… y a mi me parece que le poníamos en realidad medio guisante.

Nos gustó especialmente este dentífrico por varios motivos: primero el lagarto molón, después el sabor a fresa (que nos parecía más llevadero para una iniciación en el cepillado dental) y por último (pero no menos importantee) que contiene únicamente la cantidad mínima de flúor que asegura una protección ante la caries. Esto es importante, pues el exceso de flúor se debe evitar a toda costa en los niños.

Pero claro, a lo mejor esto te pilla un poco ‘descolocado’ y te estarás preguntando por qué tanto problema con el flúor si se supone que es bueno para evitar las caries.

El problema del flúor

En principio el flúor es bueno porque ayuda a prevenir la caries. De hecho es el método recomendado para una prevención de estos problemas que crea la placa bacteriana.

Así que, si el flúor evita la caries y nosotros queremos evitar las caries en los dientes de nuestros niños, la tentación es utilizar productos que tengan flúor… mucho flúor… contra más flúor mejor.

Pues no. ¡¡ERROR!!

Mucho flúor puede ser perjudicial para los dientes de los niños
A pesar de que el contacto del flúor con los dientes puede ser enormemente beneficioso para prevenir la caries, en los niños pequeños puede causar un grave problema llamado fluorosis

La fluorosis en los niños

En los primeros años de vida los niños todavía tienen el instinto de succión, por lo que es tremendamente fácil que ingieran la pasta que utilizan durante el cepillado.
Ingerir una cantidad mayor de la recomendada puede causar fluorosis esquelética. Esta fluorosis lo que provoca es una mayor fragilidad de los huesos.
Por otra parte, la acumulación de flúor en los dientes durante estas fases de desarrollo de los dientes pueden provocar manchas en los dientes: fluorosis dental.

El equilibrio del flúor

Así (cómo en casi todo en la vida) el secreto de una correcta utilización del flúor está en encontrar la dosis adecuada.
Según la Sociedad Española de Odontopediatría, una concentración inferior a 500ppm de flúor no está demostrado que existan beneficios en la prevención de caries.
Por otra parte, cuanto más flúor lleve la pasta más protegidos estarán los peques ante la caries, pero mayor será el riesgo de fluorisis dental.
Así, para cada edad se deberá buscar un dentífrico que adecue la concentración de flúor a la evolución del niño.
Es por eso por lo que en el mercado ya existen distintos tipos de pastas de dientes infantiles que, más allá de sabores y envases, en lo que se distinguen es en la concentración de flúor que contienen.

Higiene dental a los 3 años: aprendiendo a cepillarse

Alonso había crecido un montón en ese último año y medio. Boca más grande implica cepillo más grande. Así, que cambiamos el cepillo.
En un principio probamos con un cepillo clásico, pero en seguida nos dimos cuenta de que eso solamente complicaba conseguir una limpieza adecuada y volvimos a los cepillos eléctricos.
Además empezamos a completar la limpieza con un colutorio de LACER por recomendación del dentista.
kit de higiene dental del niño de los 3 a los 6 años
Este fue el kit de higiene dental de Alonso entre los 3 y los 6 años.

Aprendiendo la técnica

Esta edad es crucial para aprender la correcta técnica de cepillado y coger el hábito de cepillarse (2 veces al día en ese momento) durante al menos 2 minutos.
A partir de los 3 años la mejor manera de enseñarles la técnica de cepillado es por imitación: lavándonos los dientes con el peque.

Los niños aprenden a hacer las cosas viendo como se hacen, por lo tanto nuestro planteamiento fue el siguiente:

Por una parte cepillarse el solo los dientes ante el espejo …por supuesto con la posterior revisión de papá o mamá (lo que nosotros llamamos «el repaso»)
Por otra parte yo también me cepillaba los dientes con él (al menos una vez al día) ante el mismo espejo. Es increíble hasta que punto imitan nuestros gestos cuando están tratando de aprender. Así fue sencillo que recordase la forma correcta de cepillarse los dientes.

A partir de los 6 años

En cuanto a la pasta… ni nos planteamos cambiar de marca en ese primer momento. Simplemente empezamos a utilizar el siguiente nivel en la escala de pastas de dientes infantiles: a partir de 6 años (ni siquiera nos planteamos cambiar de marca en este momento).
Pasta de dientes a partir de 6 años
Sin embargo, en unos meses empezamos a ver que los dientes perdían el blanco puro que habían tenido hasta entonces desde que cambiamos de pasta de dientes.
Todavía no comprendo muy bien por qué ocurrió esto, pero fue sustituir la pasta de dientes y empezar a recuperar su blanco natural en unos días.
El problema era encontrar una pasta de dientes que nos inspirase confianza y que no fuese de menta.
«¡La menta no me gusta nada!» Decía Alonso cuando le dijimos que tenía que cambiar a otra pasta de dientes «de mayores»
Cuantas veces habremos utilizado el sufijo «de mayores» para convencer a los niños. Es… como si a nosotros nos dicen «gratis»
Hoy hemos cambiado de pasta de dientes por la Colgate Smile para más de 6 años (…pero decorada con Spiderman… claro)
Yo creo que por mucho que me preocupe por la higiene dental de Alonso nunca será suficiente… y cuando al final sonríe pienso: «Valió la pena» 
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Ni con campañas como #padresigualitarios se enteran

Un mes de #padresigualitarios

Del 22 de febrero al 20 de marzo se ha llevado a cabo una campaña en internet que trataba de reivindicar el papel de los padres en la crianza de los niños.

Personalmente me ha parecido una campaña estupenda y muy bien llevada, que aprovechando el mes del día del padre trataron de concienciar a una parte de la sociedad que aún no se entera (o no se quiere enterar) de que hoy en día los hombres nos implicamos en la crianza de nuestros hijos… y lo hacemos básicamente por dos motivos: porque podemos y porque queremos.
Que es cierto que aún hay casos en los que a pesar de querer no se puede y también hay casos que a pesar de poder… pues no se quiere (…lástima estos últimos)
Pero en general se está viendo que los padres del siglo XXI hemos aprovechado la situación actual cada vez más igualitaria para lanzarnos a disfrutar de nuestros hijos como a nuestros padres y abuelos no les dejaron.

Somos padres implicados …aunque les pese

¿A que viene que hoy os suelte todo esto?
Bueno, pues viene a que hoy a sido uno de esos días en los que te encuentras a alguien que me ha soltado una serie de ideas rancias y despectivas hacia los padres. 
Me he contenido (porque a pesar de todo le tengo aprecio a esa persona) pero me he ido con rabia… mucha rabia y he tenido que escribir este artículo.
Pero el caso es que hoy he tenido que escuchar cosas como 
  • «los hombres no son capaces de cuidar a los niños… no están genéticamente preparados para ello… está demostrado»
  • «Las mujeres son las únicas capaces de cuidar bien a un hijo… al fin y al cabo lo llevaron 9 meses en el vientre.»
  • «El cerebro de los hombres no está capacitado para estar alerta y no son capaces de pensar en más de una cosa a la vez… por eso no son válidos para cuidar a los niños»
Estas «lindezas» y muchas más las he escuchado mientras respiraba hondo y trataba de abstraerme para disfrutar del cappuccino que me había pedido.
La fuente de tales opiniones era una mujer, aunque cierto es que aún quedan muchos hombres capaces de utilizar los mismos «argumentos» para justificar que la mujer asuma la crianza de los hijos en exclusiva y el hombre se abstenga de cualquier obligación más allá del puro suministro de recursos a la familia: ¡Que mentes más rancias!

Los hombres también tienen ese instinto paternal

Bueno, en realidad no creo que los hombres tengan ningún instinto especial… ni las mujeres.
Pero lo cierto es que a muchos hombres (al igual que a muchas mujeres) nos gusta implicarnos en el cuidado y la crianza de nuestros hijos.
También es cierto que los hombres estamos igual de capacitados que las mujeres para participar en estas tareas. 
Pero aún hay quien no se entera de que no somos una excepción… que ya somos tantas excepciones que la excepción empieza a ser la norma.
…y que nunca jamás va a ser verdad que «las mujeres son las que cuidan y dan cariño y los hombres no están preparados para eso» por más que se empeñen en repetirlo como un mantra y aunque añadan la coletilla «…está demostrado»
Es falso.
Bueno, pues ya me he desahogado.
Pero lo verdaderamente lamentable de esta actitud es que supone un retraso en los derechos de los hombres como padres y en la sociedad en general en su necesidad de conseguir la igualdad real de las mujeres.

Seguro que tu también has escuchado en más de una ocasión argumentos como los que yo he tenido que soportar hoy. Si es así te animo a que me lo cuentes en los comentarios.
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Ni con campañas como #padresigualitarios se enteran

Un mes de #padresigualitarios

Del 22 de febrero al 20 de marzo se ha llevado a cabo una campaña en internet que trataba de reivindicar el papel de los padres en la crianza de los niños.

Personalmente me ha parecido una campaña estupenda y muy bien llevada, que aprovechando el mes del día del padre trataron de concienciar a una parte de la sociedad que aún no se entera (o no se quiere enterar) de que hoy en día los hombres nos implicamos en la crianza de nuestros hijos… y lo hacemos básicamente por dos motivos: porque podemos y porque queremos.
Que es cierto que aún hay casos en los que a pesar de querer no se puede y también hay casos que a pesar de poder… pues no se quiere (…lástima estos últimos)
Pero en general se está viendo que los padres del siglo XXI hemos aprovechado la situación actual cada vez más igualitaria para lanzarnos a disfrutar de nuestros hijos como a nuestros padres y abuelos no les dejaron.

Somos padres implicados …aunque les pese

¿A que viene que hoy os suelte todo esto?
Bueno, pues viene a que hoy a sido uno de esos días en los que te encuentras a alguien que me ha soltado una serie de ideas rancias y despectivas hacia los padres. 
Me he contenido (porque a pesar de todo le tengo aprecio a esa persona) pero me he ido con rabia… mucha rabia y he tenido que escribir este artículo.
Pero el caso es que hoy he tenido que escuchar cosas como 
  • «los hombres no son capaces de cuidar a los niños… no están genéticamente preparados para ello… está demostrado»
  • «Las mujeres son las únicas capaces de cuidar bien a un hijo… al fin y al cabo lo llevaron 9 meses en el vientre.»
  • «El cerebro de los hombres no está capacitado para estar alerta y no son capaces de pensar en más de una cosa a la vez… por eso no son válidos para cuidar a los niños»
Estas «lindezas» y muchas más las he escuchado mientras respiraba hondo y trataba de abstraerme para disfrutar del cappuccino que me había pedido.
La fuente de tales opiniones era una mujer, aunque cierto es que aún quedan muchos hombres capaces de utilizar los mismos «argumentos» para justificar que la mujer asuma la crianza de los hijos en exclusiva y el hombre se abstenga de cualquier obligación más allá del puro suministro de recursos a la familia: ¡Que mentes más rancias!

Los hombres también tienen ese instinto paternal

Bueno, en realidad no creo que los hombres tengan ningún instinto especial… ni las mujeres.
Pero lo cierto es que a muchos hombres (al igual que a muchas mujeres) nos gusta implicarnos en el cuidado y la crianza de nuestros hijos.
También es cierto que los hombres estamos igual de capacitados que las mujeres para participar en estas tareas. 
Pero aún hay quien no se entera de que no somos una excepción… que ya somos tantas excepciones que la excepción empieza a ser la norma.
…y que nunca jamás va a ser verdad que «las mujeres son las que cuidan y dan cariño y los hombres no están preparados para eso» por más que se empeñen en repetirlo como un mantra y aunque añadan la coletilla «…está demostrado»
Es falso.
Bueno, pues ya me he desahogado.
Pero lo verdaderamente lamentable de esta actitud es que supone un retraso en los derechos de los hombres como padres y en la sociedad en general en su necesidad de conseguir la igualdad real de las mujeres.

Seguro que tu también has escuchado en más de una ocasión argumentos como los que yo he tenido que soportar hoy. Si es así te animo a que me lo cuentes en los comentarios.
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La realidad me supera Gretzky…


Ayer llegué a casa del trabajo y me fui al dormitorio para ponerme ropa cómoda. La puerta se cerró detrás de mi y el tipo viejo que vive en el pasillo me tocó el hombro.

 Yo: ¡Cojona Gretzky que me ha dado un microinfarto!, ¿cómo va la cosa?
Sr. Gretzky: Que pasa Alcolea, pues aquí ando, agradecido de la presencia matutina de tu familia en estos días festivos en los que andan por casa. Por cierto, hoy tu Santa anda algo revuelta por lo ocurrido en Bruselas, deberías prestarle un poco más de atención, ¿no crees?
Yo: ¿Y qué le digo?, ¿y qué le digo a los chicos si me preguntan? No sé qué pensar, es obvio que hechos como el ocurrido en Bruselas son de una brutalidad sobrecogedora, pero…
G: Contigo siempre hay un pero.
Yo: ¡Joder, claro! Ayer estuvimos sometidos todo el día a una sobreinformación de los atentados con su aderezo de morbo innecesario y, sin embargo, se producen semanalmente ataques terroristas en Siria, Irak, Tunez, Turquía, Thailandia, Irán… que ocupan un espacio de 30 segundos en los informativos occidentales.
Hay decenas de miles de personas que tratan de huir de su país por diferentes motivos: guerras, dictaduras, hambre o pobreza y en los países “desarrollados” lo que hacemos es ponerles un número y ya veremos hasta donde tragamos. 
G: Eres un demagogo, lo que hay que hacer es que en los países de origen tengan los mismos derechos y oportunidades que cualquier occidental.

La solución debería empezar a trabajarse desde la base, aportándoles una calidad de vida mínima, unos servicios esenciales, garantizarles libertad ideológica… es bastante sencillo: nadie se iría de su casa si en ella tiene lo necesario para vivir.
Yo: cuando se invaden países a golpe de mortero para buscar armas de destrucción masiva que luego resultan no existir es una manera muy sensata de “democratizar” sociedades que están bajo el yugo de una dictadura. ¿cuál ha sido la consecuencia de esa guerra que fue originada con una excusa inexistente? ¿cuántos responsables políticos han acabado entre rejas? ¿cuántos civiles y no civiles han muerto por una causa irreal? 
Sinceramente no le veo solución… viéndolo desde otro punto de vista, ¿cómo ayudas a un país cuyos gobernantes son los primeros interesados en que todo siga como hasta ahora?, no veo voluntad por ninguna de las partes, es triste Gret, pero sin no se quieren ver los problemas es imposible que surjan soluciones. A los puestos de poder tendrían que acceder buenas personas con vocación de servicio público.
G: Pues explícaselo así a tus hijos, ya tendrán tiempo de madurar y darse cuenta por ellos mismos que el ser humano es el peor de los animales. Que guerras siempre ha habido, hay y habrá. Tu obligación es educarles para que, si alguna vez se ven con la responsabilidad de tomar decisiones, traten de ser lo más ecuánimes posible.
Yo: A mis chicos trato de educarles para que sean conscientes de que teniendo empatía ya tienen mucho ganado para que sean justos… me da igual que sean presidentes del gobierno, ingenieros, mecánicos o pastores. 
G: Trata de que sean buenas personas y les irá bien.
Yo: Gracias por tu tiempo Gret.
G: Te veo últimamente muy filosófico, me gustas.

Yo: Tampoco te pases.

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La realidad me supera Gretzky…


Ayer llegué a casa del trabajo y me fui al dormitorio para ponerme ropa cómoda. La puerta se cerró detrás de mi y el tipo viejo que vive en el pasillo me tocó el hombro.

 Yo: ¡Cojona Gretzky que me ha dado un microinfarto!, ¿cómo va la cosa?
Sr. Gretzky: Que pasa Alcolea, pues aquí ando, agradecido de la presencia matutina de tu familia en estos días festivos en los que andan por casa. Por cierto, hoy tu Santa anda algo revuelta por lo ocurrido en Bruselas, deberías prestarle un poco más de atención, ¿no crees?
Yo: ¿Y qué le digo?, ¿y qué le digo a los chicos si me preguntan? No sé qué pensar, es obvio que hechos como el ocurrido en Bruselas son de una brutalidad sobrecogedora, pero…
G: Contigo siempre hay un pero.
Yo: ¡Joder, claro! Ayer estuvimos sometidos todo el día a una sobreinformación de los atentados con su aderezo de morbo innecesario y, sin embargo, se producen semanalmente ataques terroristas en Siria, Irak, Tunez, Turquía, Thailandia, Irán… que ocupan un espacio de 30 segundos en los informativos occidentales.
Hay decenas de miles de personas que tratan de huir de su país por diferentes motivos: guerras, dictaduras, hambre o pobreza y en los países “desarrollados” lo que hacemos es ponerles un número y ya veremos hasta donde tragamos. 
G: Eres un demagogo, lo que hay que hacer es que en los países de origen tengan los mismos derechos y oportunidades que cualquier occidental.

La solución debería empezar a trabajarse desde la base, aportándoles una calidad de vida mínima, unos servicios esenciales, garantizarles libertad ideológica… es bastante sencillo: nadie se iría de su casa si en ella tiene lo necesario para vivir.
Yo: cuando se invaden países a golpe de mortero para buscar armas de destrucción masiva que luego resultan no existir es una manera muy sensata de “democratizar” sociedades que están bajo el yugo de una dictadura. ¿cuál ha sido la consecuencia de esa guerra que fue originada con una excusa inexistente? ¿cuántos responsables políticos han acabado entre rejas? ¿cuántos civiles y no civiles han muerto por una causa irreal? 
Sinceramente no le veo solución… viéndolo desde otro punto de vista, ¿cómo ayudas a un país cuyos gobernantes son los primeros interesados en que todo siga como hasta ahora?, no veo voluntad por ninguna de las partes, es triste Gret, pero sin no se quieren ver los problemas es imposible que surjan soluciones. A los puestos de poder tendrían que acceder buenas personas con vocación de servicio público.
G: Pues explícaselo así a tus hijos, ya tendrán tiempo de madurar y darse cuenta por ellos mismos que el ser humano es el peor de los animales. Que guerras siempre ha habido, hay y habrá. Tu obligación es educarles para que, si alguna vez se ven con la responsabilidad de tomar decisiones, traten de ser lo más ecuánimes posible.
Yo: A mis chicos trato de educarles para que sean conscientes de que teniendo empatía ya tienen mucho ganado para que sean justos… me da igual que sean presidentes del gobierno, ingenieros, mecánicos o pastores. 
G: Trata de que sean buenas personas y les irá bien.
Yo: Gracias por tu tiempo Gret.
G: Te veo últimamente muy filosófico, me gustas.

Yo: Tampoco te pases.

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