• Oscar Espinosa

    (Oscar Espinosa)

Oscar Espinosa:

  • Lecturas infantiles: Pepe y Mila

    En casa nos gusta mucho la lectura, ya lo sabéis. Hace no mucho os hablaba de lo encantados que estamos con Las princesas Dragón y lo que nos gustan sus historias. Hoy, sin embargo, me voy a centrar más en el sector más juvenil de la casa: el de los 2 – 3 años.
    Por supuesto, aquí los cuentos juegan un papel muy importante y los usamos a menudo. De hecho, después de cenar el Hermanomenor siempre sale disparado hacia la librería a coger un cuento… mientras los mayores acabamos de cenar, lo miramos una y otra vez.
    El más reciente que ha llegado a casa para el rango de edad del pequeño es Pepe y Mila tienen mucha prisa de Editorial SM. A Pepe y Mila ya los conocíamos de hace tiempo… y fue más por capricho mío que por gusto del pequeño de la casa: Cuando vi los dibujos me encantaron; son diferentes a muchos de los que se ven por ahí y los libros tienen multitud de solapas. El visto bueno, sin embargo, no lo tenía que dar yo… y no defraudó. 
    El cuento del que os hablo hoy es un poco escatológico, no nos vamos a engañar. Pero si ya de por si los cuentos de Pepe y Mila son atractivos por todo lo que os comentaba antes, el que acaba de llegar a nuestras manos además es muy divertido… Al pequeño (y a la Hermanamayor también) le da mucha risa ver determinadas situaciones que se reproducen en el libro e interactuar con los elementos móviles.
    Este tipo de cuentos son ideales a partir del año y medio: Tamaño manejable, muy resistente (aunque alguno del estilo no goce de muy buena salud) y con muchos elementos móviles de todo tipo.
    De Pepe y Mila hay multitud de historias y se pueden encontrar tanto en castellano como en catalán. Ahora que se acerca el día del libro os puedo asegurar que es un buen cuento para regalar :D.
    En el siguiente enlace podréis haceros con él: 
    Castellano: Amazon.
    Catalán: Amazon
  • Viaje a Noruega: Glaciares Bøyabreen y Supphellebreen con niños

    Durante años, el formidable jostedalsbreen, el glaciar más extenso de la Europa continental se desplazaba a contracorriente, porque mientras los glaciares del resto del mundo retrocedían, él avanzaba despacio. En la actualidad también ha sucumbido y está en retroceso. Con una superficie de 487 km2 y un espesor de hasta 600 m preside las tierras altas de Sogn on Fjordane. Al igual que en su día visitamos uno de sus brazos más conocidos (Nigardsbreen), hoy íbamos a intentar tocar hielo en otros dos de fácil acceso: Boyabreen y Suppellebreen.

    Estos dos glaciares se ubican muy cerca del pueblo de Fjaerland, que recibe la nada despreciable cifra de más de 300.000 visitantes al año; muchos de ellos con visitar estos glaciares.

    Bøyabreen
    Fue el primero que visitamos camino a Fjaerland. En este caso no es posible acceder a la zona de hielo porque hay un lago que separa de la zona del restaurante y del aparcamiento (gratuito), pero si se tiene suerte es posible ver desprenderse algún bloque de hielo que acabará cayendo al agua. Es muy fácil de acceder desde la carretera principal y es totalmente recomendable disfrutar de las vistas desde las ventanas panorámicas que hay en la cafetería que hay a los pies. Aprovechamos para comer allí mismo viendo que los precios eran razonables y las hamburguesas tenían buena pinta. Pasamos un buen rato jugando con las piedras en el lago y haciendo algunas fotos.
    Supphellebreen
    Es menos espectacular pero a priori más accesible que el anterior. Como curiosidad, destacar que el hielo de los podios de los JJOO de Lillehammer de 1994 se sacó de este glaciar. Se encuentra en la parte inferior del valle Supphelledalen y es el que se encuentra a una altitud más baja de todos los glaciares del sur de Noruega; se mantiene vivo por el hielo que cae del glaciar Flatbreen ubicado sobre él.
    Nuestro objetivo, y en este lo teníamos que conseguir, era que los peques pudieran llegar hasta la zona del glaciar y jugar un rato con el hielo. Nuestros planes, sin embargo, parecía que no se iban a cumplir: Al llegar llovía bastante, así que nos quedamos en el coche a la espera que amainara; cuando por fin amainó, nos equipamos y emprendimos la marcha hacia el glaciar… Lamentablemente después de tanta lluvia de la base del glaciar bajaba un río que hacía impracticable el ‘camino’ que pudiera llevar hasta la base. Intentamos acercarnos por alguno de los bordes, pero nada, no fue posible porque estaba todo impracticable. Al menos los peques pudieron jugar un rato con bloques de hielo que la corriente había arrastrado hasta donde estábamos… no tengo ninguna duda de que en otras épocas habríamos podido llegar sin problemas. Es un recorrido muy sencillo.
    Acabamos el día en un camping ubicado muy cerca del Museo Noruego del Glaciar, que tampoco pudimos visitar porque ya estaba cerrado al llegar.
    Nos instalamos en nuestra cabaña y estuvimos jugando un rato en familia, que tampoco vino mal 😀

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  • Las ruedas

    Ya os hablé hace algún tiempo que nuestros hijos (y no creo que sea una exclusiva de ellos) son de ideas fijas. En él os comentaba que el HermanoMenor siempre tiene que ir con algo de ruedas a cualquier sitio que vamos…

    Lo cierto es que tiene un buen repertorio de cosas rodantes y, aunque tiene algunos preferidos, algunos de ellos tienen más éxito que otros. Últimamente el que triunfa es un carrito de Play Doh, similar a los de la compra, que le regalaron para navidad… Dentro hay plastilina, pero eso es lo de menos porque nunca lo abre; de hecho, podría ir vacío o con piedras en su interior… a él lo que le gusta es llevarlo de paseo. Porque eso es otra cosa que va asociado al llevarse cosas con ruedas a la calle: Le encanta caminar. Y eso nos genera muchos algún problemilla cuando al abrir la puerta del ascensor ve que estamos en el párking en lugar de la planta baja; problemas hasta el punto de que no quiere subirse al coche o dice que quiere ir, por a casa de los abuelos maternos andando… cuando hay 40 kilómetros.
    Otros grandes candidatos a salir a la calle son: Cochecitos de bebé (con bebé o sin él), un correpasillos (sí, es rosa), una bicicleta sin pedales o, la última y flamante adquisición: un patinete (que el pobre pedía insistentemente de camino al cole cada día…).
    Pero bueno, que me desvío; otras veces os he comentado que en casa intentamos no ser sexistas, así que vemos genial que el niño juegue con muñecas y la niña con coches, párkings y demás. No obstante, desde que es un poco independiente, siempre se ha decantado por aquellos juguetes -çque tiene su hermana que van con su mayor obsesión: los que tienen ruedas; Desde coches, motos, camiones grandes y pequeños hasta uno de sus preferidos: los trenes.
    Llega a tal extremo que incluso los cuentos que tienen vehículos son de sus preferidos, usa los que no los tienen para hacer rampas para los coches y disfruta viendo Chuggington, Thomas y sus amigos o Bob el Constructor (aunque aquí somos algo más flexibles y a veces se cuelan cosas más estandars…).
    En fin, que algo innato debe haber en eso que dicen que a los niños les gustan más los coches que a las niñas… al menos en nuestro caso es así: La grande ha tenido coches y nunca les ha hecho demasiado caso… en cambio, el peque disfruta como un loco con ellos y puede estarse horas sin destrozar nada hacer ruido.
    Los cochecitos tampoco se libran…
    Vuestros hijos tienen obsesiones hobbies de este tipo?
  • Viaje a Noruega: Visitando cascadas

    En Noruega hay agua… mucha agua. Buena muestra de ello son las muchísimas cascadas que existen, de todos los tamaños, de todas las alturas… y por todos sitios.
    Algunas aparecen de forma inesperada mientras circulas por la carretera, casi sin saber cómo se llaman. Otras son puntos de parada obligada. Hoy os voy a hablar de algunas de las que hemos visto y que nos han llamado la atención especialmente:

    Låtefossen
    La primera de las grandes cascadas nos la encontramos en la carretera. Apareció sin avisar mientras íbamos camino a otra al poco de dejar atrás Odda (conocido por ser base para visitar Trolltunga). Ahí, en medio de la carretera es una de las más importantes de Noruega; tiene 165 metros y su peculiaridad es la de tener dos corrientes que se acaban uniendo justo antes de pasar por debajo de la Ruta 13. Lo cierto es que al ser la primera que vimos, nos dejó con la boca abierta.
    Vøringfossen
    Esta cascada es la que íbamos buscando cuando nos encontramos la anterior. Se encuentra en plena meseta de Hardangervidda y tiene una altura de 182 metros. Las mejores vistas se obtienen desde el mirador que hay junto al aparcamiento del Hotel Fossli. En un principio hay que pagar, pero en algunas situaciones te puedes encontrar la caseta cerrada; en nuestro caso llovía, así que pudimos verla de forma gratuita (aunque no sé si habríamos preferido que no lloviera y pagar…) Os podéis imaginar la cantidad de agua que bajaba al llover intensamente.
    Tvindefossen
    Para mi, la visita a esta cascada fue una de las mejores experiencias de nuestro viaje; la visitamos tras un intenso día de lluvia y bajaba una cantidad de agua impresionante… si a eso le unimos el hecho de que te puedes acercar mucho, las sensaciones que vivimos al estar algo cerca fue impresionante (y la bronca que me pegó mi hija mayor también fue épica por haber hecho que se mojara :P).
    Está ubicada cerca de Voss, justo al lado de un cámping; de muy fácil acceso y con aparcamiento gratuito. Al día siguiente volvimos a pasar por delante y no caía tantísima agua…
    Esos del fondo somos mi hija mayor y yo 😛

    Kjosfossen
    Es uno de los atractivos más visitados del país. Se encuentra a medio camino del recorrido del famosísimo tren de Flam y cuenta incluso con una pequeña central eléctrica que alimenta la famosa línea ferroviaria. Tiene una caída impresionante de 225 metros y, durante la temporada alta, una actriz vestida como una Huldra (criatura seductora del bosque en el folclore escandinavo) baila y canta frente a la cascada.
    Gudbrandsjuvet
    Tras pasar Valldan y de camino a Trollstigen está el desvío a Gudbrandsjuvet. Es un curioso conjunto de pasarelas y miradores sobre la garganta que se forma en el río Valldola. Es un lugar de muy fácil acceso en la ruta 43 y una agradable parada antes de llegar a la espectacular carretera de los Trolls.



    Stigfossen & Tverrdalsfossen
    Si la visita a Trollstigen ya es espectacular en si misma, aún lo es más si le añadimos dos cascadas; una de 189m y otra que cae unos 320m por la ladera de la montaña. Sin duda, esta carretera, sus vistas y sus cascadas son una visita obligada en un viaje a Noruega.


    Cascada de las 7 Hermanas y el pretendiente
    Muy conocidas por su ubicación: El fiordo de Geiranger (patrimonio de la Humanidad); son 7 corrientes de agua separadas que caen por la ladera del fiordo, la más alta de las cuales tiene 250 metros. Justo delante se encuentra la cascada del Pretendiente, que tiene una peculiar forma de botella. Cuenta la leyenda que el protagonista de la historia se dio a la bebida tras ser rechazado por las 7 hermanas. Se disfrutan cómodamente realizando otra visita obligada: Un crucero por el precioso fiordo.

    Stalheimfossen y Sivlefossen
    Se encuentran durante el espectacular descenso de la carretera de Stalheimskleiva, conocida por ser una de las más empinadas del mundo con un 18% de desnivel. Se trata de una carretera únicamente de un sentido (bajada).
    Bordalsgjelet Gorge – Voss
    No se trata de una cascada propiamente dicha, pero bien merece ser nombrado ya que permite disfrutar de las vistas que proporciona la garganta a muy corta distancia. Está muy cerca del centro de Voss y está completamente adaptado para ser visitado en familia.
    Por supuesto hay muchas más, conocidas y otras no tanto; con tanta lluvia que tuvimos durante el viaje, lo cierto es que caía agua por todos sitios… alguna ventaja tenía que haber! Los peques (y nosotros, claro) disfrutamos muchísimo con estas fantásticas vistas.
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  • Lecturas Infantiles: Las princesas Dragón (y II)

    Hace algunas semanas os hablé de un nuevo libro que había llegado a casa: Las princesas Dragón. En la reseña ya vaticinaba que seguramente acabaríamos teniendo más en casa… Pues ya tenemos los 3 que completan la colección (y espero y deseo que la continúen!).

    Os puedo asegurar sin ninguna duda que son los libros infantiles que más gustan en casa (para los que leen, el HermanoMenor se contenta con otros cuentos de los que ya hablaré otro día): Sus espectaculares portadas, los dibujos que acompañan a la historia y su lenguaje desenfadado y a veces algo irreverente nos hacen pasar ratos de tensión, alegría, suspense…
    Tres princesas, tres libros (espero que haya más!): Bamba, Nuna y Koko son las narradoras de cada uno de ellos; cada una en su estilo, cada una en una aventura diferente.
    Ahora mismo estamos con el tercer libro, Su majestad la bruja. No os voy a explicar nada de la historia porque vale mucho la pena vivirla a ciegas desde el principio. Lo único que os voy a decir es que la protagonista es la inconformista Koko.
    El formato del libro es muy similar al de los dos anteriores (y que, pese a ser historias separadas, están enlazadas entre ellas): Capítulos cortos, mucho humor, lenguaje muy coloquial y desenfadado, fantásticos dibujos por todos sitios y, en ocasiones, partes de la historia explicada en formato cómic.
    La edad recomendada la pondría a partir de los 5 años (es lo que tiene la HermanaMayor), de momento como oyente. Más pequeños no lo veo, a veces se usa la ironía y el sarcasmo y si son más pequeñas les costará pillar lo que están pretendiendo decir.
    De verdad, son fantásticos… y sus cliffhangers (esos finales de capítulo que a veces te obligan a seguir leyendo) son espectaculares. Y nada de que sean ‘para niñas’… cualquiera se divertirá con ellos!
    Si os interesa, los podéis conseguir a continuación:
    1. El misterio del huevo dorado – Amazon
    2. El pantano de las sirenas – Amazon
    3. Su majestad la bruja – Amazon
  • Con peques se puede: Segundo aniversario!

    Parece que fue ayer cuando escribía el primer post de este blog… sin embargo, el pasado domingo hizo dos años de aquel día. Justo hace un año os explicaba lo que habían dado de si los primeros doce meses del blog. Creo que voy a hacer de ese resumen una tradición y os voy a resumir brevemente qué ha pasado en el último año…
    El tema estrella, sin duda, ha sido explicaros (y aún estoy en ello) nuestra fantástica experiencia en los fiordos de Noruega; en cuestión de viajes también os conté cuáles fueron nuestras rutas (sin niños) en Escocia, República Checa o Egipto.
    República Checa: Un país sorprendente!
    Visitamos el Festival de titelles de Barcelona en el Poble Español, volvimos a visitar el Festival El més petit de tots y visitamos los mundos de Peppa Pig y Ben y Holly (e hicimos un sorteo).
    También os conté que no hace falta irse muy lejos para conocer lugares interesantes y os expliqué algunas de las visitas imprescindibles en mi ciudad: Terrassa.
    Uno de los iconos de Terrassa
    Y alguna cosa más queda por ahí… entre las más recientes, cómo disfrutamos un día en la nieve en Rasos de Peguera.
    25000 páginas vistas durante el año, más de 820 seguidores en Twitter, 720 en Facebook, y cerca de 400 en Instagram.
    Este año ha empezado durillo; cambios familiares y laborales me dejan menos tiempo para dedicarme a esto que tanto me gusta; tengo muchas cosas pendientes y creo que va siendo hora que alguien me ayude… así que estoy intentando convencer a mi querida mujer de que se incorpore al proyecto y le demos un impulso para darle algo más de velocidad…
    Seguimos! Gracias por estar ahí!
  • Copiando comportamientos

    Hace algunas semanas (meses, creo) que os hablaba de predicar con el ejemplo porque al final los padres somos la referencia para nuestros hijos… Hoy os voy a hablar de algo que vengo observando hace algún tiempo y que va bastante relacionado con esto: Copiar comportamientos.
    A veces es como verse reflejado…
    No falla, cuando la HermanaMayor le suelta la bronca a su hermano suena irremediablemente familiar a cuando ella las recibe. Lo mismo pasa cuando intenta negociar con él y lo hace de la misma forma que nosotros aplicamos con ella (Si a nosotros no nos funciona siempre a ella menos porque es un cabezón muy pequeño).
    Por su parte, el pequeñajo tiene como principal referente a su hermana para lo bueno y para lo malo. No sé por qué, pero tenemos la sensación de que las cosas no-tan-buenas son aquellas que más impacto tienen en él. Será porque son más atractivas, porque llaman más la atención o es todo una cuestión de poca objetividad por nuestra parte? Es igual, sea lo que sea, repite ab-so-lu-ta-men-te todo lo que hace su hermana.
    Está claro que es algo inevitable y que hay que pasarlo, pero qué chungo es en determinadas situaciones… Esos momentos en la cena cuando el HermanoMenor está devorando comiendo tan tranquilamente y de repente su hermana dice: ‘No me gusta la lechuga’ (que sí que le gusta, es una manipulación que nos intenta hacer a menudo). Si el pequeñajo se entera, no es raro que él diga exactamente lo mismo, y ya la tenemos liada… Como es un cabezón muy persistente, no hay manera de hacerlo cambiar de opinión y lo más probable es que no se coma la lechuga (muchas veces incluso aunque su hermana se la acabe comiendo!).
    En determinadas situaciones nos da igual que el HermanoMenor haga exactamente lo mismo que su hermana, como por ejemplo cuando la grande nos está explicando qué ha hecho en el colegio o en la piscina y él, como no iba a ser menos, también lo hace… a su manera y con sus simpáticos recursos parlantes.
    Como en todo, hay momentos muy divertidos en esto de ver reflejados los comportamientos de uno en uno de esos pequeños individuos pero hay otros (como esos que pasan durante la cena o cuando hay prisa) que hacen que tengas que lidiar solventar dos problemas en lugar de uno…
    En fin, cosas buenas y otras no tanto de que sean dos (no quiero ni pensar si fueran más!).
  • Viaje a Noruega: La bella Ålesund

    Ålesund es una de esas ciudades con encanto. Tiene un tamaño perfecto para conocerla a pie y cualquiera de sus rincones bien merece un tranquilo paseo. Está ubicada a algo más de 230 kilómetros al norte de Bergen en la provincia de Møre og Romsdal y es muy conocida por su arquitectura Art Nouveau y muy utilizada como base por su cercanía al conocidísimo fiordo de Geiranger.

    Como ya he comentado otras veces, lo primero que hacemos al llegar a un lugar es visitar la oficina de turismo; nos gusta que nos aconsejen y, además en esta ocasión no llevábamos ningún plan preconcebido. Sí sabíamos algunas de las atracciones importantes de la ciudad, pero no teníamos claro qué íbamos a hacer. El personal de la oficina nos aconsejo sin dudarlo un momento que, si íbamos con niños, no dejáramos de visitar uno de los mejores acuarios del Norte de Europa: El ATLANTERHAVSPARKEN – ÅLESUND AQUARIUM. Así que allí nos dirigimos rápidamente. Os hablé de nuestra experiencia aquí.

    Al salir del acuario, ya por la tarde, nos dirigimos de nuevo al centro de la ciudad; nos quedaban aún unas horas para conocer tan bella ciudad. La peculiaridad de Ålesund es que prácticamente la totalidad de su centro fue reconstruido en estilo Art Nouveau tras uno de los incendios más importantes ocurridos nunca en una ciudad noruega a principios del Siglo XX. Mientras callejeábamos tranquilamente por sus calles nos fuimos dirigiendo hacia otro de los iconos de la ciudad: El mirador de Aksla.

    Visitar Ålesund y no subir los 418 escalones que llevan hasta la cima de este mirador es como no haber visitado la ciudad (no os asustéis, parecen muchos escalones, pero en unos 15 minutos a paso normal con niños se llega fácil arriba). Además, el punto de inicio de las escaleras es el parque de la ciudad, por el que podremos dar un agradable paseo antes y/o después de nuestra visita al mirador.

    Como es de imaginar, las vistas desde él son espectaculares y uno se puede estar horas y horas observando la espectacular distribución de la ciudad por algunas islas. Arriba, además de una zona de picnic y un bar, parten multitud de caminos por los que hacer trekking… Como curiosidad, no dejéis de haceros un selfie en Byrampen, un pequeño saliente de las escaleras a medio subida que se ha hecho popular por ser un lugar fantástico para este tipo de fotos 😛
    De nuevo abajo continuamos con otro agradable paseo por el centro de la ciudad hasta llegar a la iglesia de la ciudad (a la que no entramos) y nos quedamos descansando por los alrededores. Con esto finalizaba nuestro completo día en esta pequeña y acogedora ciudad.

    Al día siguiente continuaba nuestra ruta por el país… ya de vuelta hacia Bergen.

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  • Los padres del secador

    Los jueves es día de piscina de la HermanaMayor y por cuestiones de organización familiar la acompaño yo. Como no podía ser menos, el HermanoMenor también se quiere venir (no sea que se pierda una oportunidad de jugar en la piscina), así que acabamos yendo los 3.
    Hay momentos delicados cuando uno se encuentra en inferioridad numérica respecto a sus hijos, sobretodo cuando ésta se da en un vestuario pero bueno, hoy no es ese el motivo de este post. Con más o menos fluidez acabamos todos en bañador, cada uno en la piscina que le corresponde y, un rato después, nos reencontramos en la ducha. Una vez estamos los 3 limpios y relucientes, toca pelearse poner crema al pequeño, discutir animar a la grande a que se vista lo antes posible y vestirse uno mismo sin que se le escape alguno de los niños…
    Bien, de una manera u otra (a veces es incluso sorprendente darse cuenta de que hemos llegado hasta ahí) alcanzamos a la última fase antes de salir a la calle: Peinar y secar el pelo a la HermanaMayor.
    ¿Parece algo de lo más tranquilo e inspirador, no? Pues deja de serlo cuando cada dos por tres tienes que ir a buscar al pequeñajo porque se escapa (lo que, a su parecer, es altamente divertido). Tras varios viajes, normalmente consigo sobornarlo convencerlo dándole algo que comer. En fin, ahí sigo, intentando con toda mi fuerza mental que se seque el pelo de forma instantánea… En esas que la exclusiva clienta de tan particular peluquería comienza a hablar con otras niñas que se encuentran en la misma situación que ella: esperando pacientemente a que sus padres acaben de secar el pelo para ir a casa a cenar.
    Un momento, es entonces cuando me doy cuenta: no estoy solo haciendo de peluquero. Y no es que seamos uno o dos… a veces hemos llegado a coincidir unos cuantos. Nos he autodenominado “Los padres del secador”.  Quizás sea una señal.
    Después de que mis poderes mentales fallaran y tuviera que estar una eternidad el tiempo necesario para que el pelo estuviera medianamente seco nos vamos rumbo a casa. Esta vez me voy satisfecho al ver que cada vez para más hombres ya no es raro estar en un vestuario masculino secándole el pelo a sus hijas y que otros hombres que quizás piensan que sí lo es acaben planteándose un cambio de opinión al vernos de esa guisa… 
    Yo creo que sí, es una señal que Los padres del secador existamos. Y sí, aún queda mucho por hacer. Sigamos avanzando, paso a paso, por una sociedad más igualitaria.
  • Un día en la nieve: Rasos de Peguera

    Estos últimos días ha nevado bastante así que hemos aprovechado para ir a estrenar algunos de los regalos que nos trajeron los Reyes Magos y el Tió: Un trineo y ropa para la nieve!
    ¿Y dónde fuimos? Pues al lugar más cercano en el que podemos hacer uso de ellos: Rasos de Peguera.
    Ubicación
    Rasos de Peguera es una antigua estación de esquí, cerrada desde el 2004, ubicada a unos 15 kilómetros de Berga a una cota de 1850 metros. Llegar desde Barcelona es muy sencillo y no se tarda más de una hora y media. Siempre hay que ir dirección Berga y al llegar a la ciudad ya está indicado (es dirección Berga Nord). Después únicamente hay que seguir los carteles, no tiene pérdida. Un poco antes de llegar a la zona de aparcamiento de La Creu (como bien se indica, en él hay una gran cruz), la carretera se vuelve de un único sentido (subida) para dejar el carril de la derecha como aparcamiento. Según nuestra experiencia, no es difícil aparcar por la zona (a excepción de la última vez que la visitamos).
    No os asustéis… esto es de cuando funcionaban las pistas
    Servicios
    Como es una estación de esquí que está cerrada, servicios prácticamente no hay ninguno. Los pocos edificios que hay están cerrados y no son accesibles así que no contéis con nada. Con un poco de suerte os encontraréis con un food truck en el que poder tomar algo calentito… Por supuesto, también hay lugares en los que comer o tomarse algo en la carretera de acceso a la estación. Nuestra recomendación: Llevad bebida y comida de casa.
    Un antiguo tele-arrastre
    Nieve
    Una de las razones que empujó a la estación a su no continuidad (aunque siempre se oyen rumores de que se intentará abrir de nuevo) es la ausencia de cañones de nieve así que hay nieve en función de las condiciones meteorológicas. De las veces que hemos ido siempre ha habido nieve suficiente para pasar un buen rato en familia. De hecho, la última vez había tantísima nieve que en algunos lugares era realmente difícil caminar e incluso, que el trineo deslizara… Otra cosa que también es habitual que pase es que la nieve se congele; como es de suponer, nadie pasa una máquina para dejarla como uno se espera en una estación de esquí.
    Espectacular paisaje, no creéis?
    Gente
    Durante los fines de semana tiene bastante afluencia de gente; si las noticias informan de que ha nevado en abundancia puede haber muchísima. Esto en la estación misma no es un problema ya que es lo suficientemente grande como para que haya sitio para todos; en realidad se trata más bien de un problema en los accesos: El párking de La Creu y el espacio habilitado para aparcar en la carretera puede no dar para absorber un volumen de gente importante.
    Nosotros siempre hemos llegado entre las 11 y las 12 de la mañana; nos llevamos un bocata y nos volvemos después de comer. Lo bueno de ir a esas horas es que, a partir de la 1 o incluso algo antes, mucha gente ya se empieza a ir, así que a mediodía la afluencia de gente baja bastante. Eso sí, tened en cuenta que en la estación no hay electricidad y que, tanto a primera hora de la mañana como por la tarde puede hacer bastante frío.
    Los fines de semana va gente, sí…
    Pistas
    Estas son las pistas que había en la estación
    No se trataba de una gran estación de ski, así que no hay muchísimas pistas, pero con las que hay es más que suficiente para pasar un día con un trineo, plásticos o jugando con la nieve con cualquier utensilio que se deslice.
    Por supuesto, donde más se queda la gente es en la zona que está al lado de la entrada; conforme os retiréis para la izquierda o para la derecha hay mucha menos. El lugar donde tirarse… a gusto del consumidor. En función de donde uno se ponga las bajadas serán más fuertes o menos… y costará más o menos subir (recordad, hay que subir andando).
    Hazme un muñeco de nieveeee
    Si no ando muy equivocado no todas las estaciones de ski tienen zona para trineos (y si la tienen normalmente es pagando), así que es una opción económica en la que pasar un buen día en la nieve. Si conocéis más lugares, dejadlos en los comentarios!
  • Lecturas infantiles: El pollo Pepe

    Desde hace unos días tenemos un nuevo amigo en casa… El Pollo Pepe.
    Supongo que muchos de vosotros ya lo conoceréis; de hecho, hasta yo mismo había oído hablar de él, sin embargo nunca habíamos tenido el gusto de coincidir.


    A mi me ha gustado, pero lo que yo piense realmente no es lo más importante. ¿Qué opina el público al que va dirigido (niños y niñas entre 1 y 5 años)? Pues tras un arduo y concienzudo estudio, para el pequeñajo de la casa (2 años) el pollo Pepe es uno de esos cuentos que le han encantado (es fácil identificarlo si cuesta mucho que lo suelte :P).

    Y lo cierto es que su reacción no es para nada extraña porque estamos hablando de un auténtico súper ventas que lleva más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo. Y no nos olvidemos, que estamos hablando de un cuento que apenas tiene 10 páginas! Si ha cosechado tal éxito habrá sido por algo…

    Que quede clara una cosa: estamos ante un cuento muy sencillito (y esa es parte de su grandeza), con unas pocas frases, algunos pop-ups y un desplegable. Todo ello de lo más colorido y con grandes letras.

    Yo el único riesgo que le veo es al tema de los pop-ups… este tipo de cuentos ‘desprotegido’ en las manos de un niño de corta edad puede acabar mutilado, así que mejor que lo vea con alguien más mayor que pueda controlar un poco la situación (o que al menos impida el despiece).

    Si aún no tenéis en vuestra biblioteca infantil este clásico (y luego lo completáis con alguno de sus amigos y/o sus aventuras), ya estáis tardando en haceros con él. Además, lo podéis conseguir de varias formas:

    En fomato clásico, aquí

    Con un peluche, aquí

    En gran formato, aquí

  • Viaje a Noruega: Norway in a Nutshell… por libre

    Hace algunas semanas os explicaba tanto nuestra experiencia tanto en el conocidísimo Tren de Flåm como el crucero por el conocidísimo y patrimonio de la humanidad fiordo de Nærøyfjord.
    Estas dos visitas forman parte de una de las excursiones más conocidas durante un viaje a Noruega: Norway in a Nutshell.
    Norway in a Nutshell es una excursión de día completo que puede comenzar en varios puntos de Noruega (los más habituales son Oslo, Bergen o Voss) y que combina algunas de las atracciones más espectaculares de la zona de los fiordos. A las dos visitas estelares normalmente se le añaden, en función del lugar de inicio, un viaje en tren y un trayecto en bus.
    Esperando el tren en Myrdal
    Nosotros en principio no nos planteamos hacer la excursión. Fue durante la preparación del viaje cuando nos acabamos dando cuenta que estábamos haciendo algo parecido a la famosísima excursión pero por libre.
    Siendo nuestro campo base Gudvangen ese sería nuestro punto de inicio; empezamos con el fantástico crucero por el fiordo Nærøyfjord (post aquí) y continuamos con el espectacular Tren de Flåm (post aquí). Una vez en Myrdal esperamos nuestro siguiente transporte: el tren hasta Voss.
    Curiosamente, el tren llegó con retraso (algo que nos sorprendió bastante); una vez en él, nos sentamos en la parte izquierda del mismo (mirando en la dirección del tren) y, pese a haber leído en más de una ocasión que es un recorrido bellísimo, nos quedamos alucinados. Realmente, no nos arrepentimos nada en hacerlo… Nieve, cascadas espectaculares, paisajes preciosos… y, casi sin darnos cuenta, llegamos a Voss.
    Paisajes espectaculares en la línea Oslo – Bergen
    Nos bajamos del tren y esperamos al que tenía que ser nuestro último desplazamiento del día: Un autobús de línea entre Voss y Gudvangen; un autobús (con wifi) en el que disfrutar de otro tipo de paisajes: granjas, pueblos minúsculos… y la famosa cascada Tvindefossen (a la izquierda del vehículo, unos minutos después de haber salido de Voss).
    Nuestro día, que había empezado a las 10.00 en un barco acabó a las 20.00 en la puerta del cámping en el que nos alojábamos. Todo fue como habíamos previsto: las conexiones funcionaron a la perfección y no hubo ningún contratiempo, pese a que la señora del camping nos puso un poco de ‘el miedo en el cuerpo’ porque el bus que cogíamos hasta Gudvangen era el último del día, así que si se nos perdía nos veríamos obligados a coger un taxi.
    Tvidenfossen estaba espectacular con la lluvia
    Conclusión: en forma de pack o por libre, no dejéis de hacer esta combinación de experiencias. En un día da tiempo a hacerlo todo de forma relajada y no es cansado. Nuestros peques se lo pasaron en grande subiendo en tantos medios de transporte en un mismo día, jeje.
    Por supuesto, hacerlo por libre sale considerablemente más económico que hacerlo en el pack contratado; sin embargo, si no queréis complicaros la vida (que no es para nada complicado), no perdáis la oportunidad de disfrutar de esta excursión.
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  • Luchando contra los tópicos… de forma desigual

    “No lo cojas que se acostumbra”

    “Cómetelo todo que te pondrás grande”

    “Si duerme con vosotros no os lo podréis sacar de la cama”

    “Dale el pecho (o el bibe) cada 3 horas”
    Y no tengo dudas de que se os ocurrirán muchas más por el estilo: frases estereotipadas que cuestan horrores de quitar del pensamiento común de mucha gente pese a estar demostrado que no son correctas. 
    Afortunadamente, cada vez somos más los que abogamos por pensamientos más racionales y realistas, pero aún es muy común que en ciertos ámbitos más de uno muerda la lengua por no generar un conflicto. No es difícil de imaginar una situación de este tipo: Comida familiar con los abuelos, tíos y padres en la que se habla de algunos de los típicos tópicos que he comentado al principio del post: Que si le consientes mucho, que si lo estás malacostumbrando, que si no come nada, bla bla bla…



    ¿Cómo defiendes tus argumentos -por muy justificados que estén- cuando estás Solo ante el peligro? En cuanto abras la boca diciendo algo contrario a lo que se ha puesto sobre la mesa lo más probable es que te echen a los leones… Muchas veces, entonces, optarás por dejar pasar el tema y, los más cabezones osados, intentarán defender sus argumentos con hechos contrastados… es difícil salir victorioso y se tiene que hacer con muuuucho tacto; tampoco es necesario una guerra interna.
    Qué difícil, ¿verdad? ¿Cómo desterrar esos pensamientos enquistados para que generaciones futuras dejen de transmitirlos? Pues básicamente exponiendo los hechos tal y como son y no callarse: No pasa nada porque cojas a tu hijo cuando quieras; no hay que comérselo todo, hay que comer lo que toca; no pasa nada si se hace colecho; los bebés comen a demanda, sea teta o biberón… 
    Personalmente tengo la esperanza que, de la misma manera que se instauraron en su día a fuerza de repetirlos, desaparezcan. Yo por mi parte, así hago, y os animo a todos a que lo hagáis. Cansa, sí, pero si somos muchos será más fácil menos difícil. No sé a vosotros, pero a mi me chirría mucho, muchísimo, escuchar algunos de estos comentarios entre padres jóvenes; no porque algo se haya hecho de cierta manera durante los últimos 30, 40 ó 50 años significa que esté bien hecho. Siempre se puede mejorar cosas y actitudes… Estoy convencido de que conseguiremos mejorar. 
    ¿Cómo gestionáis vosotros estas situaciones ‘incómodas’? ¿Os ‘atreveis’ a discutir o lo consideráis una batalla perdida?
  • Descubriendo Bergen: Montes Fløyen y Ulriken

    Bergen es una ciudad muy vistosa; vayas por donde vayas vale la pena prestar atención y observar todo lo que nos rodea. Está muy bien fijarse en los detalles, pero… y qué decir de una vista desde lo más alto? Comprobarlo tiene fácil solución: Subir a uno de los dos miradores por excelencia de la ciudad: El monte Fløyen o el Monte Ulriken.¿Cuál de ellos es mejor? ¿Cuál visitar? La respuesta es fácil: Ambos.
    El monte Ulriken
    Es la más alta de las 7 colinas que rodean la ciudad. Su cima está a 643 metros sobre el nivel del mar y la forma más rápida para acceder a su cima es mediante el teleférico Ulriken643, dos cabinas que nos llevarán desde la base, ubicada en el barrio de Landas (a 5 kilómetros del centro), a la cima… siempre que no haga demasiado viento. Desde el centro de la ciudad (muy cerquita de la oficina de turismo) salen autobuses lanzadera en los que se puede comprar el billete del teleférico; son muy fáciles de identificar porque son azules y de dos plantas.

    La experiencia de subir en un teleférico no se puede disfrutar de forma muy habitual, así que los más pequeños de la familia lo pasarán en grande viendo cómo esas cestas colgantes nos llevan a la cima. Si además hemos llegado en un autobús azul de dos plantas, la experiencia para ellos aún será más interesante.
    Si tenemos suerte y hace buen día, las vistas son espectaculares. Lamentablemente en nuestro caso no fue así y nos costó bastante poder sacar alguna foto de provecho; además, hacía bastante frío.

    Esto era lo que veíamos cuando llegamos arriba…

    … y esto lo que pudimos ver mientras bajábamos

    Desde la cima, en la que hay un restaurante y una pequeña tienda, salen 15 diferentes paseos circulares por los que disfrutar de la naturaleza; si somos experimentados incluso es posible ir de Ulriken a Fløyen caminando en unas 5 horas.

    El ‘alucine’ de subir en teleférico no te lo quita nadie…

    El precio del billete de ida y vuelta es de 170 NOK para adultos y 100 NOK para niños, aunque si se coge el bus desde el centro (Ulriken Express Bus), el coste es de 270 NOK para adultos y 160 NOK para niños. Existen bonos familiares (2 adultos y 2 niños por 450 NOK, con bus 700 NOK). Se pueden comprar los tickets en la parada del bus o en el mismo teleférico y con la Bergen Card es posible tener un 10% de descuento.
    El monte Fløyen
    Este monte compite en espectacularidad de vistas con Ulriken, y tiene la ventaja que es mucho más accesible (con sus ventajas e inconvenientes): el acceso más popular se encuentra a escasos 150 metros del mercado de pescado y del icónico barrio de Briggen.
    El hecho que sea tan accesible hace que sea muy popular entre lugareños y visitantes, así que, si el tiempo acompaña, es muy habitual que haya largas colas para acceder al funicular que lleva a la cima.
    El funicular Fløibanen es la forma más habitual de subir; con frecuencias cada 15 minutos y en poco más de 7 minutos de trayecto se alcanzan los 320 metros sobre el nivel del mar y desde donde se pueden disfrutar de multitud de actividades.

    La entrada al funicular (y la cola!)

    Igual que en el caso anterior con el teleférico, el subirse a un funicular no es algo muy habitual, así que el ascenso mismo ya es un espectáculo para los más pequeños…
    Una vez arriba lo más habitual es asomarse al fantástico mirador escalonado. Cualquiera se podría estar horas allí disfrutando de las maravillosas vistas, aunque se pueden hacer muchas otras cosas: desde disfrutar del gran parque infantil presidido por un enorme troll, pasando por realizar excursiones y, a poco más de 500 metros de la estación, incluso disfrutar de un paseo en canoa (gratuito), pesca…

    Las espectaculares vistas

    Con todas estas alternativas es fácil entender cómo el monte Fløyen es uno de los lugares preferidos por los ciudadanos de Bergen en el que disfrutar del tiempo libre…
    Un billete de ida y vuelta en el funicular cuesta 90 NOKs por adulto y 45 por niño (de 4 a 12 años, menores de 4 no pagan). Sin embargo, si sois poseedores de la Bergen Card, es posible subir de forma gratuita (si no es temporada alta) o de disfrutar de un 50% de descuento en temporada estival. Se pueden comprar los billetes tanto on-line como directamente en las taquillas del funicular.

    El traslado en sí mismo ya vale la pena

    Sin duda, es imprescindible conocer al menos uno de estos dos lugares para disfrutar de fantásticas vistas.

    Diario de viaje a Noruega: Inicio

    Gracias a Turismo de Noruega y a la oficina de Turismo de Bergen por permitirnos disfrutar de estas fantásticas atracciones.
  • Los juegos del hambre

    El HermanoMenor aún no se comunica verbalmente con fluidez, pero sí lo hace de otras maneras; otra cosa es que nosotros a veces sepamos averiguar qué es lo que nos está intentando decir. Por otro lado, tiene algunos puntos débiles que le hacen un poco perder el control y muy probablemente los más importantes sean el sueño y el hambre. Y, a veces, ambos de forma simultánea.
    Todo va bien, todo es alboroto y discusiones juegos y felicidad, hasta que algo en su interior hace click! De repente, empiezan los lloros, los enfados, el no calmarse con nada… Y ahí comienza nuestra labor de investigación sobre intentar averiguar qué es lo que le pasa. A veces conseguimos identificar la causa de forma rápida y somos capaces de ponerle algún tipo de solución (o no). Otras, sin embargo, el HermanoMenor está ya tan metido en el bucle de lloro-quejido-todo me parece mal-lloro que vamos completamente a ciegas. ¿Será sueño? ¿Se encontrará mal? ¿Le dolerá algo? ¿Se habrá enfadado por algo? Tras mucho indagar a alguno se nos enciende la bombilla y surge una pregunta que hasta el momento no nos habíamos hecho: ¿Tendrá hambre? No sería la primera vez que confundimos una señal de este tipo con el sueño o un enfado común…
    Vale, hemos identificado la causa: Hambre. La solución debería ser rápida: le damos algo de comer y se acabó el problema, no?. Pues no. A veces está tan metido ya en el bucle que he comentado antes que cuesta mucho hacerle salir de él. Está tan enfadado que aunque le ofrezcas la comida que más le guste del mundo no la quiere. Ya puedes ofrecerle cientos de cosas diferentes que no hay forma; de hecho, puede llegar incluso a tirarla si se la acercamos demasiado.
    Entonces, ¿Cómo lo ayudamos a salir del bucle? Cambio de chip: Ofrecerle algo totalmente inesperado y que le pueda llamar mucho la atención; unas veces puede ser un juguete, otras hacerle una tontería, ponerle música o algunos dibujos… cualquier cosa que le haga hacer de nuevo click! y desactive el modo ira enfado que se activó un rato antes. Una vez conseguido ya le podemos ofrecer comida que, muy posiblemente se ponga súper contento y… necesitemos más porque se la comerá en un santiamén.
    Y vosotros, ¿Tenéis situaciones explosivas como esta? Pobres, al final todo radica en un problema de comunicación y de control…
  • Los mundos de Peppa Pig y Ben y Holly: La Crónica

    No hace muchos días realizaba un sorteo (post aquí) que servía como presentación de “Los mundos de Peppa Pig y Ben y Holly”. El evento está organizado por Creativos Educativos y se celebra en Fira de Barcelona conjuntamente con el Festival de la Infància de Barcelona. Pues bien, justo hace dos días lo visitamos y paso a contaros nuestra experiencia:

    Las entradas para los mundos dan acceso al recinto completo del Festival de la Infància, así que podemos aprovechar y visitar las dos cosas con la misma entrada. De hecho, es lo que hicimos nosotros: Llegamos justo antes de comer, comimos un bocata y estuvimos recorriendo los pabellones mientras se hacía la hora para acceder a la zona de Los mundos de Ben y Holly y Peppa Pig.

    Cuando se hicieron las 16.00 (nuestra entrada era de tarde) nos encontramos con un recinto muy amplio dividido en dos: el área de Peppa Pig y el área de Ben y Holly y, en medio, un escenario.

    Al poco de llegar y de que los peques participaran en alguna de las actividades que se realizaban, nos avisaron de que se iba a hacer la presentación de los personajes, así que nos dirigimos a la zona del escenario.
    Presentación del espectáculo

    Durante el evento se realizan tres espectáculos: Uno de inicio, uno de final y otro más o menos a la mitad. Una de las cosas que más nos gustó es que durante la celebración de los mismos, que no son muy largos y son muy dinámicos y entretenidos, las áreas del parque se cerraban y todo se centraba únicamente en los espectáculos. De esta forma nadie se los perdía y lo cierto es que se veía muy bien (para nada era un espacio masificado).

    Hay multitud de actividades, tanto en el área de Peppa Pig como en la de Ben y Holly; durante las 4 horas en las que se puede estar en el recinto da tiempo suficiente a disfrutarlos todos sin tener que correr, todo ello combinado con los espectáculos.

    No os voy a detallar todas las actividades que hay porque, además de ser muchas, lo mejor que podéis hacer para conocerlas es visitarlo. De verdad, os puedo asegurar que nuestros hijos se lo pasaron en grande. Estuvimos desde que abrieron hasta que cerraron… Como colofón pudieron bailar con Peppa, Holly y cualquiera de los personajes que quisieron; por supuesto, tampoco faltaron fotos con ellos durante toda la tarde.

    Ya por último, felicitar a la organización porque todo estaba muy bien preparado y todo el personal que participaba era muy, muy agradable. Tanto con los niños como con los adultos. Por supuesto, incluyo a los personajes!

    Tenéis hasta el 4 de enero para poder ir a conocer a Peppa Pig y sus amigos y todos los personajes de Ben y Holly. Podéis comprar las entradas en la página de Kaimandú.

    ¡No os lo perdáis!

  • Viaje a Noruega: Conociendo Stavanger

    Llegando a Stavanger
    Tras nuestra llegada al aeropuerto de Bergen, lo primero que hicimos al recoger el coche fue tomar camino hasta la ciudad de Stavanger. Es un recorrido habitual si se hace una ruta circular y el punto de inicio es una de estas dos ciudades; además, por el paisaje bien merece dedicar las cuatro horas y pico de trayecto en él. El trayecto incluye dos ferries (el primero de 40 minutos de duración, entre Halhjem y Sandvikvag, y el segundo de 25, entre Arsvagen Mortavika) y uno de los túneles submarinos más profundos del mundo, el de Rennfast, que llega a estar 223 metros bajo el mar y tiene una longitud de más de 5 kilómetros.

    Como era de esperar, llegamos tarde a nuestro hotel (el único hotel que visitamos durante nuestro viaje) y nos fuimos a descansar para empezar el día siguiente a conocer la ciudad; teníamos previsto dedicarle un día completo.

    El puerto de Stavanger

    Conociendo la ciudad

    Stavanger es la cuarta ciudad de Noruega con aproximadamente 130.000 habitantes y es la capital de la provincia de Rogaland. Esta ciudad portuaria es conocida como la capital noruega del petróleo y de ahí que tenga un museo dedicado a ello: El Museo noruego del petróleo (Norsk Oljemuseum), del que os hablé aquí.

    El casco antiguo es idílico
    Para conocer Stavanger lo mejor es perderse por ella… Nosotros, tras nuestro habitual paso por la oficina de turismo para recoger el mapa de rigor y recibir algunas indicaciones, nos dirigimos hacia el casco antiguo, una de las zonas más bellas de la ciudad.

    Callejuelas peatonales adoquinadas con sus casas de madera adornadas con flores invitan a pasear sin rumbo fijo disfrutando de los detalles. Es fácil olvidar que se está en una ciudad relativamente grande teniendo en cuenta la tranquilidad que se respira en estas calles.

    Tras un paseo algo pasado por agua (dichosa lluvia!) nos bajamos a la zona del puerto, donde los peques alucinaban con los cruceros allí atracados. Tranquilamente fuimos paseando hacia la zona del Museo del Petróleo, del que ya os hablé aquí, pasando por las fantásticas casas de colores del centro de la ciudad; a diferencia del casco antiguo, que es meramente residencial, aquí abundan las cafeterías y las tiendas con un ambiente animado y agradable. Antes de visitar el museo acabamos comiendo justo delante del Geopark en un restaurante chino. 
    Nuestro paseo por el centro acabó después de visitar el museo. Continuamos callejeando hasta que llegamos a la Catedral de Stavanger y el fantástico lago que hay detrás. Finalmente, nos dirigimos hacia el hotel, parando a comprar algo de cenar en un kebab a medio camino.
    La Catedral de Stavanger
    Un fantástico lago en el centro
    Nuestro paso por la ciudad fue tranquilo y agradable; conocimos su esencia y visitamos los lugares más importantes de ella. Al día siguiente íbamos a visitar el que hacía que muchos la visitaran (incluidos los cruceros): Preikestolen (El Púlpito).
    Fue, sin duda, un buen comienzo del viaje.

    Puedes consultar más información de nuestro viaje:

    Diario de viaje a Noruega: Inicio

  • La evolución de las pistas de coches. Hot Wheels A.I.

    En nada estamos ya en Navidad, y quien más quien menos, anda buscando regalos para los niños que los rodean. Los que nos encontramos en esta situación muchas veces acabamos desbordados entre multitud de juguetes de todos los tamaños, colores y formas… y acabamos hechos un lío.
    A veces, por suerte, aparece algo que llama la atención y la complicada tarea de búsqueda de ese regalo original y atractivo se simplifica. Es el caso de este circuito de carreras con inteligencia artificial de Hot Wheels. Fácilmente se le puede considerar la evolución del los circuitos de carreras tradicionales más que nada porque hacen uso de la tecnología para ofrecer una experiencia totalmente nueva. 
    Hay varios modos de juego y unos sensores en los coches evitan (si queremos) que el coche se salga de la pista. Según la experiencia y habilidad de los jugadores (grandes o pequeños) hay 3 niveles de juego: desde el principiante, en el que la velocidad es limitada hasta la experta, en la que no hay límites y es mucho más sencillo que el vehículo acabe saliéndose… Es posible incluso poder lanzar obstáculos virtuales a los adversarios para hacer la carrera aún más atractiva! En la caja vienen dos coches, pero pueden llegar a competir hasta cuatro de forma simultánea.
    Hablando de la pista: más de 40 configuraciones diferentes se pueden montar con los 20 tramos de que dispone el juego, así que eso de aprenderse el circuito se hace más que difícil: ¡Horas de entretenimiento aseguradas! Igualmente, el hecho de la pista tampoco es un tema que nos deba limitar, porque también es posible utilizar los coches como un radiocontrol normal y corriente.
    A nuestros hijos les gustan muchos los coches, así que no tengo ninguna duda de que este sería un buen regalo… y sí, a mi tampoco me importaría tenerlo, que siempre he tenido la tentación de tener un circuito para hacer carreras y esta evolución aún lo hace más atractivo que los tradicionales.
    Para dejaros con ganas de más, aquí los podéis ver en funcionamiento:

    Ya sabéis, si estáis pensando en carreras de coches en circuito, este circuito de carreras de Hot Wheels es un éxito asegurado!
  • ¿Le hacemos un regalo a la profe?

    No falla. Llegamos a la época navideña y en los dichosos grupos de Whatsapp del colegio (de los que ya hablaré seguramente otro día aunque oficialmente no esté en ninguno de ellos) aparece el comentario: 
    “Vamos a hacer un regalo de Navidad a la profesora, no?”
    Pues si fuera por mi, no. Lo siento. Y no porque no esté contento con el trabajo que hacen; al contrario, estamos encantados. Simplemente pienso que ya cobran por hacer lo que hacen. Al fin y al cabo es su trabajo, no?
    El tema de los regalos es superior a mi… es algo que me parece tremendamente injusto, tanto con otras profesiones como entre profesores y profesoras del mismo colegio; por un lado, prácticamente a nadie le hacen regalos por su trabajo y se considera el sueldo como recompensa suficiente; por el otro, no me parece bien que una profesora pueda recibir una cajita de bombones y su compañera de curso reciba una caja experiencias de más de 100 euros. Y no tengo dudas de que se dan ambos casos.
    Sé que en algunos colegios estas prácticas están prohibidas y creo que debería ser así en todos.
    Siempre que sale este tema (cíclicamente en Navidad y en final de curso) acabo mosqueado porque parece que cada año va in crescendo, cada año hay que superarse… El año pasado se le hizo regalo, además de la tutora (que podría llegar a tolerar ejem), a la monitora del comedor… Para esta vez mi mujer apareció diciéndome que se había planteado hacer regalo, además de a la tutora, a la profesora de inglés, a la de música, a la de informática y a la de psicomotricidad. Pero, ¿es que estamos locos? Mi reacción fue decirle que propusiera en el grupo hacer regalo también al director, al bedel, a la secretaria, a las señoras de la limpieza y, en general, a todos los adultos del colegio.
    El problema de estas situaciones es que a ver quién es el o la valiente que alza la voz diciendo que esto se nos está yendo de las manos. Ser la oveja negra del grupo no es fácil ni agradable. Sin embargo, la supermami lo dijo… y las pocas que se pronunciaron la secundaron, así que nada, todo quedó en una propuesta y finalmente sólo se le hará regalo a la tutora…
    Ahora a esperar a final de curso a volver a vivir un momento de estos. ARGH!
    ¿Qué opináis de estas cosas? ¿Os gustan? ¿Estáis a favor o en contra?
  • Viaje a Noruega: Glaciar Nigardsbreen con niños

    Durante nuestro viaje por Noruega no podíamos dejar de visitar algunos de los glaciares más conocidos del país. Todos los que visitamos fueron brazos del grandísimo Jostedalsbreen, el mayor glaciar de toda la europa continental. Concretamente fueron Nigardsbreen, Boyabreen y Supphellebreen. En el post de hoy os explicaré un poco nuestra experiencia en el primero de ellos.

    Dicen de él que es el glaciar más accesible de Noruega. Se llega tras tomar un desvío desde la tranquila población de Gaupne y no tiene pérdida, está a unos 30 kms. Justo antes de llegar a la zona del glaciar nos encontramos con un edificio bastante singular: El Breheimsenteret, un museo y uno de los tres centros de visitantes que tiene el Parque Nacional de Jostedalsbreen. Nosotros no entramos y seguimos hasta el glaciar porque corríamos el riesgo de que se nos hiciera tarde para llegar a nuestro alojamiento. Para acceder al párking hay que pagar (40 NOK). Tras pasar la barrera al poco rato aparece imponente la masa de hielo azul al fondo, flanqueado por un lago. La vista es espectacular.
    Cuando llegamos vimos que había varios coches, pero no había nadie por las inmediaciones; ¿dónde estaba todo el mundo? Nos fijamos bien en el glaciar y apreciamos unos puntitos de colores… Los usuarios de los coches allí aparcados había llegado hasta el glaciar. 
    No teníamos muy claro qué hacer: ¿nos acercamos con los niños o no es una buena idea? Un cartel advierte, como en todos los glaciares que visitamos, de que era un lugar peligroso. Sin embargo, la tentación era grande… era una oportunidad para que nuestros peques tocaran hielo de un glaciar (nosotros ya lo hicimos en el Perito Moreno) y tampoco lo íbamos a escalar ni mucho menos; con llegar a la base era suficiente. Además, no se veía muy lejano, casi al alcance de la mano… mientras nos debatíamos en si acercarnos o no había llegado más gente (incluso alguno iba con algún niño -mayor que los nuestros-) que se había calzado las botas y se habían puesto en marcha, y veíamos cómo iban avanzando, así que, ¿Por qué no nosotros? Pese a que llovía un poco (nada comparado con lo que había llegado a hacerlo durante el día), nos pusimos en marcha. 
    El acceso es por la parte derecha
    Pasamos con los peques un riachuelillo, seguramente más caudaloso de lo que era habitual (debido a las lluvias) y comenzamos a caminar por las rocas, por las resbaladizas rocas. ¿Realmente estábamos tan cerca? Comenzamos a valorar, en función de la gente que había llegado tras nosotros y que nos llevaba ventaja, cuánto rato podríamos tardar en llegar allí con los peques y volver… Seguíamos dudando qué hacer, aunque íbamos avanzando. 
    De repente, nos cruzamos con una familia que volvía de allí. Iban con una niña más o menos como nuestra mayor y se les veía bastante agobiados. Al vernos con dos peques nos dijeron:
    • I didn’t recommend it. It’s very difficult… especially the way back (No os lo recomiendo. Es muy difícil, sobretodo la vuelta).
    Nos quedamos bastante parados porque a simple vista no parecía tan complicado. Incluso hay zonas que tienen escaleras de madera o pequeños puentes para facilitar algún punto que pudiera ser más complicado. Sí que era cierto que resbalaba bastante y nuestra hija ya había sufrido algún pequeño percance. Además, veíamos que íbamos a tardar más rato de lo que parecía… Era ya por la tarde y aún nos quedaba un buen trecho en coche para llegar a nuestro próximo alojamiento, así que no podíamos estar allí muchas horas (lamentablemente).
    Finalmente, tras mucho darle vueltas y tras haber avanzado un poco, decidimos abandonar. Nos quedamos con las ganas, pero muy posiblemente en algún momento nos habríamos arrepentido si hubiéramos seguido; bien por dificultad, bien por el rato que tardaríamos o por alguna otra cosa que no habíamos previsto… Además, por culpa de la lluvia caída durante todo el día aún se complicaba más (para pasar el riachuelillo del principio tuvimos que hacerlo por turnos, pasando los peques uno a uno en brazos saltando entre las rocas).
    Nos quedamos en lo alto de unas rocas, nos hicimos algunas fotos fantásticas y nos volvimos al párking.
    Y hasta aquí llegó nuestra ‘aventura’
    Una vez en el párking nuestras sospechas se confirmaron: Se tardaba más de lo que parecía. Nos lo explicó una familia polaca que tenía la furgo aparcada al lado de nuestro coche; tardaron un mínimo de una hora de ida y otra de vuelta que, sumado a lo que podías estar por el glaciar (mínimo una hora), nos dilapidaba la tarde, así que habíamos tomado una buena decisión.
    Entonces, ¿Se puede ir hasta Nigardsbreen con niños? Creo que sí, si se va con tiempo suficiente, la meteorología acompaña y se toman las precauciones oportunas. Pero sobretodo, cuidado porque es un lugar en el que hay que tener mucho cuidado; uno mismo y los peques.
    También es posible contratar excursiones por encima del glaciar con guía (aquí) y llegar hasta él en una barca que parte desde el párking (60 NOK). Puede ser de ida y vuelta o únicamente de ida.

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  • Los mundos de Peppa Pig y Ben y Holly + SORTEO! (FINALIZADO)

    Tanto Peppa Pig como Las aventuras de Ben y Holly son dos de los dibujos más conocidos actualmente por los pequeños (y no tan pequeños) ¿Os imagináis poder estar en esos mundos? La gente de Creativos Educativos se ha puesto a ello y nos permitirá disfrutar de estos personajes del 26 de diciembre al 4 de enero en el recinto Montjuïc de Fira de Barcelona, donde instalarán un espectacular parque temático de 2.400 m2 dividido en dos zonas.

    Los asistentes al evento podrán disfrutar de Photocalls, zonas de juegos tematizadas, hinchables, talleres y espectáculos en ambas áreas. Como no podía ser de otra forma, también tendrán posibilidad de conocer y hacerse fotos con los personajes más populares de estas series e, incluso, ver donde vive Gastón (me encanta! :P).
    El evento se celebra durante 4 horas por la mañana (de 10.30 a 14.30) y por la tarde (de 16.00 a 20.00) y podéis comprar las entradas en Kaimandú. Hay muchos días y muchos horarios para poder asistir, así que yo no me lo perdería si mis hijos fueran fans de estos personajes.
    Además de hablaros de este evento, junto a Creativos Educativos vamos a realizar un sorteo de un  Vehículo Divertido de Peppa Pig de Bandai. ¿Qué tienes que hacer para participar? Tan solo seguir las páginas de Facebook de Con peques se puede y de Creativos Educativos y poner un comentario en este artículo indicando cuál de los dos dibujos gusta más a tu(s) hijo(s). Yo os puedo decir que en nuestro caso, el pequeño se decanta por Peppa Pig y la grande por Ben y Holly.

    El sorteo se celebrará el próximo 16 de diciembre entre todos los participantes que cumplan los requisitos y el ganador o ganadora se publicará en este mismo post.

    Mucha suerte en el sorteo y que disfrutéis en los Mundos de Peppa Pig y Ben y Holly!

  • Viaje a Noruega: Crucero por el fiordo de Naeroyfjord

    Noruega se caracteriza por tener unos paisajes espectaculares; gran parte de culpa la tienen los fiordos, esas maravillas de la naturaleza que nos dejan boquiabiertos recorriéndolos con alguno de los cruceros / ferries que circulan por ellos. Hay muchos y con características muy diferentes; de ellos hay dos que son considerados de los más bonitos del mundo y hoy os voy a hablar de uno de ellos, el fiordo Naeroyfjord (del otro hablaremos otro día).
    Saliendo de Gudvangen
    El Naeroyfjord es el brazo más bello del grandísimo Sognefjord (Fiordo de los sueños). Fue declarado patrimonio de la humanidad por la Unesco en el año 2005 (junto al de Geiranger, que también visitamos en otra ocasión) y tiene una longitud de 17 kms. Su espectacularidad radica en el contraste de las altísimas montañas que lo rodean (hasta 1.800 metros) con la estrechez de alguno de sus puntos (únicamente 250 m).
    La mejor forma de conocerlo es realizando un trayecto en barco que dura aproximadamente 2 horas entre Gudvangen y Flam donde, si planificamos bien la visita, se puede enlazar con su famosísimo tren (enlace). En otro post os explicaré cómo combinar ambas visitas para no tener que repetir trayectos y, a cambio, disfrutar de vistas espectaculares.

    El recorrido
    En un principio este ferry era un medio de transporte ya que hace tiempo algunos de los pueblos que se asoman al fiordo eran únicamente accesibles por mar. Los más importantes son Aurland, que es una de las últimas paradas antes de llegar a Flam y el pintoresco Undredal, un precioso pueblecito famoso por tener más cabras que personas. 
    El trayecto se puede realizar en ambos sentidos: saliendo desde Gudvangen y llegando hasta Flam (es el que nosotros hicimos) o a la inversa. Lo cierto es que no implica nada hacerlo de una manera u otra; es impresionante de todas formas, todo depende de nuestra planificación si lo queremos complementar con la visita al tren de Flam. Para la vuelta al punto de partida es posible hacerlo en el mismo ferry o en autobús (en realidad hay una más, pero ya os la explicaré :P).
    Nosotros salimos de Gudvangen en el ferry de las 10.00 y nada más entrar al barco nos dirigimos rápidamente hacia la cubierta superior, donde nos situamos en la parte derecha del barco (fue la que nos recomendó el chico que nos vendió los billetes). Las zonas de cubierta son un poco lugares de sírvase usted mismo o sálvese quién pueda. Hay unas sillas de plástico (las típicas de terraza de bar) y cada uno se sienta, más o menos, donde le parece. 
    Una vez instalados solo queda sacar la cámara y disfrutar del paisaje mientras, desde la megafonía, se van enumerando los puntos importantes del recorrido en varios idiomas (incluido el castellano). Aviso, el sonido no es algo espectacular, así que hay que andar atento para escuchar bien las explicaciones.
    Aurland
    Los billetes del ferry se pueden comprar online en https://www.visitflam.com/en/ o en el barco. Cuestan 315 NOKs para adultos (un solo sentido). El precio de los billetes infantiles no los tengo a mano, pero contad que fuera más o menos la mitad. El bus de regreso cuesta, aproximadamente, 90 NOK por persona adulta y la mitad para niños entre 4 y 12 años.
    Tal y como os comentaba antes, nosotros no hicimos uso de este servicio porque enlazamos con el tren de Flam.
    Flam
    ¡No dejéis de disfrutar de uno de los fiordos más bonitos del mundo!
    Diario de viaje a Noruega: Inicio
  • Hermanos: Ni contigo ni sin ti

    Es curioso ver la relación de los hermanos desde la perspectiva de padre. Tan fácil es que veas un amor incondicional entre ellos como que al poco rato veas un odio irrefenable de uno hacia el otro. Lo más curioso de todo es que se puede pasar de cualquiera de esos estados al otro en cuestión de segundos… Casi sin darte cuenta.

    Recuerdo la cara de fascinación de la HermanaMayor cuando vio a su hermano por primera vez, su cara de felicidad inmensa cuando lo tuvo en brazos siendo tan bebé, lo mal que lo pasó cuando se lo llevaron a hacerle algún cuidado… puro amor. Ahora digamos que, ante determinadas situaciones, ese amor incondicional se transforma en un ‘No quiero tenerte de hermano’ o ‘ya no eres mi hermano’. Cómo cambia la cosa… Por suerte dura poco.
    El HermanoMenor, por su parte, tiene en su hermana el mayor referente, para lo bueno y para lo malo: Constantemente repite todo lo que hace (o dice) ella, pregunta por ella cuando no está y se alegra mucho cuando la ve. Sin embargo, también es su mayor enemigo; a veces ella le roba a su mamá, su bien más preciado (a su papá también, pero ocurre menos veces), le quita cosas que tiene él o, fíjate tú qué casualidad, ella tiene justo lo que él iba a necesitar en ese preciso instante y tiene que conseguirlo como sea. No hablo de cuando le pega, le tira del pelo ni nada de eso… aunque pase.
    Intentamos, en la medida de lo posible, que resuelvan los conflictos ellos solos pero como el HermanoMenor es muy algo manoslargas, normalmente tenemos que intervenir antes de que la haga llorar lleguen a las manos (y normalmente quien pierde es la HermanaMayor). Los celos y las envidias son inevitables, por mucho que intentemos ser igualitarios y que intentemos que ambos tengan las mismas oportunidades.
    Es alucinante estar de espectador cuando todo va bien, cuando se dan la mano, cuando se abrazan, cuando comparten las cosas (pocas veces pasa esto) o cuando se preocupan por lo que le ha pasado al otro. Te derrites cuando haces algo con alguno de ellos y, sin pensarlo, tienen en cuenta al que no participa para que también disfrute de ello, de forma natural, de forma innata.
    Muchas veces las relaciones entre hermanos se desgastan, se deterioran, se diluyen… y es una lástima, viendo la intensidad con la que lo viven de pequeños. Por nuestra parte no quedará el intentar que eso no pase.
  • Viaje a Noruega: Acuario de Alesund

    Además de la propia belleza de Alesund, la ciudad cuenta con algunos atractivos dignos de visitar, y el acuario es uno de ellos.

    El plano del recinto
    Tras instalarnos hicimos lo que muchas otras veces: dirigirnos a la oficina de turismo a que nos dieran algunos consejos para conocer la ciudad y, al explicarles que íbamos con niños, nos dijeron que no dejáramos de visitar su acuario. Como ya era una idea que nos rondaba la cabeza no le dimos más vueltas y nos dirigimos hacia él.

    El acuario se encuentra a las afueras de la ciudad, accesible caminando (algo más de 30 mins desde el centro, 3 Kms) con bus (de línea o turístico) o bien se puede ir en coche y aparcar en el parking gratuito.
    El recinto consta de diversas áreas bastante bien diferenciadas: la primera de ella es zona de los tanques donde se reproducen multitud de hábitats marinos. El más impresionante de todos es el que reproduce la vida en el mar de la costa noroeste de Noruega. Un tanque con 36 metros de largo y 17 de ancho con más de 4 millones de litros de agua (es uno de los más grandes de Europa) y donde, desde un anfiteatro, es posible ver cómo un buzo alimenta los animales. Realmente es impresionante.

    Otro lugar en el que pasar un fantástico rato es la zona de actividades: unas pequeñas áreas con agua en la que todos pueden tocar lo que hay en ella: estrellas de mar, pepinos de mar, erizos… multitud de texturas diferentes. También hay una zona de pesca en la que intentar que algún cangrejo se coja de las pequeñas cañas de pesca. Como supongo que los pobres animales necesitan descansar de tanto toqueteo, la sala no abre de forma continuada y va intercalando horas de apertura y de cierre.

    Finalmente queda la zona exterior, donde se encuentra la zona de los pingüinos y de las focas, en la que viven 7 ejemplares. De la misma forma que es posible ver cómo alimentan a los peces, es también muy interesante ver cómo alimentan a estos animales así que toca coordinar horarios para poder verlo todo (tranquilos, está bien montado para que se pueda ver). Junto a la zona de los animales hay unas mesas en las que se puede disfrutar de un tentempié del bar; también hay un arenal que esconde el esqueleto de un gran animal marino (réplica), algunos toboganes entre los tentáculos de unos pulpos y una zona acuática en la que los más pequeños pueden disfrutar poniendo y quitando barreras para que el agua vaya buscando caminos diferentes… cuidadín aquí que nuestra hija mayor acabó bien remojada al sufrir un resbalón! Aviso: Es muy difícil sacar a los niños de esta zona… Sólo lo conseguimos haciéndoles volver a la zona de actividades 😛

    El acuario de Alesund no es un lugar muy grande pero tiene el tamaño perfecto para pasar una buena parte del día. Nuestros hijos (y nosotros) nos lo pasamos realmente bien y el hecho de tener áreas diferentes no deja lugar a la monotonía. Por si aún tenéis dudas, que sepáis que ha sido ganador varios años del premio al mejor acuario de los países nórdicos.

    La entrada al recinto cuesta 180 NOKs (aproximadamente 20 euros) para los adultos y 80 NOKs (unos 9 euros) para los más pequeños (a partir de los 3 años). Está abierto de las 10 de la mañana hasta las 18.00 (los sábados hasta las 16.00) en época veraniega (de principios de Junio a finales de Agosto). En otras épocas los horarios se reducen un poco.

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  • Viaje a Noruega: Cómo moverse por el país

    Noruega es un país muy grande pero con no mucha población (Bergen es la segunda ciudad más grande del país y tiene 275000 habitantes). Tiene buenas infraestructuras de transporte público (barco, tren y autobús) que conectan prácticamente cualquier pueblecito que se pueda considerar como tal (aunque no hablamos de las frecuencias, eso es otro cantar), pero también hay que tener en cuenta que puede limitar el acceso a algunas zonas más apartadas. La red de ferrocarril o de transporte marítimo es mucho más limitada que la que pueden ofrecer los autobuses.
    Paisajes espectaculares por cualquier sitio
    Viajar en transporte público es muy cómodo, eficiente y quizás menos caro que en coche, pero no es oro todo lo que reluce. La desventaja radica en la dificultad añadida de poder acceder a determinados lugares (glaciares o cascadas, por ejemplo) o de hacerlo a la hora oportuna para nuestro viaje. Esto es un tema importante porque no podemos olvidar que muchas de los atractivos que tiene el país están en plena naturaleza. Si no se dispone de mucho tiempo quizás no sea la forma más óptima de viajar.
    Nosotros optamos por alquilar un coche familiar con www.rentalcars.com, nuestra página de referencia para alquilar vehículos. No es la opción más económica pero para nosotros era la que más libertad nos daba y con la que mejor podíamos aprovechar el tiempo. Eso sí, no os penséis que al ser un país productor de petróleo la gasolina es barata…
    Nuestro medio de transporte principal
    Valoramos de forma superficial la posibilidad de alquilar una autocaravana. Nos llamaba la atención porque también da mucha libertad de movimientos y hace que ahorres en alojamiento, pero el hecho de no haber realizado ninguna salida para valorar nuestra adaptación y la de los peques nos hizo descartarla. Creemos que lo mejor es probarla antes en un ambiente más cercano y menos días.
    Ferries, túneles y puentes
    Si preparas un viaje a Noruega no pararás de leer que los paisajes que se ven mientras te desplazas son espectaculares y no faltan a la verdad… Lo que no se dice tanto es que durante mucho rato el paisaje es… negro. De los 2.000 kilómetros que hicimos en coche, varios centenares de ellos los pasamos dentro de túneles de todo tipo: muy cortitos, muy largos (el de carretera más largo del mundo, el tunel de Laerdal, de 24,5 Kms), con rotondas en su interior, en espiral subiendo o bajando montañas e, incluso, alguno por debajo de un fiordo. 
    Los puentes también tienen un importante papel en la red de carreteras del país, algunos tan espectaculares como Hardangerbrua, una espectacular obra de ingeniería (el puente colgante más largo de Noruega y el 10º del mundo) por la que pasas con la boca abierta y que aparece de la nada. Lamentablemente cuando lo cruzamos llovía a mares y, pese a vivir la experiencia de cruzarlo, fue imposible sacar una foto buena que dejara constancia de nuestro paso 🙁
    Túnel de Laerdal… con una rotonda!
    Cuando no hay puentes ni túneles, la forma más rápida de cruzar de un lugar a otro de un fiordo es el ferry. Utilizamos decenas de ellos durante nuestro viaje; desde unos que duraban 5 minutos hasta otros de más de una hora de trayecto. Es un medio de transporte tan habitual que no es necesario reservar nada; en la mayoría de los casos no tendrás que esperar más que unos minutos para que llegue el siguiente. 
    Debido a la cantidad de ferries que se llegan a coger acaba siendo una partida económica destacable y prácticamente inevitable si se va con transporte privado, a no ser que quieras que un trayecto en ferry de media hora se pueda convertir en una carretera sinuosa de varias horas… No olvidemos tampoco que algunos de estos ferries son trayectos espectaculares que permiten disfrutar de los que se consideran algunos de los fiordos más bonitos del mundo, como el de Geiranger o el de Naerofjord.
    Trayecto por el fiordo de Geiranger
    Lo cierto es que nuestros peques disfrutaban con estos cambios en el transporte… que si ahora un túnel, que si ahora un puente, luego subimos a un barco. Al menos era otra forma de que estuvieran entretenidos durante los largos desplazamientos.
    En definitiva, multitud de situaciones para sortear la complicada orografía del país. Tenedlo en cuenta cuando planifiquéis la ruta.
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  • Lecturas infantiles: Las princesas dragón

    Cada día, antes de ir a dormir, toca leer algo. Hace unos días acabamos de leer (bueno, leía yo, que a la HermanaMayor aún le cuesta un poco) un libro que nos hizo llegar la editorial SM y que desde el mismo momento en el que cayó en nuestras manos no dejó de llamarnos la atención: Las princesas dragón: El misterio del huevo dorado.



    Otro libro de princesas? Sí, es otro libro de princesas… pero no es el típico libro de princesas. Afortunadamente, parece que poco a poco van cambiando algunas cosas y los cuentos de princesas pueden ser diferentes a como lo han sido históricamente. 
    Sin siquiera empezar a leerlo ya se ve que es un libro (no es un cuento) con un estilo peculiar; unas ilustraciones muy llamativas y gamberras llaman la atención ya desde la portada, y en su interior sigue siendo igual… a estos fantásticos dibujos los acompañan unos textos en letra de imprenta (por eso leía yo, la HermanaMayor aún no controla ese tipo de letra) que narra la historia de estas tres princesas algo diferentes.
    La historia está explicada en primera persona, siendo una de las protagonistas la que lo cuenta; no os voy a explicar de qué va el libro porque la historia está llena de aventuras y giros inesperados (hacía mucha gracia ver cómo le cambiaba la cara a la HermanaMayor en determinados momentos), y todo ello con un lenguaje gamberro y muy divertido.
    Los capítulos en los que se divide no son muy largos y, tanto si los lee un adulto como si son los pequeños los que lo hacen, permiten que la lectura no se quede a medias y siempre se puedan dejar acabados… otro tema es que dejen de leer voluntariamente y poder continuar al día siguiente. Creo que si, por la niña fuera, lo habríamos leído de un tirón.
    El misterio del huevo dorado es el primer libro de la colección de las Princesas Dragón. Estoy convencido de que vamos a tener más libros de ella y de que, si siguen el estilo con el que han comenzado, tendrá el éxito asegurado.
    Si estáis interesados, podéis comprarlo en Amazon, aquí.
  • XII Festival EL MÉS PETIT DE TOTS

    El pasado 5 de noviembre arrancó una nueva edición del festival infantil El més petit de tots. Por segundo año consecutivo tuvimos la oportunidad de asistir a la fiesta de inauguración del mismo que tuvo lugar en el Teatre Principal de Sabadell el sábado por la mañana (y se repetía por la tarde).
    En ella, los pequeños pudieron disfrutar de las actividades que se realizaban en ella: Comenzamos disfrutando del concierto en pequeño formato de Alexandre Guitart con sus instrumentos de cuerda originarios de todos los rincones del mediterráneo.
    Seguimos en la primera planta del teatro, donde ImaginArt había recreado un fantástico espacio con diferentes formas y texturas llamado Planeta-Ka (no nos engañemos, recordaba un poco a donde viven los teletubbies…). Creo que los peques se habrían quedado a vivir aquí ¡Qué bien se lo pasaron! subiendo las montañitas y utilizándolas como toboganes, escondiéndose en los diferentes recovecos, explorando las diferentes zonas y sus diferentes texturas…
    Ya para acabar, en el escenario principal pudimos disfrutar de, para mi, lo más espectacular de la fiesta. Els Nius (Los Nidos), espacios sensoriales en los que dentro de cada uno hay una experiencia diferentes. En el techo de la zona de butacas la espectacular instalación Suspès, de la compañía Playmids que nos dejó con la boca abierta cuando los enormes globos de helio colgados comenzaron a cambiar de color al ritmo de la música.
    Fue una mañana completísima en la que los más pequeños se lo pasaron en grande (fue difícil sacarlos de allí) que daban el pistoletazo de salida a multitud de espectáculos en muchas ciudades de Catalunya (y alguna de fuera). Todos ellos con una premisa principal: los que más lo deben disfrutar son los niños entre 0 y 5 años.
    El festival dura hasta el próximo 20 de noviembre y se puede disfrutar en los siguientes espacios:
    • La Sala – Sabadell
    • Teatre de l’Aurora – Igualada
    • Mercat de les Flors – Barcelona
    • Teatre municipal de l’Escorxador – Lleida
    • Teatre principal – Olot
    • Teatre municipal – Benicàssim
    • Teatre Auditori – Sant Cugat
    • Teatre Clavé – Tordera
    • Teatre Auditori – Granollers
    • Teatres de Tarragona
    • CCCB – Barcelona
    • Atrium – Viladecans
    Os animo a que visitéis la web del festival para consultar la programación completa. Seguro que encontraréis algún espectáculo que os cuadre en la agenda si tenéis niños comprendidos entre esas edades.
    Nos gustaría ver todos los espectáculos, pero los que más nos han llamado la atención son:
    Blink Flash Duncan: Una interesante propuesta artística para los más pequeños descubriendo la danza como lenguaje de expresión.
    Sensacional: Una sucesión de imágenes en el suelo, donde los pequeños van interactuando con lo que ven y en el que los asistentes deben ir completamente de blanco.
    Mama Singt Geschenke (Las canciones de la madre son un regalo): Una fantástica representación en la que la voz de una soprano es la principal protagonista.
    Tenéis toda la información del festival y podéis comprar las entradas para los diferentes espectáculos en la web del Festival (www.elmespetitdetots.cat).
    ¡Venga, que aún quedan unos días para disfrutar del festival!
  • ¡Que te pillo!

    Cuando digo esas 3 palabras lo más normal es que el HermanoMenor estalle en risas. Da igual el momento del día, da igual su estado de ánimo, da igual lo que está haciendo, da igual el tono en el que se lo diga, da igual en el volumen en el que lo diga. El resultado siempre es similar.
    Eso sí, no os penséis que estoy todo el día diciéndoselo aunque sea algo muy divertido porque no quiero desgastar la magia del momento… Es una sorpresa, un cambio de ritmo, una válvula de escape, un momento de descargar tensiones.
    Hay un momento del día en el que parece que esta situación se está volviendo algo más habitual pero no por ello menos divertida: cuando hay que ir a la cama; tras lavarse los dientes emprendemos el camino hacia la habitación, solo o acompañado de su hermana y/o su madre… es ahí cuando empieza mi particular acoso diciéndole ¡Que te pillo! una y otra vez haciendo que le dé una risa floja. Como mucho será capaz de articular un ‘Pillo no’ (que te pillo no) entre carcajadas mientras va subiendo las escaleras a su ritmo.
    Cuando llegamos a nuestra habitación, donde toma su última ración de leche materna, el juego cambia mientras la supermami se prepara… Toca esconderse y, cuando menos se lo espera, saltar a la cama para desencadenar unas risas nerviosas altamente contagiosas…
    No son más de 5 minutos, pero son uno de los mejores ratos del día, es un momento de complicidad entre nosotros dos, en los que nadie más participa. Como ya dije en su día, la sonrisa de un niño es un bálsamo que deberíamos tomar cada día, y muchas veces nos viene bien tras algunos momentos horribles tensos.
    Muchos pensarán que no es una buena idea revolucionar así al HermanoMenor justo antes de irse a dormir. De hecho, yo también lo pensaba, pero resulta que no hay ningún problema. El pequeñajo sabe que cuando le digo Bona Nit se acaba el juego y es momento de irse a dormir. Y es algo que está muy claro. Nunca ha habido ningún problema con ello… es curioso.
    Sólo de pensar en el momento, ya se me escapa la sonrisa, jeje.
    Y vosotros ¿Tenéis algún momento desestresante como el que os acabo de contar?
  • Viaje a Noruega: ¿Por qué llegamos y salimos de Bergen?

    Lo más habitual es llegar a Noruega en avión, pero ¿dónde?. Existen varios aeropuertos a los que llegar si partimos, por ejemplo, desde Barcelona. Oslo, Stavanger y Bergen son las ciudades que están conectadas con vuelo directo (comprobar trondheim, tromso), y la llegada a cada una de ellas tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
    ¿Por qué acabamos escogiendo Bergen como inicio y final? 
    Básicamente fue un tema económico y de horarios de los vuelos.

    Durante la preparación inicial de nuestro viaje aún no sabíamos ni cuántos días concretos íbamos a estar (aunque sí sabíamos aproximadamente que iban a ser dos semanas, día arriba, día abajo) ni dónde íbamos a llegar ni desde dónde íbamos a volver.
    Primera duda que nos surgía: Salir y llegar al mismo aeropuerto o entrar y salir por aeropuertos diferentes? Lo bueno de entrar por un sitio y salir por otro era es que permite hacer una ruta en un único sentido y quizás conocer más zonas o las que se visitan hacerlo mejor; la principal desventaja de esta opción es la económica: tanto los vuelos como los coches de alquiler son más caros si los coges de un sitio y vuelves desde otro. El impacto económico que nos suponía era lo suficientemente importante como para decidirnos por hacer una ruta circular.
    Posterior a esta elección tocaba escoger el aeropuerto de llegada. La primera opción que descartamos, muy a nuestro pesar, fue Oslo. Si queríamos conocer bien la zona de los fiordos, Oslo nos quedaba muy lejos; La distancia hasta Bergen son más de 460 kilómetros (más de 6 horas y media según Google Maps). Esta distancia nos obligaba a escoger: o bien dedicábamos menos días a la zona de los fiordos para conocer mejor Oslo y el traslado o bien renunciábamos a conocer la capital de. país.
    Así pues, tras haber descartado también acabar llegando a Trondheim, únicamente nos quedaban dos opciones a las que llegar en avión desde Barcelona: Bergen o Stavanger. Como la ruta iba a ser circular no importaba demasiado qué ciudad fuera a la que llegáramos, así que mayoritariamente nos basamos en el tema económico y de horarios. La ganadora fue Bergen y la conoceríamos al final del viaje.

    Hay varias compañías que operan el vuelo Barcelona – Bergen (Vueling, Iberia, Norwegian…) dependiendo de la época del año. Tras valorar horarios y precios escogimos un vuelo de Iberia (operado por Vueling) que salía a las 11.30 un domingo y volvía 15 días después a las 15.55 desde Bergen.
    Así pues, como podéis ver, alternativas hay varias y la decisión de llegar a un lugar u otro bien depende de vuestro planning definitivo o vuestras prioridades.
    Espero que la información os resulte de utilidad!

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  • Ya (casi) no me enfado

    En nuestra sociedad la mayoría de la gente somos de enfadarnos. A unos les dura más, a otros menos. A unos les da por gritar, a otros por no hablar; a unos les dura 5 minutos, a otros les puede durar horas (o días).
    Yo nunca he sido una persona a la que los enfados les duraran mucho rato, aunque si que era habitual que me enfadara a menudo.
    Desde que soy padre, momento de inflexión en tu vida y en la que te replanteas muchas formas de actuar, una de ellas fue la utilidad del enfado. ¿Y sabéis qué? Llegué a la conclusión que no sirve para nada. ¿Qué beneficio se saca de un enfado? ¿Qué gana alguien poniéndose a gritar como un poseso? ¿Arreglas algo estando varias horas sin hablar con la persona con la que te has enfadado?
    Con los niños también pasa. Cuando están rebeldes y no nos hacen ‘caso’ nos enfadamos porque no hacen lo que nosotros queremos. Cuando no conseguimos que se vistan o que vayan a la ducha cuando deben hacerlo muchas veces acabaremos dando gritos o pillando un cabreo de dimensiones importantes… y lo cierto es que pocas veces se soluciona nada con ello. Al menos, no como se debería.
    Se oyen muchas veces comentarios del estilo a “Es que no hay manera de que me haga caso”, “me saca de mis casillas”, “no puedo con él/ella”… La mayoría de estos comentarios seguramente hayan acabado en un enfado. Y vuelvo a lo de antes, ¿Solucionamos algo? En el mejor de los casos conseguiremos que hagan lo que les pedimos, aunque no porque vieran la necesidad de hacerlo, sino por miedo o temor. En la vida en general, y con los peques aún más si cabe funcionan mejor otras tácticas como pueden ser el diálogo, la explicación de las situaciones y/o motivos, la empatía… Siempre hay alternativas a acabar enfadado; lo único que hay que hacer es tomar conciencia de ello y, cuando estemos a punto de llegar a estarlo, parar, respirar hondo y tomar otro camino.
    ¿Quiere decir eso que nunca me enfado? Por supuesto que no, pero cuando me acabo enfadando nunca me dura más de 5 minutos y, a la que me doy cuenta en la situación en la que me encuentro, intento derivarla a una actitud positiva que me permita salir airoso de la situación conflictiva (y no siempre es fácil).
    Y vosotros, ¿cómo lleváis el tema de los enfados?